jueves, 30 de septiembre de 2021

Cementerio Protestante de Mieres.

Único en el Principado de Asturias y uno de los siete existentes en España, fue construido en el siglo XIX.

Mieres es un concejo ubicado en el centro neurálgico del Principado de Asturias, que cuenta con una extensión de 146 kilómetros cuadrados y un censo poblacional en el año 2020 de 37.537 habitantes, estando vertebrado en 15 parroquias. A la de la Rebollada o Rebollá pertenece el núcleo poblacional de El Carrilon, situado a la vera de la carretera N-630, en la ladera sur del picu Gua y al margen derecho del río Caudal, distante 2,7 kilómetros de la capital municipal y ubicado a 260 metros de altitud.




En él se encuentra en la actualidad el polígono industrial de la Fábrica de Mieres, levantado sobre los terrenos en los que se encontraba el equipamiento industrial de la que toma su nombre. Enfrente, en el conocido como “Cantu la Escrita” en la ladera bajo el pueblo de la Rebollada, se encuentra el cementerio protestante calvinista también conocido como de los franceses.




Aunque la Fábrica de Mieres, S.A. fue fundada en 1879, sus antecedentes se remontan al año 1844 cuando se funda en Londres la “Asturiana Mining Company” y que instala en la vega de Sueros una fundición de hierro conocida como “fábrica de Mieres”, una de las primeras siderurgias españolas. Disuelta por el gobierno de España en 1849, sus bienes pasaron primero a la entidad “León Lillo y Compañía” en 1850, dos años más tarde a la Compagnie Minière et Métallurgique des Asturies, en 1861 a la Société Houillère et Métallurgique des Asturies, cuyo principal accionista era Jean Antoine Numa Guilhou, quien ya en 1879 después de muchos avatares y problemas financieros, crea la sociedad que la gestiono hasta su final en la década de los sesenta del siglo veinte.




Bajo la dirección y gestión de este francés nacido en Mazamet en 1814, y que en 1857 se instaló en Mieres desarrollando la mayor parte de su vida profesional en Asturias, la empresa sufrió un drástico cambió convirtiéndose en uno de los principales centros industriales regionales y nacionales.




Profesante de la religión evangélica, falleció el 22 de octubre de 1890 a los 76 años de edad en su casa del Padrún, y recibió sepultura en el “Cementerio protestante de la Fábrica”,  enfrente de la instalación fabril a la que dedicó gran parte de su vida.

No parece claro el génesis del cementerio, existiendo varias tesis sobre el mismo. Una es que se creo para acoger a los trabajadores de la fábrica fallecidos que profesaran la religión protestante/calvinista. Otra la amplía a todos los miembros del reducido número de familias extranjeras protestantes que se establecieron en Asturias atraídas por el desarrollo industrial y minero de la región. Y otras que fue expreso deseo del empresario francés, para ser el cementerio-mausoleo de la familia Guilhou.




Sea cual fuera su origen, es único en el Principado y uno de los siete existentes en España, aunando valor histórico y singular con su pervivencia tipológica y ser testigo mudo de la historia social industrializadora regional y por ende nacional.

Su morfología es la de un pequeño cementerio de planta cuadrada, emplazado en una ladera, cuyo doble cerramiento exterior recuerda más al de una finca residencial familiar que a la de una necrópolis.




El zócalo que lo rodea se presenta enlucido o vista, según se haga referencia a la parte interior o exterior, con pilares de ladrillo visto, cuenta con una sencilla celosía en el frente principal, cadenas y reja de hierro, y en su recinto central tres palmeras escenifican la resurrección y la victoria sobre el tiempo.




El camposanto acoge varios enterramientos. El principal es el de Jean Antoine Numa Guilhou, que tiene su panteón en la parte central con acceso directo a través de unas escaleras, y en el que solo reza una placa en su frontal con sus apellidos y fechas de nacimiento y fallecimiento.




Escalonadas en los pasillos laterales, reposan los restos de Santiago Guilhou (1791-1875) padre de Numa, así como las de otros doce enterramientos de nacionalidades distintas relacionadas con Numa o con la empresa.




Así como la de escocesa Eliza Maccormick (1812-60) fallecida en Trubia, que había arribado al Principado junto a su marido Thomas Pool y otros ingenieros ingleses en 1948 demandados por el general Elorza para trabajar en la Fábrica de armas de Trubia. Tumba cuya existencia se desconoció durante años y que se consideraba que era un adorno más del cementerio, hasta que en el año 2015 gracias a la labor de los miembros de la sección de Arqueología Industrial de la Asociación Cultural y Minera de Santa Bárbara de Mieres que dio fe notarial del enterramiento, y que pudo ser el primer enterramiento realizado.




Asociación a la que a través de los acuerdos alcanzados con el Ayuntamiento de Mieres y la familia propietaria de la necrópolis también se le debe la limpieza y las reconstrucciones necesarias para rescatarlo del abandono y recuperar su aspecto original, con el objetivo de incluirlo en las rutas museísticas del concejo mierense.




Actuación que se complementó con la recuperación de la antigua bocamina del “Cantu la Escrita”, a cuya entrada se encuentra una vagoneta minera cedida por la propiedad de mina Julita.

 






MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en enlaces.

Un Principado para descubrir.

Iglesia de San Justo y Pastor, en San Justo, Mieres.

Pico Llosoriu. En travesía desde el alto la Segá a Mieres.

Pico San Justo o Cogoullu. En travesía desde la Cabana a la Llera, en Turón. Mieres.

San Justo, el pueblo con historia del valle de Turón. Mieres.

 

 

“El pensamiento está libre de impuestos”. Martín Lutero (1483-1546) religioso alemán, impulsor de la reforma protestante.

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