lunes, 14 de enero de 2013

Un paseo por La Foz de Morcín, de la mano de la Cofradía de Amigos de los Nabos.

La Foz de Morcín, para nada monumental, tiene en la solidaridad y trabajo de sus habitantes, su mayor patrimonio.
Morcín, es un pequeño concejo ubicado en el centro del Principado de Asturias, a 10 kilómetros de su capital Oviedo, que cuenta con una extensión de 50 kilómetros cuadrados y una población de 2.866 vecinos, lo que supone el 0.47 % y el 0.265 % respectivamente del total de nuestra Comunidad y esta dividido en siete parroquias: Argame, La Foz, La Piñera, Peñerudes, San Esteban San Sebastián y Santa Eulalia,
Aunque su capital oficial es Santa Eulalia,  es la localidad de la Foz la que aglutina el mayor número de habitantes, con 1022 censados,  y cuya activa población dinamizada por entusiastas colectivos, organizadores de continuas actividades, la que ostenta la capitalidad en cuanto a popularidad.
La Foz, etimológicamente “garganta” o “angostura”, esta cobijada entre las cumbres del macizo de la Magdalena, del Llosoriu y peña Manteca, y dividida por el río Riosa –también llamado Code- que nace en la vecina sierra del Aramo y atraviesa toda la parroquia para entregar sus aguas al Caudal, contando también con los arroyos del Otura y de la Esperanza, que confluyen en el Riosa por lados opuestos, uno por el Lugar de Abajo y otro por el Lugar de Arriba, los barrios de la localidad. Los cercanos núcleos de la Collada, la Figar, los Llanos, las Mazas, Otura, Panizales, Porriman, el Pradiquin y la Puente son los otros que con los anteriores conforman su parroquia, que tiene una extensión de 11,17 kilómetros cuadrados.



Vista general de la localidad, protegida por el macizo del Montsacro.



La Hermandad de la Probe, fundada en 1957, y la Cofradía de Amigos de los Nabos, son las dos organizaciones que dinamizan con sus continuos eventos la vida social de La Foz. Con motivo del IX Gran Capítulo de dicha Cofradía, celebrado el 12 de enero de 2013, las cofradías gastronómicas llegadas de diferentes puntos de la geografía regional, nacional e internacional, tuvimos ocasión un año más de disfrutar de un paseo por su casco urbano.
El epicentro y auténtica referencia en la Foz, es su iglesia parroquial, consagrada a San Antonio Abad, ubicada en el Lugar de Abajo. Sin grandes pretensiones artísticas, fue construida en 1940, en estilo historicista de inspiración románica, consta de una planta rectangular culminada con una espadaña de dos campanas de base y una superior, así como una antojana que da acceso a la iglesia por su puerta principal y a la sacristía por la lateral.



César, Víctor y Fernando, de la Cofradía de la Anchoa de Cantabria, de Santoña, ante la iglesia.



La iglesia alberga diferentes tallas, como la de la Virgen de la Probe, patrona de la parroquia y que se venera cada 8 de septiembre, la de Santa Bárbara, patrona de los mineros, o la de San Antonio Abad, a quién está consagrada, que es festejado cada 17 de enero, con consideración de fiesta municipal y en la que es norma degustar el pote de nabos con compangu y  casadielles.



Leonardo, Carlos y Jorge, de la recién creada Cofradía del Gochu Asturcelta, con sede en Argame, otra localidad de Morcín, delante de San Antonio.



Uno se atreve decir que probablemente esta iglesia, sea de las más polivalentes existentes en el Principado, y siempre está a disposición de uso para lo que los vecinos consideren, siendo múltiples las actividades que en ella se organizan. A su izquierda se encuentra la casa parroquial y la plaza que lleva el nombre de una persona de las más queridas que hubo en el pueblo, don José Manuel Valle Carbajal, que ejerció de cura en la localidad desde 1950 hasta agosto de 2010, fecha de su fallecimiento. Auténtica institución, hijo adoptivo de Morcín, que será siempre recordado y a cuya plaza le dio nombre con motivo de su 50 aniversario como cura de la parroquia.




Miguel Gazapo, de la Cofradía del Queso Manchego de Toledo, ante la placa con el nombre de la plaza en honor al curin, como era conocido por sus vecinos.




En la misma plaza está ubicada también, desde 17 de enero de 2004, otra placa, en este caso donada por la Confraria Nabos e Companhia, de Carapelos-Mira, en Portugal, con motivo del hermanamiento de esta Cofradía y la local en noviembre de 2003 en Mira y en enero 2004 en La Foz, así como por la defensa que esta hace de los nabos.




 Juan Manuel, de la Cofradía del Bacalao de Eibar, ante el monolito con la placa.



Si en el límite izquierdo de la plaza lo marca la iglesia, el derecho lo marca el edificio en uno de cuyos pisos vivió en su juventud y cuando visitaba la localidad, un morciniego de pro, hijo predilecto del municipio a título póstumo y uno de los cuatro fundadores de la Cofradía de Amigos de los Nabos, el recordado Samuel Cachero, que tristemente nos dejo en enero de 2010. El lateral del edificio esta decorado con diferentes pinturas realizadas en su honor, con alegorías del Principado de Asturias, al que él tanto amo.




 Alberto Fernández, Miguel, Mariano, José Luis y Alberto Estrada, de la Cofradía del Oriciu, de Gijón, posan con el mural homenaje de fondo.




Continuando la calle, mejor dicho carretera (la AS-231) y casi enfrente del mencionado edificio, se encuentra un icono de la localidad y del sector agroalimentario asturiano,  el Museo Etnográfico de la Lechería. Creado en 1992 fruto del impagable trabajo de la Hermandad de la Probe y de Pepe Sariego, su alma mater, fundador y director del mismo, único en nuestro Principado y que muestra en el sótano del edificio que lo alberga solo una pequeña parte de su amplio fondo museístico, en sus tres secciones dedicadas a la leche, la manteca y los quesos.



 Begoña y Félix, de la Cofradía del Zapico, de Cantabria,  ante las escaleras de acceso al museo.



Un edificio separa el museo del que alberga la sede social la Cofradía de Amigos de los Nabos. Creada el 17 de diciembre de 2002, por iniciativa de Pepe Sariego, Jaime Fernández, Samuel Cachero y José Antonio Díaz, y que a fecha de hoy esta compuesta por 35 cofrades, creada en defensa y promoción de los nabos. Parte de ellos con su trabajo desinteresado han habilitado en el edificio su sede, con dos plantas, la baja alberga un salón social con chimenea, baños y barra y la superior, comedor, biblioteca, bodega y cocina.


 La representación de la Academia Maderiense das Carnes, de la isla portuguesa de Madeira, delante de la sede social.



Continuando carretera arriba, en dirección al limítrofe municipio de Riosa, una vista hacia atrás nos permite disfrutar de la panorámica de gran parte de la población y del macizo de la Magdalena, también llamado Montsacro. Nombre que se le dio por ser dónde las tropas cristianas protegieron las reliquias procedentes de Tierra Santa, antes de ser depositadas en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, en la invasión musulmana. Allí se encuentran dos capillas medievales, declaradas monumentos históricos artísticos desde 1992, con advocación a  la Magdalena –la de abajo- y a Santiago, la de arriba, que alberga en su interior el pozo de Santo Toribio, la cueva del Ermitaño y un altar primitivo románico, y que fue construida encima de dónde estuvieron protegidas las reliquias. El Cuitu Romeru, con sus 1057 metros es el techo del macizo y de la parroquia, y en la estribación sureste, se encuentra el pico Castiellu, en el que la Cofradía de los Nabos ha organizado varias jiras con sextaferia incluida para la limpieza a sus accesos.


 Solé y Feliciano, de la Cofradía del Vino de la Ribera de Arriba, con el macizo detrás.



Girando a la izquierda y cruzando el río Riosa, dejamos a la derecha las viejas tolvas del pozo minero Montsacro, ubicado a continuación de las mismas. Este pozo, auténtico dinamizador económico de la localidad y de la comarca,  propiedad de Hunosa desde 1969, alcanza los 500 metros de profundidad y es de los pocos que continúan activo en el Principado y uno de los más rentables históricamente, y aunque enclavado en la localidad, su producción actual se extrae por el cercano pozo Nicolasa en Ablaña (Mieres). Las tolvas fueron acondicionadas en el año 2007, bajo la dirección del arquitecto Félix Gordillo, para albergar el Museo Etnográfico de la Lechería, pero discrepancias administrativos surgidas a la conclusión de las obras con el Ayuntamiento, han impedido su traslado, y ha echado por tierra la posibilidad de que el Museo este en unas instalaciones acordes a su contenido. Esta obra, es sin duda, un ejemplo claro del despilfarro económico realizado por las administraciones estos últimos años, y en el que si algún día se pone en funcionamiento habrá que volver a invertir una buena cantidad de dinero.


Rosa, Juan y Elena, del Colesterol de Avilés, en la explanada con las tolvas al fondo.

Poco más adelante, en la avenida del Montsacro, se encuentra cerrada la nave que albergó desde el 2003 al 2011, la única quesería existente en el municipio, un proyecto ejemplar merecedor de varios premios por sus innovaciones y tecnología, y que cerro sus puertas en espera de mejores tiempos. Dedicada a la elaboración del queso Afuega´l Pitu, queso ancestral asturiano que tiene en la localidad una de sus cunas, fue fundada por Jaime Fernández, uno de los cuatro fundadores del Certamen del quesu Afuega´l Pitu en 1981, en la localidad, y a su vez cofundador de la Cofradía de los Nabos.

La amplia representación de la Cofradía del Quesu Gamoneu,  de Cangas de Onís, ante las instalaciones de la quesería.

Unos metros más adelante, destaca vistosa a la derecha la peña Manteca, que con sus 782 metros, es la tercera atalaya de la parroquia y que la protege de los vientos del sur.


Los cofrades del Vino de Cangas, de Cangas del Narcea, con peña Manteca al fondo.


La avenida del Montsacro, concluye en el Colegio Público de la localidad, que lleva el nombre de Horacio Fernández Inguanzo (1911-96) histórico dirigente comunista asturiano, conocido como el Paisano, maestro, que ejerció su profesión en sus años de juventud.


 Higinio – a la izquierda – y Luis, del Hojaldre de Torrelavega, en el patio del Colegio.



En las instalaciones del Colegio, se encuentra ubicado el edificio municipal de actividades múltiples, que como bien indica su nombre alberga actividades de muy diferente índole, y que es utilizado con asiduidad por la Cofradía de Amigos de los Nabos como base de sus múltiples eventos, como la comida oficial de su Gran Capítulo; al igual que por la Hermandad de la Probe, para sus igualmente múltiples actividades.

 Comida oficial del IX Gran Capítulo.




Desde el Colegio, que tiene el polideportivo de la localidad justo enfrente, hay que volver a cruzar el río Riosa,  para acceder de nuevo a la carretera general, y al parque de la Hermandad de la Probe, ubicado justo enfrente y a la derecha de la iglesia parroquial. El pequeño, pero entrañable parque, alberga diversos elementos que son auténticos símbolos para los focetanos.
Cuenta en su linde con la carretera con los mástiles que albergan las banderas de los municipios dónde están ubicados los pueblos, que han recibido el premio de “pueblo ejemplar de Asturias” por la Fundación Príncipe de Asturias. Asimismo en una de sus entradas, por las escaleras que lo comunican con la carretera, se encuentran el árbol con la talla en madera del mapa del Principado de Asturias, y en él debidamente señalizados y con su nombre en placa anexa, los 23 pueblos asturianos que han sido reconocidos con el emblemático premio en 1990. Y es que La Foz fue distinguida como pueblo ejemplar de Asturias, en la edición de 2002, y en el 2003 propició el primer encuentro entre pueblos ejemplares, invitando anualmente al pueblo nombrado a una recepción dentro de los actos de las  fiestas patronales de la Virgen de la Probe.


La representación de la Orden de los Caballeros del Sabadiego, de Noreña, que este año cumple 25 años, ante el escultórico árbol,



A escasos metros del árbol, protegida por una estructura de madera, se encuentra el banco de madera, con dos ruedas de carro  en función de reposabrazos y la firma del Príncipe de Asturias estampada en el respaldo entre los escudos de Asturias y de Morcín, y justo detrás el muro de piedra que acoge la placa conmemorativa del nombramiento, cuyo texto dice:  Pueblo ejemplar de Asturias 2012 Hermandad de la Probe y comunidad vecinal de La Foz,  por su capacidad de iniciativa para dinamizar las actividades tradicionales, introduciendo elementos de dinamización de la vida económica, social y cultural, cuyo valor trasciende lo meramente local para convertirse en un símbolo de progreso y solidaridad humana» S.A.R. El Príncipe de Asturias, hizo entrega del galardón en La Foz de Morcín, el veintiséis de octubre de dos mil dos.


 La Confraria Nabos e Companhia, hermanada con los Nabos, en la estructura que recoge la placa del nombramiento.




A su lado, se encuentra otro símbolo focetano, inaugurado el 22 de enero de 1995,  la escultura “La dulce Olaya” realizada por Manuel Valdés Vázquez, en mármol portugués, y que rinde homenaje al trabajo de las artesanas queseras anónimas, tan abundantes en la zona.



Estela –derecha- y María Luisa, representantes de la Cofradía Doña Gontrodo, única compuesta exclusivamente por mujeres en España, posando ante la escultura.




Unos metros más abajo, y dando vista a la iglesia, y al otro acceso del parque, se encuentra una fuente de granito circular, de estilo neoclásico.



Cofradía de la Orden del Pimiento de Fresno de la Vega, de León.

El parque también alberga zonas ajardinas, de juegos múltiples y una bolera parcialmente cubierta del tradicional juego asturiano.


 La Cofradía local posando delante de la bolera.


Toda la parte posterior de la zona del parque y de la iglesia, constituye el barrio del Lugar de Arriba, cargado de encanto, estrechas y empinadas calles, en las que se pueden observar construcciones tradicionales asturianas con hórreos y paneras incluidos. Pero este barrio no es motivo hoy de visita.
Como pueden observar La Foz, bien merece una visita, la trilogìa minerìa, queso Afuega´l Pitu y nabos es indivisible y todo ella gira al su alrededor. Eventos como el Gran Capítulo de la Cofradía de los Amigos de los Nabos, la festividad de San Antón (Santoantón en la localidad) y su pote de nabos, el Certamen del queso Afuega´l Pitu, la fiesta de la matanza, la jira al picu el Castiello, la peregrinación y romería a las capillas del Montsacro, las fiestas de la Probe o la feria de los quesos artesanos de Asturias, son siempre una estupenda disculpa para acercarse a la misma. No se arrepentirán.




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“La tierra que esta viva es aquella en la que su gente trabaja junta”. Aurora García Rivas, escritora asturiana.

1 comentario:

  1. Bonito paseo por La Foz, la verdad es que hay cosas que el día a día parece no te deja ver ni valorar, y lo hacéis los que venis de fuera. Gracias por dar a conocer nuestro pueblín. José Manuel.

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