viernes, 21 de octubre de 2011

Cucharón del Buen Guiso Marinero, de la Cofradía Buena Mesa de la Mar, XXVI edición, 2011

La Cofradía Buena Mesa de la Mar, en el XXV Aniversario de su fundación celebra la XXVI Edición del Cucharón del Buen Guiso Marinero 2011.

El 14 de octubre de 2011, en el Restaurante Real Balneario de Salinas, fue el día y el lugar elegido para esta nueva edición de los emblemáticos galardones que otorgan la Cofradía, y que constituye su más alta distinción a la gastronomía del mar.
Los galardones que tiene como fin distinguir a los mejores restauradores que defiendan la cocina del mar, se divide en tres apartados: categoría regional, nacional e internacional. Premian, según reza el artículo 4-B de sus Estatutos Sociales, aquellas personas que destacan en la labor de "Conservar, fomentar y divulgar la gastronomía marinera, manteniendo guisos tradicionales, promoviendo nuevos platos, utilizando especies no usuales, elaborando estudios, animando a la hostelería a la alta oferta de viandas del mar y, en general, toda clase de acciones que vayan en un más amplio conocimiento y uso de los frutos de la mar". Los premiados en esta edición han sido El Restaurante El Puerto de Gijón; Restaurante Piñera de Madrid y el Restaurante Escuela de Cocina Luis Irizar de San Sebastián y el Restaurante Tavares de Lisboa en Portugal respectivamente en cada apartado.




Todos los premiados con Vicente Quintanilla y Eufrasio Sánchez.



Pero no siempre los galardones tuvieron estas tres secciones, las cinco primeras ediciones sólo había el galardón a nivel regional; siendo a partir de la sexta cuando se amplió a nivel nacional e internacional. Se puede decir que por Salinas ha pasado ya los restaurantes más significativos de la cocina regional, nacional e internacional; restaurantes clásicos y de vanguardia, evolucionados e innovadores, aquellos que apuestan por la cocina del mar de calidad, tienen en la Cofradía de la Buena Mesa del Mar ha sus más fervientes admiradores y siempre dispuestos a reconocerles sus méritos.
El acto de entrega tuvo lugar -como en todas las ediciones anteriores- en las instalaciones del Restaurante Real Balneario, ubicadas en pleno arenal de la playa de Salinas, con el indomable Cantábrico a sus pies y en dónde la familia Loya con su profesionalidad y buen hacer se vuelcan con la Cofradía y sus invitados.
El presidente Vicente Quintanilla Sacristán y resto de miembros de la Mesa Mayor nos fueron recibiendo con la amabilidad acostumbrada a los invitados y autoridades que arropamos un año más a sus numerosos cofrades en su día más entrañable. Allí estábamos representantes de buena de las Cofradías gastronómicas asturianas: los Caballeros de la Orden del Sabadiego de Noreña, los Amigos de los Nabos de la Foz de Morcín y los Amigos de los Quesos del Principado de Asturias, así como representantes de diferentes asociaciones civiles como los Amigos del Asturcón de Piloña o los Amigos de Cudillero, de la patronal de hostelería, de empresarios hosteleros, distribuidores, colaboradores y autoridades civiles y militares.




Con Carlos Iglesias (El Yantar), Polo Martínez (Secretario Cofradía) y Pepe Sariego (A. los Nabos)



La “Singladura por la cocina marinera” comenzó con la “Arribada”, aperitivo que fue servido de pie en la terraza del restaurante. Una vez ubicados en las mesas personalizadas se interpretó el himno de la Cofradía, realizado por el candasin Manolo Santarúa, se hizo el reparto de los clásicos baberos de Joluvi con el nombre de los galardonados y se siguió con la Singladura.
El “Embarque” fue un estupendo “Atún en tempura con ponzu”, la “Singladura” un excelente “Lomo de merluza braseado al horno” y un exquisito “Lomo bajo de ternera al horno” para concluir con el “Atraque” goloso del “Soufflé de chocolate con helado”. Los vinos seleccionados han sido el tinto “Coto de Imaz Reserva 2005” de Bodegas El Coto de Rioja y el rosado “Pescador Rosé de Aguja” de Bodegas Castillo de Perelada. Café de Popa y licores varios completaron la maravillosa cena, en el que se renovaron lazos de amistad entre los presentes. Los Loya nunca defraudan y este día no podía ser menos, gracias Miguel e Isaac por vuestra profesionalidad y amistad.




Con Miguel Loya y Luis Irizar.



Con los cafés comenzó el acto oficial, Ramón Camino hizo de maestro de ceremonias y dio paso a la lectura del acta de otorgamiento realizada por el Vicepresidente Segundo, José Antonio Soto Jove, que asimismo tomo juramento a los galardonados.
El crítico gastronómico Eufrasio Sánchez, realizo la semblanza de Gonzalo Pañeda del restaurador El Puerto de Gijón, que regenta junto con su socio y maître Antonio Pérez. Realmente los méritos contraídos los realizaron en el restaurante La Solana, en Mareo, Gijón, dónde tenían una estrella Michelin, que abandonaron en junio de este año para pasar a su ubicación actual en el pasado mes de julio. Para Eufrasio, esta pareja milita desde hace años en la zona alta de la división de honor de la gastronomía asturiana; su casa es un lugar de buen comer, tiene contenido y el comensal suele salir de ella emocionado. Gran razón la del amigo Eufrasio. Gonzalo agradeció en su nombre y en de Toni el galardón recibido.








El restaurador Pedro Morán, galardonado en la VII Edición y gran colaborador de la Cofradía, glosó las figuras de Benjamín Urdiaín y de Luis Irizar, de los restaurantes Piñera y de la Escuela de cocina Luis Irizar de San Sebastián respectivamente. Luis fundó su primera escuela en 1967 en Zarauz y en 1987 la actual en San Sebastián, por ellas han pasado lo más granado no sólo de la cocina vasca, sino también española; su restaurante Gurutxe Berri en Oyarzun fue el primer restaurante vasco en obtener una estrella Michelin. Por su parte Benjamín Urdiaín, navarro de nacimiento desarrollo una gran parte de su vida profesional en el restaurante Zalacaín de Madrid -30 años- y ahora lleva tres años en el Piñera, también de la capital madrileña, en el que se siguen sirviendo platos tradicionales del primero. Ambos manifestaron su gratitud y satisfacción por el galardón que se les entregaba y por sumarse a la larga lista de galardonados de otras ediciones.







El vocal de la Cofradía, Ovidio Antuña, glosó a Aimé Barroyer, jefe de cocina del restaurante lisboeta Tavares. Este restaurante inaugurado en 1784 es el segundo más viejo de la Península, tras Casa Botín en Madrid –actualmente Sobrino de Botín- fundado en 1725. Francés, nacido en Nancy, se formo en dos de los mejores restaurantes del mundo: Tour d´Argent y Paul Bocuse; trabajo en Estados Unidos (Nueva York y Los Ángeles); de nuevo en Francia lo hizo en el Ritz y dirigió la Escuela de Gastronomía Escofier. Se fue a Portugal, de dónde es su esposa, en 1998 trabajando anteriormente en el restaurante Valle Flor del Hotel Pestana Palace, para incorporarse al Tavares en marzo del 2011. Gran conocedor de la cocina del mar, acaba de publicar el libro “Sabor a mar”. Emocionado, se mostró encantado de recibir el galardón y de hacerlo con tan ilustres compañeros.







El Presidente, Vicente Quintanilla Sacristán, cerro el acto agradeciendo la asistencia y el trabajo realizado por todo el equipo organizador y felicitó a todos los premiados, convocó para la XXVII edición, concluyendocon la bella frase “Vivir junto al mar y tener amigos que más se puede pedir”.




Vicente ya relajado entre Pepe Sariego y el que suscribe.




Otro éxito más de los infatigables miembros de la Cofradía, encabezados por su Mesa Mayor, no realizan un Gran Capítulo a diferencia del resto de Cofradías gastronómicas, pero con sus múltiples actos lúdicos y actividades culturales escenifican perfectamente lo que es una Cofradía Gastronómica. La puesta en marcha y mantenimiento del Museo de Anclas "Philippe Coustean", la Bienal Internacional de Arte de la Mar, la Quincena Cultural de la Mar, la Buena Biblioteca de la Mar, la entrega de la Llámpara natural y de los Apareyos de la Buena Xente, hablan por si solos de su buen hacer.
Para mi fue una velada estupenda, este es un evento al que acudo desde el año 2000, y con los amigos de la Buena Mesa no puedo decir menos que me encuentro como en casa; colaboró con su revista “Anclas” y comparto mesa y eventos en diferentes ocasiones con parte de sus cofrades. A Salinas me traslade con los focetanos Pepe Sariego y Marcos Álvarez de Amigos de los Nabos. Compartí mesa y cena con Juan Luis Álvarez y Alberto Castellano de los Amigos de Cudillero; José Luis Álvarez y Miguel de Dios de Hostelería de Asturias; Atilano de la Cofradía anfitriona y los chef Claudio y Gonçalo del equipo de Aimé en el Tavares, que sustituyeron en la mesa a Dionisio Cifuentes de mi Cofradía de los Quesos, Armando Álvarez delegado de Fecoes en Asturias y Alfredo Canteli, presidente del Centro Asturiano de Oviedo, ausentes en esta ocasión.




Atilano, Alberto y Miguel Ángel.




Muchos amigos y conocidos, con los que pude compartir momentos previos en el aperitivo, durante la cena y después de los premios. Gran satisfacción por los premios a los amigos Gonzalo y Luis Irizar, al que tuve el gusto de conocer a principios de esta década en su Escuela y posteriormente compartir momentos con él en dos visitas a esta tierra, una de ellas a recoger el premio de la Caldereta de Don Calixto que entrega el suplemento gastronomito El Yantar del Diario El Comercio.





Con Luis Irizar y Benjamín Urdiaín.




Fue un placer conocer tanto a Aimé como a sus discípulos, Claudio y Gonçalo, con los que me comprometí a visitar el próximo año, así como agradecerles el regalo de su libro “Sabor a amar” con su cariñosa dedicatoria. Precioso libro con 53 estupendas recetas marineras con su fotografía a todo color y 30 fotografía a doble página de artes pesqueras. Lo leeré con el cariño que su autor se merece.





                                     



Enhorabuena por el éxito alcanzado, gracias por la invitación y mis mejores deseos en vuestro XXV aniversario de la Cofradía.




Con Aimé, Gonçalo y Claudio.



Proverbio árabe: “Que la amistad, junto con el bien, crezcan como la sombra de la noche hasta que se apague el sol de la vida”.

1 comentario:

  1. Ya sabes que tu compañía es un lujo que se complementa con los relatos que luego nos regalas y que nos ayudan a valorar esos momentos como inolvidables. Como siempre muchas gracias por tus amables palabras que animan para siguientes ediciones. Pero te tengo que reñir: ¿que me dejas a mi para contar en Anclas sobre el evento? Ya lo has contado todo magistralmente y ahora solo me queda COPIARTE, jejeje, Un abrazo.
    Toño

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