viernes, 7 de agosto de 2015

Museo de la Apicultura de Caso.

Ubicado en la localidad de Tanes, está dedicado a una actividad ancestral en el concejo de Caso.



Caso es un concejo ubicado en la zona central oriental del Principado de Asturias, en la zona alta del valle del Nalón, río que nace en su territorio y que limita al sur con la provincia de León, y con los concejos de Piloña, Ponga y Aller y Sobrescobio, al norte, este y oeste respectivamente. Abarca una superficie total es de 307,94 kilómetros cuadrados, incluida íntegramente en el Parque Natural de Redes –creado en 1996- reconocido como Reserva de la Biosfera por la Unesco en el año 2001; se vertebra en 10 parroquias y cuenta con una población de 1704 habitantes, según el censo de 2014.
Tanes, es una de sus diez parroquias y pueblo de mismo nombre, el primero accediendo por la carretera AS-117 -Avilés - puerto de Tarna- que vertebra el concejo y es su nudo de comunicación principal. Su superficie es de 23,10 kilómetros cuadrados, y también da nombre al embalse, que junto al de Rioseco surte de agua a la zona central del Principado de Asturias, y que en su construcción inundo los barrios bajos del pueblo y sus vegas.
En una terraza natural sobre el embalse, y a la salida del pueblo, se encuentra la Colegiata de Santa María la Realhttp://www.dendecaguelu.com/2015/08/colegiata-de-santa-maria-de-tanes-en.html
la antigua casa rectoral y el edificio que en su día albergo las escuelas públicas del pueblo. 











En este último edificio, construido en 1891 rehabilitado en junio de 2001 por el taller de “Artesanía de la madera y conservación del medio ambiente” coordinado por el Ayuntamiento local en colaboración con el Inem y el Fondo Social Europeo, se ubica el Museo de la Apicultura de Caso.









Su visita es posible en la actualidad –julio 2015- previa petición en el Ayuntamiento y en el que el apicultor Juan Prado que habita en Tanes, ejerce de anfitrión con una profesionalidad digna de mención.








Los contenidos del conjunto museístico muestran el mundo de la apicultura y su evolución, dando especial relevancia a sus verdaderas protagonistas: las abejas, y que reflejan la actividad apícola histórica de los habitantes del concejo, auspiciado por la Asociación de Apicultores de Caso, creada al inicio de la década de los años 90 del siglo pasado por iniciativa de Jesús Ordoñez y que agrupa a cerca de 60 apicultores propietarios de cerca de 700 colmenas, con una producción cercana a las 10 toneladas.
Caso está integrado en el Parque Natural de Redes, a su vez Reserva de la Biosfera, en el que se encuentran una gran variedad de flores silvestres, praderías, montes y bosques, que hace que la miel producida sea muy valorada por sus múltiples matices y que ha generado una actividad con gran presencia en el mismo y donde desde hace muchas décadas sus habitantes han tenido en la proximidad de sus casas las "postales", pequeñas estructuras de piedra con techunbre en las que cada familia protegía de las inclemencias del tiempo sus colmenas (truébanos) realizados con el tronco de un árbol, normalmente de cerezo o castaño. 










El museo está dividido en dos plantas, la baja dónde se encontraba la escuela de niños, alberga una sala con butacas dónde se proyectan audiovisuales sobre las abejas, uno para escolares de pequeña edad adaptado a los mismos y otro para el público en general.













En el lateral derecho del fondo, junto a la pantalla que recoge la proyección, se encuentran cinco paneles explicativos sobre la miel, las abejas. el polen, la jalea real y el propóleos, que sirven de base a las primeras explicaciones y es complementario al audiovisual de presentación; estando ocupado la pared lateral de la planta por un gran panel con el rótulo del museo.










Detrás del panel que sirve de soporte a la pantalla, se encuentra la máquina de estampillar, donada por Alfonso Peón y adquirida en Alemania, especie de pequeña prensa dónde se introduce la cera líquida con el objetivo de generar las láminas de cera que más tarde se colocarán en los cuadros. Peculiar máquina doméstica de rodillos – posiblemente diseñada en base a la inigualable máquina de rabilar el queso Casín-  y que Juan enseña con destreza si se le solicita.











En la segunda planta, dónde se ubicaba la escuela de niñas, mediante paneles ilustrativos, fotografías, piezas de colmenas, útiles y herramientas de extracción de la miel, complementado con un espacio acristalado donde se puede observar el funcionamiento de una colmena en vivo, y en la que la mascota del museo –muy en la línea de la popular abeja televisa Maya- da la bienvenida al visitante.








Paneles explicativos, en color miel, con textos, dibujos y fotografías muy ilustrativos que explican apartado por apartado lo que son las abejas, la miel, y su forma de producirse y cuya visión y lectura empapan de conocimientos al ávido visitante.









Un total de 14 paneles descriptivos de:
1.- Especies de abejas y su clasificación, con la estructura: reino-filo-clase-origen-suborigen-familia y género.
2.- Biología de las abejas, con detalle de su anatomía, reproducción y metamorfosis.






3.- La vida social, en el que explican las comunicaciones - a través de los movimientos de las alas y cuerpo - de estos insectos sociales que viven en colonias perfectamente organizadas. 
4.- Las castas, clasificadas en reinas, obreras y zánganos.








5.- La miel y su composición.
6.- Propiedades de la miel.
7.- Jalea real, cera, polen, propóleos y el veneno de las abejas.
8.- La obtención de la miel.








9.- La apicultura en Caso.
10.- ¿Qué es una colmena? con descripción de sus partes: tapa exterior, tapa interior o cubridor, el alza, cámara de cría y el fondo o base.
11.- Tipos de colmenas: fijisticas o movilistas.
12.- Labores en el colmenar, dónde se ubican y las labores en las diferentes estaciones del año.
13.- Equipo del apicultor, tanto en la colmena, como en la extracción de la miel y el re ciclaje de la cera, y el
14.- El hombre y las abejas. Panel ubicado integrado en una foto que ocupa toda la pared del fondo de la sala, del colmenar “más espectacular de España” para Juan Pardo, entre rocas con inigualables vistas del entorno, propiedad de Armando Caldevilla, ubicado a la salida del pueblo de Bezanes, camino de la majada de Brañagañones.








Paneles que se complementan con diferentes aparatos, herramientas, útiles y complementos, donados por la Asociación de Apicultores de Caso o por apicultores particulares, muchos de ellos. Delante de la espectacular foto del colmenar se encuentran:
1.- Madurador, donado por la Asociación. Depósito dónde se vierte la miel una vez filtrada para eliminar por decantación las últimas impurezas. Además de esta función, se utiliza para el almacenaje de la miel y su posterior envasado.










2.- Extractor de miel, donado por José Suárez, de Prieres.  Aparato circular sobre cuyo eje se colocan los paneles llenos de miel. Al girar a gran velocidad, la acción de la fuerza centrífuga consigue que la miel se desprenda de ellos. En función de la consistencia de cada tipo de miel, se usan extractores de tipo radial o tangencial.









3.- Otro extractor de miel, mucho más moderno que el anterior.











En el lateral izquierdo, casi pegado al mural, se exponen unas Morgaces. Artilugio donado por Ángel González, compuesto por dos tablas o palos unidos por un extremo, que al dar vueltas prensan la cera liquida disuelta en agua hirviendo que previamente se ha introducido en un saco. Una vez solidificada la cera, se elimina de la parte inferior las impurezas acumuladas por decantación.









En el lateral derecho, junto al panel explicativo, se exponen útiles y herramientas utilizadas por los apicultores en su quehacer diario, como la careta, el buzo y los guantes.









Pero también otros más peculiares, como el ahumador, donado por Juan Pardo, herramienta compuesta de un fuelle y una cámara dónde se quema hojarasca o cartón, con el objeto de generar humo y calmar la agresividad de las abejas, como bien explica el donante.









El cepillo, de madera y compuesto por unas cerdas largas y suaves utilizado para el desabejado de los cuadros y para el control de la población de la colonia, donado por la Asociación. O el levantacuadros, también donado por la Asociación, especie de pinza que se engancha en la parte superior del cuadro o cabezales y que permite al apicultor extraerlos de la colmena sin dañarlos y de una forma rápida y sencilla.










En dicho lateral, a píe del panel explicativo, también se exponen cuatro tipos de truébanos de diferentes épocas y características  y que permiten ver la evolución de los mismos, donados por Santos Alonso, y cuyo uso explica Juan con total nitidez. Los truébanos son colmenas con paneles fijos de uso tradicional que los apicultores elaboraban a partir de un tronco hueco, habitualmente de madera de castaño, roble o cerezo; están cubiertos por una tapa, y en la parte interior, hacia la mitad, llevan dos palos cruzados o “tempanu” para que las abejas fijen en ellos los paneles.









  
En el lateral izquierdo, sobre un tablero se exponen otros útiles y herramientas de trabajo, como el apoya cuadros, la mesa y el cuchillo de desopercular, donados por la Asociación y el marcador de reinas.







 La primera es una pequeña mesa de metal, sobre la que se apoyan los cuadros para cortar o romper el opérculo que cierra las celdas de miel; mientras que el cuchillo con corte liso y/o dentado se calienta en agua hirviendo y sirve para desprender el opérculo de cera que sella los paneles de miel.











Y el peculiar “marcador de reinas”, donado por el guía - anfitrión de la instalación, y que se emplea para marcar con tinta a la abeja reina y poder diferenciarla del resto de la población de la colmena, empleando un código de colores para cada año de marcado y así saber la edad de la reina.







Encontrándose a continuación de dicha mesa, se encuentra lo más llamativo del conjunto museístico, el habitáculo acristalado comunicado con el exterior, con paneles colgados del techo, que permite contemplar la vida de las abejas al natural de más de 60.000 abejas.











Y dónde se ubica un panel de colmena que es utilizado por Juan para explicar in situ mediante toda una clase doctoral, basada en sus amplios conocimientos y experiencia, las características de las abejas, su vida social, castas y la elaboración de la miel, entre otras muchas peculiaridades. 
Como han podido leer y ver, no le falta de nada a ese complejo museístico, que bien merece una visita pausada, y que cuenta con guía sin igual, trasmisor de todos sus conocimientos y años de experiencia, que en un trabajo altruista acerca el mundo de las abejas a todo aquél que por el mismo se interese.









Museo único en el Principado de Asturias, y como tantos otros de esta índole existentes en el mismo, de difícil visión, a no ser que se concierte visita previa y no le surjan contratiempos inesperados, ya que en la actualidad -julio 2015- no estaba abierto de forma continuada y que sin duda lastran nuestra riqueza patrimonial, para desdicha de los asturianos y de quién nos visita. De nada vale hacer y hacer museos y centros de interpretación –muchos aún sin contenido y pendientes de abrir-, si luego no se pueden mantener y no hay dotación personal para mostrar los mismos, acabando muchos sin abrir y otros después de muchos años sin uso derruidos.




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“Abejas benditas, santos abejares, dan miel a los hombres y cera a los altares”. Dicho popular.

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