sábado, 6 de febrero de 2021

Adios Cordera. Escultura en Oviedo.

Obra del escultor Manolo Linares, rinde homenaje al cuento de mismo nombre de Leopoldo Alas, "Clarin".

Oviedo, tercera capital del reino de Asturias, y por tanto en su momento de España, ostenta la capitalidad del Principado de Asturias, estando ubicado en el centro neurálgico del mismo.

Vertebrado en 30 parroquias, su extensión es de 186,15 kilómetros cuadrados, se encuentra a una altitud de 227 metros sobre el nivel del mar, resguardado por el monte Naranco al norte, y la sierra del Aramo al sur, y su censo poblacional es de 220.406 habitantes –censo de 2020-.

Oviedo es una ciudad repleta de magia, la vieja dama del norte de España renueva cada día su encanto. Si algo la define es el exquisito cuidado de todos sus rincones. Visitarla y recorrerla es una aventura apasionante, la alta peatonalización de sus calles –tanto del centro como de barrios- permite al visitante el disfrute de parques, edificios, plazas, esculturas, fuentes, rincones y sobre todo gentes, y todo ello enmarcado en una máxima limpieza que le ha valido para ser galardonada en diferentes ocasiones como la ciudad más limpia de España.

Moderna y vital, pero repleta de historia, sus doce siglos de historia le permiten atesorar un patrimonio artístico como pocas ciudades españolas. Sus íconos monumentos del arte prerrománico, declarados Patrimonio de la Humanidad, se complementan con múltiples edificios civiles y religiosos, como la Catedral, componiendo un paisaje urbano al que complementan monumentos conmemorativos y esculturas.




Paisaje que se ha visto incrementado notablemente en las dos últimas décadas, debido al auge de esculturas que proliferan por todos sus rincones. Más de ciento cincuenta esculturas y monumentos, muchas en tamaño natural a píe de calle,  la convierten en un museo abierto e interactivo las veinticuatro horas, símbolos inmortales y representativos de la ciudad, susceptibles de ser tocadas, abrazadas y fotografiadas.




Una de estas esculturas es la realizada por el pintor y escultor asturiano de Navelgas Manuel García Linares, Manolo Linares, que lleva el nombre de ¡ Adiós Cordera ¡. Escultura realizada en bronce y adquirida por el consistorio ovetense en el año 2002.




Año en que fue colocada en la plaza General Ordóñez, en la esquina superior oeste del parque de San Francisco, dónde confluyen las calles Toreno, Asturias, Santa Susana y la avenida Galicia.





Y que el 29 de noviembre de 2019 fue trasladada y reubicada en el parque de San Francisco a unos doscientos metros de su primigenia ubicación, en una de las zonas ajardinadas del pulmón de la ciudad, en un claro rodeado de árboles entre la calle Toreno y el paseo del Bombé, por encima del agueducho y del busto monumento al maestro ovetense Juan Rodríguez Muñiz.




Traslado que era una vieja demanda de muchos ovetenses y de su creador, que siempre considero que la escultura debería de formar parte del mobiliario urbano para que la ciudadanía interactuara con ella, ya que en su anterior ubicación no era posible acceder a ella, al estar la plaza rodeada de calles por las que circula el tráfico.




La obra es un homenaje al popular cuento del zamorano de nacimiento y asturiano de adopción Leopoldo Alas “Clarín”. Y que narra la historia de los niños Rosa y Pinín que viven en Somonte, entre Oviedo y Gijón, miembros de una familia pobre cuyo sustento depende en gran parte de su vaca Cordera a la que cuidan todos los días a la vera del tendido del ferrocarril, y que un buen día se tienen que despedirse de ella al ser vendida por su padre. Por ello el conjunto escultórico está formado por una niña y un niño abrazados a una vaca.

 



 

MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar enlaces.


CATEDRAL DE SAN SALVADOR.

ESCULTURAS.
OTROS.

  

“Con qué odio miraba Rosa la vía manchada de carbones apagados; con qué ira los alambres del telégrafo. ¡Oh!, bien hacía la Cordera en no acercarse. Aquello era el mundo, lo desconocido, que se lo llevaba todo”. Reflexión de Rosa en el cuento, después de partir en el tren la Cordera y Pinín.

No hay comentarios:

Publicar un comentario