lunes, 14 de noviembre de 2016

Ciudad de Ho Chi Minh. Catedral de Notre Dame.

Máxima expresión de la arquitectura católica francesa en Vietnam.


Ho Chi Minh, la antigua Saigón, llamada románticamente por los franceses como “perla del Oriente” es una ciudad viva y bulliciosa que refleja tanto el pasado como el futuro de Vietnam.
La ciudad debe sus orígenes a los jemeres, que la habitaron durante los siglos, los viet se asentaron en ella y posteriormente los señores Nguyen, hasta que en 1859 los franceses fundaron la colonia de la Cochinchina, ubicando en ella la capital con el nombre de Saigón.
Referencia del sur del Vietnam, sin la rica historia ni patrimonio de las ciudades del centro y norte del país, abarca una amplia región que se extiende por el norte hasta Cu Chi, en la provincia de Tay Ninh, y por el sur hasta el delta del Mekong.
En 1954, la ciudad fue proclamada capital de Vietnam del Sur. La posterior guerra con Estados Unidos duró hasta 1975, año en que Vietnam del Norte tomo Saigón y la rebautizó como Ciudad de Ho Chi Minh, en honor al padre de la revolución, fallecido seis años, en 1969.
La extensión de la ciudad es superior a los 2000 kilómetros cuadrados y su censo poblacional supera los ocho millones de habitantes.
La ciudad está estructurada en catorce distritos, el número uno abarca el centro de la vieja Saigón, dónde se ubican sus principales reclamos turísticos, con la plaza Lam Son como el corazón de la misma y la calle Dong Khoi como su tuétano.
http://www.dendecaguelu.com/2016/12/ciudad-de-ho-chi-minh-saigon-distrito-n.html

Calle que avanza en dirección al límite oriental del distrito, es su arteria histórica, yendo desde dos de las referencias patrimoniales de la ciudad: la catedral de Notre Dame y la oficina central de Correos, hasta el río Saigón.
http://www.dendecaguelu.com/2016/11/ho-chi-minh-oficina-central-de-correos.html

En la plaza Paris, diseñada por el arquitecto francés Jules Bourad, se inauguró en 1880, sen encuentra la estilizada Catedral católica de Notre Dame, Nha Tho Duc Ba, en vietnamita.
Las tres religiones principales en la tradición religiosa de Vietnam son el budismo, el taoísmo y el confucionismo, conocidas en conjunto como Tam Giao, cuyo significado es tres enseñanzas o triple religión. A ello se añade las costumbres nativas de adorar a los espíritus, venerar a los antepasados y deificar a los héroes nacionales. El caodaísmo es una religión sincrética creada en el siglo XX que se practica en el sur del país, que se suma a la población de creencia cristiana y a un número más reducido de hinduistas y musulmanes cham, sin olvidarse del conjunto ecléctico de religiones y creencias que tienen las diversas etnias existentes.
El catolicismo tuvo su primera presencia en el siglo XVI, introducido por los misioneros españoles, portugueses y franceses, que comenzaron a instalarse en la entonces Indochina. El momento de mayor esplendor se desarrolló a finales del siglo XVII, con el establecimiento de obispados y el ordenamiento de vietnamitas como sacerdotes. A partir del siglo XVIII el cristianismo fue perseguido por las diferentes dinastías y gobiernos, con mínimos momentos de protección hasta 1990, año que a tenor de la política aperturista y la liberación religiosa permitió un tenue resurgimiento del mismo.
En la actualidad el cristianismo, cuenta con unos nueve millones de fieles, aproximadamente un 10 por ciento de la población total del país, de los que el noventa por ciento son católicos. Las iglesias, contempladas como símbolo de la decadencia capitalista, están siendo tímidamente restauradas, y las liturgias restaurándose de forma paulatina, con especial predominio por razones históricas en el sur del país.



                                              



Máxima expresión de la arquitectura católica francesa en Vietnam, esta catedral neorrománica sobresale en el perfil de la ciudad, definiendo su perfil urbano desde hace décadas por sus dos campanarios gemelos de 56 metros de altura,  siendo en su momento el edificio más alto de la ciudad, cuyas seis campanas pesan 27 toneladas.





Su construcción se realizo sobre un antiguo fuerte, habiéndose empleado en su construcción ladrillos rojos importados de Marsella y granitos y piedras locales procedentes de la cercana localidad de Bien Hoa.






Su nave esta dividida por una columnata doble y presidida por un ábside semicircular. El diseño se aparta del modelo en las bóvedas de estilo gótico que lo coronan.






Su interior de gran sobriedad, está decorado muy parcamente. Una serie de nichos a lo largo de los laterales del santuario albergan las estaciones del Vía Crucis y estatuas de los santos patrones.



                                        



Aunque las estatuas no sean de gran calidad, las lápidas conmemorativas que cubren los muros evocan el pasado colonial de la iglesia.






En sus capillas laterales destacan sus vidrieras y los santos francófonos. En su parte izquierda hay dos vidrieras, una dedicada a Santa Ana, patrona de Betraña, y otra a San Ivo, abogado de los pobres, dado el alto número de bretones en la marina y en las misiones extranjeras.






En torno a la época de la primera guerra mundial, los parroquianos empezaron a rodear las imágenes de los santos de su devoción – San Antonio en particular – con expresiones de gratitud y exvotos de mármol y plástico azul. 








Costumbres que los vietnamitas que se hicieron cargo de la congregación, una vez pasada la época colonial, continuaron aunque en lengua vietnamita.






En las décadas de los años 40 y 50 las vidrieras que se habían instalado en su construcción de la compañía Lorin de Chartres, destruidas durante la II Guerra Mundial,  fueron reemplazadas por otras procedentes de Grenoble de vidrio transparente, con motivos adaptados al país, como una Santa Teresa con un mapa de Indochina y San Jorge matando al dragón.










Posteriormente, tras la liberación colonial, los vietnamitas han imbuido el sobrio ornato católico de modernos toques de fantasía, como neones de colores o fluorescentes que cuelgan de las columnas de la nave.






Las cicatrices de las guerras se observan aún en ladrillos dañados por las balas de la contienda.
Frente a la catedral se alza una estatua de la Virgen María realizada en Roma y traída a la ciudad en 1959. Se la bautizó con el nombre de Santa María Reina de la Paz, con la esperanza de que concediera la paz al país asolado por la guerra.







En el año 2005 muchos peregrinos acudieron a ver a la Virgen María de la plaza de París, convencidos de que la imagen derramaba lágrimas milagrosas.











“A partir de ahora rompemos todas las relaciones de carácter colonial con Francia... y abolimos todos los derechos especiales que los franceses han adquirido de forma ilegal en nuestra Patria”. Ho Chi Minh (1890-1969) revolucionario, político y presidente de la República Democrática de Vietnam.

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