domingo, 8 de noviembre de 2020

Capilla de San Blas en Casquita. Villaviciosa. Principado de Asturias

Se encuentra en la localidad de Casquita, divisoria de las parroquias de Amandi y Grases.

Villaviciosa, esta ubicado en su zona centro, cuenta con una superficie de 276,23 kilómetros cuadrados y un censo poblacional de 14.439 habitantes –censo de 2019- lo que le coloca como el onceavo y  el décimo respectivamente de los 78 que conforman el Principado de Asturias. Limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con los concejos de Sariego, Nava, Cabranes y Piloña, al oeste con los de Gijón y Siero y al este con el de Colunga, estando vertebrado en 41 parroquias.

Una de las parroquias de Villaviciosa es Amandi, ubicada en su zona centro-oeste, que cuenta con una superficie de 5,06 kilómetros cuadrados y una población de 560 habitantes –censo de 2019-, abarcando 25 núcleos poblacionales.

Comunicada con la capital municipal por la carretera AS-267 y la VV-10 se encuentra Casquita, el último núcleo de la parroquia, lindante con la de Grases.



Encrucijada de caminos, en ella se encuentran las bifurcaciones que del Camino de Santiago del Norte o de la Costa, la que desvía a los peregrinos hacia Oviedo y la que les da continuidad hacia Gijón, reuniéndose ambos en Avilés. Siendo paso también del Camino que desde Gijón lleva a Covadonga.




Ubicada a una altitud de 30 metros, en la pequeña aldea destaca su capilla bajo la advocación de San Blas, - San Bras para los lugareños-, en honor al obispo turco de Sebaste, invocado por los enfermos de garganta y patrono de los otorrinolaringólogos, que lo festejan cada 3 de febrero. Así como los vecinos de Casquita, que hace unos años han recuperado su pretérita romeria.




Construida en el siglo XVII, fue considerada siempre una “capilla de vecinos o devoción”, de reducidas dimensiones dónde se rezaba el Rosario y en tiempo de Cuaresma la denominada Bula con las indulgencias por los difuntos para contribuir a librarlos del purgatorio.

De planta única, con techumbre de tejas a dos aguas coronado con una espadaña con una campana y una cruz en su parte superior, está pintada de blanco con sus bases y esquinas protegidas por piedras, teniendo en su lateral este una ventana que la ilumina. Componiendo su fachada un vistoso arco con enrejado visto.




Su interior, cuyas paredes están pintadas también de blanco, acoge un altar de madera, cuatro blancos y un tronco de árbol en forma de mesa en su parte superior donde está el libro de firmas de peregrinos y el sello para sus credencias que da fe de su paso por el lugar. Detrás del altar en el centro se encuentra un crucifijo, con la talla de San Blas a la derecha y la Dolorosa a la izquierda.




San Blas luce sus galas de obispo, representado con la mitra y báculo episcopales en la mano derecha, mientras que su mano izquierda la tiene señalando a su garganta.




En la pared lateral, a continuación de la Dolorosa, se encuentra una talla de la Virgen de la Candelaria.




Regalo de los vecinos del cercano pueblo de Poreñu el 19 de diciembre de 2019. Junto a ella se encuentra está el cuadro con el texto de la donación y una foto del traslado de la imagen, que fue bendecida días antes durante su fiesta en el pueblo.





En la pared de enfrente luce el cuadro que da fe del nombramiento que Cubera – La Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa- otorgo a los 8 vecinos de Casquita, como “La aldea más guapa del año 2016”. Reconocimiento que también luce en la pared lateral de la capilla.





Colgado de la reja de entrada, junto con la concha del peregrino, luce un cuadro con la poesía “Peregrino, Casquita y San Blas están en el Camino”, escrito por Mari Paz Campa, cuya casería linda con la capilla.




Ella fue también la autora del “Faunino” que coloca entre casa y capilla, busto sobre una tayuela que reproduce a Fauno, el dios protector de la agricultura, vestido de asturiano con montera picona, chaleco y madreñas, que con un cartel da la bienvenida al peregrino.




A la que se le debe también la iniciativa de colocar diariamente en el mismo lugar una mesa con avituallamiento a disposición de los caminantes, que pueden dejar la voluntad si disponen de algún producto. Proceder que le valió el reconocimiento de la Asociación de Vecinos de Niévares, pueblo distante apenas 5 kilómetros, del premio “Horru 2019” por su apoyo y ayuda al peregrino.




 

 

 “A su paso por la Villa el camino de Santiago tiene ría y tiene ríos, tiene bosques, también prados y en un lugar que es Casquita, un destino señalado ……” poesía de Mari Paz Campa.

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