jueves, 4 de mayo de 2017

Llámpara Natural de la Cofradía Buena Mesa de la Mar, XXIII edición, 2017.

Acto realizado el 28 de abril de 2017 en Salinas.


Salinas ha acogido el 28 de abril de 2017, una edición más del acto de entrega de la “Llámpara Natural 2017”, la vigésimo tercera, del distintivo que otorga la Cofradía de la Buena Mesa del Mar, que cuenta con una dilata historia iniciada en 1986, en el que han sido reconocidos con el mismo 43 personalidades, colectivos y entidades.
El galardón, de acuerdo con el artículo 49, apartado A) de los Estatutos de la Cofradía, “Es la más alta distinción que se otorga a las personas o entidades que hayan destacado en su labor en pro de la mar, sus gentes, su entorno, su cultura y su ecología”.






Siguiendo el protocolo establecido en ediciones anteriores, la entrega estuvo compuesta de tres partes. La primera, en la sede social de la Cofradía, sita en la Colonia, en Salinas, donde los miembros de la Mesa Mayor recibieron a los presidentes de las entidades galardonadas: la ADEAC – Asociación de Educación Ambiental y Consumidores- y la Asociación de Amigos de Cudillero, su firma en el libro de honor y la rueda de prensa previa al acto oficial.



De izquierda a derecha: José Antonio Villabrille, Juan Luis Álvarez (Amigos Cudillero), Vicente Quintanilla, José Ramón Sánchez (Adeac), Ovidio Antuña y Tito Gómez.



En el caso de ADEAC, la entidad que otorga las banderas azules a playas y puertos, se han valorado sus 34 años de existencia contribuyendo a la transmisión de los valores y a la creación de actitudes y comportamientos cívico-ambientales solidarios a nivel nacional e internacional”.







En el de la Asociación pixueta, se ha reconocido el veinticinco aniversario de su creación, en la que han desarrollado el fomento y la promoción de la mar, sus productos y sus gentes.






La segunda parte fue la visita de la comitiva al Museo de Anclas Philippe Cousteau, fundado y cuya gestión corre a cargo de la Cofradía, sito en la Peñona, en el extremo occidental de la playa de la localidad.





Y la tercera con la realización, en el cercano restaurante Real Balneario, de la comida marinera y el acto oficial de entrega de los galardones. Comida que comenzó como es habitual con la “Arribada” que se realiza en la terraza sobre el arenal castrillonense, aperitivo de bienvenida mientras iban llegando las autoridades, cofrades e invitados.






Ya con todos los asistentes ubicados en los sitios asignados, la comida continuó con el embarque, la singladura y el atraque, una vez escuchado el himno de la Cofradía compuesto por el cantautor candasín Manolo Santarúa.







Concluida la misma, comenzó el acto oficial, ejerciendo de maestro de ceremonias el cofrade Alberto Infanzón.






Que primeramente dio paso al secretario, Tomás Badiola, quién dio lectura al acta de la reunión de la Mesa Mayor celebrada el 1 de febrero de 2017, en la que se acordó la concesión de los galardones.






Carlos Guardado, buen conocedor de ADEAC, fue el encargado de glosar a la misma. Afirmó que la Cofradía nunca se equivoca en la concesión de sus galardones; destacó la creación de la Asociación en 1982, con presencia en 42 países; detalló sus programas de campus verdes en Universidades y las banderas azules, que cumplen 30 años de existencia; mencionó los antecedentes asturianos de su presidente, José Ramón Sánchez; recordó el entrañable acto vivido en el año 2007 con motivo de la entrega de la bandera azul al museo de Anclas; resaltó que fue la Cofradía quién propuso a la Asociación la creación de los “senderos banderas azules” y concluyó proponiendo un evento gastronómico en torno a las llámparas.






Seguidamente se cedió la palabra a José Ramón Sánchez Moro, presidente de ADEAC, quién en su intervención sacó a relucir su faceta de docente. Agradeció el galardón; retrocedió a los años 1970, con el comienzo del movimiento a nivel mundial, y 1980 con la celebración en Canarias del congreso que fue el antecedente de la creación de la Asociación; recalcó que uno de los objetivos del turismo es conocer los valores intrínsecos de cada cultura; resaltó el trabajo que se desarrolla y el objetivo de las banderas azules en sus 30 años de existencias en busca de un turismo sostenible; hizo ver que antes no se reciclaba porque no era necesario, al aprovecharse todo y destaco el potencial del concejo de Castrillón. 






El cofrade notario, José Antonio Soto Jove, tomó el juramento a José Ramón de aceptación del galardón. Entregándole seguidamente el presidente anfitrión, Vicente Quintanilla, los atributos del galardón: la boina de cofrade, la medalla del museo de Anclas y la placa acreditativa.







El segundo de los galardonados, fue glosado por María Josefa Sanz, cronista oficial de Avilés. Mencionó la creación de la Asociación en junio de 1992 y resaltó su buen hacer a través de sus actividades, detallando parte de las mismas como la fiesta literaria del mar, los cuadernos de la mar, la medalla de oro de Cudillero, la amuravela de oro, la publicación de su revista “Baluarte”, la creación del coro Peña Robelliza y la recuperación de bienes culturales en el concejo, como la capilla del humilladero y el Cristo de Piñera.






Juan Luis Álvarez, presidente de la Asociación de Amigos de Cudillero, intervino mostrando su satisfacción por recibir el prestigioso galardón y su entrañable valor; siendo además el primer premio que otorgan a la Asociación en sus bodas de plata; destacó que el mismo ata más fuerte el nudo marinero que une a ambas entidades, que ya son como hermanas; concluyendo con la lectura de la dedicación que había plasmado en el libro de honor de la Cofradía.





Repitiendo el notario y el presidente anfitrión el protocolo realizado momentos antes.







El acto entró en su fase final con la intervención del presidente anfitrión, Vicente Quintanilla, quién agradeció la presencia de todos, felicitó y destacó la labor de las Asociaciones en quienes recayeron los galardones de la nueva edición de la Llámpara Natural, que se vienen a sumar a la larga lista que ya forman parte de la historia de la Cofradía.




Poniendo el colofón al acto, el Coro Peña Robelliza de la Asociación de Amigos de Cudillero, quien interpretó varias canciones en señal de agradecimiento por el galardón recibido.










“El valor del reconocimiento por el trabajo realizado es infinitamente superior al valor material del mismo”. Rafael Hernampérez, experto en coaching español.







No hay comentarios:

Publicar un comentario