viernes, 22 de julio de 2016

Hoi An. Sala de asambleas cantonesas Quang Dong.

Toma el nombre de la provincia china de Guangdong, la antigua Cantón.


Perteneciente a la provincia de Quang Nam, en el centro de Vietnam, la ciudad de Hoi An se encuentra situada en la orilla norte del río Thu Bon, su actual censo poblacional es de 90.000 habitantes. Fue un importante puerto comercial entre los siglos XVI y XIX, al que acudían mercaderes de China, Japón e incluso Europa, acumulando un rico legado cultural comparable al de pocas ciudades en Vietnam.
Su impresionante legado histórico y cultural, es un mosaico de culturas. Su casco viejo, envuelto en un hilo de intemporalidad, evoca tiempos pasados y sus edificios históricos, atractivas casas alargadas, las decoradas salas de asambleas y los santuarios familiares, que componen su barrio antiguo, ha merecido el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1999, contando con 884 edificaciones protegidas por su importancia histórica o cultural.
La ciudad, auténtico museo al aire libre, cuenta con un gran número de santuarios, templos y pagodas, entre ellos destaca la sala de asambleas cantonesas, denominada Quang Dong, nombre en vietnamita de la provincia china de Guangdong, antiguamente  conocida en los países occidentales como Cantón.







Ubicada en pleno barrio histórico, el antiguo barrio chino, en la calle Tran Phu, fue construida en el año 1786, por los comerciantes y marinos chinos procedentes de la mencionada provincia de Cantón.








Durante su asentamiento los comerciantes chinos fundaron “pabellones de asambleas”, que servían para reunirse y también como templo, a la vez que de alojamiento para los mercaderes que estaban de paso en la ciudades. Esta sala, es uno de los mejores ejemplos de estas construcciones en el país.









Dedicada al general chino del siglo III Quan Cong, que vivió en la época de los “tres reinos combatientes”, y simbolizó el valor, la lealtad, la moderación, la piedad y la justicia en ese período feudal de China, por lo que fue divinizado por el taoísmo.
Externamente se asemeja más a una pagoda o a un templo, que a una sala de asambleas, que fue su origen inicial. En su interior, decorado con bajorrelieves y vistosos tapices, destaca el formidable mural y la estatua que representa a la deidad marina, Thien Hau, a la que está dedicado también el templo.









El altar mayor está dedicado al gran general, al que se le puede identificar por su rostro rojo, símbolo de lealtad en la sociedad china.







Son llamativas las gigantescas espirales de incienso, utilizadas para la realización de ofrendas.








La sala cuenta con un tranquilo, bonito y llamativo jardín, con una fuente con la figura de un dragón diseñado en mosaicos de colores.













“Que tu cuerpo y tu alma vital estén unidos en un abrazo sin separación”. Lao-Tse (siglo IV a.C) filósofo chino, creador del taoísmo. Sala de asambleas cantonesas Quang Dong


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