viernes, 3 de febrero de 2017

Valencia de Don Juan, en León, la Valencia de la "O" de los asturianos.

Ubicada en el sur de la provincia, es uno de los núcleos emergentes de la provincia.


Valencia de Don Juan, es una localidad, municipio y cabecera de la comarca Esla-Campos, en continuo desarrollo y crecimiento. Ubicada al sur de la provincia de León, a 765 metros de altitud, en una planicie elevada a orillas del río Esla, entre la vega del río Esla y la comarca de los Oteros. Dista 40 kilómetros de la capital y su población supera los 5.000 habitantes.
Su origen se encuentra en asentamientos en el lugar de finales de la Edad del Bronce -entre los siglos XIII y X a.C - ; fue fortaleza de los suevos en el siglo V, tomada por Almanzor en 996 y en 1055 en tiempos de la Reconquista, en ella se celebró el Concilio de Coyanza, convocado por el rey Fernando I y la reina Doña Sancha, para la restauración de la cristiandad, estableciendo reglas de convivencia y religiosas para los súbditos de los reinos.
En el centro de la ciudad se erige el monumento al rey Fernando I, en conmemoración de la celebración de dicho Concilio.







En época romana fue denominada Castrum Covianca; en la Alta Edad Media como  Coyanza, nombre este último que perduró hasta principios del siglo XIII. En el año 1206 aparece por primera vez con el nombre de Valencia en el Tratado de Cabreros. Hasta finales del siglo XIV se conoció como Valencia de León o Valencia de Campos, hasta que en honor al primer Duque de la Villa, el infante Juan de Portugal, hijo del rey lusitano Pedro I y de Inés de Castro, pasa a conocerse con su actual nombre de Valencia de Don Juan, otorgándosela a la villa en 1950 el título de ciudad.









Durante la época moderna la población prosperó por la vida comercial generada por la celebración de ferias y mercados, erigiéndose como cabecera comarcal. Sufrió importantes daños durante la invasión de los franceses y la guerra de la Independencia; experimentando un importante crecimiento social y económico a mediados del siglo XX, que se consolidó a principios del siglo XXI, consolidando su liderazgo en los sectores industriales, comerciales, culturales y turístico.






Su rico patrimonio lo encabeza su Castillo, obra maestra de la arquitectura gótico-militar de finales del siglo CV, declarado Monumento Nacional en 1931. Fue  construido entre 1465 y 1470 por Juan de Acuña y Portugal, tercer conde y segundo duque de Valencia de Don Juan y su esposa Teresa Enríquez, conservando aún hoy gran parte de su trazado original.
Desde su atalaya sobre el río Esla vigila la comarca, siendo la seña irrefutable de la ciudad, ofreciendo una imagen innovadora en los últimos años gracias a las mejoras y rehabilitaciones realizadas, siendo escenario habitual de múltiples eventos que en él se realizan.






Su torre del Homenaje, alberga desde el año 2008 el Museo del Castillo de Valencia de Don Juan. Ubicado dentro de una edificación de hierro, madera y cristal instalado en su interior de tres plantas. La colección museográfica distribuida en ellas, se centra en la divulgación de la historia de la localidad desde la segunda edad del Bronce hasta la actualidad, de su Castillo y de la familia de Acuña y Portugal, a través de materiales arqueológicos hallados en la localidad, fundamentalmente en el propio castillo como escudos, monedas o vajilla.







Valencia cuenta con otro destacado Museo, el de la Indumentaria Tradicional Leonesa, que acoge la primera colección de la provincia museográfica de carácter etnográfico en la que se muestran las formas tradicionales de vestir de las gentes de las diversas comarcas de León.







Hasta doce iglesias y ermitas contó la ciudad en tiempos pretéritos, de los que en la actualidad solo quedan dos: la única parroquial de San Pedro Apóstol y la de Nuestra Señora del Castillo Viejo.
La construcción de la de San Pedro se inició en 1818 y se concluyó en 1876. Edificada en estilo neoclásico, significó la agrupación del resto de parroquias existentes,  derribándose o quedando en desuso las diez restantes iglesias y ermitas, aprovechando incluso materiales de algunas de ellas para su construcción.







De fachada en piedra de sillería, flanqueada por dos torres cuadrangulares, su interior atesora el rico patrimonio religioso de la localidad, entre el que destaca el retablo del altar mayor del Salvador del siglo 1543, la imagen flamenca del patrón de la localidad, el bendito Cristo de Santa Marina, realizada en el siglo XV, el retablo del Descendimiento del siglo XVI, los crucifijos del Cristo Gótico y del Amparo de los siglos XIV y XIII, los pasos que procesionan en Semana y diversas piezas de orfebrería.







En la iglesia de Nuestra Señora del Castillo Viejo, destaca la imagen gótica del siglo XIII de la Virgen del Castillo Viejo, patrona de la ciudad y el retablo dedicado a la Pasión del Cristo, acogiendo su presbiterio el panteón de los Condes de Valencia de Don Juan y el retablo del Descendimiento, obra de Martín Cabezas del Corral, obras todas ellas del siglo XVI.
Del patrimonio civil se conservar bellos ejemplares de casas solariegas que pertenecieron a la nobleza y burguesía coyantina, entre las que destaca la casa palacio de los Condes de Valencia de Don Juan o la modernista casa de Eliseo Ortiz.
Económicamente el municipio ha sufrido un importante crecimiento en las últimas décadas, con la implantación de importantes empresas que han tejido un consolidado entramado del sector secundario. El sector servicios influenciado por su condición de cabecera comarcal, se ha incrementado desde la década de los años setenta gracias a ser un importante núcleo turístico, debido a la gran afluencia de visitantes provenientes principalmente del Principado de Asturias, lo que motiva que popularmente sea conocida como “Valencia de la O”, debido a la abundancia de matrículas de Oviedo que circulaban cuando las identificaciones automovilísticas eran provinciales.
Esta peculiaridad ha hecho que la ciudad se ha haya hermanado con la ciudad de  Oviedo el 22 de julio de 2006, quién regalo a la misma una escultura de la Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador, que luce en el parque sito delante del castillo coyantino.








El mercado semanal y el medieval; las ferias multisectorial, de la cerámica y artesanía tradicional, del libro y del vino de la Tierra de León –cuya sede de su DOP se encuentra en la ciudad-; las fiestas patronales, la Semana Santa y el día de Asturias, conforman su amplio programa festivo.
Oferta festiva incrementada con las corridas y espectáculos taurinos que se celebran en el original ruedo excavado en la tierra y con el versátil polideportivo municipal, ubicado en las inmediaciones de la villa. La gran amplitud de sus instalaciones con más de 130.000 metros cuadrados de zonas verdes, permito la práctica de diversos deportes y acoge el “Mundo del agua” que dispone de piscinas infantil, olímpica y lúdica con toboganes, además de una zona de ocio familiar y juegos acuáticos interactivos.



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“Hay que tener aspiraciones elevadas, expectativas moderadas y necesidades pequeñas”. San Agustín (354-430) santo, padre y doctor de la iglesia católica.

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