martes, 4 de enero de 2022

Samuel Samuel Sánchez. Escultura en Oviedo.

Ubicada en la calle que lleva el nombre del ciclista, es obra del artista asturiano Antonio Diego Granado.

Oviedo, tercera capital del reino de Asturias, y por tanto en su momento de España, ostenta la capitalidad del Principado de Asturias, estando ubicado en el centro neurálgico del mismo. Vertebrado en 30 parroquias, su extensión es de 186,15 kilómetros cuadrados, se encuentra a una altitud de 227 metros sobre el nivel del mar, resguardado por el monte Naranco al norte, y la sierra del Aramo al sur, y su censo poblacional es de 220.406 habitantes –censo de 2020-.

Oviedo es una ciudad repleta de magia, la vieja dama del norte de España renueva cada día su encanto. Si algo la define es el exquisito cuidado de todos sus rincones. Visitarla y recorrerla es una aventura apasionante, la alta peatonalización de sus calles –tanto del centro como de barrios- permite al visitante el disfrute de parques, edificios, plazas, esculturas, fuentes, rincones y sobre todo gentes, y todo ello enmarcado en una máxima limpieza que le ha valido para ser galardonada en diferentes ocasiones como la ciudad más limpia de España.

Moderna y vital, pero repleta de historia, sus doce siglos de historia le permiten atesorar un patrimonio artístico como pocas ciudades españolas. Sus íconos monumentos del arte prerrománico, declarados Patrimonio de la Humanidad, se complementan con múltiples edificios civiles y religiosos, como la Catedral, componiendo un paisaje urbano al que complementan monumentos conmemorativos y esculturas.




Paisaje que se ha visto incrementado notablemente en las dos últimas décadas, debido al auge de esculturas que proliferan por todos sus rincones. Más de ciento cincuenta esculturas y monumentos, muchas en tamaño natural a píe de calle,  la convierten en un museo abierto e interactivo las veinticuatro horas, símbolos inmortales y representativos de la ciudad, susceptibles de ser tocadas, abrazadas y fotografiadas.

Una de esas esculturas es la realizada en homenaje a uno de sus deportistas más laureados, el ciclista Samuel Sánchez González, ubicada en uno de los extremos de la calle que lleva su nombre desde noviembre de 2009, sustituyendo por aplicación de la Ley de Memoria Histórica a la del Teniente Coronel Teijeiro, al inicio del barrio de la Argañosa.

Samuel Sánchez nació en la ciudad el 5 de febrero de 1978 y se formó desde alevín en las categorías inferiores del Club Ciclista Colloto, dirigido por entonces el histórico José Manuel Fuente “el Tarangu”, alcanzando importantes éxitos a nivel regional y nacional en las categorías infantiles, cadetes y juveniles. Con 18 años se traslado al País Vasco, donde compitió como aficionado en los equipos Olarra y Orbea, pasando al profesionalismo en el año 2000 con el equipo Euskaltel-Euskadi.




Equipo en el que estuvo durante 14 años hasta su desaparición, pasando al estadounidense BMC Racing Team, equipo en el que permaneció 5 años, hasta el año 2019 en el que se retiro, tras ser expulsado del mismo por dar positivo en un control antidopaje de la UCI. Positivo por el que fue sancionado sin correr 2 años, aunque se reconocía que podía haber sido por “un suplemento contaminado”.



Su amplio palmarés abarca triunfos desde su más tierna edad, destacando en el profesionalismo como líder del equipo vasco, sobresaliendo en las clásicas y carreras de una semana. Cuenta con múltiples victorias parciales y generales en diferentes Vueltas nacionales e internacionales, así como en etapas del Tour de Francia y Vuelta Ciclista a España. Siendo su principal victoria la conseguida en los Juegos Olímpicos de Pekín, en la prueba de “Ciclismo en ruta”, donde obtuvo el 8 de agosto de 2008 la medalla de Oro.




Este triunfo fue la base que se marco el Ayuntamiento de Oviedo para contratar la realización de una escultura en su honor, que fue adjudicada al escultor ovetense formado en Salamanca, Antonio Diego Granado (1971 -). Obra que fue donada por la  constructora Sacyr al Consistorio ovetense, quien corrió con los gastos de reproducción y fundición que ascendieron a 30.942 euros.




Escultura que luce desde diciembre de 2010 al inicio de la calle que lleva su nombre, de espaldas a la Losa y mirando hacia la rotonda en la que confluyen las calles Marcelino Suárez, Ramiro I y avenida Colón. Realizada en bronce, sobre un pedestal circular y de escasa altura, reproduce a tamaño natural al ciclista con la indumentaria con la que logró la medalla olímpica, sujetando con la mano izquierda la presea mientras la besa, al tiempo que levanta su brazo derecho en señal de victoria.




Detrás de la misma, en una pequeña zona verde, luce la placa de piedra con el texto: “Samuel Sánchez (Ciclista). Medalla de Oro Olimpiada Pekin 2008”




MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar enlaces.

CATEDRAL DE SAN SALVADOR.

ESCULTURAS Y MONUMENTOS EN OVIEDO Y SUS AUTORES.

OTROS.

  

“Los perdedores hacen promesas que a menudo rompen. Los ganadores mantienen sus compromisos”. Denis Waitley (1933 -) escritor y consultor estadounidense.

 

 

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