lunes, 20 de junio de 2016

Hanói. El Templo de la Literatura (Van Mieu).

El complejo arquitectónico más antiguo de Hanói, fue la primera Universidad de Vietnam.


Hanói, la capital desde 1954 primero de Vietnam del Norte y después de la República Socialista de Vietnam, se encuentra situada en la zona norte del país, en la margen derecha del río Rojo. Dividida en un distrito provincial, diez urbanos y dieciocho rurales, tiene una extensión de cerca de mil kilómetros cuadrados, y una población –incluyendo su área metropolitana- superior a los siete millones de habitantes.
Su complejo arquitectónico más antiguo, el mejor conservado  y posiblemente más atractivo, es el Van Mieu o templo de la Literatura. Recinto rectangular, ubicado en el distrito de Ba Dinh, entre las calles Nguyen Tai Hoc, Tong Due Thang, Quoc Tu Giam y Van Mieu, rodeado de muros de ladrillo, coraza real y simbólica ante el exterior.










El templo y su estructura se inspiraron en el templo original de Confucio, en la ciudad china de Qufu, siguiendo prácticamente su mismo plano. Consta de cinco patios, alineados uno tras otro, siendo uno de ellos destruido por los franceses en uno de sus bombardeos en 1947 y posteriormente reconstruido. Los dos primeros con zonas de césped, cada uno de ellos aparece rodeado por un muro y puertas ornamentales y un camino central divide el complejo en dos mitades. Todo está bien distribuido, y da la sensación natural de amplitud y armonía.









Fundado en el año 1070 por el emperador Ly Thanh Tong, de la dinastía Ly que gobernó desde 1009 a 1225, en honor y culto del filósofo chino Confucio, Khong Tu en vietnamita, como templo.
De templo paso a convertirse en un lugar de estudio y sabiduría. Fue un centro de educación superior, el lugar escogido para la formación de los hijos de la realeza y de los mandarines -los burócratas de la época- , élites encargadas de dirigir el destino de Vietnam, así como para honrar a los eruditos y hombres de letras, según las estrictas normas educativas del confucionismo. En el año 1076 se convirtió en la primer Universidad del país, una de las más antiguas del mundo, funcionando como tal durante siete siglos, hasta su traslado en 1802 a la nueva capital Hué, en tiempos del emperador Gia Long.
Inicialmente restringida a príncipes, a los nobles y a la realeza, más tarde se permitió a los estudiantes más notorios del país el acceso a la misma. En el siglo XV conoció su época dorada, gozando del prestigio que da la exclusividad que da el que sólo unos pocos elegidos superaban sus difíciles exámenes, que eran convocados una vez cada tres años.










Su acceso se hace a través de la puerta de Van Mieu, conocida como el Gran Pórtico, de dos niveles, en la que se encuentra escrito: “Van Mieu Mon” –discípulos del templo de la Literatura-.. El superior, en el centro sobre el inferior, con doble tejado y tres zonas abiertas, con una gran campana en la central. Mientras que el inferior tiene tres puertas, una grande central, destinada únicamente al rey, y dos pequeñas laterales, la izquierda para los mandarines administrativos y consejeros reales y la derecha para la guardia real. Diseñado de puertas que siguen todos los patios.










Pegadas a ambos puertas laterales, custodiando las mismas en su exterior unos murales de leones-perros, y en el interior estatuas que también representan leones-perros, que según la filosofía confucionista protegen el templo de los malos espíritus dejándolos fuera y permite el acceso a los buenos espíritus, que llevan el estilo de la dinastía Le So.










El primer patio, con tres pasillos, es en realidad un extenso jardín con grandes y vetustos árboles, ornamentales figuras vegetales y estanques rectangulares en los laterales. Jardines, en un complejo de edificios, templetes y estatuas,  utilizados en su momento por los estudiantes para relajarse del sufrido y trabajo día a día, y en la actualidad inicio de la serenidad y paz que se vive en el lugar, y más si se compara con el bullicio de las calles hanoienses.













La Gran Puerta Central, da acceso del primer patio al segundo, que en realidad es otro jardín también con tres pasillos y estanques laterales. Flanqueada por dos puertas laterales, conocidas como las del Talento y de la Virtud, y en cuyo tejado destacan las esculturas de unas carpas, que representan el símil de los estudiantes que aspiran a concluir sus estudios, como el deseo de ellas de convertirse en dragones.









En el patio, llama la atención las seis plataformas diseminadas en los dos laterales del pasillo central, murales vegetales que contienen letras florales en chino, y que simbolizan el Prestigio, la Inteligencia, la Justicia, el Talento, la Virtud y la Bondad. Valores que se exigían a los estudiantes allí residentes.










Al final del mismo, se encuentra el pabellón o puerta Khue Van Cac o de la Constelación de la Literatura, también conocido como de la Gran Síntesis, uno de los símbolos de Hanoi. Ornamental paso levantado en 1805 para homenajear la brillantez del legado literario de Van Mieu. Levantada sobre cuatro columnas, su parte superior está decorada con cuatro soles en sus cuatro lados, que se orientan hacia los cuatro puntos cardinales, dedicado a la constelación de Khue, que simboliza la vida literaria.








Puerta que da acceso al tercer patio, dominado por un enorme estanque central cuadrado, conocido como “Pozo de la Claridad Celestial o Divina” –Thein Quang Tinh.










Estanque rodeado por las cuatro galerías o pabellones de las Estelas.









En ellos se encuentran 82 de las 117 estelas de piedra sobre pedestales en forma de tortugas originales que el emperador Le Thanh Tong ordenó erigir en 1484. Consideradas las joyas del templo, en ellas están registrados los nombres, lugares de nacimiento y logros de los estudiantes más brillantes que conseguían acabar sus estudios. En ellas están los nombres de los 2313 que lo consiguieron entre los años 1442 y 1770, fechas de los primeros y últimos exámenes.









En cada lateral, en el medio de los dos pabellones sito en cada uno de ellos, se encuentran unos templetes, con dos de las estelas con tortuga más antiguas. Estelas que simbolizan la longevidad e inteligencia, en las que los vietnamitas tienen la costumbre de tocarles la cabeza a las tortugas y luego la suya, especie de conjuro con el que pretenden que les traspasen a ellos esas dos virtudes.









Del tercer al cuarto patio, conocido como el de los Sabios, se accede por la puerta del Gran Éxito. En él durante la celebración del Tet Nguyen Dan o comienzo del año lunar, se celebrara una partida de ajedrez humano, en el que los participantes ataviados con vistosos trajes, representan las piezas y se mueven siguiendo las indicaciones de los jugadores.










Patio con construcciones laterales y central, conocida esta como la gran Casa de las Ceremonias -Bai Duong-, esplendida construcción cuyo tejado se yergue sobre cuarenta maravillosas columnas lacadas en color rojo.









En su entrada se encuentra esculturas de los guardianes de Bai Duong, que en su momento custodiaban la misma. 










Y que alberga el ornamentado altar de Confucio, flanqueado por dos estatuas de grullas colocadas sobre tortugas, lugar dónde realizaban ofrendas y sacrificios el rey y sus mandarines.










En la casa de las Ceremonias, también se encuentra la sala de música, dónde músicos y cantantes con instrumentos de cuerda antiguos interpretan composiciones tradicionales. Y dónde a golpe de campana y tambor, se acompañan habitualmente las múltiples ofrendas que día a día los fieles vietnamitas realizan en el altar.









Ofrendas que realizan todo tipo de personas, pero especialmente estudiantes, que acuden al altar y al templo de Confucio especialmente en épocas de exámenes.










Fuera de la Casa se encuentra el crematorio de ofrendas, tan habitual en templos y pagodas vietnamitas.









En un patio alargado, que une la Casa, se encuentra un curioso incensario compuesto por un par de dragones, en el que también depositan su varita encendida los fieles que acuden a presentar sus respetos al templo.










Patio que da acceso al templo de Confucio, al Dai Thanh, con el altar del gran filósofo y de cuatro de sus principales discípulos.










Con su llamativa decoración dorada y esmaltes rojos, así como repleto de simbología y ornamentación muy colorista, era el lugar de ofrendas de emperadores y mandarines, y en la actualidad de sus múltiples seguidores.











Detrás del altar, a través de la Puerta Real se accede al quinto y último patio, el bombardeado por los franceses en 1947. En él se sitúa el santuario Kai Thanh, en el que se venera a tres emperadores. A Ly Thanh Tong, el que ordenó la construcción del templo; a Ly Nhan Tong, a su derecha, que fundó la Universidad, y a Le Thanh Thong, que reformó el sistema educativo en el siglo XV, el de mayor auge del templo y lo abrió a los más destacados alumnos del país.










En el pabellón se encontraba la sede de la Universidad o Academia Nacional, el Quoc Tu Giam, y en su parte baja se exhiben múltiples elementos de la época, como antiguos libros de texto e instrumentos de aprendizaje, así como la maqueta de todo el conjunto, y vestimenta y útiles de la época.

















En la planta superior, con las trabajadas y entrelazadas maderas que soportan el tejado, se encuentran las veneradas figuras de los emperadores.










Unos pequeños balcones permiten la visión detallada de los trabajados tejados, con sus esquinas puntiagudas apuntando hacia arriba.









Desde los que también se observan los dos templetes, ubicados en los dos laterales, y que en la arquitectura tradicional china siempre aparecen juntas. Al este se encuentra el Giam, el Tambor gigante.










Y al oeste, la torre o templete de la Campana, otra de las reliquias del templo. 









Datada en 1768, junto a ella se encuentra una loseta con letras de melodías.










El Van Mieu, el templo de la Literatura, se puede considerar por su conjunto la joya arquitectónica de Hanoi. Vestigio del Vietnam imperial, muy influido por sus vecinos chinos en los que se inspiró, nada que ver con el actual. A pesar la mayoría budista de la población actual, muchos comparten creencias y supersticiones de la filosofía confucionista, que se manifiesta claramente en la cantidad de vietnamitas que acuden de forma periódica al mismo para realizar sus ofrendas, y que entienden la religión a su manera.










Conjunto monumental en muy buen estado de conservación, cuya visita acerca a la historia y a la educación existente durante más de siete siglos, que enriquece culturalmente y que se une a una espiritualidad no entendible por muchos.







“Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos”. Confucio (551-478 a. C) filósofo chino.


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