miércoles, 8 de noviembre de 2017

Iglesia de San Pedro, en Teruel.

Su capilla del Sagrado Corazón, acoge el mausoleo de los Amantes de Teruel.


Teruel, capital de la provincia de mismo nombre, se encuentra situado en el sur de Aragón, en la zona centro-oriental de España. Ubicada a 912 metros de altitud, es la capital de provincia menos poblada de España, con un censo poblacional de 35.668 habitantes –censo de 2016-.
En su patrimonio artístico destacan sus construcciones mudéjares, merecedoras del reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986. Entre ellos se encuentra la iglesia de San Pedro y su torre, la más antigua de las torres mudéjares turolenses, declarada monumento histórico-artístico en 1931.





Situada en la antigua judería, en la plaza de los Amantes, es uno de los grandes templos góticos de Teruel, considerada la hermana pequeña de la catedral de Santa María, su construcción se fecha en el siglo XIV, entre los años 1319 y 1392, sobre un primitivo templo románico del que se tiene constancia documental en 1196.






Su construcción se tipifica en el grupo de iglesias-fortalezas, cuya planta derivada del gótico levantino, se adapta a las necesidades defensivas con la colocación de la tribuna por encima de sus capillas laterales. 






Responde a la tipología de iglesia de nave única cubierta con bóveda de crucería, carece de crucero, tiene ábside poligonal y capillas laterales con contrafuertes cubiertas con bóvedas de crucería simple, que circundan todo el templo.






Como rasgo distintivo del mudéjar aragonés, un ándito superpuesto sobre las capillas laterales rodea la nave y el ábside, abriéndose únicamente hacia el exterior por medio de arquerías que rememoran la función defensiva de las iglesias fortaleza de época medieval.




  





El templo ha sufrido sucesivas reformas y restauraciones que han ido transformando su espacio y le confieren su aspecto actual. En el siglo XVIII se realiza la ampliación de la capilla de la Inmaculada, la apertura de la puerta principal, ocultando la original del siglo XIV, dónde hoy se encuentra la capilla de Santa Bárbara y la construcción de la capilla del Sagrado Corazón. En 1873 sufre un incendio, lo que motivo su reforma aplicándose el estilo neogótico en 1896, incluida la decoración pictórica modernista-historicista del interior por Salvador Gisbert, cinco mil metros cuadrados en los que se recuerdan la historia medieval simbolizando las tres culturas que convivieron por entonces en la ciudad. Los últimos trabajos se realizaron entre 1993 y 2005, centrados en la torre, iglesia y claustro.








En su exterior destaca su ábside y su torre. Ábside de siete lados, de estilo gótico-mudéjar, decorado con frisos de arcos mixtilíneos, con incrustaciones de cerámica verde y blanca y remate de ladrillo.






Su torre, con una altura de 25 metros, es la más antigua de las torres mudéjares turolenses, tipológicamente responde al modelo de torre-puerta, cuya planta inferior se abre un paso abovedado de cañón apuntado que permite la circulación viaria y su integración en la red urbanística de la ciudad, su decoración exterior, sobria y elegante, presenta la típica ornamentación mudéjar basada en cerámica vidriada y ladrillo. Desde su interior se accede al ándito, un elemento arquitectónico que rodea la iglesia por el exterior, desde el que se pueden apreciar los detalles del exterior de la torre, las vidrieras –las más importantes de todo Aragón- y el rosetón de la iglesia, así como la reforma de la puerta de la misma fechada en el siglo XVIII.






El claustro, construido en la segunda mitad del siglo XIV, es uno de los cuatro claustros mudéjares que todavía se conservan en Aragón. De planta cuadrada, realizado en ladrillo, presenta tres vanos abiertos en cada lado del patio central, ha sufrido diversas reformas a lo largo de los siglos, habiendo reposado en él los cuerpos de los Amantes de Teruel.








En su interior conserva importantes bienes, como el retablo renacentista del altar mayor del siglo XVI, dedicado a San Pedro, realizado por la  escuela del francés Gabriel Yoly, en madera de pino tallada. Escuela que también realizo el de los Santos médicos, San Cosme y San Damián, en la capilla dónde se encontraron a los momificados Amantes.








El templo cuenta con otras capillas de especial relevancia, con diferentes retablos enclavados a lo largo de su historia.



   
   
   

  




Siendo de especial mención la capilla del Sagrado Corazón, que acoge desde septiembre de 2005, el Mausoleo de los Amantes, Juan Diego Martínez Marcilla e Isabel Segura, los héroes de la leyenda medieval, verdadero ícono sentimental y turístico de una ciudad cuyo eslogan es “Teruel, la ciudad del amor”.




La capilla es una ampliación barroca de la iglesia del siglo XVIII, en la que destaca su cúpula con linterna sobre pechinas decoradas con esgrafiados de tipo vegetal en color blanco sobre negro, que acoge el monumento funerario compuesto por los sarcófagos y esculturas yacentes de los amantes, esculpidos en 1956 en alabastro por el escultor Juan de Ávalos.









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“La religión es el hospital de las almas que el mundo ha lesionado”. Anónimo.





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