lunes, 2 de enero de 2012

Melide. Encrucijada de los Caminos de Santiago.

Melide, en la provincia de La Coruña es el punto de encuentro de los Caminos de Santiago primitivo (el auténtico) y el francés. Descripción monumental y vídeo del convento Sancti Spiritus y de la capilla de Santo Antonio.


Melide, ubicada a 450 metros de altitud, con sus poco más de 100 kilómetros cuadrados de extensión, sus 28 parroquias y sus 8.000 habitantes (censo de 2009) esta considerada como el centro geográfico de Galicia. Está en la encrucijada de los Caminos de Santiago, en el centro de la villa se cruzan el Camino Primitivo, conocido aquí como de Oviedo, y el Francés.
Aparece documentada por primera vez en el siglo X, aunque sus orígenes pueden ser muy anteriores. El Camino de Santiago es su fundamento como pueblo y posee una intensa identidad histórica jacobea. Su centro medieval fue repoblado por mandato de Alfonso IX, que concedió la Terra de Melide al arzobispo de Santiago en 1212.
Melide, cuenta con importantes monumentos religiosos. Del mandato de Alfonso IX se conserva la portada de la iglesia románica de San Pedro, integrada en la actual capilla de San Roque. Al lado de la capilla se levanta uno de los cruceiros más antiguos de Galicia, obra gótica del siglo XIV, que muestra la larga pervivencia del estilo del Maestro Mateo en el área de influencia del Camino.
En el centro de villa, se encuentra la pétrea Praza do Convento. En ella se encuentra el Convento Sancti Spiritus, la capilla de Santo Antonio, la Casa del Ayuntamiento y el actual Museo de la Terra de Melide, antiguo hospital de peregrinos.
La Casa del Ayuntamiento, fue en su día un pazo de gran belleza; datado del siglo XVII, su céntrica situación, la plaza que tiene delante de él y los elementos que integran su fachada lo convierten en la actualidad en una de las casas consistoriales más hermosas del país. En la piedra de la fachada pueden distinguirse dos partes: una cantería vista y otra de sillería irregular. La puerta principal recuerda a la entrada de una iglesia, ya que está flanqueada por dos pilastras y coronada con dintel recto sobre el que se sitúa un frontón triangular con hornacina y pináculos. En la parte superior hay dos escudos de armas labrados en piedra granítica. El pazo constituyó un mismo solar con el que ahora es la capilla de Santo Antonio, con la que comparte un lateral.










La asistencia hospitalaria era otro capítulo importante en la vida medieval de Melide. El hospital de peregrinos, fue fundado por el notario Fernán López y su mujer Aldara González en el año 1375. aunque el edificio original, fue reformado por primera vez a finales del siglo XV y posteriormente en el siglo XVIII. De su fundación, se sabe que había veinticuatro lechos, para ser ocupado cada una por dos personas, ya que en la Edad Media era común que las camas fueran compartidas por varias personas. También tenía Melide un lazareto, atendido por los monjes-caballeros de la Orden de San Lázaro. Actualmente en dicho solar se levanta el Museo Terra do Melide, que aún mantiene su fachada en el que destaca el ardo de medio punto que sirve de entrada, entre dos edificios construidos posteriormente.










El Museo da Terra de Melide nace en el año 1978 por iniciativa de un grupo de amigos interesados en el estudio, conocimiento y divulgación de la cultura y el patrimonio de la comarca que le da nombre. En un primer momento se instala en el bajo de la casa consistorial, en la Biblioteca Municipal. Cuatro años después el incremento de los fondos reclamaba más espacio, por lo que en 1982 se traslada a una casa en la que se instalan dos salas. En el año 1999, en una reunión de socios se aprobó la adquisición del Antigo Hospital de Peregrinos, edificando en él el nuevo museo y rehabilitando su fachada y su memoria histórica. El 26 de mayo de 2001 se inaugura el nuevo museo, gracias a una suscripción popular, que tuvo un gran éxito, y que hace que sea considerado como una institución de todos, donde se guarda su memoria histórica y cultural.












La iglesia de Santo Antonio, es conocida como la Obra Pía de Santo Antón, se encuentra en la Plaza del Convento de Melide, compartiendo pared con la Casa del Ayuntamiento. Se trata de una capilla construida a partir de 1671 según un proyecto atribuido al arquitecto de la Catedral de Santiago, Domingo de Andrade.
Está construida en cantería y cuenta con una bóveda de cañón dividida en tres tramos por dos arcos fajones que apoyan en pilastras pegadas al muro. A cada uno de los lados se encuentran los sepulcros con las estatuas de los fundadores, labradas en granito.
En la fachada de la capilla se conserva el escudo de la familia Segade, que anteriormente había residido en el solar que hoy alberga la capilla y la Casa del Ayuntamiento. El promotor de la construcción fue el arzobispo Antonio Segade, luego de su regreso de México con una fortuna de cien mil ducados, que invirtió en estas dos obras.












El Convento del Sancti Spiritus, de los Franciscanos Tercianos, es del año 1375, aunque con añadidos posteriores con diferentes estilos que conviven tanto en el exterior como en el interior, que abarcan hasta el siglo XVIII, en unos de los, es uno de los tesoros del patrimonio melidense, en la actualidad es la iglesia parroquial de la localidad. La fábrica elaborada en sillarejo y sillería es de planta rectangular, en la que se observa la zona conventual y la fachada en tres tramos de la otrora capilla del mismo, rematada en una torre cuadrangular con vanos para las campanas.
En su interior destacan sus restos románicos, la capilla del Santo Cristo con bóveda de arco apuntado del siglo XIV; la capilla Mayor con bóveda y sarcófagos góticos del siglo XV de Teresa Rodríguez, Inés de Castro y Leonor de Mendoza; las pinturas murales del siglo XVI; el retablo barroco de Francisco de Castro Canseco, del siglo XVII; el retablo rococó y la imaginieria barroca del siglo XVIII y la talla de marfil de un Niño Jesús.












Otra joya es el templo románico de Santa María de Melide, del siglo XII, considerada una de las iglesias de referencia del último tramo del Camino de Santiago, de fábrica de nave única.
En la iglesia, los espacios correspondientes a la nave y al presbiterio están definidos por un arco triunfal de medio punto, apoyado sobre semicolumnas entregas de fuste liso que parten de bases áticas con garras y decoraciones en los plintos. Destaca aquí la intensa decoración de los capiteles, que en el de la derecha tiene la imagen de Daniel en el foso de los leones, mientras que el de la izquierda es vegetal con quince palmetas.
En la fachada principal destaca una portada con tímpano liso, que cuenta con tres pares de columnas cobijadas, con capiteles de decoración vegetal y animal, sobre las que se apoyan tres arquivoltas rematadas por una chambrana con cuatro filas de billetes. Los muros de esta iglesia son de cantería, excepto los de la adosada sacristía, que son de mampostería.
De su interior, destacan las pinturas murales del ábside, datadas en el siglo XVI, entre las que resalta la representación de la Trinidad ofrecida en la bóveda. Tiene además una mesa de altar policromada y una reja románica del siglo XIII. El crucero, también destacable, es del siglo XVII.
En la parte alta de la localidad se encontraba el Castro del Castelo, del que hoy se guardan numerosas piezas en el Museo de la Terra de Melide. Sobre él se construyo el Castillo en 1320, por orden del arzobispo de Santiago, D. Berenguel de Landoira, para fortalecer la villa y en la actualidad se sitúa allí la capilla del Carmen.











VÍDEO DEL CONVENTO SANCTI SPIRITUS.








VÍDEO DE LA CAPILLA DE SANTO ANTONIO.








MÁS INFORMACIÓN. Pinchar en enlace.
Camino de Santiago. Dendecagüelu.





Anónimo: “El orden es el placer de la razón. El desorden es la delicia de la imaginación”.

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