jueves, 29 de octubre de 2009

La gastronomia en el Camino de Santiago

Artículo elaborado con motivo de la celebración de las Jornadas Gastronomicas del Camino de Santiago, celebradas en el Centro Asturiano de Oviedo en junio de 2008.
Pubicado por el diario La Voz de Asturias
Ganar el Jubileo con la realización del Camino constituye todo un movimiento de masas, encontrando sin duda en los primeros peregrinos a los precursores del turismo. Los diferentes monasterios, posadas, hospitales, casas de reposo y similares se convirtieron con su hospitalidad en auténticos establecimientos hosteleros-hosteleros en dónde se ponían en valor los valores gastronómicos que atesoraba cada zona.

Para hablar de la gastronomía en el Camino hay que referirse obligatoriamente al Codex Calixtinus, llamado de esta forma por haber sido auspiciado por el Papa Calixto II y que se fue escrito por el monje francés Aymeric Picaud en 1139 en el que acompaño al mencionado Papa en su peregrinación a Santiago. Compuesto por cinco libros, el último de ellos “Liber Peregrinationis “ (La guía del peregrino) con sus once capítulos constituye sin duda la primera guía turística de la Edad Media, dejándonos una visión de los viajes medievales y las penurias que pasaban los peregrinos de entonces y recorriendo a través de él toda la España que va desde la frontera pirenaica hasta Santiago de Compostela, con sus consejos, descripción de la ruta y de las obras de arte, así como de las costumbres locales de la gente que vivían en los pueblos a lo largo del Camino, permite conocer como era el entramado sectorial del momento y las costumbres gastronómicas existentes.

Otros muchos textos hacen mención a lo largo de la historia al Camino y su gastronomía, en el Museo del Monasterio de Roncesvalles hay buenas muestras de ello, a la vez que datos y cifras concretas sobre el número de comensales por año y el tipo de comida que se les suministraba. Que en el año 1660 se sirvieran solo en este Monasterio un total de 25.000 raciones nos hacen ver el volumen de peregrinos que realizaban el Camino. El pan, vino, carne y leche aparece en todas las menciones, al igual que el abadejo en época de cuaresma.

Mención aparte merece la “olla podrida” que también aparece relacionada siempre y que era el lugar de encuentro de todas las carnes, verduras y legumbres de las que se disponían, aunque bien es verdad que era un plato para gente pudiente y que diferenciaba su consumo a la gente posicionada y con dinero de los pobres. Ella fue la precursora de los diferentes cocidos que se elaboran en las diferentes autonomías.
Cocidos como el lebaniego de Potes, el de moscancia de Noreña y Siero, el maragato de Castrillo de los Polvazares y Astorga o el gallego de Lalin, hablan de cómo las guisanderas de la época fueron adaptando su cocido a los productos autóctonos. Hablamos siempre de una cocina popular, hecha con cariño y esmero, basada en los ingredientes propios de cada zona, todo un arte que se ha transmitido entre generaciones dónde prima una cocina franca, honrada y laboriosa
Hablando de estos cocidos, no puedo dejar de felicitar a la Orden de Caballeros del Sabadiego de Noreña, que con su iniciativa gestada en estos primeros años del siglo, están consiguiendo hermanar los mismos y aunar esfuerzos para conseguir ubicarlos en la parrilla gastronómica de primera línea como sin duda se merecen.

Felicitación igualmente de forma expresa a OSPEA (Organización Supranacional de Pymes del Eje Atlántico) por la organización de una serie de Jornadas gastronómicas que se celebrarán en diferentes autonomías pertenecientes al Camino a lo largo del año, y que tienen su inicio en Oviedo dedicadas a Galicia. El Centro Asturiano de Oviedo es el escenario escogido para que el restaurador gallego Jesús Sordo García de el Restaurante El Bocalino de Santiago nos haga disfrutar de la cocina tradicional gallega durante este  fin de semana. Igualmente agradecerles la invitación cursada a todas las Cofradías gastronómicas asturianas y cantabras para poder arroparles en las mismas y alentarles a seguir el camino emprendido.


L. Javier del Valle Vega. 16-06-2008.

"Las gentes que nunca se preocupan por sus antepasados jamás mirarán hacia la posteridad" Edmund Burke (1729-97) tratadista y político irlandés.

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