jueves, 20 de octubre de 2011

Museo etnográfico de Grandas de Salime.

De obligada visita para todos aquellos que se acerquen al Occidente del Principado de Asturias, no se quedarán indiferentes. A Pepe el Ferreiru se lo debemos. Descripción, fotos y vídeo del mismo.


Se puede visitar todos los días, excepto los lunes, en horario de mañana y tarde y su entrada tiene el coste simbólico de 1,5 €. Una visita holgada a la misma dura casi el tiempo que esta abierto en cada sesión, unas 2 horas y media, por lo que es conveniente acudir a la hora de apertura.
Es una institución pública de carácter comarcal, cuya titularidad la ostenta el Consorcio para la gestión del museo constituido por la Consejería de Cultura y Turismo, y la Consejería de Medio Rural y Pesca del Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Grandas de Salime, la Universidad de Oviedo, la Caja de Ahorros de Asturias y la Asociación de Amigos del Museo etnográfico de Grandas de Salime.











Fue fundado en 1984 sobre la base de la colección particular de José María Naveiras Escanlar, más conocido por Pepe el Ferreiru, quién había logrado reunir una colección significativa de los principales oficios tradicionales y recrearlos con acierto en los bajos cedidos por su Ayuntamiento. En 1986 la Consejería de Cultura del Principado de Asturias se compromete con el proyecto dotándolo de instalaciones adecuadas y un marco administrativo que favoreciese su protección, conservación y promoción bajo la dirección de su creador. La muestra se traslada en ese fecha a su actual emplazamiento en la casa rectoral comenzando un fructífero período de crecimiento y consolidación. En 1989 se amplia a los terrenos adyacentes y en el 2004 se construye la Casona. En la actualidad es todo un referente en el ámbito de la etnografía española con más de 21.000 visitantes anuales.











Su misión es reunir, custodiar, conservar, incrementar, investigar, comunicar y difundir el patrimonio material e inmaterial de carácter etnográfico del Occidente de Asturias. Asimismo, busca ser el fiel reflejo del espíritu creativo de las etapas de la vida de cuantas personas nos han precedido a lo largo del tiempo, y todo ello, dirigido a un público amplio y diverso.
En sus espacios y salas se exhiben objetos de muy diversa naturaleza, que son fuente de información de primera mano sobre la vida rural y preindustrial de la Comunidad del Occidente de Asturias. La mayoría de sus fondos proceden de concejos asturianos, como Grandas de Salime, Pesoz, Santa Eulalia de Oscos, San Martín de Oscos, Allande, Villanueva de Oscos, Siero, Oviedo, etc., pero también de otros lugares de la península Ibérica -Galicia, Castilla-León, Cantabria, etc.- o del resto de Europa.
Ocupa una superficie aproximada de unos 3.150 m², distribuido en cuatro grandes áreas de contenido, que a y su vez algunos están divididos en subapartados. Son la casa rectoral, el corral, la casa del molinero, la casona y los exteriores del museo. Su colección permanente está compuesta por más de 11.000 objetos, que han sido adquiridos mediante donación o mediante compra por parte del Consorcio.


CASA RECTORAL
Es una construcción de 1814, típica de la zona, construida en mampostería de pizarra y en su interior se disponen diversas unidades museográficas que muestran al visitante los espacios cotidianos de la vida en una casa rural tradicional, como son:
 La cocina o lareira, que es el lugar de mayor relevancia de la vivienda y centro de la vida familiar.
 El cuarto o sala, cuya utilidad se limitaba a todo tipo de actos sociales y dormitorio.
 La alcoba o cuartín, destinado al matrimonio o los abuelos y lugar donde se guardaba buena parte de las ropas de la casa.









También se recrean otros ambientes en el que se enseñan los objetos propios de las actividades a las que se dedicaban las gentes de la zona, como son:
 La sala de industria textil, en la que destaca el telar, la escalera donde se puede contemplar una buena colección de yugos –xugos- y zapicos, cornos, gaxapos, cañutos o gaetos de madera o asta.
 El taller del zapatero o zapateiro, con su mesa de trabajo y herramientas,
 La bodega, donde se encuentra el lagar o prensa para exprimir el bagazo de la uva, una alquitara para obtener el orujo o aguardiente, etc.
 La cantina o taberna, en la que parroquianos y forasteros podían encontrarse,
 La sala de la madera, donde se recoge desde el taller del carpinteiro, toneleiro, cesteiro, cuchareiro, etc.
 La fragua o forxa del ferreiro, cuyo trabajo estaba destinado a proveer de útiles y herramientas para el campo o herrar el ganado,
 La sala de la tornería, donde se pueden contemplar las piezas que componían la vajilla en madera de las gentes campesinas y los tornos con las que se realizaban.



El CORRAL.
Al museo se accede por el corral que circunda la casa Rectoral. En él se pueden encontrar una serie de construcciones anejas y que en su momento dieron servicio a la casa. El centro está presidido por un magnífico nogal o noceira, que daba sombra y fruto a los moradores de la casa, y desde este lugar, se puede ver:
 El hórreo, con cubierta de paja de centeno y que fue construido a partir de una panera (1874),
 El pozo de agua con escaleras,
 La panera de finales del siglo XIX, en cuyo interior se pueden contemplar las grandes arcas o tuñas de guardar el grano.
 El corredor, que exhibe una colección de carretillas y carretas en la parte baja y molas o ruedas de afilar en la parte alta,
 El cabanón o cobertizo, donde se encuentra el carro del país que es lo primero que se ve al entrar en el Museo
 Y el abeirugo o tendejón, con una serie de máquinas para trabajar la madera.









LA CASA DEL MOLINERO
Dos unidades bien definidas en este espacio del Museo:
1. El molino, en cuyo interior se pueden contemplar tres ingenios hidráulicos harineros, procedentes de Baldoria (Siero), Nogueirou (Grandas de Salime) y Collada (Allande). Durante la visita podremos ver, al menos uno de ellos en plena molienda.
En el cabanón exterior se puede ver un molino de rabil para la escanda y diversos rodeznos, alguno de ellos muy peculiar. Antes de llegar a la casa del molinero encontraremos la era o eira, que es el espacio reservado para separar el grano de los cereales de la paja y, por la parte posterior, el cubo o banzao que es el lugar donde se acumula el agua y cuya fuerza será transformada en la energía que moverá los mecanismos del molino. Los molinos están continuamente en funcionamiento.
2. La casa del molinero o molieiro es un espacio polivalente dentro del Museo, ya que en su interior podemos ver exposiciones temporales, aula de acogida para escolares, etc. En la actualidad se muestran tres exposiciones: Una de mantequeras, mazadeiras u olas; otra de la matanza del cerdo y otro del café.









LA CASONA
Este es el último espacio museográfico que se visita y está dedicado fundamentalmente al sector servicios en el mundo rural. El edificio intenta recoger la esencia, en su aspecto formal, de lo que fueron aquellas hermosas casonas de las gentes pudientes o pequeñas noblezas locales.










En su interior, en la planta baja, se pueden contemplar:
 La tienda mixta o colmado de ultramarinos, que era aquel magnífico lugar donde había de todo un poco y donde más que clientes se tenían amigos,
 La barbería que recrea con fidelidad lo que eran estos locales de acicalamiento personal y donada en su día por D. Arturo Villaverde,
 La sastrería que en su día fue de D. Antonio Vázquez y que este Museo tiene el orgullo de mostrar.
 En el zaguán, provisionalmente, una pequeña muestra dedicada a las comunicaciones.
En la primera planta se ubica:
 El corredor de la escalera está dedicado a la caza y a la pesca, con muestras de las diferentes artes.
 La consulta del dentista D. Tomás Fernández Linera,
 El hospitalillo del Salto de Grandas de Salime, señalan la bonanza económica de algunos pueblos y la mejora en la calidad de vida de sus moradores,
 La sala dedicada al alumbrado recoge la evolución de los sistemas de iluminación desde la llama de una rama de brezo (uz) o garabulla hasta la incandescencia de una bombilla eléctrica,
 La galería de la apicultura, de gran importancia en el occidente asturiano,
 La escuela rural, muchas veces unitaria, donde muchos de sus vecinos aprendieron las primeras letras y números.
 La sala de pesos y medidas, donde se recopilan todos aquellos objetos dedicados a este menester y finalmente,
 La sala de las madreñas, galochas y zocas o la exposición dedicada al calzado de madera de las que el Museo tiene una buena colección.
Anejas a la Casona hay una serie de construcciones como son:
 El cobertizo de aperos de labranza, donde se guardan todo tipo de maquinaria agrícola y una exposición de ruedas de carro,
 La capilla que exhibe los elementos del mundo espiritual o de las creencias desde una concepción rural tradicional y a través de los distintos ciclos de la vida.
 La fábrica de gaseosas y sifones, dedicada a la producción de esta bebida refrescante, con fondos de lo que era la fábrica de La Grandalesa.




EXTERIORES DEL MUSEO
Dos pequeñas construcciones fuera del recinto del Museo, pero bien visibles desde éste:
1. El cortín es una construcción usada para proteger las colmenas del ataque de los osos, del fuego o de los robos y tan característico del occidente asturiano,
2. El palomar de planta circular, si bien no son muy comunes en Asturias, su presencia puede ser entendida por la bonanza económica de algunas casas como elemento de reconocimiento y prestigio social.











El Museo esta continuamente enriqueciéndose, lo que por otro lado permite que cada visita que se realice al mismo uno se pueda sorprender, de este modo esta previsto que próximamente se abran al público nuevas dependencias como son:
 En la planta baja de la Casona un nuevo espacio: la cocina. Estas cocinas de casas adineradas supondrán el fin de las lareiras –como la de la casa Rectoral- y el uso de las “cocinas económicas” de carbón y leña, tan corrientes en las grandes urbes asturianas o cuencas mineras, que con el tiempo llegaron hasta el occidente de Asturias.
 También en ella se añadirá un nuevo espacio: la trastienda, que complementará y dará nuevo contenido al colmado o tienda mixta.
 En el entorno de la Casona está próximo a abrirse el horno de pan, indispensable en la vida rural asturiana hasta hace muy pocos años.
 También el cabazo, cuyo uso estaba destinado a granero, especialmente del maíz.
Como ven hay mucho y variado para ver, y como les dije al inicio nadie saldrá indiferente, es mucha la riqueza que el museo alberga, trasladando a tiempos de infancia a muchos de sus visitantes, que rápidamente se identificarán con muchas cosas de las que observan. Sus fondos son inmensos, no todos están expuestos ya que me consta que hay fondos en almacenes de la localidad, como bien me indicó en su momento José Manuel Martínez, propietario de la fábrica de gaseosas cuyos fondos se muestran en el museo.










El museo lo he visitado en tres ocasiones, con bastante espacio entre unas y otras, en una de ellas lo pude hacer guiado por Pepe, siendo una experiencia única de recuerdos, en el que no pudo faltar degustar el orujo de la zona por el que tanto ha hecho, y cada visita fue una experiencia única. A Pepe lo conozco desde ya bastantes años y de él apreció y valoro el apego a su tierra, no solo fundo el museo, en mi retina aún tengo las notas periodísticas de los años ochenta en el que sacaba los alambiques a la calle en Grandas para que los vecinos elaboraran el orujo en jornadas plenamente festivos, e incluso en una ó dos ocasiones llegaron a hacerlo en Oviedo, en concreto delante del teatro Campoamor. Lamentablemente fue cortado por la Consejería de Sanidad por atentar contra la salud pública, y al traste se fue una de las tradiciones ancestrales del occidente asturiano.





Con Pepe en la última visita a Grandas.



Desgraciadamente esta Asturias no tiene memoria y aún en la última visita que curse a Grandas, el 11 de junio de 2011, en el que me encontré de nuevo con Pepe el Ferreiru y visite otra vez el museo,  haciendo un alto en una de las etapas del Camino de Santiago Primitivo (el auténtico), pude ver lo viva que esta la polémica que desde el 26-01-2010 envuelve a Grandas de Salime y que divide a parte de sus moradores. Ese día a iniciativa de la Consejería de Cultura y Turismo del Gobierno del Principado acordó en reunión del Consorcio la destitución de Pepe como director del museo y el nombramiento de Francisco Cuesta Toribio, arqueólogo sin relación alguna con el occidente asturiano. La respuesta del pueblo fue inmediato y cinco días después se constituye la “La plataforma de apoyo a Pepe el Ferreiru” en Grandas en un acto fundacional constituido por 49 asociaciones previa a una concentración a su favor, a las que posteriormente se sumaron 91 más que solicitaron la reprobación del cese y su readmisión. Los manifiestos y actos de la plataforma han sido muchas, entre ellas el colgar carteles con la foto del cesado y una de sus frases preferidas ¡HAXA SALÚ!, sin éxito alguno hasta la fecha.











No quiero entrar en profundidad en algo que desconozco internamente, la causa alegada es dejadez en sus funciones como Director y no seguir las pautas indicadas, ahora bien hay formas y formas, el paso del tiempo desgasta y acomoda de eso no cabe duda, pero si el Museo existe es gracias al trabajo de Pepe y eso no es discutible por nadie. Si previamente a esa reunión se habla con el interesado, se llega a un acuerdo y se le nombra por ejemplo “Presidente honorífico del Consorcio” igual no hubiese pasado lo que ha pasado y todo el mundo contento.




VÍDEOS DEL MUSEO.


-- La casa rectoral.








-- La Casona y su entorno.









-- El patio, el molino y la casa del molinero.







MÁS INFORMACIÓN. Pinchar en enlace.
Camino de Santiago. Dendecagüelu.




“La verdad es hija del tiempo, no de la autoridad”. Sir Francis Bacon, Barón de Verulam (1561-1626) filósofo y político inglés.



4 comentarios:

  1. El museo de mi pueblo.........¡qué recuerdos!. Lo recomiendo encarecidamente a todos los amantes de las cosas de antes...una maravilla de museo y de pueblo!

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  2. Javier has hecho un buen trabajo.Este museo es una maravilla. Debería ser de obligada visita para que no se olvide nuestra historia. Juan Lorenzo.

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  3. Muy buen trabajo y muy buen razonamiento sobre la memoria de los asturianos, gente como Pepe el Ferreiru es lo que necesitamos en esta querida tierra. Chema Morales.

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  4. El dia 10 de noviembre de 2012, visité con un grupo otra vez el museo, no estaba Pepe y ya no fue lo mismo, faltaba 'algo', todo muy ordenado, aseptico...en fin ,creo que el museo perdió mucho,ya no es lo que era ni con asomo....
    BALTASAR

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