lunes, 10 de octubre de 2011

Reunión ordinaria 07-2011 del Grupo de Catas Las Alondras.

Cagüelu recibió al Grupo de Catas Las Alondras en su sexta reunión ordinaria del año.

Con la llegada de septiembre, de vuelta en Oviedo concluido el período estival es el momento de coordinar al Grupo y realizar la cata que me corresponde a mi organizar, y de esta forma preparo todo y visto de gala Cagüelu para realizarla el miércoles 28. Extraño día pero diversas obligaciones contractuales aconsejan ese como mejor día.
Pienso, repaso actas y elijo unos vinos que bien por su tipología, elaboración, rareza o curiosidad no se hubiesen catado con anterioridad. Les puede parecer fácil, pero créanme que después de diecisiete años realizando catas sorprender a mis compañeros con búsqueda de elaboraciones peculiares requiere su esfuerzo.
En Cagüelu procuro siempre tener muchas y diversas referencias, elaboraciones regionales, nacionales e internacionales, vinos de elaboraciones tradicionales y otras innovadoras, vinos clásicos y modernos. Así que rastreo por botelleros en busca de pequeños tesoros que compartir y tomo una decisión que concluida la cata me parece acertada.
Me gusta recibir a todas nuestras visitas con un “Vermuth Cagüelu” elaborado con la patente del amigo allerano Monchin Megido que no me la acaba de facilitar, con un cava o con finos y manzanillas. Y para esta velada elijo una elaboración de la D.O.P. Xerez-Manzanilla, un “Fino Sin Pecado” (curioso nombre ¿verdad?) que me ha traído como presente el amigo jerezano Pepe Soto en su última visita en el agosto pasado. El vino en su temperatura ideal fue un estupendo compañero mientras nos fuimos reuniendo el grupo, una bienvenida que se alargo un poco más de la cuenta ya que el “maestro” (Armando) se lió y apareció en casa de Iñaqui.


Ya reunidos todos (no fallo nadie) en torno al escañu de Cagüelu que tantas veces nos escucha hablar de vinos y gastronomía, comienzo con el ritual de la cata: copas listas, agua preparada para su limpieza entre vino y vino y para facilitar el cambio de uno a otro picos de pan jerezanos y galletitas saladas.
Si me tuve que esmerar en buscar los vinos, no fue menos ubicarlos en el mejor de los ordenes, semejanzas y diferencias por igual no me facilitaron el trabajo. Me mojo, abro, decanto en decantadores con tapado de boca a los mismos para no facilitar su oxigenación total y a sorprender.


El primero es el “Ad Gaude 2003” elaborado por Bodega y Viñedos Heretar de Cesilia, SAT en Novelda (Alicante) con las varietales Monastrell, Petit Verdot y Syrah. Vino peculiar, diferente y escaso (7800 botellas de la añada). Obtuvo una puntuación media de 3,20 puntos sobre 5.
Saco “Huno crianza 2007” elaborado para Pago de Balancines, S.L. en Oliva de Mérida y acogido a la Denominación de Origen Protegida Ribera del Guadiana. Su cupage de tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y syrah junto a su potencia y momento optimo hizo de él el triunfador de la noche obteniendo 4,10 puntos para mi sorpresa.
Toca el turno a un vino al que le tengo mucho cariño y lo he visto nacer, el Altar 2000 elaborado por Bodegas Gabarbide (Otazu) en Echauri, Navarra y acogido a esa D.O.P. Es el buque estrella de la bodega, con una elaboración de solo 8000 botellas en la añada, en el que se utiliza un 90 % con cabernet, al que acompañan tempranillo y merlot en igual porcentaje no se comporto como yo esperaba y fue el menos puntuado con un 3,10. Su punto de consumo en la actualidad no es el mejor, aunque acompañado de comida su comportamiento fue muy diferente me vale para seguir pensando que es una grandísima elaboración.
Dejo para el último el que considero más especial de los elegidos, el Vicuana 2003, joya que elabora el amigo Pepe Hidalgo en Bodegas Bilbaínas en Haro, acogido a la DOP Rioja aunque su elaboración nada tiene que ver con la inmensa mayoría de las que allí se elaboran. Con las varietales locales tempranillo y graciano y embotellado en rama, es una de mis debilidades y al igual que el anterior lo he visto nacer. El vino dio la talla tanto en cata como en mesa y lo hemos puntuado con un 3,90 puntos.
La puntuación de los vinos se ha realizado según la costumbre, al concluir las catas de ellos y diciendo cada catador por orden de chalet la puntuación de cada uno de ellos. Concluida la misma, saco las botellas que pongo con su decantador y explico quién es quién motivando la curiosidad de muchos de mis compañeros, que realizan comentarios como siempre diversos e ilustrados sobre los mismos. Creo que en esta ocasión la elección fue correcta y los vinos no dejaron indiferente a ninguno.


Los dejo que se explayen y comienzo a sacar las viandas que con todo cariño había elaborado Estela. Si sorprender con los vinos es difícil que decir de la comida, aunque muchos de nosotros solemos tener elaboraciones casi fijas que nunca fallan y son del agrado de todos.
Que mejor que empezar con los clásicos cangueses nidos de maiz, en esta ocasión de chorizo y morcilla ibérica y con el paté de conejo “made in Estela” al que acompaña un micuit de foie. Después saco el relanzón de Santoña con su cebolleta y vinagre” que muchos no conocían para su disfrute (excepto Iñaqui que no quiere saber nada de serpientes) y acabar con un exquisito jabalí guisao en vino de Cangas con pie azul (seta lepista nuda) y patines frites. Y para golosear un poco un flan de coco.


Comida copiosa que no dejo restos de los vinos catados y que mejor que para seguir que un Allende 2001, elaborado por el fenómeno Miguel Ángel de Gregorio en su Briones de adopción. Sus elaboraciones nunca fallan y obviamente no lo hizo. Sin duda merecía una cata ciega, pero como dije decidirme por unos u otros no es tarea fácil. De todos modos como con el Sin Pecado yo le hecho ficha de cata.


Con el café y las copas de todo tipo y colores siguiendo el ritual de Cagüelu, que para eso cuento con más de 30 elaboraciones propias y algún ciento de botellas de todo tipo, que inundan en seguida el escañu, hablamos como siempre de lo divino y de lo humano hasta concluir la velada con el goteo de marchas habitual en nosotros emplazándonos para octubre en casa de Arturo y para noviembre en una de nuestras catas extraordinarias que de las que he propuesto se ha elegido hacerla de vinos de Calidad de la Tierra de Cangas.

MÁS INFORMACIÓN:


"Viejos leños que quemar. Viejos libros que leer. Viejos vinos que beber. Viejos amigos con quién conversar" Francis Bacon (1561-1626)


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