viernes, 29 de septiembre de 2017

De Bezanes a Brañagallones, en Caso. PR-AS-66.

Ruta por el Parque Nacional de Redes, en el concejo de Caso. Descripción, fotos y vídeo.

En el alto Nalón, en el sur del concejo de Caso, casi ya en la falda del puerto de Tarna, en la carretera AS-117 que comunica este con Avilés, se encuentra la población de Bezanes, perteneciente a la parroquia de Sobrecastiello. Situada a 654 metros de altitud y con una población de 176 habitantes –censo de 2016- cuenta con rico patrimonio etnográfico que conserva su arquitectura original.
Del aparcamiento situado a píe de carretera, en la parte derecha del pueblo, parte la ruta propuesta, señalizada como el PR-AS-66, que lleva desde la localidad a la majada de Brañagallones, la más grande y emblemática de las ciento veinte y tres mayaes censadas del concejo.








Una vez atravesado el pueblo zigzanjeando entre casas, cuadras y hórreo, desde su parte alta parte la pista, que alternando tierra y hormigón se introduce en el corazón del Parque Natural de Redes, concluyendo en la conocida como Vega, una vez recorridos los diez kilómetros y quinientos metros que distan entre ambos, en los que se salvan 571 metros de desnivel.







Pista con acceso restringido a los vehículos y que va bordeando la garganta del río Monasterio, que es esconde y discurre a través de un recóndito y estrecho desfiladero, que se intuye más que se ve en el abismo, a los pies de las montañas, formando las paredes de éstas su estrecho y pendiente cauce. En la subida se encuentran al margen derecho del río las majadas de la Llende, la Gobia, Xabugu y Cuefoz; mientras que al izquierdo están las de Biforcos, la Brañueta y Entrerregueros.
El primer tramo de la misma es en el que más desnivel se salva. Una vez superadas las últimas casas y la cercana fuente, y atravesado un pequeño y cerrado bosque de avellanos, la pista se empina para surcar en sentido noroeste las estribaciones del pico de la Oración, que con una altitud de 1081 metros, domina altivo el cercano y ancho valle que surca el río Nalón.









En su base se encuentra el cantu del Texu l´Oración, punto al que acudían los vecinos a rezar, lo que le da el nombre. Que se ha aprovechado para ubicar en el mismo un mirador, auténtica atalaya que permite una visión global única de uno de los tesoros naturales mejor conservados del Paraíso Natural, el paraje excepcional que conforma el Parque Natural de Redes.







Ubicados en el mirador, enfrente luces altivos el canto Valmayor, con la peña Casar a su derecha y la sierra Canalina, con el picu el Cuervu y Laverde, a su izquierda.







A la derecha, las moles del Tiatordos y del Maciedome, con la sierra de Pendones en el medio de ambos, con la peña Quemada y el pico Coronas como referencias más cercanas.








A la izquierda, el valle de Trapa, con la peña Brenosa, y a su izquierda la sierra Canalina con el Visu la Grande al fondo.







A la espalda el camino hacia la Vega, el valle que forma el Monasterio en su discurrir,  con el Cantu´l Osu y la peña el Viento, en la lejanía.







Y a los pies el valle del río Monasterio, que entrega sus aguas al cercano Nalón a la altura del cementerio de Bezanes, divisando al fondo el Piqueru, pequeño en altitud, pero referencia y dominador de todo el concejo casin.







Ya en zona llana, a escasos metros del mirador, en el punto kilométrico tres de la ruta, se encuentra un peculiar colmenar, propiedad de Armando Caldevilla, uno de los muchos apicultores del concejo, situado en pleno acantilado sobre el valle del río Monasterio, considerado en diferentes congresos de apicultura como el más bonito de España.

La siguiente referencia es un paso canadiense, que da paso un frondoso bosque.







En el punto kilométrico cinco, el camino carretera da un giro a la izquierda, con un pradería en considerable desnivel, que cuenta con un par de cabañas en muy buen estado de conservación en su inicio. Es el lugar conocido como el Raigáu.







Un kilómetro más allá, también en el lateral derecho, se encuentra otra zona de praderías, la Trapiella, que cuenta con dos cabañas estratégicamente protegidas, en también muy buen estado de conservación.







La pista continua su discurrir pasando por otro lugar pastoril, el Fondín, que queda a la derecha.







Una engañosa bajada conduce hasta el Andorviu, praderías que cuenta con una caudalosa fuente, de cuyos caños mana el agua cristalina nacida metros arriba.







De nuevo en moderado descenso, la pista y ruta se interna en curva y contra curva, en otro paraje boscoso único, formado, entre otros, por arces, avellanos, fresnos y sauces, que conforman una pasarela para deleite de los sentidos, es lugar conocido como la Grandiella.







Hasta alcanzar las paredes del Crestón, en la sierra de Pintacanales, dónde la pista pasa por el denominado “Argallu´l lobu”, situado en el punto kilómetro siete, dónde hay un voladizo sobre el camino que impide que la lengua de nieve que allí se forma cierre el paso hacia la Vega.







Tramos en el que una mirada a su derecha impone un respeto, al estar al borde mismo del barranco, que totalmente poblado de hayas y robles cae en vertical hasta el cauce del río Monasterio a través de un gran precipicio.







La siguiente referencia es otro enclave para disfrutar de los caprichos de la naturaleza y su belleza. A la salida de una curva la pista se empina hasta un punto dónde concluiría, sino fuera por el arco excavado en la roca viva de la sierra del Crestón, del que toma su nombre.







Saliente rocoso, que limita y divide el paisaje. A las espaldas el camino transitado y los grandes precipicios de los colosales paredones sembrados de rica flora sobre el valle, que conforma el río en su discurrir serpenteante.







De frente, el giro de cuarenta y cinco grados, da vista al gran circo que conforma Brañagallones, los frondosos hayedos de Redes y la sierra de Pries dominando ambos, la loma de las Cabriteras, la peña el Viento, el pico Cascayón y el porrón de Cerrosa, entre otros.






Espectáculo de visión única, de la que se puede disfrutar tranquilamente, así como ubicar cada elemento mencionado, desde el mirador con panel informativo sobre la fauna del Parque, ubicado a dos metros del arco.








Con el espectáculo de una de las masas boscosas mejor conservadas del Principado de Asturias, la pista salva inicialmente un nuevo paso canadiense, continuando por una zona de afloramientos calizos primero y largas hileras de acebos después, su discurrir sin apenas desnivel durante tres kilómetros más hasta la vega, dónde concluye la pista y la ruta seguida, dejando a la izquierda, en sus inicios, la fuente conocida como Lando Quemado, que sirve de suministro a la treintena de cabañas que diseminadas por la misma cuenta la vega.









Ubicada a una altitud de 1225 metros, y dista de Bezanes 10,50 kilómetros, que se transitan en un tiempo algo superior a las tres horas. La Vega, como es conocida por los lugareños, fue antaño lago colmatado, abierta en la cabecera del río Monasterio, rodeada de densos bosques y paredones rocosos de caliza, con la peña del Viento, con 2000 metros, y el pico Cantu´l Oso, con 1800 metros, como referencias.








El circo que conforma la vega, está protegido en su parte trasera por la sierra de Pries, en la que destaca el porrón de la Cerrosa, las Planas y el Mosquillón. A la derecha la peña del Sellar, la sierra de Brañapuñueli, con el Cantu´l Osu. y el alto la Cabritera; a la izquierda la sierra de Pintacanales con el pico los Forcaos.








La Vega cuenta con más de una treinta de cabañas en buen estado, ubicándose en su zona más alta lo que inicialmente fue un refugio de caza, construido por el entonces Coto Nacional de Redes en la década de los años cincuenta del siglo pasado,  posteriormente un hotel rural de lujo, para después de años cerrado, pasar en el verano del 2016 a formar parte de la red de refugios de montaña de la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias. Cuenta con 39 plazas y un equipamiento de primera categoría.








Poco más abajo del refugio, se yergue un busto sobre un pedestal de piedras  con placa de Pepe Calvo, quién durante años fue el guarda mayor del coto de caza. Obra que allí luce desde el 30 de junio de 1985 por iniciativa de sus amigos.







Para la vuelta hay que seguir el mismo recorrido realizado y bajar por toda la pista hasta Bezanes.














VÍDEO DE LA RUTA.










MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en enlaces.



“Montañero no es solamente el que vence la montaña, también lo es, y muy relevante, el que la siente, la admira y la contempla”. José Ramón Lueje (1903-81), montañero y divulgador de la Cordillera Cantábrica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario