viernes, 18 de abril de 2014

Llampara Natural 2014, de la Cofradía de la Buena Mesa de la Mar a Antonio Suárez.

El empresario astur-mejicano Antonio Suárez, galardonado con la LLámpara Natural, en su XX edición, por la Cofradía de la Buena Mesa del Mar. Descripción, fotografías y vídeo.

En el restaurante el Balneario, de Salinas, la apreciada Cofradía de la Buena Mesa de la Mar, nos convoco el 4 de abril de 2014 para un acto más de sus múltiples actividades, la entrega de la XX edición de uno de sus galardones: “La Llámpara Natural”. Galardón  que junto con los “Cucharones del buen guiso marinero” y el “Apareyu de la buena xente” forma el triángulo mágico con los que se reconoce labor y trabajo de personalidades e instituciones que destacan en su labor en pro del mar, de sus gentes y de su cocina. En concreto la Llámpara es su “Más alta distinción que se otorga a las personas o entidades que hayan destacado en su labor en pro de la mar, sus gentes, su entorno, su cultura y su ecología”.
Familiares y amigos del galardonado, cofrades, autoridades, colaboradores, amigos y representantes de otras Cofradías gastronómicas y Asociaciones afines, acudimos a la llamada de la “Mesa mayor” para arropar y disfrutar de dicha entrega. Alta asistencia, perfecta organización, premiado sabiamente elegido, acto sobrio y entrañable, estupenda comida y buena camaradería, son las pautas que rigen los actos de esta ejemplar Cofradía, cómo una vez más se demostró.









Los actos comenzaron a media mañana con la recepción en la Colonia de Salinas del galardonado por la Mesa Mayor de la Cofradía en la sede social de la misma, con visita a las instalaciones y firma en el libro de honor, que recoge la de todos los galardonados en los diferentes galardones y de visitantes ilustres. El mal tiempo hizo que se pospusiese la posterior visita al Museo de Anclas Philippe Cousteau, ubicado en la Peñona, en el extremo occidental de la playa de Salinas, creado por la Cofradía.



Antonio firmando en el libro, rodeado de parte de los miembros de la Mesa Mayor. (Foto J.A.V)



La terraza del Real Balneario, a la derecha de la mencionada Peñona, fue un año más el lugar de recepción a los invitados. En ella nos fue servida la “arribada”, aperitivo de la singladura que hicimos por la cocina marinera, momento del intercambio de saludos e impresiones entre los muchos asistentes conocidos.
Ya ubicados en nuestros sitios asignados, de acuerdo con el protocolo establecido, nos pusimos en píe para escuchar el himno de la Cofradía, realizado por el cantautor candasín Manolo Santarúa.



  

  Con Carlos Vallina, Florencio Quero, Manuel Moncada, Polo Martínez, Esteban Álvarez, Benito Quero y Sabino González, con los que tuve el placer de compartir mesa.




A la conclusión de la comida marinera, y con el servicio del café de popa y los licores,  dio comienzo el acto oficial de la entrega, ejerciendo una edición más magníficamente José Antonio Villabrille, miembro de la Mesa Mayor, como maestro de ceremonias.









El cofrade secretario Polo, dio lectura al acta de fecha 1 de febrero de 2014, que recoge el acuerdo de la concesión al galardonado, que en su XX edición ha recaído en el empresario astur-mejicano Antonio Suárez Gutiérrez, presidente del Consejo de Administración del  Grupo Marítimo Industrial, S.A. (Grupomar) con sede en Méjico, por su extensa y brillante trayectoria empresarial en la que ha contribuido en los últimos años con encargos a empresas asturianas, a la reactivación económica del Principado y en especial de la gente del mar y de su entorno.








Una vez realizada la lectura del acta, se cedió la palabra a Juan Luis Álvarez Busto, cronista oficial de Cudillero y presidente de la Asociación de Amigos de Cudillero, para glosar la figura del empresario galardonado con la “Amuravela de Oro 2012” por la Asociación por él presidida.
Juan Luis inicio su intervención con unas palabras de recuerdo y reconocimiento, recuerdo para los pescadores fallecidos en el reciente naufragio del barco Santa Ana a la altura del Cabo Peñas y de reconocimiento a las cofradías de pescadores asturianas y gallegas, discriminadas en el reparto de cuotas pesqueras.
Definió a Antonio como un símbolo relacionado con la mar, un asturiano vinculado a la aventura de América, dónde se ha integrado sin olvidar su tierra natal. Un asturiano nacido en Oviedo en 1942, que pasó su niñez y adolescencia en Gijón y muy vinculado al concejo de Sobrescobio y a las localidades de Soto de Agües y Campiello, de dónde eran naturales sus padres.
Establecido en Méjico desde 1970, su actividad empresarial siempre estuvo vinculada al mar, con desarrollo de empresas de diferentes subsectores marítimos, siendo en la actualidad el presidente de uno de los grupos más importantes del sector pesquero industrial y portuario de Hispanoamérica. Su compromiso con el Principado le ha llevado a reactivar la decaída construcción naval asturiana, con el encargo de cinco atuneros a nuestros astilleros, y la firma de contratos con otras empresas para el suministro de chapa y otros similares.
Patrono de las Fundaciones Príncipe de Asturias, de la de Amigos del Museo del Prado y de la México España, en el ámbito humano y social su grupo empresarial ha promovido becas para niños sin recursos, apadrinado cátedras y becas de estudios marinos, ha sido galardonado con la Medalla de Asturias, la Gran Cruz del Orden del Mérito Civil de Méjico, la Encomienda de Isabel la Católica y premiado por la Universidad de Oviedo y la Asociación Iberoamericana de Comunicación.









El magistrado y cofrade vicepresidente y notario de la Cofradía, José Antonio Soto-Jove tomó juramento del galardón a Antonio una vez leída su semblanza.









Quién una vez realizado el juramento, recibió de Vicente Quintanilla, presidente de la Cofradía, la placa, gorra, medalla y medallón que le reconoce como Llámpara Natural 2014, en su XX edición.







A Antonio se le cedió la palabra y poniéndose la gorra marinera, único distintivo de los cofrades castrillonense, se congratuló que con calor y amistad todo queda bien, para manifestar a continuación su agradecimiento por el galardón, a la vez que su miedo por seguir recibiéndolos, ya que se caer en el error de que los anda buscando.
Resaltó su amor a Méjico y España, a la vez que afirmo que por una madre hay que hacer todo lo que se pueda, y eso es lo que hace con Asturias, definiéndose como un hijo bien nacido y un buen esposo es su labor por Méjico.
El nombre del galardón lo traslada a su niñez, en la que una de sus aficiones era coger llampares en la playa, afición que sin duda ha influido en su pasión por cuidar el mar y sus recursos, que en muchas ocasiones son esquilmados y no se cuidan por una sociedad no consciente de sus comportamientos, dirigiendo un grupo empresarial que quita y cuida la mar, que vive la cultura de la mar.
Recordó sus inicios empresariales en unos tiempos muy diferentes a los actuales, en los que su juventud le dio el impulso y valentía para salir adelante. Valoró su ayuda a proyectos y gente necesitada como una pequeña entrega de lo mucho que le ha dado la vida y los profesionales de los que se ha rodeado.
Su intervención concluyó manifestando su creencia en Asturias, en los asturianos, en sus amigos asturianos y los que creen en el Principado.









El presidente anfitrión, Vicente Quintanilla, fue el encargado de cerrar el acto con su intervención en la que tuvo un emotivo recuerdo para Pepín “el de Santoña” (q.e.p.d) fallecido hace unos meses y que fue galardonado en el año 2008, y que obligado a dejar su actividad profesional pesquera vivió el resto de sus días ayudando a todos sus ex compañeros a través de las ondas radiofónicas pesqueras.





Con el amigo Pepín (q.e.p.d)  y señora Pilar, en su Santoña natal, el 27 de abril de 2013, último día en el que pudimos intercambiar opiniones.



De Antonio resaltó su dedicación a la mar desde su actividad empresarial, una dedicación realizando una pesca sostenible respetando el medio; su apoyo al estudio del conocimiento del mar y sus becas a los niños necesitados; su labor como patrono en importantes Fundaciones, momento en que aprovecho para agradecer la presencia y apoyo de Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación Príncipe de Asturias, y a todos los presentes, convocando finalmente la Llámpara Natural 2015.








Enhorabuena a Antonio Suárez, al que tuve el placer de conocer, por el galardón recibido, así como a la Cofradía de la Buena Mesa de la Mar y a su Mesa Mayor, por un nuevo éxito en su amplía actividad y la elección del galardonado, un asturiano universal comprometido con su tierra natal a la que no olvida en la lejanía ni sentimental ni empresarialmente.



De derecha a izquierda, con José Luis Vigil, Antonio Suárez, Vicente Quintanilla, Toni Soto y Severino Vigón.



MÁS INFORMACIÓN. Pinchar enlace.




Vídeo de la Llámpara Natural 2014.
“El arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta”. Herbert von Karajan (1908-89) director de orquesta austriaco.

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