lunes, 20 de diciembre de 2010

La Catedral del Mar. Ildefonso Falcones.

“La Catedral del Mar”. Ildefonso Falcones. Grijalbo. 8º edición Mayo 2006. Barcelona. 670 páginas.

PRIMERA PARTE: “SIERVOS DE LA TIERRA”

Capítulo 1. Año 1320. Masía de Bernat Estanyol. Navarcles, Principado Cataluña.
Bernat, tras la muerte de su padre, conocido como el loco Esntanyol, payés que había conseguido a fuerza de seguir el trabajo de sus antepasados unas buenas y productivas tierras, acepta la propuesta de Pere Esteve, para casarse con su hija Francesca, entre las muchas ofertas que tuvo.
En plena celebración de la boda coincidiendo con la vendimia en septiembre, ante una treinta de invitados aparece rodeado de amigos y soldados Llorenç de Bellera, el señor feudal de la comarca, y que a la muerte de su padre no pudo apoderarse de parte de ellas al hacer el “loco” testamento. No solo forma parte de la fiesta, sino que ejerciendo “su derecho feudal” yace con la novia el primer día del matrimonio, obligando después al novio a yacer con ella, a pesar de la negativa de este y el intento de la novia de que no se le acerque. Al final cede para que no lo hagan en su lugar los amigos o soldados del Señor.

Capítulo 2
La vida no trascurría como tenía previsto, su mujer vagaba por la casa como alma en pena y no le dirigía la palabra, aunque cumplía con todas las obligaciones de la casa. Recordaba las historias que le contaba su padre, cuando le decía que antiguamente las personas eran libres, pero que tras la muerte del conde Ramón Borrel en el año 1017, ante el vacío de poder los barones de Cataluña presionaron a los campesinos y lograron ejercer los derechos feudales.
Trabajaba de sol a sol desarrollando las labores de la masía, llegó la Navidad, y después la época de la matanza del cerdo, a la que acudió la familia de su mujer para ayudarlos, creándose una situación muy violenta, al recibirlos ella fríamente y sin ningún cariño.
En Mayo, dio a luz un hijo ella sola sin ninguna ayuda, un hijo del que tenía dudas, pero al ver el lunar en la cara que todos los Estanyol tenían le lleno de orgullo.

Capítulo 3.
La madre ni miraba al niño, simplemente le amamantaba y lo cuidaba, él padre sin embargo estaba orgulloso de la criatura. Se corrió la voz del lunar del niño, y ello sirvió para que los amigos y campesinos se rieran mordazmente de la virilidad del Señor, que montó en cólera.
Ejerciendo su derecho, ordeno que trajeran a castillo a Francesca con su hijo para amamantar a uno de sus hijos, Bernat quedo desolado. A acudía a hornear el pan al castillo pero nunca conseguía saber nada de su familia; uno de los días consiguió sobornar a unos de los aprendices de la forja, él cuál le llevo a uno de los rincones de su lugar de trabajo dónde se encontraba su hijo, totalmente desnutrido y esperando la muerte, su madre ya no bajaba a amamantarlo desde hacía unos días, ya que cada vez que lo hacía los alguaciles y soldados disfrutaban de su cuerpo.
Bernat, fuera de sí, cogió al niño y al anteponerse el aprendiz le tiro a la cabeza una barra de hierro; corrió a la masía, recogió lo imprescindible y todos sus ahorros y se fue al monte, a una gruta dónde se refugio y que conocía muy bien a través de su padre.
El Señor intentó alcanzarles, al no conseguirlo opto por quedarse con las tierras y echar a la madre del castillo. Esta fue repudiada por todos los campesinos, acabando sumándose a la gente que vivía a las afueras del castillo, viviendo de las sobras que le daban los soldados a cambio del disfrute de su cuerpo. Mientras ellos vivían en la gruta, decidiendo partir en septiembre al ir acabándose las provisiones y llegar el invierno.

Capítulo 4.
Llegan a Barcelona y consiguen entrar en la ciudad embadurnándose la cara con barro por si estaba en busca y captura, deambulando por la ciudad hasta dar con el barrio de los alfareros dónde sabía que vivía su hermana Guiamona.
Ella se había casado con uno de sus vecinos, Grau el octavo de los Puig, con cuyo padre el suyo había apalabrado su boda adelantándole la dote para que pudiera acudir como aprendiz de alfarero a Barcelona y al que de nuevo con su consentimiento doto de dote cuando volvió para casarse con ella.
Ahora Grau era todo un maestro alfarero, que además tenía otros muchos negocios, era rico y había cambiado mucho como le dijo su hermana, y en esos momentos estaba pendiente de ser nombrado uno de los cinco consejeros de la ciudad. Ante sus reticencias Guiamona convenció a su marido que lo debía aceptar a él y a su hijo y recogerlos en su casa.

Capítulo 5.
Su hijo quedaría en la casa con su tía y sus primos, hasta que tuviera la edad para convertirse en aprendiz, y él trabajaría y dormiría en el taller con los esclavos y aprendices sin poder salir de él y por supuesto sin cobrar nada. Vería a su hijo cuando le indicarían y no debería dar el mínimo problema.
Desde el primer momento se hizo respetar y el oficial enseguida se dio cuenta de que podía realizar trabajos superiores a los penosos y básicos asignados, e intercedió ante su cuñado para asignarle tareas más importantes, este le dio libertad para poder decidir, pero con limitaciones, su cuñado no debería prosperar jamás.

SEGUNDA PARTE: “SIERVOS DE LA NOBLEZA”
Capítulo 6. Navidad de 1329. Barcelona.
Grau prepara una gran fiesta de Navidad, los nobles y prohombres le vienen a rendir honores como Consejero de la ciudad, esta nervioso y supervisa todo lo que sucede en la casa haciendo de menos a su mujer.
Arnau ya con 8 años es un niño tranquilo e inteligente, pasa todo el tiempo justo la cena con su padre en el taller llegando justo a la hora de la cena, y cenar en la cocina acompañando a sus primos pequeños: Guiamon y Margarida, los mayores Josep y Genís lo harán con los mayores.
Aprovechando el movimiento que hay en la casa Margarida los convence para ir a ver la playa, en esa fecha esta vacía y los niños pasean, observan y juegan a los marineros andando de barco en barco de los que estaban varados en la playa; Guiamon se cae al agua y cuando llegan a casa, ya vacía de invitados, esta muerto de frío y totalmente desencajado, Margarida culpa a Arnau de la escapada. Él jamás salía de la casa en compañía de sus primos, aunque dentro recibía el mismo trato que ellos.
Su primo fue empeorando y los médicos aconsejaron llamar al mejor de los judíos, a su pesar Grau accedió, pero todo fue imposible, al cabo de unos días falleció. Su tío ante el desazón de su tía que nada pudo hacer para evitarlo, mando bajar a Arnau con su padre y prohibirle la entrada en la casa; a la esclava mora Habiba encargada de vigilar a los niños, ordeno bajarla al taller y delante de todos los oficiales, aprendices y esclavos atarla a una viga desnuda en dónde le pego con un látigo hasta acabar con ella, siendo la matanza vista por todos los de la casa, incluido Arnau que no llego a superarlo, ella había sido como una madre para él.
Ante la nueva situación Bernat solicita irse, su cuñado le convence que sin carta de ciudadanía no encontraría trabajo en ningún lado, y lo convence para que se quede cobrando como los trabajadores sin cualificar con la promesa de que Arnau comience de aprendiz cuando cumpla la edad y de darle la carta de ciudadanía.

Capítulo 7.
Arnau se pasaba los días con su padre en el taller observando y ayudando en lo que podía, al poco tiempo obtuvieron el reconocimiento de ciudadanos libres lo que alegro especialmente a Bernat. Obliga a su hijo a salir a la calle a jugar y divertirse, el taller no es el lugar para estar todo el día, este sin embargo solo se subía a un árbol a ver jugar a sus primos, no comprendía porqué ya no lo querían, él no había echo nada.
Un día en el árbol, un niño más pequeño de la calle se dirige a él, se llama Joanet y le invita a conocer la ciudad, le lleva a ver a su madre, que esta encerrada en una caseta y dónde solo saca la mano para pasarla por la cabeza de su hijo, sin que este la haya visto nunca, su marido la había encerrado con la venía del Rey por adulterio, y no había reconocido al hijo bastardo.
Arnau se lo cuenta pesaroso a su padre, y por primera vez le pregunta por su madre, este le cuenta que esta muerta, pero que puede hablar con ella a través de los pájaros y en las iglesias estaba la Virgen María, su otra madre.

Capítulo 8.
Arnau ya no quería volver a subirse al árbol a ver a sus primos y su tía, y le dijo a su amigo lo de su nueva madre, saliendo a buscar alguna iglesia dónde encontrarla, recorrieron la ciudad pero en unas no los dejaban entrar y en otras no la encontraban, hasta que dirigiéndose al convento de Santa Clara, vieron la enorme Iglesia que se estaba construyendo y allí un hombre le dijo que era la Iglesia del pueblo, la Virgen María, patrona de los hombres del mar. Al final había encontrado a su madre.

Capítulo 9.
La nueva Iglesia se estaba construyendo sobre la primitiva, que databa del año 303 y que supuestamente había contenido las reliquias de la mártir Santa Eulalia, allí se dirigen y vuelven a ver al mismo hombre del día anterior, uno de los bastáix (estibadores portuarios), Ramón, al que le peguntan si pueden ver a la Virgen, este mando a uno de los ayudantes Ángel a que los lleve a ver al cura, el padre Albert que les da permiso para rezar a la Virgen, al preguntarles sus nombres Joanet enmudeció y Arnau dijo que era su hermano. Por primera vez intento hablar con su “madre”.

Capítulo 10.
Acudía todos los días a ver la inmensa construcción que se estaba realizando sin comprender nada de las obras, un día el maestro de las mismas Berenguer de Montagut, se paro con él y le explico la función de todas aquellas columnas. Mientras veía a los fuertísimos bastaixos cargar con enormes piedras en sus espaldas desde la cantera real a las afueras de la ciudad hasta la Iglesia, era su forma de contribuir a edificar la Iglesia.
El aprendiz Ángel les mandó venir un día al amanecer procederían a alzar la “clave” de más de 6000 kilos que serviría para unir y mantener las enormes columnas que estaban levantando, asistiendo maravillados al espectáculo dirigido por el maestro en el que cuatro grupos de fuertes hombres consiguieron el objetivo marcado. I
Le contó a su padre el espectáculo que había visto y le mostró su deseo de poder ayudar a la construcción de la Iglesia, su padre viendo la admiración que tenía ante los bastaix, le dio el pellejo para el agua con el que había llegado a Barcelona y se lo dio con la indicación de que les diera agua cuando iban cargados con las piedras. Ellos le agradecieron el gesto y él era feliz, estaba ayudando a construir la casa de su madre.

Capítulo 11.
Pero para su manutención debía ayudar cada dos días a la esclava Estranya a comprar y cargar ella hacía la casa, esta le maltrataba como a un esclavo, y le hacía ver los restos de todas las comidas que compraba para los aprendices y esclavos entre los que se encontraba él y su padre.
Uno de los días observo por primera vez la convocatoria del “Vía fora”, método por el cuál la ciudad de Barcelona convocaba a todos sus habitantes a la defensa de la ciudad, a uno de sus derechos o de algún ciudadano. Se convoca a la “host de Barcelona” a través de las campanas de todas las iglesias de la ciudad, y las cofradías gremiales se iban juntando bajo su pendón portado por uno de los prohombres de la misma. En el barullo que se montó encontró a su amigo que fue el que le explico todo el proceso.
Animados y pese a que la esclava se lo intento impedir, se sumaron a la masa y se dirigieron hacía el pendón de los bastaix, dónde Ramón les dio la bienvenida. Se iban a dirigir hacía las tierras del Señor de Creixell, en Tarragona, que había retenido uno de los rebaños de ovejas de la ciudad. Al llegar a destino se llevaron una pequeña desilusión no hubo combate alguno, el Señor se había escapado y liberado el rebaño.

Capítulo 12.
Su vida en espera de cumplir los diez años para entrar de aprendiz en el taller de su tío, transcurría entre dar de beber a los bastaix y ver a su “madre” y como iba creciendo la construcción de la Iglesia.
Jaume comunica a su padre la muerte de su hermana y este la sufre en silencio con su hijo, no dejándole verla, observando el velatorio uno de los aprendices le explica la función de las plañideras, su tío había convocado y pagado a mucha gente para que arropara el cadáver como era costumbre entre los nobles y ricos.
A Grau viudo no le pararon de llegar ofertas para contraer nuevo matrimonio, y para satisfacer su vanidad se decidió por Isabel, una joven noble poco agraciada y cuya familia estaba en ruina, al final sería de la nobleza. Pero para poder casarse su suegro le obligó a comprar una casa palaciega y a vender el taller, jamás se había visto un noble “artesano”. Se lo vendió a su oficio Jaume, al que hizo maestro, y a los oficiales y aprendices los recoloco entre sus antiguos compañeros a precios simbólicos.
Bernat aconsejado por Jaume, le hizo frente y consiguió que los lleve con él a cuidar los caballos que le habían obligado a comprar, ambos los cuidarían y cobrarían por ello, podrían ir a vivir a una habitación. El sueño empezaba a hacerse realidad.
Llevo a su padre a ver la Iglesia y le pidió si podía ser el padre de Joanet, ambos aceptaron, el padre Albert les consiguió habitación en casa de unos ancianos pescadores Pere y Mariona, que los recibieron con las manos abiertas, y Bernat ante las preguntas del padre Albert le contó la verdad sobre Joanet.

Capítulo 13.
Margarida por su parte explica quienes son a su madrasta que no entiende el porqué de su contratación, así como que Arnau fue el que mató a su hermano Guiamon, se lo hace ver a su marido la peligrosidad de tener fugitivos, pero este la convence para que no diga nada a nadie.
Bernat pronto consigue el aprecio de Jesús, el caballerizo mayor, por el trabajo que realizaba y por el cariño con que trataba los caballos, pero Tomás el palafrenero ya comenzaba a odiarle.
Joanet por su parte ayudaba en todo lo que podía a Mariona e iba a ver todos los días a su madre natural y contarle todas las novedades que le iban sucediendo; esta sabiendo que estaba al cobijo de Bernat dejo de comer el pan y el agua y se dejo morir. Un día al no responderle Joanet entró en el apestoso habitáculo dónde la encontró muerta pero con el rostro protegido para que no pudiera verla. Bernat con la indicación de su hijo acude al lugar, obligando a Ponç el calderero a abrirles y con una cuerda consiguieron rescatar a Joanet que no podía acceder al ventanuco y salir de la caseta.
En casa Joanet estaba desconsolado y Arnau le anima y le propone que si él quiere la Virgen María también puede ser su madre, acuden a petición de aquél aquella misma noche a la Iglesia, pero son vistos por el guardián y al protegerse caen en una cuerva que resulta ser un antiguo cementerio. A partir de ahora se llamaría Joan.

Capítulo 14.
Joan acudía todos los días a la Iglesia a ver a su “madre”, el padre Albert le consiguió plaza en la escuela catedralicia sin coste alguno y con alimentación incluida y Bernat dio su consentimiento, pero no lo pudo festejar con su hermano que cada vez estaba más disgustado, el palafrenero que no podía con su padre le hacía la vida imposible.
Uno de los días aflojó un mosquetón del amarre de uno de los caballos y en el paseo el caballo que llevaba a su primo Genís se desboco y tiro a este al suelo; ante la indignación de la madrasta intento en vano que se supiera la verdad, él había dejado el mosquetón bien. Isabel quería humillarlo y que pidiera perdón, pero él se negaba, y forzó a su marido para conseguir el objetivo. Bernat dio libertad a su hijo de elegir si pedía perdón o no, este se negó.
Ante la negativa prohibieron a Bernat trabajar y este busco trabajo en casas de otros nobles de palafrenero, pero cuando lo admitían al día siguiente no lo recibían, Tomás le seguía por ordenes de Isabel y esta hablaba con los nobles para que no les dieran trabajo, la situación era desesperada y apenas tenían para comer. Grau explico a su mujer la gravedad de la situación económica y la falta de alimentos. Al cabo de unos días sin decírselo a su padre cedió y fue a pedir perdón, Isabel lo humilló delante de sus primos y le obligó a besarle los pies.

Capítulo 15. Barcelona, 15 de abril de 1334.
Bernat intentó en vano comprar trigo con el dinero que tenía pero el veguer lo estaba racionando y no llegaba para todos. Isabel al conocer la noticia vio de nuevo ocasión de vengarse de ellos y le entregó una bolsa de dinero y le obligó a ir a comprar trigo para alimentar a los presos de su marido, que cumplían condena por no pagar sus deudas, como obligaba la ley.
El pueblo en las largas colas montó en cólera y comenzó una revuelta contra el sistema procediendo a tomar los almacenes del trigo, Bernat viendo a la gente muerta de hambre enloqueció y se sumo a la protesta ante la sorpresa de su hijo al que mandó para casa, siendo uno de los cabecillas y que más incito a la revuelta. La revuelta duró dos días y se saquearon casas y residencias, cien hombres fueron detenidos, de los que diez serían ahorcados, pocos no reconocieron a Bernat con su lunar en el ojo derecho como uno de los principales instigadores.

Capítulo 16.
Arnau acudió aturdido a su casa dónde contó lo sucedido y vivió en ascuas esos días en los que su padre no había ido a la casa, y él salía a buscarlo. Al segundo día fue conocedor de los hechos y vio el cadáver de su padre colgando de una soga, el padre Albert acudió en su búsqueda pero no consiguió apartarle del cadáver. Por allí desfilo la gente, entre ellos la baronesa con sus primos que aprovecharon para burlarse de él.
No paraba de pensar el porqué, solo tenían hambre, también se acordó de todos los esfuerzos y suplicios que tuvo que pasar su padre para conseguir la libertad, así como de sus consejos. Los cadáveres de allí irían a las puertas de las murallas dónde las alimañas los irían comiendo para que sirviera de ejemplo a la gente, él eso no lo podía consentir y decidió prenderle fuego al cadáver con la ayuda de Joan, al que mandó traer una manta y sustituirlo en el velatorio. Lleno el pellejo del agua con aceite y con un candil le prendió fuego con su hermano totalmente inmóvil como testigo. La mujer de otro de los ahorcados le facilitó la fuga de los soldados y evitó que su hermano que no se había movido ardiese también.
No paro de correr perseguido por los soldados hasta su “refugio” su Iglesia una vez despistados aquellos, pero allí vio el cadáver del alguacil encargado de su guardia, también vio que habían robado la caja de los bastaix, y posteriormente vio al ladrón huir, pero cuando le siguió un fuerte golpe le tumbó.

Capítulo 17.
Al despertar estaba sujeto por unos soldados y rodeados del padre Albert y de los bastaix, que no daban crédito a que él fuera el ladrón de su caja, ya que tenía en su poder la bolsa de dinero de los Grau.
El padre intervino para evitar que se lo llevaran y consiguió que con Ramón como testigo le contara la procedencia del dinero de la bolsa. Convencidos de su inocencia lo dijeron a los bastaix que aún dudaban cuando Ramón al cerrar la caja vio un objeto reluciente, sin decir nada se fue con otros tres y al poco regresaron con otro bastaix, el mallorquín, quién al principio negó el robo, pero al registrar su casa y encontrar el dinero no tuvo salida y cuando se comprobó que su bolsa no tenía el dinero suficiente, pero que la del mallorquín coincidía con los registros de los libros Arnau fue declarado inocente.
Después de introducir de nuevo la caja en la capilla del Santísimo, la que pertenecía únicamente a los bastaix, el padre comentó la nueva situación de Arnau y les pedía que lo admitiesen en su Cofradía. A pesar de ser solo un niño aceptaron que estuviera tres meses de prueba y le entregaron el cuchillo romo del mallorquín.

Capítulo 18.
Joan no conseguía sobreponerse a la situación y no hablaba palabra ante los interrogatorios de los soldados y la mujer que lo salvo de quemarse lo llevo a su casa, cuando Arnau llegó dormía aún del susto. Pere y Mariona los miraban y se preguntaban que sería ahora de ellos ya que ellos no los podrían mantener. Él les comunica que había sido admitido como bastaix y que comenzaba a trabajar, ellos lo miraban como estaba en los huesos y no daban crédito.
Al día siguiente se incorporó al trabajo bajo la tutela de Ramón, su primer trabajo fue cargar unas tinajas de sal del almacén municipal de grano. Cuando llegó a casa le comunicó la noticia a su hermano y le mando que le aplicará el ungüento que le había dado el prohombre de la Cofradía para curar “el callo”. Joan no pudo dormir, al día siguiente Arnau le obligó a ir a la escuela, y su hermano al trabajo, solo le dejaron hacer un viaje al sangrarle la herida y le enviaron a limpiar la capilla del Santísimo, allí el padre Albert le dijo que había enterrado a su padre en el cementerio.
Le entrega el dinero cobrado a Pere junto con las pocas monedas que le quedaban a su padre, no era suficiente para poder mantenerse. Pere le explica la situación y en que condiciones están ellos en la casa y como la tenían en “enfiteusis” y que era propiedad de la Iglesia, sino pagaban los echarían. Le propone que duerman él y su hermano en la cocina y así ellos poder alquilar a la habitación, él acepta la propuesta.
Un día al no haber trabajo en el puerto tocaba ir a trabajar para la Virgen, había que bajar piedras de la cantera a la Iglesia, en el viaje no paraba de preguntarse si sería capaz de realizar el trabajo al igual que sus protectores. Cargo con una piedra como el resto y sin saber ni como y rodeado y apoyado por sus compañeros y gente que le veía pasar llegó a destino entre vítores, él se lo dedico a su padre.

Capítulo 19.
Después de un duro día de trabajo, Pere les presento a la familia Segura, la nueva inquilina de su habitación, él solo se fijo en los enorme ojos castaños de una de las hijas.
Aún prendado de aquellos ojos se fue a trabajar, ese día le toco ir a la capilla, y pendiente aún de los ojos, tropezó con unas cuerdas extendidas por el maestro Berenguer, retorciéndose el tobillo, siendo atendido por él que lo reconoció como el joven bastaix y le explico lo que quería hacer en el templo y que no sería el mejor, pero si diferente y que la luz sería la de todo el mediterráneo.
Acabo rápido y para sorpresa de todos llegó muy temprano a casa, deseaba ver aquellos ojos, pero sus padres y hermano guardaban de su intimidad las debían mantener inmaculadas. Así pasaban los días dándose cuenta Aledis de la inseguridad de Arnau en su presencia; un día ella propone ir a pasear a la playa y es el primer momento en que puede conversar y mirarla a la cara directamente.

Capítulo 20.
Pasaban los días Aledis le provocaba a pesar de las reprimendas de su hermana, y él tenia perdido el control aunque evitaba verla y hablarle, todos se daban cuenta y no rendía lo mismo en el trabajo, los bastaix estaban preocupados, Ramón habla con su hermano que para satisfacción de aquel le dice que cree que esta enamorado.
Joan le interroga y al reconocerle la causa, le explica como deben ser las relaciones entre hombres y mujeres y que la solución para esos casos es casarse. Decide hacerlo pero no encuentra el momento de decírselo a Gastó, el padre Albert intercede y habla con el oficial de curtidor que se niega a la boda al considerarlo un esclavo.

TERCERA PARTE: “SIERVOS DE LA PASION”
Capítulo 21. Segundo domingo de julio de 1339. Iglesia de Santa María del Mar.
Habían transcurrido cuatro años desde la negativa, al poco tiempo de la misma el padre entregó a su hija a un viejo maestro curtidor y hasta la boda su madre no se separó de ella, él solo se dedicaba a trabajar y a cuidar de la Iglesia.
Ese domingo de julio contaba ya con 18 años, la ciudad estaba convulsionada Pedro III después de tres años de mandato y de haber menospreciado a los catalanes al no haber ido a ella hasta esa fecha, llegaba para recibir el homenaje y la fidelidad de la misma, así como para trasladar los restos de Santa Eulalia de Santa María a la catedral. Él como bastaix y guardián de la capilla del Santísimo paso con sus compañeros entre todo el gentío y los nobles, entre los que se incluían los barones y sus primos. Oyó que alguien le llamaba, y cuando pensó que volvería ser objeto de burla de los mismos, se encontró con la llamada del maestro Berenguer que se lo presentaba orgulloso al Arzobispo, al que le había hablado de su trabajo como bastaix, y este le daba a besar el anillo y le saludaba ante la perplejidad de sus primos a los que el Arzobispo ni miró.

Capítulo 22.
La visita del Rey fue motivo de fiesta durante varios días para toda la ciudad y los actos se multiplicaban. A uno de ellos acudió junto con su hermano, al canto de un trovador valenciano de unas crónicas históricas del Principado. El trovador para escenificar la historia cogía a gente de entre el público, Arnau fue señalado por el grupo de bastaix y salió al recinto, luego Aledis que estaba presente salió voluntaria a pesar de la negativa de su encolerizado marido, ambos escenificaron uno de los matrimonios y sus manos estuvieron unidas.
El viejo curtidor la saco del lugar, la abofeteo e insulto hasta su casa; ella recordó los viejos tiempos, su boda, la tristeza en que se había convertido su vida y como su marido no la dejaba tener relación alguna con oficiales y aprendices y como pegaba a los que osaban mirarla. A pesar de ello ella bajaba al taller a espiar a los hombres y soñar con sus cuerpos.

Capítulo 23.
Arnau acude a comer a la casa de Bartolomé uno de los prohombres de la Cofradía de los Bastaix, lo acompaña su hermano y también esta el padre Albert. No conoce el motivo de la misma, le comentan que Joan va a ingresar en la orden de los franciscanos, él se alegra mucho y brinda pero el resto no le acompaña. Joan no ingresará hasta que su hermano no tenga una familia, Bartolomé le ofrece la mano de su hija María de quince años y él animado por el resto la acepta.
160 días era los que los cristianos deberían guardar abstinencia, ello obligaba a la gente a bajar a la playa a comprar pescado, allí volvió Aledis a verlo cargando con una de las piedras para la Virgen, lo aborda en el camino y retirándolo del mismo hizo que la poseyese, él estaba aturdido por ello y las consecuencias que el juramento de bastaix le podría acarrear, tener relaciones con mujeres sin estar casado era motivo de expulsión, y además estaba el compromiso con María.

Capítulo 24.
A los dos meses contrajo matrimonio en Santa María de la Mar y se fue a vivir a una casa frente a la playa, María ejercía como ejemplar mujer de un bastaix y él vivía en un continuo desasosiego por los escarceos que mantenía con Aledis, que lo abordaba continuamente camino de la montaña y mantenía relaciones con ella usando un fino capuchón de cuero que ella le proporcionaba.

Capítulo 25. Barcelona 1341
El rey Jaime de Mallorca había declarado la guerra a Francia y solicitaba la ayuda del rey Pedro, el cuál según la ley estaba obligado a facilitársela; pero este temiendo consecuencias negativas o una traición, convoca a las Cortes para decidir, pero aquél no acudió y entro en rebeldía. La guerra con Mallorca estaba cercana.
Jaime II buscó apoyo en el Papa y en Francia y se presenta en Barcelona para su defensa, sin embargo no desembarco y exigió que le hiciesen un puente integro de madera cubierto por el techo y los laterales, esta petición era inaudita e ilógica. Luego envió aviso de que su mujer estaba enferma y que el rey fuese al barco. Joan recibiendo ordenes de un fraile familiar del rey que había confesado a un arrepentido, que no era otro que la hermana del rey Costanza y esposa de Jaime, se presentó al rey para comunicarle que es una trampa y si acude lo harán prisionero y lo llevarán a Mallorca. La conjura se paró y a Joan se le concedió a su petición, la gracia de poder pasar de la orden de los franciscanos a la de los dominicos y así poder estudiar en Bolonia, por los servicios prestados

Capítulo 26. Mayo de 1343. Iglesia de Santa María del Mar.
Pasados dos años Jaime III se sublevó, declarándose la guerra y hacia Mallorca partió un gran ejército naval jamás visto. El sublevado huyo a sus dominios del Rosellón y el rey decidió ir a su conquista, así como de Cerdeña y así unificar los antiguos territorios del Principado.
Arnau se debatía entre el respecto a su mujer y el amor hacía Aledis, por ello se decidió alistar en el ejercito cuando el rey convocó a la “host” de toda Cataluña, ante el abandono que le hiciera varios nobles al no abonarles el dinero que les correspondía por su ayuda. A María le dijo que era una promesa a la Virgen para poder tener hijos, y ella no le recriminó, sin embargo Aledis no lo aceptó y protesto airadamente.

Capítulo 27.
Arnau partió con el ejército que acampó en Figueres, cercana a la frontera con el Rosellón, a la espera de unificar todas las “host” y completar todo el avituallamiento.
Aledis abandono a su marido y siguió al ejercito como otra mucha gente: mercaderes, comerciantes, prostitutas, etc., pero a pesar del consejo de varias campesinas del peligro que ello traía consigo, siguió en busca de su amado. La fortuna no le sonrió y un barquero la violo y maltrato al querer cruzar el río Besos, de dónde fue salvada por unos caballeros que la guiaron hasta el campamento, dónde unas prostitutas le dieron comida y cobijo.
En el campamento se hizo amigo de unos jóvenes inexpertos como él de Barcelona y en espera de la partida un incidente iba a cambiar su papel en la guerra, un soldado veterano iba a golpear al más débil de sus amigos que había caído sobre una partida por culpa de uno de los barones del rey. Él se interpuso y tuvo que luchar contra el soldado y ante la sorpresa de todos lo venció. El causante de la revuelta, el señor Eiximén d´Esparça, viéndole luchar le requirió para servir a sus órdenes.

Capítulo 28.
Aledis comió y se baño con las prostitutas con el consentimiento de la patrona, a la que le explicó que seguía a su marido para decirle que iba a ser padre antes de ir a la guerra contándole el suceso del río Besos; al preguntarle el nombre del soldado, la patrona recibió un gran sobresalto, no podía ser, su mente volvió a años atrás cuando ella era otra persona, prometiéndole ayuda.
Francesca conocía a muchos soldados que frecuentaban su tienda, empezó a moverse y por la pelea en el campamento el bastáix ya era conocido, por lo que no le fue difícil que se lo hiciesen llevar a un mesón cercano al campamento y cuando le contó el motivo de la visita, él se estremeció, pero ella se dio cuenta del engaño de la querida y prometió ayudarle para que no tuviera problemas.

Capítulo 29.
El ejercito partió y Arnau comenzó a luchar al lado de los almogávares, un ejercito de mercenarios y grandes guerreros contratados por Eiximén, previamente le enseñaron a luchar con el machete. Comenzaron el ataque a pequeños asentamientos y él participaba activamente en ellos, siendo muchos auténticas masacres, pero él tenía la mente en María, en Aledis y las consecuencias que el seguimiento de esta le hacia le podían traer.

Capítulo 30.
El ejército seguía camino de su objetivo y mientras tanto Francesca dio largas a Aledis hasta que estaban lo suficientemente lejos como para que ella pudiera volver, en ese momento le comunico la muerte de Arnau a manos de un enviado de su esposo y ella desesperada acepto el ofrecimiento para trabajar para ella.
El ejército conquisto los castillos intermedios, quemó molinos, cosechas, villas, campos de cultivo, pero nunca asediaron la capital y refugió del rey Jaime, Perpiñan.
El 15 de agosto de 1343 el ejército entero rendía culto a la Virgen del Mar, el rey había cedido a las presiones del Papa y pactó una tregua con Jaime de Mallorca, pero él era capaz de entender aquél proceder y no se podía explicar las barbaridades realizadas en los meses anteriores. En Barcelona, lo recibió una sonriente María, él estaba tranquilo había recibido el aviso de que Aledis no le molestaría más.

Capítulo 31. Finales de marzo de 1348, Barcelona.
Estaba con los bastáix en la playa esperando para descargar las galeras procedentes de Mallorca, cuando desde ellas llegó la noticia de que la peste había llegado a la isla, si eso era así era cuestión de tiempo de que llegara a Barcelona.
Y así fue, fueron apareciendo los primeros casos y a continuación la misma se propago a un ritmo vertiginoso, las autoridades marcaban con una cruz las casas dónde se había dado algún caso e insistían en la higiene personal, pero nada paraba la epidemia. Rezaban y sacaban a la Virgen para que los auxiliara, pero nada funcionaba.
Maria la contrajo y a pesar de todas sus atenciones no pudo evitar su muerte, cuando la entrego dándole besos, los funcionarios que recogían los cadáveres se sorprendieron de su valentía, él juro ante la Virgen que jamás mantendría relaciones con otra mujer. La peste también acabó con el padre Albert y con Pere y Mariona, se encontraba solo y sin ganas de luchar.
Toda Europa culpaba a los judíos de ser los causantes de la peste, pero el Papa Clemente VI a través de una bula los exculpaba. Sin embargo el pueblo enloqueció y sin hacer caso de la bula, arremetió y descargo su ira contra los judíos e intentó asaltar la judería.
Arnau reparó en un moro que defendía con su cuerpo malherido a tres niños con los símbolos judíos, sin dudarlo los defendió del ataque de la gente con su cuchillo, nadie haría daño a unos niños; consiguió sacarlos de la multitud a pesar de haber resultado herido en la huída y llevarlos a su escondite del cementerio romano de debajo de Santa María del Mar; el esclavo moro se fue a ver que había sucedido con las familias, quedando en verse en la playa a la medianoche, fue a su casa y trajo alimentos. A la tercera noche Raquel la mayor de los niños acudió a la playa, el cristiano estaba enfermo con grandes fiebres, lo llevo al escondite y entre todos lo consiguieron llevar hasta la casa de su padre en la judería.

Capítulo 32.
Arnau deliberaba continuamente mientras recibía las atenciones médicas y se curaba de las fiebres causadas por la infección de la herida, los niños estaban pendientes de él y Sahat, el esclavo, no se apartaba de él. Poco a poco fue recuperándose y recibió la propuesta de Hasdai –padre de los niños- para quedarse con ellos en la casa, aceptando él la propuesta.
Se pasaba el día contando historias a los niños sobre su época de guerrero, y en conversaciones con Raquel primero y con Hasdai después comprobó que todas las leyendas que corrían sobre los judíos eran falsas, y que únicamente les separaban sus ideales.

Capítulo 33.
Las noticias sobre la peste eran positivas y prácticamente había desaparecido, la situación no era cómoda para nadie, y Hasdai en agradecimiento por haber salvado a sus hijos, le propuso poner los medios para convertirlo en cambista y le regalo como esclavo a Sahat, experto en la materia y su mano derecha, él después de las explicaciones acepto.
Hasdai instruyo a Sahat sobre las primeras operaciones, que no eran otras que la compraventa de esclavos, debido a la falta de estos por los estragos de la peste, pero dado el carácter de Arnau le debían de ocultar esas operaciones. A la vez Sahat, se convirtió al cristianismo para no levantar sospechas y se bautizo como Guillem.

Capítulo 34.
Los dos se decidieron por ubicarse en una casa en el cruce de las dos calles principales de cambistas que además estaba enfrente de Santa María, pertenecía a la Iglesia y no hubo problemas para conseguirla. Montaron en la misma todo lo necesario para ejercer la profesión elegida.
Guillén fue ilustrando en todo lo necesario a su nuevo amo para que pudiera ejercer la profesión. La mesa de cambio funcionaba, la peste había diezmado el gremio y comenzaron las primeras operaciones de compraventa de esclavos. Sin embargo Jaime III continuaba con sus intrigas y volvió a tomar Mallorca, de la que había sido expulsado, ello causo angustia en ellos y en Hasdai, ya que los barcos contratados (4) podían ser retenidos por el traidor y ello sería su ruina económica.

Capítulo 35.
Arnau era feliz y cuando no tenía trabajo salía a la puerta a ver a Santa María, por allí desfilaban los “bastáix” y a pesar de la cantidad de bajas, aún conocía a muchos de ellos. Ellos fueron de los primeros que vinieron a pedirle dinero prestado para poder mantener la caja de la Cofradía, vacía y llena de necesidades. Él con la aprobación de Guillem les dio dinero quedando como documento el estrechamiento de manos.
Poco después los barcos llegaron, sus pilotos conocedores de la situación, vendieron los esclavos en Perpiñan, y obteniendo un dinero superior al previsto.
A su casa fue el padre Juli Andreu, el sustituto de Albert, proponiéndole que tomara como ahijada a la hija de su amigo Ramón “el bastáix” de 7 años que había quedado huérfana y la Cofradía no la podía mantener ya. Aceptaron la propuesta y a pesar de intentar negarse cogieron una esclava, Donaha, para atender la casa y a la niña.
Tras pagar a Hasdai su parte, Guillem entrego a un judío de la confianza de aquel, Abraham Leví, los beneficios obtenidos. Este acudió al cambista y entregó una letra de cambio con los beneficios obtenidos, a pesar de sus reticencias, el judío lo convenció para que la aceptara sin nada a cambio y con las instrucciones que no se preocupara nunca de él. Posteriormente con la disculpa de despedirse de unos amigos, se fue con Guillén a un escribano dónde otorgó carta de pago del depósito, este lo escondió detrás de una piedra dónde descansaría la fortuna hasta poder explicar su procedencia.

Capítulo 36. 01-01-1354. Plaza Santa María.
La plaza de su iglesia, iba a recibir la visita de Pedro III, ante Mar los dos discutieron sobre el coste que tendría dicha visita y si era necesario o no, valorando lo que significaba perder una ruta comercial. El Rey venía a explicar el porqué de la guerra con Cerdeña y a pedir a sus siervos colaboración económica.
La forma de trabajar de él sorprendía cada vez más a Guillén, que al final entendía las razones y hasta las compartía, lo que no entendía era su negativa a participar en negocios claros, recibió como explicación que no participaría en negocios dónde estuvieran Grau Puig y le relato ese episodio de su vida.
Guillén conocedor de que este trabajaba con Hasdai acudió a él y este le explico el descrédito en el que aquél estaba metido. Siguió investigando y descubrió que las cosas les iban francamente mal a los Puig y Arnau ordeno comprar sus deudas para poder vengarse causando su ruina.
El 20-09-1355 después de ir a celebrar la llegada de la flota victoriosa del Rey, al llegar a casa se encontró que en la misma estaba su hermano Joan, que había regresado con la flota al ir en su búsqueda al conocer su victoria, la alegría fue inmensa, pero aquel no acogió con alegría que su hermano tuviera una esclava y su mano derecha fuera un moro.

Capítulo 37.
Para la tranquilidad de la familia Joan decidió trasladarse a vivir al convento de Santa Caterina de su Orden, no antes sin preguntar que planes tenían para casar a Mar a Guillén, que lo comenta con Arnau y por primera vez hablan de esa posibilidad, preguntando por la situación de los Puig, su palacio sería para Mar.
Los Puig desesperados acudían a la playa a ver si llegaban sus barcos, pero por el plan preparado por Guillén jamás llegarían, acudiendo un día allí Arnau para que lo viesen con todo su poder. Mar conoció por boca de Guillén el motivo de la venganza.
Su hermano lo convenció para que la casase, pero todos los pretendientes eran rechazados por ella, además Arnau le pidió a Joan que no insistiera ya que no era el momento, Pedro el Cruel de Castilla les había declarado la guerra.
Al no poder pagar las deudas los Puig, tienen que entregar el palacio a Arnau, que acude con Guillén y Mar a tomar posesión de él. Los desaloja, humilla y les quita todo, excepto unos terrenos míseros en Navarcles a dónde los envía descalzos y ordena la venta de todos los muebles y enseres. El palacio sería cerrado. Ese día confiesa a Mar que jamás podrá cobrar la deuda que tiene con los Puig.

Capítulo 38. 9 de junio de 1359, Barcelona.
El rey Pedro de Castilla ataca la ciudad por mar, las campanas y el “Via fora” resuenan por toda la ciudad, ellos se dirigen como todos los ciudadanos a la playa. La situación es muy complicada, no hay protección y les ganan en número de galeras, machacaran la ciudad y a sus ciudadanos. Observa que su “ballenero” está anclado en la orilla, arriba a él y ordena dirigirse a las “tasques” único canal de entrada posible a la playa ante los griteríos de desaprobación de la gente que creía que huía con su barco.
Consigue anclar el barco, bloqueando la entrada y obligando a realizar el combate en el mar, dónde los catalanes vuelven a triunfar, negándose él a abandonar el barco y a sus hombres, luchando como uno más. Arnau es aclamado como un héroe y llamado por el Rey que en pago de su gesta le da la mano de su pupila Elionor y dota con las baronías de Granollers, Sant Vicenç dels Horts y Caldes de Montbui, él no se puede negar y le entra un gran pesar.
Ordena a Joan que se entere de cómo es la mujer, pero no le dice la verdad, ella igualmente indaga y conociendo sus orígenes tampoco le acepta. El 21 de junio los casan en la capilla real de Santa Ágata, en una boda intima, Mar se negaba a acudir, desde el anuncio lo rehuía y no le hablaba, pero el día previo la lleva a Santa María, le cuenta toda la historia de la iglesia, y le pide que no le abandone, que se casa por obligación del Rey, ella obedece y acude a su pesar a la boda.

Capítulo 39.
Al finalizar la ceremonia la familia se encamino al castillo de Montbui, Elionor se negaba a vivir en la antigua casa, él accedió con la condición de que Joan y Mar también se fueran con él, Guillén se quedaría para controlar los negocios. El matrimonio viajo junto pero separados, él alquilo un carro y ella a caballo. El carlán del castillo con toda la ceremonia legal le entrega el castillo a Elionor, dejando claro las intenciones de los señores de las baronías.
Toman las habitaciones bajo las órdenes de ella, cogiendo habitaciones separadas. Aplicó su tiempo en conocer sus tierras y a los que habitaban en ellas, descubriendo las miserias y la crítica situación de los campos catalanes, dando dineros a los que visitaba. Se lo comenta a su hermano y este le cuenta, que no solo eso, que a los payeses les obligaron a reconocer derechos feudales abolidos.
Su mujer por el contrario era feliz y convoco a todos los nobles, payeses y lugareños par la virgen de agosto para que le rindieran homenaje y juramento de fidelidad, según marca la ley.

Capítulo 40.
Elionor ordeno preparar un entramado dónde se daría el baño de gloria soñado, la tratarían como a una Reina. El pueblo acudió pronto a la cita, pero los nobles tardaron y se presentaron juntos.
Al preguntar el escribano a los nobles si prestaban homenaje a los barones, el carlán en nombre de todos se negó, la ley no les obligaba si era de condición inferior a ellos. Ella palideció y él no sabía que hacer, su hermano que sabía que los nobles la habían traicionado no se atrevió a decirle nada a él, sin embargo le explico que se podían negar a darle homenaje, pero no a prestarle servicios y reconocer las tierras y honores que tenían por él.
Era su momento, tomó la palabra y comenzó a declarar proscritas uno por uno todos los derechos que ejercían los nobles sobre los payeses para acabar dándoles el más esperado por todos: la libertad. Los nobles amenazaban con acudir al Rey, pero él sabía que el Rey endeudado como estaba con él, no le quitaría la razón.
Observando el juramento se encontraba una orgullosa Francesca y Aledis, esta le pide explicaciones de porqué le había mentido con su muerte, le reconoce que es su madre, que ella no lo merecía y después de conocer toda la verdad, Aledis cede.

Capítulo 41.
Decidió irse a vivir a Barcelona al palacio de la calle Montcada, previamente firmó todos los documentos con las derogaciones prometidas a los payeses, y consiguió que Elionor los firmara a cambio de llevarla con ellos. Ese mismo día se fueron y le explico a Mar que debían vivir con ella para no ofender al Rey.
Guillén también fue obligado a vivir en el palacio, y le contó la crítica situación económica y que muchos cambistas lo estaban pasando mal, que uno de ellos Castelló iba a ser degollado por no poder pagar, Arnau tuvo que estar presente en la ejecución. El Rey arribó victorioso de Mallorca, le solicito un nuevo préstamo a Arnau y despidió al carlán dando validez a los documentos firmados por el Barón.

Capítulo 42.
Había cumplido los 40 años y la vida le sonreía, era millonario y no solo contaba con el cariño de los humildes, sino que confraternizaban con toda la ciudad, hasta el punto que le ofrecieron ser uno de los dos puestos de cónsul de la Mar de Barcelona, por indicación de Guillén, acepto el cargo.
El matrimonio no tenía relación alguna, y él era feliz al igual que Mar, que prácticamente con 20 años ejercía de mujer, lo que le valió que Elionor descargara contra ella todo su poder y odio siendo consciente que había ocupado su lugar. Planeo su venganza, acudiendo primero al mejor abogado de la ciudad para ver que ocurría sino tenía descendencia, estaba claro que para asegurarse su futuro debía ser madre, después acudió a Joan para decirle que el matrimonio no se había consumido y que Mar ocupaba su lugar, este no le paraba de dar vueltas al porqué Mar no se casaba.

Capítulo 43.
Joan no paraba de dar vueltas a la solución al grave problema estudiando todos sus libros de teología y leyendo un texto en el que un joven ejemplar cedía ante los cuerpos de las mujeres, al final tomo partido por Elionor.
Arnau fue elegido cónsul con todo tipo de lujos y un puñado de soldados a sus órdenes, a su pesar tuvo que dictar sentencias negativas a pescadores, barqueros y bastáix, incluso contra gente que le debía dinero y sabía que jamás lo cobraría, pero siempre ejerció con total justicia.
Elionor consumo su venganza obligando a uno de sus amigos nobles y deudor de Arnau -que había acudido en su ayuda al no poder frente a los pagos- a raptar a Mar y violarla. No recibiría castigo por ello, si quería se podía casar con ella y sino obligar a uno de sus siervos, la ley lo permitía. Joan que al principio no daba crédito a la propuesta acabó cediendo a la grotesca protesta.

Capítulo 44.
Tras 10 días de angustia Elionor dio la noticia a Arnau, que mando a sus soldados del consulado (llamados misssatges) a su rescate, pero no lo consiguieron al hacerse fuerte el noble y comunicarles este que ellos no tenían autoridad al no ser un tema mercantil.
El secuestro lo conocía toda la ciudad, y Arnau convocó el “Via fora” había que rescatar a una barcelonesa. Todo el mundo acudió a la llamada y como los cambistas no tenían pendón, él acudió a por el de los bastáix que gustosamente se lo cedieron, A su pesar Elionor y su hermano lo acompañaron, presos del pánico que les produjo la convocatoria de la “host”.
Al llegar al castillo, Felip de Ponts, se rendía con la condición de que le dejaran hablar, Arnau no estaba por la labor pero Joan intercedió a su favor, al rendirse no se le podía prender, habló y pidió la mano de Mar ejerciendo su derecho en base a las leyes vigentes. Los nobles le dieron la razón, Joan también y le animó a ceder, poco a poco el pueblo igualmente le daba la razón, la opinión de las mujeres no valía para nada y la ley era la ley.

Capítulo 45.
Pesaroso cedió, a pesar de que Guillén no daba crédito y su cara parecía que iba a estallar por la decisión tomada. Mar encerrada en la torre de vigilancia no entendía lo que pasaba ni los vítores de la gente de Barcelona.
Arnau entro en la torre, Mar le abrazó, él observo las marcas de la violencia ejercida y le explico que Felip había invocado el “usatge” y él tuvo que dar su palabra de consentimiento ante la “host” de Barcelona. Ella cedió y él quiso morirse.
Guillem hundido por la situación se dirigió a Salou, había decidido irse a Génova, de dónde había sido separado de su madre para ser vendido como esclavo y acabar en Barcelona, después de la conquista por esta de su ciudad natal. Dejo escrita una carta de despedida y la solicitud de su libertad, ya no quería ser esclavo. Arnau no solo le envió firmada la libertad sino un mandato con una pequeña fortuna, era conocedor del porqué de la decisión tomada por su amigo.
Joan no podía seguir viviendo en aquella situación y decidió irse, aceptando el cargo de inquisidor que le dio el prior de los dominicos, ejerciendo con total crueldad por los sitios que pasaba, apenas comía y dormía, pero como decía el escribano a los soldados el odio lo mantenía vivo.

CUARTA PARTE. “SIERVOS DEL DESTINO”.
Capítulo 46. Pascua de 1367, Barcelona.
Celebrando los oficios de la Pascua en Santa Maria, llega la noticia de que unos judíos habían profanado la ostia, el pueblo reacciona furioso dirigiéndose a la judería, en la iglesia solo quedan Arnau y Elionor que discuten acaloradamente sobre sus obligaciones conyugales delante de tres sacerdotes.
Se dirige a la judería dónde el lugarteniente real, el infante don Juan obliga a meterse a 5000 judíos en la sinagoga sin agua ni comida hasta aparecer los culpables. La situación es límite y él preocupado por su gran amigo Hasdai y ejerciendo como cónsul, intercede ante el veguer, pero solo consigue llegando a situaciones límites levantar el castigo a cambio de 45.000 libras y 3 culpables, que deberían elegir los judíos.
A la hora de consumir el sacrificio en el desfile uno de ellos es Hasdai, lo que le destroza, abrazándose a su hija Raquel, momento que aprovecha Elionor para decir que es su amante judía apoyada por Margarida Puig.

Capítulo 47.
La venganza de su mujer tenía el apoyo de ciertos nobles, cuyas decisiones como barón les causaron grandes trastornos lo que motivo que estando ejerciendo sus funciones de cónsul fuera detenido por la Inquisición.
La noticia llega hasta Joan, que aparte sus funciones de inquisidor, al igual que Jaume de Bellera y Genís Puig, aunque estos llevando prisioneras a Francesca y Aledis que se negó a abandonarla, la venganza estaba en marcha.
Joan consigue ver a su hermano, que se encuentra en mazmorras en penosas condiciones, soborna al alguacil consiguiendo que le trate algo más dignamente, pero no consigue saber el porque de la detención. Con la detención la gente abordo su negocio para rescatar su dinero, no había en efectivo y tuvo que vender comandas a muy bajo precio para poder disponer de él y sobornar al alguacil.

Capítulo 48.
En una de las visitas le ordeno a su hermano que fuera a buscar a Mar; antes de partir habló con el inquisidor Nicolau Eimeric para intentar convencerle y decirle que su esposa no tenia nada de que acusarle e intentar comprar su libertad. El inquisidor montó en cólera, lo que realmente buscaba no era parte era la totalidad de sus bienes.
Jaume y Genés se presentaron ante el inquisidor con Francesca, contándole que ella era una bruja, meretriz y la madre de Arnau, que le había amamantado en su niñez y endemoniado con su leche; que el padre de Arnau huyo de sus tierras robando a su hijo del castillo y matando a un aprendiz para ello; que su padre había sido uno de los cabecillas de la revuelta del primer mal año y que su hijo había quemado su cadáver en la plaza. Genís continuo que Arnau había asesinado a su hermano Guiamon ahogándolo y que también lo había intentado con su hermana Margarida. El inquisidor se frotaba las manos con tanta información a su favor.
Aledis fue expulsada del palacio obispal pero Francesca enviada a mazmorras, ante su desesperación, deambulo perdida por la ciudad dónde la encontraron dos de sus pupilas Teresa y Eulalia. Con el dinero traído por ellas comenzó su plan para saber el porqué de las cosas, localizo a Jaume y Genís en uno de los cinco hostales y compro ropa adecuada para ella y sus muchachas, ella estaría recién enviudada y ellas eran sus hijas aún vírgenes, deberían conquistar y yacer con sus enemigos y sacarles la información deseada.
Joan desesperado por el encargo de su hermano y a su pesar se dirigió hacia Mataro en búsqueda de Mar.

Capítulo 49.
Francesca es bajada a mazmorras y el alguacil hace ver a Arnau que es su madre, una bruja y que no le sería fácil para ella tener sus mismos privilegios.
Joan llega a la torre, dónde Mar le recibe muy fríamente y manifiesta no querer saber nada de Arnau. Le confiesa la trama creada en su momento. Uno de los esclavos de Mar con una guadaña lo detiene y encierra en la torre, la misma dónde ella fue violada y encerrada.

Capítulo 50.
Aledis y sus muchachas consiguen alojamiento en el mismo hostal y cenan con ellos, el plan funcionaba.
A Joan le obligan a taparse los ojos y al negarse recibe una buena paliza y Mar lo manda matar, él reconoce haber pecado y contó todo punto por punto. Al despuntar el alba se dirigieron a Barcelona - no merecía el perdón pero podía ayudar a Arnau- ella en mula y él caminando, su aspecto era penoso.

Capítulo 51.
Aledis consigue ver a Francesca sobornando al alguacil, le explica el motivo de su detención, demostrar que Arnau es hijo de una bruja; él la ve y quiere hablar con ella para saber quién es la anciana, pero está le prohíbe a Aledis acercarse.
Al inquisidor general le llegan noticias de que Fra Joan esta malvendiendo las comandas del cambista y ordena su búsqueda y detención, cosa que no hace falta al llegar este con Mar al palacio obispal.

Capítulo 52.
Guillén que en Génova recupera su antiguo nombre de Sahat, visita en Pisa a su amigo Filippo, que le informa de las malas noticias conocidas a través de Jucef, Hasdai ha muerto y Arnau fue detenido por la Inquisición. Su amigo le prepara el viaje a Barcelona a través de Marsella, y escucha la confesión sobre la rotura de las relaciones entre Arnau y él, y lo que este encontró en su vuelta a Génova.
A Fra Joan le obligan a presentarse a Nicolau, que le recrimina fuertemente por vender comandas a bajo precio perjudicando los intereses de la Inquisición, se mofa de su aspecto y le comunica el inicio del juicio a su hermano. A la salida es esperado por Mar, a la que no puede dar ninguna explicación sobre la prohibición de recibir visitas Arnau, y reconocido por Aledis, a la que presenta a Mar, comienzan las explicaciones y juntos acuden todos al hostal dónde Mar se quedaría en la habitación de Aledis y Joan con la mula en las cuadras, pero antes lo utilizan para que Bellera y Genis no les molesten ni a ellas ni a sus muchachas.
Sahat se despide de Filippo que le entrega la carta enviada por Jucef que luego leería con calma y dónde se le solicita en Barcelona para ayudar a Arnau, y se despiden reeditando su juramento de amistad eterna y de sus descendientes.
A petición de Aledis, Mar le cuenta su historia y lo que le sucedió con Joan para que lo trate como un animal. En la visita siguiente a las mazmorras, Aledis habla con Arnau en tinieblas y le comunica la presencia en Barcelona Mar y de su amor hacía él, así como que tiene prohibidas las visitas, él no la reconoce pero si recuerda haber visto aquellos ojos. Mar se dirige a ver a Elionor pero esta no la quiere recibir, aunque si la observa desde las ventanas.

Capítulo 53.
Arnau es conducido a la sala del juicio, dónde se encuentra el tribunal que lo juzgara: el Inquisidor general, el Obispo, el notario del Santo Oficio y dos dominicos. Él se declara inocente, reconoce creer que su mujer lo odia y cree también que puede tener más enemigos que no logra identificar y ante las lecturas de las denuncias, defiende con vehemencia a los judíos ante la satisfacción del tribunal.
En el hostal Joan a petición de las mujeres les detalla características de los juicios de la Inquisición y con que se encontraría su hermano, incluido un abogado que no lo podrá defender por ley.
Mar sigue empeñada en que Elionor la vea y hurgar en la herida, pero esta ha prohibido su entrada, llega Guillén ante la emoción de Mar, pero tampoco lo recibe.
Arnau es enviado a mazmorras, en el juicio se había acordado de aquellos ojos, eran los de Aledis, le grita a la anciana la relación entre ambas y la de aquella con Mar pero no obtiene respuesta.
El moro se queda hospedado con sus dos criados en el mismo hostal, y todos escuchan lo que los nobles revelaron a las muchachas la primera noche, que entre otras denuncias había hecho la de que Arnau había quemado a su padre, ante aquello Joan les dice que lo ejecutaran sin remisión.

Capítulo 54.
El juicio se reanuda con Arnau intenta encauzar su declaración del día anterior, pero se entrega cuando le preguntan acerca de la denuncia de que ha quemado a su padre; solo una persona lo sabía: Joan y no era capaz a creer que esté lo había denunciado, pero no podía ser otro, aquella situación lo sobrepasaba.
Mientras Guillén fue a visitar a sus queridos hijos de Hasdai, y dar comienzo al plan para poder salvarlo, y para ello Jucef le gestiona una visita al Infante que esta claramente enfrentado al Santo Oficio. Se va a la alhóndiga, dónde se alojan los mercaderes, para no ser reconocido por Genis Puig, y allí conoce a un mercader siciliano del que consigue toda la información necesaria sobre la situación socio-económica de Cataluña y del Rey.
Recibió el aviso de que sería recibido por el Infante, que escucho atento su propuesta, en la calle es preguntado por varios bastáix sobre la situación de su amo lo que le emociona, y acude a su antigua casa a recuperar la carta de pago de Abrahán Levi de los inicios del negocio, que aún esta escondida detrás de la piedra que le sirvió de refugio.

Capítulo 55.
Arnau es llevado de nuevo ante el Tribunal que llama a declarar a Francesca, él todavía no había asimilado la teórica denuncia de Joan, y ahora se enfrentaba a algo desconocido por él. Ella negó todas las acusaciones e incluso desafió al tribunal.
A la vez en la plaza Santa Mar los bastáix sacan a la Virgen de la iglesia y convocan el ¡Vía Fora! el Santo Oficio no depende de la ciudad, ni del Rey, sino del Papa y lo único que desea es el dinero del cónsul: La noticia corre por toda la ciudad y las campanas de todas las iglesias comienzan a sonar con fuerza.
El inquisidor ya iba a mandar torturar a la anciana cuando escucho el levantamiento de la “host de Barcelona” y como esta se dirigía a su palacio para tomarlo. Envía a por ayuda al veguer de la ciudad, que se niega a recibir a su emisario, el veguer no tiene poder de decisión ante la “host”, y los 5 consejeros de la ciudad y el prohombre de los bastáix suben a ver al inquisidor y al obispo exigiendo la liberación del rehén, a pesar de intentar evitarlo al final no quedó otro remedio que soltarlo, a su salida Arnau arrastro con él a Francesca y vio a Guillén que estaba detrás de los consejeros, pero esté le manda salir y reunirse con Mar y su hermano afuera. Él todavía tenía que arreglar unos asuntos, Arnau fue llevado en brazos por los consejeros y protegido sin que nadie se le pudiera acercarse. Entre la multitud Genís Puig había perdido el control y fue frenado por Bellera bajo juramento de que se podrían vengar de otra manera.
Todavía inyectado en cólera el inquisidor observo la presencia de Guillén en la sala, un infiel en su palacio, este le hace ver que tiene que hablar con él, cediendo al final al decir este que quizá le interese saber que Arnau esta arruinado.

Capítulo 56.
Francesca débil no puede moverse del portal del palacio dónde un soldado la intenta matar con su espada por “bruja” llegando Aledis y salvándola con palabras de brujería al soldado, abandonando ambas la ciudad a toda prisa.
Guillén conseguido el primer objetivo: la libertad de Arnau, intentaba conseguir el segundo, que la Inquisición no le molestara jamás en la vida. Para ello tenía la reunión con el inquisidor general al que debía de hacerle ver la conveniencia de liberarlo a cambio del dinero de la carta de pago de Abraham Leví, pero el paso lo debía dar el inquisidor jamás él ya que sino sería intento de compra y eso llevaría a su detención. Con sus conocidas virtudes consigue el objetivo marcado, primero demostrando que Abraham es el principal acreedor de Arnau con lo que su fortuna sería mínima y después haciendo ver la conveniencia de aceptar el dinero y así poder enviárselo al Papa como le había prometido y así salvar su puesto y credibilidad.

Capítulo 57.
Mar consigue llegar hasta los prohombres de la Cofradía que habían escondido a Arnau por si surgían problemas, y dándose a conocer, estos le indican que se encuentra en la playa a punto de partir en una barca, llegando a tiempo de embarcarse con él.
El inquisidor sigue valorando el pacto cuando recibe la visita de Bellera y de Genís intentando hacerle ver que no cumplió su palabra y que le habían dado pruebas suficientes para su condena, pero este les echa abajo todas las pruebas acusándolos de declarar por envidia y venganza y ordenándoles que se olviden definitivamente del asunto.
La pequeña embarcación llega a la cala pensada por Guillén como refugio, Mar no acepta que el marinero se quedara con ellos y se hace cargo de la rehabilitación de su querido. En la ciudad Guillén se aseguraba de la firma de la sentencia del inquisidor al cabo de tres días, quedando esta en lo mínimo establecido: sambenito durante todos los domingos de un año en Santa María y la condonación de los créditos de los acreedores. La Inquisición se quedaba con toda su fortuna pero era libre.

Capítulo 58.
Al cabo de varios días se recuperó totalmente e hizo ver a Mar que Elionor sin dinero y bienes no les causaría ningún problema, saldrían adelante de nuevo. Guillen les hizo ver que eran ricos, y aunque ellos no querían aceptar su dinero les convence que ese dinero era de los tres.

Capítulo 59.
Guillén alquilo una vivienda en el barrio de la Ribera dónde se ubicarían y a dónde se dirigieron, sin antes comprobar como el trato de los mercaderes ya no era el mismo al no tenía dinero. Pasaron por su antigua casa, dónde la muchedumbre intento de nuevo vengarles de los dominicos que rebuscaban en la casa, pero él lo prohibió.
En su nueva casa, recibió al oficial con la carta dónde lo destituían del cargo de Cónsul y también a su hermano Joan, que no sabía como iba a reaccionar su hermano temiendo que Mar le hubiera contado toda la verdad. Él seguía pensando que lo había denunciado por lo que le interrogo sobre su presencia en la casa, el fraile descompuesto solo acertó a decir que había que pagar los gastos del hostal, y al darle la espalda Arnau se fue de la casa.
Dejo que los esclavos de Guillén que lo acompañaban fueran al hostal, y él se dirigió al palacio de Montcada, dónde primero prendió fuego a Elionor en nombre del Santo Oficio y luego él se unió a ella prendiendo en llamas igualmente.

Capítulo 60. 15-08-1384. Festividad de la Asunción, Iglesia de Santa María.
Había trascurrido dieciséis años de su detención, se inauguraba por fin la Iglesia de Santa María, había sufrido varias catástrofes, entre ellas un incendio y el terremoto de 1373, y él había sido uno de los primeros en contribuir a su reconstrucción. Y así se lo reconocía la gente abriéndole paso cuando entró en la misma acompañado de Mar y de un muchacho de trece años con un lunar sobre el ojo derecho llamado Bernat, éste se extraño que ellos no tuvieran ningún emblema en la Iglesia, pero su padre le hizo ver que era toda la Iglesia, la del pueblo que tanto lucho por ella.
La fortuna había vuelto a sonreírles, guiado por Guillén se había dedicado a los seguros marítimos, siendo de los primeros en establecerse, y gracias a la prudencia y ayuda de sus antiguos amigos volver a hacer fortuna. A pesar de ello no olvidaba a la anciana y a Aledis a las que mandó buscar sin lograrlo nunca.

PROTAGONISTAS:
 Bernat Estanyol. Protagonista inicial. Payés y padre de Arnau.
 Francesca. Esposa de Bernat.
 Arnau Estanyol. Protagonista principal, hijo de Bernat y Francesca.
 LLorenç de Bellera. Señor feudal de la comarca dónde viven los Estanyol.
 Guiamona Estanyol y Grau Puig. Hermana y cuñado de Bernat.
 Josep, Genís, Margarida y Guiamon. Sus primos, los dos últimos criados con él.
 Jaume. Oficial de Grau Puig y su valedor ante él.
 Habiba. Esclava mora de Grau que ejerció de madre en la niñez de Arnau.
 Joanet-Joan. Niño de la calle que se convierte en su hermano.
 Padre Albert. Cura de Santa María del Mar, que siempre le protegió.
 Ramón. El primer bastaix que conoció y su gran protector.
 Berenguer de Montagut. Maestro de Santa María, sentía debilidad por Arnau.
 Isabel. Baronesa y segunda esposa de Grau Puig que siempre el odio.
 Pere y Mariona. Ancianos pescadores que les alquilaron la primera habitación.
 Jesús caballerizo mayor y Tomás palafrenero de Isabel.
 Gastó Segura, Eulalia y sus hijos Simó, Aledis y Alesta. Ocuparon su habitación en la casa. Aledis fue su primer amor y posterior amante.
 Maria. Primera mujer de Arnau e hija de Bartolomé, prohombre de los bastáix.
 Eiximén d´Esparça. Noble a cuyas órdenes lucho en la guerra de Cerdeña.
 Hasdai Crescas. Judío padre de Raquel y de Jucef.
 Sahat (Guillén). Esclavo de Hasdai que pasa a su propiedad y su mejor amigo.
 Mar. Su ahijada e hija de Ramón.
 Elionor. Pupila del Rey y segunda esposa de Arnau.
 Felip de Ponts. Noble, violador y posterior marido de Mar.
 Nicolau Eimeric. Inquisidor general del Santo Oficio.
 Berenguer d´Erill. Obispo de Barcelona.

OBSERVACIONES.
Magnífica novela basada en datos históricos sobre el Principado de Cataluña, en concreto sobre la Crónica de Pedro III con adaptaciones de ficción, como así lo marca el autor en su nota final. Las fechas y datos históricos, así como los derechos de los nobles y costumbres del pueblo, unido a los privilegios y forma de funcionar de la ciudad de Barcelona son de lo más interesante. Cabe destacar el papel de las Cofradías gremiales y su funcionamiento.

CONTRAPORTADA.
Siglo XIV, la ciudad de Barcelona se encuentra en su momento de mayor prosperidad; ha crecido hacia la Ribera, el humilde barrio de pescadores, cuyos habitantes deciden construir, con el dinero de unos y el esfuerzo de otros, el mayor templo mariano jamás conocido: Santa María de la Mar. Una construcción que es paralela a la azarosa vida de Arnau, un siervo de la tierra que huye de los abusos de su señor feudal y se refugia en Barcelona, dónde ser convierte en ciudadano, y con ello, en hombre libre.
El joven Arnau trabaja como palafrenero, estibador, soldado y cambista. Una vida extenuante, siempre al amparo de la catedral de la Mar, que le iba a llevar de la miseria del fugitivo a la nobleza y la riqueza. Pero con esta posición privilegiada también le llega la envidia de sus pares, que urden una sórdida conjura que pone su vida en manos de la Inquisición.
La catedral del mar es una trama en la que se entrecruzan lealtad y venganza, traición y amor, guerra y peste, en un mundo marcado por la intolerancia religiosa, la ambición material y la segregación social. Todo ello convierte a esta obra no solo en una novela absorbente, sino también en la más fascinante y ambiciosa recreación de las luces y sombras de la época feudal.


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"La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse". Roger Martín du Gard (1881-1958), novelista francés.

20 comentarios:

  1. Gran resumen buen hombre, aprecio mucho su labor, no creo que yo lo hubiera podido hacer mejor. En lo personal tengo poca experiencia leyendo libros de este grosor, y usted me ha ayudado a recordar partes que había olvidado, muchas gracias :)

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  2. Magnífico resumen :) Gracias por recordarnos momentos del libro que habíamos dejado de lado. Un Saludo!

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  3. Muchas gracias! Dejé el libro a medias y buscaba refrescarme la memoria de los detalles más importantes antes de continuar leyéndolo, buen resumen.

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  4. Está muy bien explicado, tenía un examen de este pero en valenciano y no lo entendía bien y claro no iba a leermelo también en castellano porque no me daba tiempo.
    Me ha servido de gran ayuda, gracias!!

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  5. ta to vien jefe mxas grasia makina

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  6. ma servio muxo dayuda xk lerse el toxolibro es un güen pateo

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  7. Muxas grasias por el livro, sin dhuda esta istoria es realmenthe fantastica. PD: tengo un rabo ke no me lo merezco

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  8. a mi ma gustao x la parte cuando el TT mata al posilia ahahaha Xd no k ba enrrealidá no me leio ni er titulo

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  9. cabesa esto esta mejo k el puchero d mi mare

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  10. Muy buen resumen muchísimas gracias!

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  11. Lo lei hace años y casualmente he dado con tu blog. Es uno de mis libros favoritos. Un gran resumen, llegando al detalle preciso en lo importante y con una redacción bonita.

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  12. Felicidades! Un resumen de gran ayuda.
    Gracias.

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  13. La Catedral del Mar es uno de mis libros favoritos y después de 10 años, salió la continuación llamada Los Herederos de la Tierra, pero al empezar a leerlo no recordaba algunos de los personajes ahi mencionados y busqué un resumen. Es excelente!!! Muchisimas gracias!!! Ahora podré continuar leyendo el nuevo.

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  14. Genial resumen y muy necesario para recordar antes de comenzar con Los herederos de la tierra. Muchas gracias

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  15. tio t kiero mxo mah salbao toa la life ereh un grande k wilirex t lo page con mxo mainkrah corason

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  16. Gracias, por el resumen, ahora puedo empezar a leer los herederos de la tierra.
    Qué pena por algunos comentarios que he leído!!!
    Un saludo desde Chile!!!

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  17. Gracias, por el resumen, ahora puedo empezar a leer los herederos de la tierra.
    Qué pena por algunos comentarios que he leído!!!
    Un saludo desde Chile!!!

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  18. Genial resumen, seguro que a muchos chavales les has salvado el culo del examen de lengua

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