Leído en el acto institucional, celebrado en Campo de Caso el 29 de agosto de 2026.
Seamos sinceros, es muy fuerte que yo ya sea pregonera del Cabrales y no del Quesu Casín. Pero que conste en acta que no es culpa de nadie, solo del destino. En cualquier caso, aquí estamos hoy para remediarlo y, bueno, también que sepan todas las DOP de quesos asturianos (que todavía me quedan 3) y todas las DOP de lo que sea, básicamente de comer en Asturies, que no tengo ningún problema en convertirme en la pregonera oficial de todos y cada uno de ellos. Por cierto, que tengo experiencia también en el pregón de platos elaborados, como son les Cebolles Rellenes, gracies.
Lo primero y, más allá de las bromas, me
gustaría dar las gracias a todas las personas que consideraron que yo era digna
de estar hoy aquí pregonando la trigésimo sexta edición del Certámen del Quesu
Casín, un manjar que realizan manos casinas desde hace tanto tiempo que decirlo
ya son alardes. Y, como dicta el protocolo, saludo también a las autoridades.
Lo mío, ya lo sabéis, son las historias. A
veces reales y me toca escribirlas o contarlas en un medio de comunicación. Y
otras, ficticias, y es entonces cuando me pongo a darle vueltas en relatos,
cuentos y novelas a estas cuencas mineras nuestras que tantas cosas nos han
legado. Una, la más importante, una sociedad que se dibujó durante décadas con
negro carbón y que aún hoy muestra sus cicatrices en castilletes parados que
los que somos de aquí ya ni vemos, o en urbanismos imposibles que tuvieron que
acoger a miles de personas llegadas de fuera cuyo único objetivo era darle una
vida mejor a sus hijos. ¿A veces no os da la impresión de que todo se repite
una y otra vez en este mundo?
Muchas veces me preguntan sobre las
segundas, las historias que después no acaban siendo un titular si no cinco
párrafos en una novela. ¿Que dónde las encuentro?, me preguntan siempre, sobre
todo fuera de aquí. A veces divago y, si el interlocutor lo merece, me pongo
pedante, pero la respuesta en realidad es sencilla.
Les historíes están en la caleya. Ahí es
donde está todo lo que esta tierra me inspira. Jorge Salvador, el editor de Pez
de Plata, no conocía mucho las cuencas cuando empecé a publicar mis libros con
él. Salió “Los niños de humo” y estuvimos haciendo una buena gira de promoción
por el Nalón y el Caudal. El tercer día me dijo: “Oye, pero lo tuyo no tiene
mucha ciencia, solo eres una notaria de la gente de la cuenca”.
Así que sí, casinos y visitantes, esta
tierra que piso es la mejor de las musas, pero la clave no son ni sus montañas,
ni sus ríos, ni siquiera los cientos de kilómetros de galerías que lo
atraviesan o las decenas de lugares de memoria histórica. La clave ye la gente.
Les muyeres y los hombres que la habitan.
Voy a explicarme con un ejemplo. Hubo un
día, allá a comienzos de este siglo, en el que un jefe me encargó subir a hacer
un reportaje sobre el Quesu Casín previo a un Certamen como este (no vamos a
decir el año, que si no todo se sabe) y subí a El Campu y conocí la Quesería
Redes y a Marigel.
Y de su mano probé por primera vez un
sabor del que supe, en ese mismo momento, que no se iba a repetir con ningún
otro queso que fuera a probar en la vida. Detrás de esa mujer calmada, de
mirada clara y pelo rubio, que me explicó con paciencia la historia, el
proceso, y aparecieron, además, todas las demás...
Siglos de mujeres desuerando, envolviendo
en paños, amasando gorollos y haciendo con sus propias manos las formas de cada
pieza. Y de paisanos también, eh. Aquí tenemos a Alberto Valiente, de la
Quesería Ca Llechi de Piloña. Aquí el “mujeres” es inclusivo.
También hubo, en esa primera vez que
coincidí con el Casín, historias de idas y vueltas, de emigración y de futuros.
Y no solo porque Marigel, que nació en Mieres y se crió en Oviedo hasta que se
fue a Alemania, sea hija y madre de la emigración asturiana, también porque
esta tierra que hoy, como siempre, nos acoge tan guapa ha sido testigo, y lo es
aún, de tantas despedidas que sería imposible contarlas.
En aquella primera vez, mirando el quesu
que tenía delante y por eso de que tengo una mente sensible a la imaginación,
no pude dejar de pensar en cuántas veces un casin, una casina, en Buenos Aires
cerraría los ojos para acordarse del sabor exacto que, si no vuelve a casa,
nunca más va a probar. Eso lo tengo claro. ¿Habrá intentado algún casín facer
quesu en la Patagonia? Me gusta pensar que sí.
¿Veis? Conocer historias es como ir
abriendo puertas por un gran pasillo. Si lo pensáis, es como desuerar, envolver
en paños, amasar el gorgoyu, ponerle forma...
No quiero acabar esta parte del pregón sin
darle a Marigel y a su familia, a Natali, a Anuska, a todos... las gracias por
el cariño, la paciencia y la predisposición que siempre habéis tenido con los
periodistas cada vez que queremos hablar de Quesu Casín. (Claro que con
Fernando Rodríguez en casa, como para negaros). Porque hacer las cosas es
importante, pero en este mundo en el que vivimos también hay que contarlas, y
teneros a vosotras dando testimonio de este manjar es un lujo.
También lo es compartir la edición del
Certamen con la galardonada con el Quesu Casín D’Oru. Ella ya no está pero,
según me han contado los que la conocieron, María Digna Ovina Lobeto, Maruja la
de la Marea, estaría feliz hoy aquí repartiendo sonrisas y anécdotas.
Maruja representa muchas cosas para el
Casín, muchas. Ella, natural del Tozu y con negocio en La Marea, no dudó en
echar una mano desde el primer momento para ayudar a Marigel a buscar
productores de leche en Piloña, un concejo al que ahora mismo este queso le
debe la vida en este aspecto, y para vender los quesos en su restaurante de La
Marea una vez comenzó la producción. Hasta el último día de Maruja en este
mundo, ella y Marigel fueron amigas.
Y voy a ir terminando porque en mi vida
laboral tuve que ir a muchos pregones, sin darlos yo, eh, simplemente a dar fe,
y no hay peor cosa que una pregonera que se enrolle. Las historias están bien,
pero hay que ir al grano.
Así que termino con polémica, ¿vale? Que
no decaiga. Sé que hay muchos que dicen: “El quesu casín ya nun ye lo que yera,
antes...”.
No es una frase nueva. Estoy segura, de
hecho, de que ye una frase que se lleva escuchando en lo alto de estos montes
desde hace siglos, tantos como los que se lleva fabricando y amasando gorollos.
Pues no, el quesu casín nun ye el de
antes, claro. Pero, por otro lado, ¿el de antes de cuándo?, ¿antes del
descubrimiento de América, antes de la pérdida de Cuba y Filipinas o antes de
la Guerra Civil? Porque este queso tiene exactamente todos esos antes.
Y no, claro que no es el mismo, ni falta
que le hace. Tampoco nosotros somos los de antes, aunque los hay que eso lo
llevan fatal, lo de la democracia y la libertad y tal, pero bueno, eso ye otra
historia.
No, no somos los de antes. Ya no nos gusta
subir a Casu en carro y tardar la intemerata, ahora nos gusta que haya
carreteras (y también que estén arreglaes, pero bueno, eso ye otra historia). A
les muyeres ya no nos apetez que nos traten como a ganao, a la gente le gusta
quererse en libertad... Cositas. Que, que no somos los de antes.
Pero que quede claro que el queso que hoy
nos llevamos a la boca no sea exactamente el mismo que amasaron nuestras
tatarabuelas no significa que sea peor. De hecho, seguramente signifique todo
lo contrario.
Y ahora sí, termino. Como el otru día tuve
en Les Piragües por primera vez en mi vida (ye que coincide con les fiesta de
La Borbolla, que ye el pueblu de mi má en Llanes), creo que voy a terminar el
pregón como Santi Cazorla, sin ser yo nada de eso...
¡Puxa Piloña!
¡Puxa Sobrescobio!
¡Puxa Casu!
¡Puxa Asturies!
¡Y puxa el Quesu Casín!
OBSERVACIONES:
***
Enlace al vídeo publicado en Youtube por Luis Javier Del Valle Vega.
Círculo Gastronómico de los Quesos Asturianos.
Quesos. Artículos, catas, enciclopedia, queserías y otros.
Quesos. Certámenes, concursos y ferias.
Certamen del Queso Casín en la collada de Arniciu.
Certamen del Queso Casín con DOP.
Concurso del Queso Casín. XXXVI edición y X con DOP, 2026.
Concurso de Cocina con queso Casín. VIII edición. Reglamento.
Concurso de Cocina con queso Casín. VIII edición. Categoría Aficionados.
Concurso de Cocina con queso Casín. VIII edición. Categoría Profesionales.
Relación histórica de pregoneros a 2026.
I edición, 2015. Monchu Calvo, fotógrafo nativo del concejo.
III edición, 2017. Juan Riestra, presidente de la Federación Asturiana de Montañismo.
IV edición, 2018. Manuel García Linares, escultor y pintor.
V edición, 2019. María Calvo, vicepresidenta de la Federación Asturiana de Empresarios.
VI edición, 2022. José Luis Morales, productor cinematográfico.
VIII edición, 2024. Carmen Suárez Rodríguez, empresaria.
X edición, 2026. Aitana Castaño, periodista y escritora.



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