martes, 1 de febrero de 2011

VII Edición Premios Critica.

El lunes 31 de enero, tuvo lugar en el Restaurante Deloya la VII Edición de los Premios de la Crítica, que otorga el Colegio de Críticos Gastronómicos de Asturias.
"De bien nacidos es ser agradecidos" dice el refrán español, y creo que ha sido lo entendemos el sector hostelero en particular y los amantes de la gastronomía en general,  la labor que realizan estos "cinco jinetes del Apocalipsis de la gastronomía asturiana" en pos de realzar y estimular el trabajo desarrollado por restaurantes, sidrerías, dulcerías y entidades relacionadas directa o indirectamente con la gastronomía, y así se demuestra año tras año en la entrega de los premios que anualmente entregan en el que la asistencia es masiva y casi se podía pasar lista haber quién tiene la osadía de faltar.



Con Vicente Quintanilla (presidente Buena Mesa del Mar, Chema Díaz (premiado) Carlos García (Pastelería Santa Cristina) y Jorge Sánchez (Gastroastur).



Criterio, objetividad, análisis, método, conocimiento, reflexión, esfuerzo y seriedad pueden ser algunos de los términos que se pueden emplear para definir el trabajo que desde hace ya muchos años realizan en pos de la gastronomía asturiana Francis Vega, José Manuel Villabella, Eufrasio Sánchez, Eduardo Méndez Riestra y Luis Bada.
Ellos decidieron constituirse en colectivo hace unos ocho años y autonombrarlo Colegio de Críticos de Asturias, cuyo nombre levantó y levanta ampollas. Los puristas entienden que este nombre esta reservado para los profesionales de alguna rama universitaria, cierto, pero no tienen en cuenta la definición que hace el diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, que dice: "sociedad o corporación de personas de la misma dignidad o profesión"  y considero que dignidad les sobra a todos ellos. Sombrerazo por ellos.
Son buenos amigos entre ellos, se respetan y seguro que tienen más puntos en común que lo que  creemos, son profesionales de diferentes ámbitos a los que el yugo de la GASTRONOMÍA los ha unido.Todos escriben -unos con más asiduidad que otros- sobre esta materia, colaboran con medios de comunicación, tienen múltiples libros editados y sus ponencias son muy solicitadas en los diferentes Congresos. Son respetados en toda España, dónde el Principado es envidiado no solo por el número de críticos que contamos, ya que hay otros no englobados en este colectivo, que hace que tengamos el mayor número de los ejercientes en el país, sino sobre todos por la sapiencia de los mismos. Yo personalmente me considero un privilegio en disfrutar de su amistad, obviamente más con unos que con otros, y de haber compartido momentos profesionales y personales estupendos con ellos.
Villabella ejerció en el sector de maquinaría e  informática hasta su jubilación, momento en el que irrumpió estelarmente con crónicas, artículos y libros, lo que hace que se le equipare a ilustres escritores gastronómicos gallegos como él, pero ojo antes ya había editado la primera guía sobre la materia en Asturias. Eduardo ejerce como Jefe de Protocolo de la Consejería de Cultura del Gobierno del Principado. Eufrasio, antiguo empresario de obra civil, es delegado del grupo Groumet entre otras actividades. Luis es funcionario y durante un ttiempo fue Concejal de Cultura de Langreo y Francis es un respetado medico nefrólogo, auténtica autoridad en la materia, y que mantiene a raya (medica) a  muchos asturianos, entre ellos al que suscribe.
Como decía los "Premios de la Critica" son relativamente jóvenes, pero totalmente consolidados, esta ha sido su VII Edición y es sin duda una de las fechas marcadas en el calendario, siendo normalmente enero el mes elegido para su celebración. La primera edición (2004) se realizo en el Club de Prensa del diario La Nueva España para al año siguiente trasladarla al Restaurante Deloya sito en las instalaciones del Hotel Husa Santo Domingo, coincidiendo con el año de apertura del mismo y que tienen por escenario habitual desde entonces.
En las primeras ediciones fuimos varias las empresas que colaboramos desinteresada con ellos para dar realce a las mismas, en concreto mi colaboración fue en la segunda edición, para luego firmar un convenio con la entidad mercantil García Rodríguez Hermanos que es el patrocinador de los Premios, todo un espaldarazo y que les sirve para poder realizar una entrega casi de Oscars, como bien decía la presentadora del acto. También  es digna de reconocer la mano que siempre les tiende Javi Loya desde el inicio.
Son cinco los reconocimientos y galardones que se realizan en cada edición, a la que se sumó el Premio especial de la Crítica, que lleva el nombre del patrocinador, desde la firma del acuerdo. Clásico, innovador y heterodoxo son los correspondientes a restaurante, sidrerías y dulcerías, componen el quinteto. Pero no hay obligación alguna de tener premiados en todas las ediciones, como ocurrió en esta, en el que el galardón para el restaurante innovador quedo desierto. Placa y diploma acreditativo son los distintivos que avalan a los premiados. 
El Panduku (Granda, Siero) en clásicos, Avant Garde (Gijón)  en heterodoxo, Sidrería Ataulfo (Gijón), Confitería Rialto (Oviedo) y la Casería San Juan del Obispo (Tiñana, Siero)  fueron los elegidos para esta edición. Se ha reconocido el trabajo personal y de los equipo de los hermanos Paradelo -Gloria y Víctor- de Javier Loya, de Ataulfo, de la familia Gayoso y de José Luis Meana y Chema Díaz. Excelente elenco y perfecta la elección. De nuevo mis felicitaciones a todos ellos y a los que los nombraron.




Víctor Paradelo arropado por la su hermano Antonio y la familia de esté.



El acto en sí es entretenido y vistoso, cada colegiado glosa la figura del premiado en cada apartado y un vídeo de presentación previo muestra a los asistentes las instalaciones de los galardonados. No faltan las intervenciones del patrocinador, la de un representante del colectivo, ni de las autoridades locales y regionales que con su presencia realzan y dan oficiliadad al acto.
El ágape realizado por el Restaurante Deloya es de auténtico lujo, sin faltar detalle, constituyéndose el mismo, como bien lo define  su palabra como una comida (cena) fraternal destinada a estrechar los lazos que nos unía a todos que arropábamos a la entidad colegial y a los galardonados. 
Y eso fue los que hicimos con nuestra presencia masiva. Empresarios y profesionales hosteleros,  premiados en ediciones anteriores, empresarios relacionados con el sector hosteleros, representación gastronómica civil a través de miembros de diferentes Cofradías, periodistas,  miembros de asociaciones profesionales, familiares de los premiados, y muchos, muchos amigos no quisimos perdérnoslo y acudimos gustosos a su invitación. No nombrando a ninguno no dejo a nadie en el tintero.
Al que si voy a nombrar es al bueno de Pedro Martino, uno de nuestros cocineros más vanguardista que me comunica orgulloso la próxima inauguración de su nuevo proyecto (el cuarto) en la centrica Avenida Galicia, y me invita a acompañarle en la misma. Allí estaré amigo Pedro.




Eufrasio Sánchez a la izquierda y Pedro Martino a la derecha.




Muchas conocidos, algunos a los que vemos de "pascua en ramos" que no parábamos de saludarnos y conversar sobre los más variopintos temas en los que la amistad y el buen rollo (como se dice ahora) eran las notas en común. Pocos tenían prisa en marcharse y más de un grupo aún seguirían en fraternidad unas horas más.
Entre estos últimos me incluía y me iba a disfrutar de la compañía y conversación de tres viejos amigos, el empresario Rafael Suárez, propietario de la distribuidora Cinco Viñas y dos de  los  que más saben de sidra en nuestra región, como son Ceferino Cimadevilla  y José María Osoro, presidentes respectivos de la Asociación de Sumilleres y  de la de Lagareros.
 Yo ya apunto en la agenda la edición del año 2011 con la esperanza de que no hablemos tanto  de la crisis económica y de la prohibición del tabaco (sobre el que hablaré en otro momento) como hicimos este año. Y es que esta prohibición estaba muy latente en el ambiente, al haber concluido poco antes una reunión de Hostelería de Asturias en el Auditorio Príncipe Felipe, sobre la ley que días pasados entro en vigor.



"Aprobarlo todo suele ser ignorancia; reprobarlo todo, malicia": Baltasar Gracián (1601-1658) jesuita y escritor español.




1 comentario:

  1. Veo que por lo que dice estaba toda el mundo gastronomico asturiano en la fiesta, y que además se debierón haber puesto moraos. No sería malo que en esas fiestas se pusieran de acuerdo y muchos de esos genios apostaran por mejor calidad y servicio, y se dejarán de llorar por la crisis (que bien que cobran) y por el tabaco, que no tienen ninguna razón.

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