domingo, 18 de noviembre de 2018

La imagen de un Reino. Exposición en el Museo de Covadonga.

Colección del conjunto de cuadros de los Reyes de Asturias, que se muestra en el Museo de Covadonga, sito en el real sitio de Covadonga, Cangas de Onís.

El Museo de Covadonga, sito en el edificio de la Escolanía del Real Sitio de Covadonga, en Cangas de Onís (Principado de AsturiasI, acoge desde el 14 de junio de 2018 la exposición "La imagen de un Reino", constituida por el conjunto de cuadros con las imágenes de los diecisiete reyes del Reino de Asturias y de León.




Conjunto concebido dentro del encargo realizado por la reina Isabel II a José Madrazo en 1847, de realizar la genealogía pictórica de sus antepasados reales hispanos, desde la época visigoda hasta el siglo XIX.




Cuadros encargados por José Madrazo a jóvenes pintores que habían sido alumnos suyos y de su hijo, Federico, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, fijando unas medidas y un marco comunes e invariables.
El encargo formalizado el 1 de diciembre de 1847, tenía como fin su ubicación permanente en el  Museo del Prado, a semejanza de la iconoteca existente en el palacio de Versalles de los reyes de Francia, fin nunca conseguido.
El conjunto referente al período del Reino de Asturias y de León, compuesto por los cuadros de diecisiete reyes, fue depositado en la Colegiata de Covadonga por la Real Orden de 30 de diciembre de 1884, cuando el Obispo Martínez Vigil las solicitó al Patrimonio Nacional para el Claustro de la Colegiata.
La colección, que constituye uno de las más emblemáticas del Principado de Asturias, tanto por su calidad pictórica, realizados por artistas de referencia de la época, como por su sentido histórico, ha pasado total o parcialmente a lo largo de los años por diversos lugares del conjunto sacro, como la Sala Capitular o el hotel Pelayo.
Siendo necesario para llevar a cabo la exposición la rehabilitación de 12 de los 17 cuadros, englobada en los actos de la celebración del triple aniversario de Covadonga: el 1300 de la constitución del Reino de Asturias, y el centenario de la Coronación de la Virgen de Covadonga y el de la creación del primer Parque Nacional de España, el de la Montaña de Covadonga.
La muestra está compuesta por los doce cuadros rehabilitados:
** Doña Ormesinda. De Joaquín Gutiérrez Vega (1854).
** Don Aurelio. De Eduardo Cano De la Peña (1853).
** Ramiro I. De Isidoro Lozano (1852).
** Doña Usenda. De Isidoro Lozano (1852-1853).
** Mauregato. De Manuel Iglesias Recio (1853).
** Fruela I. De Bernardino Montañés y Pérez (1852).
 ** Silo, rey de Asturias. De Eduardo Cano de la Peña (1853).
 ** Don Bernardo I, El Diácono. De Isidoro Lozano (1853).
** Don Alfonso II, El Casto. De Mariano de la Roca y Delgado (1852).
 ** Don Alfonso III, El Magno (1852).
 ** Don Ordoño II, rey de León.  De Isidoro Lozano (1853), y
 ** Don Alfonso IV, El Monje. De Eduardo Cano Peña (1853).
Y por los cinco que se encontraban en perfecto estado de conservación:
** Don Pelayo. José Madrazo
** Don Favila.
** Don Alfonso I el Católico.
** Don Fruela II. De Luis Bonnat.
** Don Ordoño I.







La exposición se completa con las estatuas de madera de los reyes Pelayo y Alfonso I, obras de Bernardo González Fresno que hasta principios del siglo XX se mostraban a ambos lados de la entrada a la Santa Cueva por la escalera de las promesas.






Y por las coronas de la Virgen y del Niño, elaboradas por el artista orfebre asturiano Félix Granda Buylla, nacido en Pola de Lena en 1868, con ocasión del duodécimo centenario de la batalla de Covadonga y de la Coronación Canóniga de la Virgen de Covadonga celebrada el 8 de septiembre de 1918, a la que asistieron los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia y el cardenal primado asturiano Victoriano Guisasola.
Las coronas, de inspiración medieval e historicista pero con un sentido estético renovado, están elaboradas con metales nobles –platino y oro- y decoraciones de piedras preciosas,  como diamantes, rubíes, zafiros, rosas de Francia, brillantes y perlas.
La corona de la Madre de Dios es de espectacular riqueza, tanto por sus materiales como por su forma. De nimbo circular está confeccionado con numerosos resplandores cuajados de piedras preciosas, del cual pende la paloma del Espíritu Santo. En el aro recorre una banda de esmalte azul con la siguiente oración mariana: “Sancta María de Covadonga Mater Dei ora pro nobis ut digni efficiamur promissionisbus Jesu Christi”. La del Niño, compuesta con sus imperiales, es también muy rica, decorada con cruces patadas y flores de lis.







MÁS INFORMACIÓN. Pinchar en enlaces.



“Covandonga: morada inmemorial de la Virgen Maria. Corazón de Asturias y cuna de España. Hogar seguro entre montes. Testigo de tanta fe y tanto amor en la historia. Faro de perdón y esperanza. Imán de peregrinos y peregrinos necesitados”. Texto inscrito en una de las paredes del Museo.


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