lunes, 6 de junio de 2016

Hanoi. El puente de Long Bién.

El centenario puente, es el emblema de la resistencia del pueblo vietnamita.


Hanói, la capital desde 1954 primero de Vietnam del Norte y después de la República Socialista de Vietnam, se encuentra situada en la zona norte del país, en la margen derecha del río Rojo (río Cai). Dividida en un distrito provincial, diez urbanos y dieciocho rurales, tiene una extensión de cerca de mil kilómetros cuadrados, y una población –incluyendo su área metropolitana- superior a los siete millones de habitantes.
El epicentro de la ciudad y distrito más comercial es el Hoan, dónde se encuentran la mayoría de las atracciones turísticas y principales monumentos de la ciudad. De él, muy cerca de la estaciones de ferrocarril y de autobuses Long Bién,  en las inmediaciones del gran mercado de Dong Xuan, a su noroeste, se encuentra el puente de Long Bièn (Cau Long Bien).











Histórico puente sobre el río Rojo, cuya construcción tuvo como objetivo cruzar el río y ampliar la ciudad hacia el oeste por medio del distrito de Gía Lam, dar acceso al puerto de Haifong y a la que vez ejercer el control sobre el norte de Vietnam, convirtiéndose inmediatamente en un arteria vital para la vida económica de la capital.









La obra fue dirigida por los arquitectos parisinos Daydé & Pillé de Paris, siguiendo el diseño de Gustave Eiffel, y en ella trabajaron más de tres vietnamitas. Construido entre los años 1899 y 1902, su estructura es del tipo voladizo de braguero de acero, y tiene unas dimensiones de 1683 metros, siendo su tramo principal de 106,20 metros.








Obra financiada por el gobierno francés e inaugurado el 28 de febrero de 1902, por el entonces Gobernador General de Indochina, y posterior presidente de Francia, Paul Douner, que le dio el nombre al puente. En su época fue el segundo más largo de su tipo en el mundo, sólo superado por el puente de Brooklyn, en Estados Unidos, y fue llamado la “torre Eiffel horizontal de Hanoi y de Asia”, siendo uno de los más sobresalientes del Lejano Oriente.









Diseñado para uso ferroviario, en 1921 fue ampliado para su uso por vehículos de dos y cuatro ruedas. A finales de la década de los ochenta, con la inauguración del nuevo puente Chuong Duong, su uso ha quedado restringido para trenes, peatones, trenes, bicicletas y motocicletas.



Vergel que forma la ribera del río Rojo, con el puente Chuong Duong al fondo.




El nombre del puente fue cambiado en 1954 por el de Long Bién, en el momento en que las tropas francesas abandonaron Hanoi, después de la firma de los acuerdos de Ginebra, que termino con su presencia en la entonces Indochina.
El puente está en la memoria de todos los vietnamitas como un vestigio histórico del período colonial y de las dos resistencias, primero contra los colonialistas franceses y posteriormente contra los imperialistas americanos.









Durante la guerra civil vietnamita, desde el año 1967, se convirtió en sus de los principales objetivos tácticos, siendo bombardeado repetitivamente por la aviación americana durante los primeros años al ser un eje vital de comunicaciones, al ser el único puente que cruzaba el río Rojo. Para su defensa y preservación se colocaron en él baterías antiaéreas y se reforzaron sus vigas de metal, que trataron sin éxito de contener los continuos ataques, que causaron importantísimos destrozos. Estos últimos cesaron cuando el ejército del Viet Cong, decidió encadenar a prisioneros de guerra a la estructura de la construcción, para que actuasen como escudos humanos, siendo este método la primera vez que se utilizó en una guerra. Con la firma del fin de la guerra, el 4 de marzo de 1973, el primer tren volvió a circular por el mismo.








Algunas partes de su estructura original se conservan intactas, mientras que otras se han reconstruido, estando en curso un proyecto para restaurar el puente a su aspecto original ya que ha llegado a un punto de deterioro que hace necesaria su rehabilitación. Restaurarlo y preservar su arquitectura regional, es un deseo tanto de los ciudadanos hanoienses como de los gobiernos vietnamitas y franceses, comprometiéndose este a la financiación de una parte del proyecto.








La realidad actual es que el puente es uno de los cinco que cruza el río Rojo, siendo conocido a nivel popular como “el puente de los pobres”, por el continuo ajetreo de bicicletas y ciclomotores que lo recorren para entrar y salir de la ciudad desde el crepúsculo.
Para muchas personas que viven y visitan Hanoi es el mejor lugar para contemplar el amanecer o el atardecer, y uno de los lugares preferidos por los novios para inmortalizar su momento. Lo sea o no, si es el más especial por su valor histórico, arquitectónico y cultural y por encima de todo el emblema de la resistencia del pueblo vietnamita.





Vista desde el puente de parte del mosaico “Camino de cerámica a lo largo del río Rojo”, conmemorativo del milenio de la ciudad, y que tiene el certificado de Guinness World Records, de ser el más largo del mundo, con 3.850 metros.




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“Lo que nos falta para la futura urbe patrimonial es un espacio cultural. Se trata de la ardua tarea de crear un espacio de conexión cultural. En mi opinión, el puente de Long Bien es un contacto entre el pasado y el futuro que satisface los estándares de la urbe patrimonial”. Nguyen Quoc Thong, vicepresidente de la Asociación de Arquitectos de Vietnam.

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