lunes, 31 de agosto de 2026

Certamen del Queso Casín, XXXVI edición, 2026. Pregón de Aitana Castaño.

Leído en el acto institucional, celebrado en Campo de Caso el 29 de agosto de 2026.

Seamos sinceros, es muy fuerte que yo ya sea pregonera del Cabrales y no del Quesu Casín. Pero que conste en acta que no es culpa de nadie, solo del destino. En cualquier caso, aquí estamos hoy para remediarlo y, bueno, también que sepan todas las DOP de quesos asturianos (que todavía me quedan 3) y todas las DOP de lo que sea, básicamente de comer en Asturies, que no tengo ningún problema en convertirme en la pregonera oficial de todos y cada uno de ellos. Por cierto, que tengo experiencia también en el pregón de platos elaborados, como son les Cebolles Rellenes, gracies.




Lo primero y, más allá de las bromas, me gustaría dar las gracias a todas las personas que consideraron que yo era digna de estar hoy aquí pregonando la trigésimo sexta edición del Certámen del Quesu Casín, un manjar que realizan manos casinas desde hace tanto tiempo que decirlo ya son alardes. Y, como dicta el protocolo, saludo también a las autoridades.

Lo mío, ya lo sabéis, son las historias. A veces reales y me toca escribirlas o contarlas en un medio de comunicación. Y otras, ficticias, y es entonces cuando me pongo a darle vueltas en relatos, cuentos y novelas a estas cuencas mineras nuestras que tantas cosas nos han legado. Una, la más importante, una sociedad que se dibujó durante décadas con negro carbón y que aún hoy muestra sus cicatrices en castilletes parados que los que somos de aquí ya ni vemos, o en urbanismos imposibles que tuvieron que acoger a miles de personas llegadas de fuera cuyo único objetivo era darle una vida mejor a sus hijos. ¿A veces no os da la impresión de que todo se repite una y otra vez en este mundo?

Muchas veces me preguntan sobre las segundas, las historias que después no acaban siendo un titular si no cinco párrafos en una novela. ¿Que dónde las encuentro?, me preguntan siempre, sobre todo fuera de aquí. A veces divago y, si el interlocutor lo merece, me pongo pedante, pero la respuesta en realidad es sencilla.

Les historíes están en la caleya. Ahí es donde está todo lo que esta tierra me inspira. Jorge Salvador, el editor de Pez de Plata, no conocía mucho las cuencas cuando empecé a publicar mis libros con él. Salió “Los niños de humo” y estuvimos haciendo una buena gira de promoción por el Nalón y el Caudal. El tercer día me dijo: “Oye, pero lo tuyo no tiene mucha ciencia, solo eres una notaria de la gente de la cuenca”.

Así que sí, casinos y visitantes, esta tierra que piso es la mejor de las musas, pero la clave no son ni sus montañas, ni sus ríos, ni siquiera los cientos de kilómetros de galerías que lo atraviesan o las decenas de lugares de memoria histórica. La clave ye la gente. Les muyeres y los hombres que la habitan.

Voy a explicarme con un ejemplo. Hubo un día, allá a comienzos de este siglo, en el que un jefe me encargó subir a hacer un reportaje sobre el Quesu Casín previo a un Certamen como este (no vamos a decir el año, que si no todo se sabe) y subí a El Campu y conocí la Quesería Redes y a Marigel.

Y de su mano probé por primera vez un sabor del que supe, en ese mismo momento, que no se iba a repetir con ningún otro queso que fuera a probar en la vida. Detrás de esa mujer calmada, de mirada clara y pelo rubio, que me explicó con paciencia la historia, el proceso, y aparecieron, además, todas las demás...

Siglos de mujeres desuerando, envolviendo en paños, amasando gorollos y haciendo con sus propias manos las formas de cada pieza. Y de paisanos también, eh. Aquí tenemos a Alberto Valiente, de la Quesería Ca Llechi de Piloña. Aquí el “mujeres” es inclusivo.

También hubo, en esa primera vez que coincidí con el Casín, historias de idas y vueltas, de emigración y de futuros. Y no solo porque Marigel, que nació en Mieres y se crió en Oviedo hasta que se fue a Alemania, sea hija y madre de la emigración asturiana, también porque esta tierra que hoy, como siempre, nos acoge tan guapa ha sido testigo, y lo es aún, de tantas despedidas que sería imposible contarlas.

En aquella primera vez, mirando el quesu que tenía delante y por eso de que tengo una mente sensible a la imaginación, no pude dejar de pensar en cuántas veces un casin, una casina, en Buenos Aires cerraría los ojos para acordarse del sabor exacto que, si no vuelve a casa, nunca más va a probar. Eso lo tengo claro. ¿Habrá intentado algún casín facer quesu en la Patagonia? Me gusta pensar que sí.

¿Veis? Conocer historias es como ir abriendo puertas por un gran pasillo. Si lo pensáis, es como desuerar, envolver en paños, amasar el gorgoyu, ponerle forma...

No quiero acabar esta parte del pregón sin darle a Marigel y a su familia, a Natali, a Anuska, a todos... las gracias por el cariño, la paciencia y la predisposición que siempre habéis tenido con los periodistas cada vez que queremos hablar de Quesu Casín. (Claro que con Fernando Rodríguez en casa, como para negaros). Porque hacer las cosas es importante, pero en este mundo en el que vivimos también hay que contarlas, y teneros a vosotras dando testimonio de este manjar es un lujo.

También lo es compartir la edición del Certamen con la galardonada con el Quesu Casín D’Oru. Ella ya no está pero, según me han contado los que la conocieron, María Digna Ovina Lobeto, Maruja la de la Marea, estaría feliz hoy aquí repartiendo sonrisas y anécdotas.

Maruja representa muchas cosas para el Casín, muchas. Ella, natural del Tozu y con negocio en La Marea, no dudó en echar una mano desde el primer momento para ayudar a Marigel a buscar productores de leche en Piloña, un concejo al que ahora mismo este queso le debe la vida en este aspecto, y para vender los quesos en su restaurante de La Marea una vez comenzó la producción. Hasta el último día de Maruja en este mundo, ella y Marigel fueron amigas.

Y voy a ir terminando porque en mi vida laboral tuve que ir a muchos pregones, sin darlos yo, eh, simplemente a dar fe, y no hay peor cosa que una pregonera que se enrolle. Las historias están bien, pero hay que ir al grano.

Así que termino con polémica, ¿vale? Que no decaiga. Sé que hay muchos que dicen: “El quesu casín ya nun ye lo que yera, antes...”.

No es una frase nueva. Estoy segura, de hecho, de que ye una frase que se lleva escuchando en lo alto de estos montes desde hace siglos, tantos como los que se lleva fabricando y amasando gorollos.

Pues no, el quesu casín nun ye el de antes, claro. Pero, por otro lado, ¿el de antes de cuándo?, ¿antes del descubrimiento de América, antes de la pérdida de Cuba y Filipinas o antes de la Guerra Civil? Porque este queso tiene exactamente todos esos antes.

Y no, claro que no es el mismo, ni falta que le hace. Tampoco nosotros somos los de antes, aunque los hay que eso lo llevan fatal, lo de la democracia y la libertad y tal, pero bueno, eso ye otra historia.

No, no somos los de antes. Ya no nos gusta subir a Casu en carro y tardar la intemerata, ahora nos gusta que haya carreteras (y también que estén arreglaes, pero bueno, eso ye otra historia). A les muyeres ya no nos apetez que nos traten como a ganao, a la gente le gusta quererse en libertad... Cositas. Que, que no somos los de antes.

Pero que quede claro que el queso que hoy nos llevamos a la boca no sea exactamente el mismo que amasaron nuestras tatarabuelas no significa que sea peor. De hecho, seguramente signifique todo lo contrario.

Y ahora sí, termino. Como el otru día tuve en Les Piragües por primera vez en mi vida (ye que coincide con les fiesta de La Borbolla, que ye el pueblu de mi má en Llanes), creo que voy a terminar el pregón como Santi Cazorla, sin ser yo nada de eso...

¡Puxa Piloña!

¡Puxa Sobrescobio!

¡Puxa Casu!

¡Puxa Asturies!

¡Y puxa el Quesu Casín!




 

OBSERVACIONES:

*** Enlace al vídeo publicado en Youtube por Luis Javier Del Valle Vega.

 Pregón de Aitana Castaño en el XXXVI Certamen del queso Casín, 2026 - YouTube


 


 *** Pregón subido a esta web por gentileza de su autora.


 MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en enlaces.

Círculo Gastronómico de los Quesos Asturianos.

Quesos. Artículos, catas, enciclopedia, queserías y otros.

Quesos. Certámenes, concursos y ferias.

Certamen del Queso Casín en la collada de Arniciu.

XXV edición, 2012.

XXVI edición, 2013

Certamen del Queso Casín con DOP.

I edición, 2015.

II edición, 2016.

III edición, 2017.

IV edición, 2018.

V edición, 2019.

VI edición, 2022.

VII edición, 2023.

VIII edición, 2024.

IX edición, 2025.

X edición, 2026.

Concurso del Queso Casín. XXXVI edición y X con DOP, 2026.

Crónica general.

Concurso de Cocina con queso Casín. VIII edición. Reglamento.

Concurso de Cocina con queso Casín. VIII edición. Categoría Aficionados.

Concurso de Cocina con queso Casín. VIII edición. Categoría Profesionales.

Pregón de Aitana Castaño.

Relación histórica de pregoneros a 2026.

I edición, 2015. Monchu Calvo, fotógrafo nativo del concejo.

II edición, 2016.Tomasa Arce, ex directora general de medio rural del gobierno del Principado deAsturias.

III edición, 2017. Juan Riestra, presidente de la Federación Asturiana de Montañismo.

IV edición, 2018. Manuel García Linares, escultor y pintor.

V edición, 2019. María Calvo, vicepresidenta de la Federación Asturiana de Empresarios.

VI edición, 2022. José Luis Morales, productor cinematográfico. 

VII edición,2023. David Villar, director general de custodia del territorio y prevención deincendios del gobierno del Principado de Asturias.

VIII edición, 2024. Carmen Suárez Rodríguez, empresaria.

X edición, 2026. Aitana Castaño, periodista y escritora.

 

 “¿Veis? Conocer historias es como ir abriendo puertas por un gran pasillo. Si lo pensáis, es como desuerar, envolver en paños, amasar el gorgoyu, ponerle forma”. Aitana Castaño, periodista y escritora, en su pregón del XXXVI Certamen del Queso Casín.

 

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