viernes, 30 de diciembre de 2011

La Ruta del Alba. Semicircular desde Soto de Agues. PR-AS-67

Ruta semicircular, con inicio y final en Soto de Agues, en el concejo de Sobrescobio, con una distancia recorrida de 14,200 kilómetros en un tiempo de 3 horas y 50 minutos. Descripción, fotos y dos vídeos de la misma, uno en condiciones normales y otro en época de lluvías..


La Ruta del Alba, es Monumento Natural por decreto de 19-04-2001 del Gobierno del Principado de Asturias, es igualmente Zona de Especial Protección para las Aves y fue incluida en septiembre de 2001 por la UNESCO en la red mundial de Reservas de la Biosfera por la fauna y flora allí existente, discurriendo en su totalidad por el Parque Natural de Redes, declarado como tal en 1996.
Señalizada como el PR-AS-67, fue en otros tiempos fue utilizada por los pastores y arrieros coyanos -nombre con el que son conocidos los habitantes de Sobrescobio- para alcanzar el valle vecino de Aller y más tarde para la evacuación del mineral de hierro procedente de la mina Carmen, en pleno monte de Llaímo.
Su inicio parte desde Soto de Agues, hermoso pueblo de hórreos, corredores y balaustres de castaño, con sus calles empedradas llenas de dibujos simbólicos, y su comienzo real es a la altura del bonito lavadero de la localidad. Allí comienza un ancho camino hormigonado, con uso exclusivo rodado para vehículos agrarios.









El camino discurre por una zona surcada de praderías que se internan hacia el fondo del valle, para pasar junto a una piscifactoría a la izquierda, con una fuente a la derecha y tres bancos, y a partir de aquí el camino se introduce en las angosturas del río Alba, discurriendo entre sus altas paredes verticales, siempre a la vera del río y a ambos lados las laderas aparecen cubiertas de castañedos y pequeñas manchas de robles.
Un poco más adelante se encuentra el primer puente que hay en la ruta, que permite cruzar el río a la izquierda del camino y  que lleva a la Vallina de les Edroses, y que a la vuelta se puede tomar como opción de vuelta. A poca distancia se encuentra un nuevo puente, mucho más rustico, de uso pastoril y que da acceso a majadas. Poco más adelante a mano izquierda y casí metida en el río hay una pequeña área de descanso, en el que esta ubicada una mesa, y siguiendo, a la derecha del camino, una losa de piedra con la cruz de la Victoria grabada, honra la memoria de Geronimo Suárez, del año 1870.
El siguiente punto de referencia es el paraje del Campurru, dónde aún se conservan las ruinas de los cargaderos de la mina Carmen, situada en la loma de Pandanes, en pleno monte de Llaímo, donde la compañía Duro Felguera extrajo mineral de hierro de esta explotación desde el año 1922 hasta el año 1967, transportándolo por este camino hasta Rioseco y desde aquí a Laviana por un ferrocarril minero propiedad de la empresa y hoy ya desmontado.










Posteriormente a mano derecha se encuentra una fuente con un buen abrevadero de 1970, que pertenece al monte de utilidad pública 228., y poco más adelante un cruce de caminos, es el llamado Pontón de Rioturbio o Retortoriu, teniendo que continuar de frente, y no por el de la izquierda que salva el río por un puente de piedra. En este punto hay una vistosa campera con dos rehabilitadas cabañas, y se acaba el hormigonado de la pista, lo cual uno agradece especialmente.
El camino ancho y con buen firme, siempre en leve ascenso, transcurre entre el río a la izquierda y laderas a la derecha, y desde este punto ya se verán continuos regatos y pequeñas cascadas que se entregan al río en vistosos movimientos., encontrando asimismo alguna fuente habilitada dispersa. La ruta se va estrechando, come terreno a la caliza y el río pasa entre grandes piedras, forma balsas y charcas y recibe agua de ambos márgenes, siendo posible cruzarlo de nuevo por otro rustico puente de madera, llevando durante todo el tramo la protección de una vallado de madera que protege el camino de que pasa entre la caliza y el río.
La pista continua hasta finalizar en las brañas de la Vega, encrucijada de caminos, que cuenta con un área recreativa con cuatro mesas y que es dónde comienzan les foces del Llaímo como tal. La pista se convierte en sendero de piedra, en bastante buen estado y sin ningún tipo de dificultad para caminarlo, comienza casi con la misma anchura que la pista y poco a poco según se va ganando altura se va estrechando, como lo va haciendo la foz.
Aquí se inicia el tramo de mayor belleza y espectacularidad, donde el camino discurre entre altas paredes verticales, de cuarcita al principio y caliza después, entallado a lo largo de voladizos excavados en la roca y bordeando un arroyo torrencial en el que se suceden cascadas de hasta diez metros de altura, rápidos y pozos como los del Covalión, el Calvu, les Lleroses o la Separa. A ambos lados de la senda crecen en fisuras y rellanos numerosas hayas, tejos, escuernacabras, mostajos y tilos, y en las rezumantes paredes rocosas, numerosos ejemplares de una planta carnívora fácilmente reconocible por los restos de pequeños insectos que se encuentran atrapados en sus pegajosas hojas, la tirigaña.










La foz se va estrechando y el camino también, la pista lleva tiempo convertido en sendero y llega a la zona de máxima estrechez, en el que una loseta de hormigón sirve para dar continuidad al mismo y salvar un pequeño regato que baja por la derecha. En este punto es posible que en temporadas de deshielo y de agua el camino se vea en parte anegado de agua.









Superado este paso una pequeña subida permite superara un pequeño puente de medio punto, construido en mampostería de piedra caliza que apoyan el arranque de sus arcas sobre las paredes del roquedo, es la Pontona. Aquí el río forma una bella cascada de unos tres metros y por su derecha recibe un buen chorro de agua al final de la misma, formando un precioso juego de agua.










Pasado el puente el camino asciende por unas escaleras de piedra, formando un paisaje idílico y digno de ser disfrutado con tiempo. El sendero en esta zona se estrecha y vuelve a buscar al río, con el riesgo antes mencionado de ser anegado por el agua, y en parte está formado por piedras sueltas, perfectamente transitables. Un poco más adelante se ensancha y se vuelve a cruzar otro puente de características análogas al anterior, es el puente de la Resquiebra, con menos altura que el de la Pontona.
El final está cerca, pero antes hay que salvar un pequeño argayu que inundo de piedras pequeñas el camino, permitiendo a pesar de ello el transito. En este tramo la distancia entre las paredes no supera los cinco metros y el camino ha tenido que ser excavado en la roca, es la zona conocida como la Canga el Bañu.
Al final de la foz, se encuentra un puente de madera que permite salvar el río que viene por la derecha, es la Cruz de los Ríos, punto final de la senda. Su nombre se debe al ser el punto de encuentro de los ríos Tronquellín o Alba y el Llaímo. El paisaje se abre repentinamente, estando dominado por la frondosidad de los hayedos de Llaímu y las alturas del Retriñón, con sus 1862 metros, es el vértice de los concejos de Aller, Caso y Sobrescobio, al que se puede acceder mediante una senda que surge de aquí. Este territorio se engloba en el monte de utilidad publica 231, y en el se encuentra una cabaña refugio de pastores, construida en 1965 y reconstruida en el año 1996, igualmente cuatro mesas, permiten el descanso placentero a los montañeros.










La vuelta hay que realizarla por el mismo camino, pudiendo disfrutar de ángulos de vista diferentes al de ida y completar de esta manera la visión de este magnífico espectáculo. La vista desde la cabaña, la zona de la Pontona y el tramo más estrecho de les foces son el mejor ejemplo.










Hay que desandar todo hasta el primer puente que se había encontrado, el que conduce  la Vallina de les Edroses, en el que es posible realizar tres alternativas diferentes. La primera es seguir de frente por la pista y volver al lavadero de Soto. Para realizar las otras dos hay que cruzar el puente, girar a la izquierda y hacer parte de la senda verde: “Agues-Puente-Precia la Vara”.









El ancho camino asciende un breve tramo a media ladera, hasta su zona más alta, dónde una pequeña área de descanso, da vista a una bonita perspectiva del inicio de la ruta y de la piscifactoría ubicada en su inicio. El camino continua primero llaneando y luego en bajada en dirección al pueblo, por la vera derecha del río.
La primera opción es seguir de frente, y tras un leve ascenso  llegar al barrio de San Andrés, dónde está ubicada la bonita iglesia parroquial edificada en 1805 y reedificada en 1872, realizada en estilo historicista, contemplándose elementos góticos, así como formas propias del gótico, en ella destaca el campanario, con techo en aguja ornamentada con bolas escurialenses y el pórtico lateral.
La segunda es desviarse a la izquierda, antes de comenzar el leve ascenso mencionado anteriormente por un camino, y bajar directamente al pueblo de Soto, cruzando el puente sobre el río, con la bonita vista del molino allí existente. Poniendo de esta manera fin a la ruta.










La ruta, esta perfectamente acondicionada para todo tipo de caminantes, tiene paneles de piedra indicativos de los kilómetros, vallas de madera protectoras, diversos puntos habilitados como lugar de descanso, con mesas de madera en ellas, y a lo largo de la misma hay diversos paneles explicativos del hábitat existente, de su flora, fauna y entorno. En concreto los paneles existentes, por orden de colocación, son:
n      Genérico descriptivo de la ruta.
n      Avellanos, espineras y nogales.
n      Observando las rocas.
n      Grandes aves rupícolas.
n      Interpretación del paisaje.
n      Observando los robles.
n      En al Ribera.
n      Bosque de altura.








Este pequeño PARAÍSO tiene para mí un PERO muy importante. Uno no entiende el interés y empeño del gobierno del Principado de Asturias, en estos momentos dirigido por el PSOE e IU,  de hormigonar la senda. Los que la conocíamos antes de la salvajada realizada, no entendemos como en una pista perfectamente transitable –tanto para el caminante como para los vehículos agrícolas- se realizaba tal obra, y más contando con la protección, antes mencionada, que cuenta.
El Principado tuvo que suspender las obras en abril de 2009, cuatro meses después de su comienzo, por no disponer de la preceptiva tramitación medio ambiental, y no contento con tener pista hormigonada hasta el Retorturiu o Pontón de Rioturbio, en marzo de 2011 ha aprobado una nueva partida de 298.628,21 euros para pavimentar los 1.642 metros, que separan este punto de las brañas de la Vega. Al menos el tramo de les foces como tal será respetado, o eso se espera. En este Principado no aprendemos nunca.









Distancias aproximadas y tiempos de realización.
Soto de Agues.    420 metros.
El Campurru.      490 metros. Tiempo: 00,45”.        
El Retertoriu.      575 metros. 03,250 kms. Tiempo: 01,20” 
La Vega.             600 metros. 04.890 kms. Tiempo: 01.40”
Cruz de los Ríos.780 metros. 07.100 kms. Tiempo: 01.55”
NOTA: El recorrido de vuelta se tarda prácticamente lo mismo que el de subida. Los tiempos son netos.       



MÁS  INFORMACIÓN.

Vídeo de la ruta.




Vídeo de días de lluvias:








“Aunque viajemos por todo el mundo para encontrar la belleza, debemos llevarla con nosotros para poder encontrarla”. Emerson Raph Waldo (1803-82) poeta y ensayista estadounidense.

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