jueves, 11 de junio de 2020

El puente del beso y su leyenda, en Luarca

Da comunicación al barrio de la Pescadería con el Carambal, su nombre está envuelto en una leyenda de la Edad Media.


Luarca es la capital del occidental concejo asturiano de Valdés, parroquia y localidad que cuenta con un censo poblacional de 4937 personas –censo de 2019- ha sido a lo largo de la historia el puerto más importante del occidente asturiano y uno de los más importantes del Principado de Asturias. La villa, llamada también “La villa blanca de la costa verde”, ha crecido urbanísticamente entorno a su puerto y está vertebrada por el río Negro, que desemboca en una de sus tres playas.

A escasos 200 metros de la entrega de sus aguas al mar Cantábrico, el penúltimo puente de siete que cruzan su serpenteante caudal por la villa blanca, el denominado PUENTE DEL BESO, que sirve de comunicación a los barrios de la Pescadería y Cambaral.




Puente que por lo general pasa desapercibido, pero que es muy emblemático y querido por los luarqueses por la leyenda que cuentan de generación en generación sobre la leyenda que en él sucedió, y que inmortalizó en su novela Legendarium, la escritora Ana Morán.

Leyenda que se remonta a la Edad Media, nunca documentada, basada en el señor de la villa, que tenía su fortaleza en la conocida como Atalaya de la localidad y los piratas berberiscos.




La costa asturiana en general, y la valdesana en particular, sufría continuos ataques saqueadores de los piratas, especialmente por parte de uno conocido como Cambaral. Harto de sus incursiones el señor y sus guerreros le tendieron una trampa haciéndose pasar por pescadores, logrando apresar al temido saqueador.

Llevado a la fortaleza lo encerraron en sus mazmorras, dónde fue asistido de sus heridas por la hija del señor enamorándose ambos, dándose la fuga en dirección al puerto en cuanto les fue posible. El señor al ser conocedor fue en su búsqueda, y estos al verse cautivos sin posibilidad de huir se abrazaron y se besaron, lo que motivo la cólera del señor que cortó sus cabezas de un solo tajo con su espada, cayendo al río unidas y manteniéndose sus cuerpos abrazados.



Otra versión de la leyenda, datada también en la Edad Media y muy similar a la anterior, habla de un noviazgo de un muchacho del barrio de Cambaral con una muchacha del de la Pescadería. Él padre de está no quería que dicha relación, y un día que les sorprendió besándose en el puente, les corto la cabeza a los dos.

Historia o leyenda, está se mantiene viva en Luarca, y pocos son los enamorados que no perpetúan su amor en el puente que lleva el nombre de lo supuestamente acontecido.

 



 

 

 

“El primer beso puede ser tan aterrador como el último”. Daina Chaviano (1957 -) escritora cubana.

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