jueves, 14 de junio de 2012

Andrés Alonso, primer galardonado con el premio de FECOCA.

El sábado 9 de junio de 2012, FECOCA ha entregado a Andrés Alonso Díaz, el primer “Premio a la promoción de los productos y la gastronomía”, en el restaurante La Venta de Castañeda en Pomaluengo-Castañeda.

FECOCA, (Federación de Cofradías de Cantabria), fue creada en el año 2007 y  su fin es apoyar y difundir todo lo relacionado con la gastronomía cantabra, asesorar y ayudar a colectivos e instituciones que les necesiten, así como participar como jurados en catas, degustaciones y concursos. En la actualidad esta compuesta por  las ocho Cofradías existentes en Cantabria, estas son: Quesos de Cantabria, Gastronómica del Zapico, Anchoa de Cantabria, de la Sidra, del Hojaldre, del Respigo, Aguardiente y Vino de la Liébana y del Nacimiento del río Ebro.
A principios de este año 2012, FECOCA ha acordado la creación del “'Premio a la promoción de los productos y la gastronomía”, galardón que tendrá carácter anual y que servirá para reconocer a una persona o institución que haya  destacado en la ayuda al movimiento de las Cofradías de Cantabria y la gastronomía en general.
El primer premio, ha recaído en la persona de Andrés Alonso Díaz, al que se le ha querido reconocer por su continuo apoyo y colaboración con todas en general, y con cada una en particular, de las Cofradías de la Federación. Apoyo que se ha cumplimentado con su continua labor de divulgación y promoción del turismo y gastronomía de Cantabria, desde su cargo de Jefe de la sección de promoción turística de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, que ha desempeñado desde julio de 2003 a junio de 2011.
Andrés, que en la actualidad cuenta con 58 años, es ingeniero técnico industrial de carrera, ha desempeñando su labor profesional como funcionario, primero en el Estado español, en el Ministerio de Trabajo, pasando posteriormente a depender del Gobierno de Cantabria, cuando las transferencias entre estado y autonomía. Durante un largo período fue el escritor gastronómico del periódico Alerta, así como también tertuliano de radio. Durante los últimos ocho años, ha ejercido el cargo de Jefe de la sección de promoción turística, a las órdenes de su gran amigo Francisco Javier López Marcano, durante las dos legislaturas que este desempeño el cargo de Consejero de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria. Andrés es también el presidente de la ACPET (Asociación cantabra de periodistas y escritores de turismo) y el secretario de la Academia Cantabra de Gastronomía.
Andrés lleva más de 30 años de defensa de la gastronomía cantabra, siempre apostando por ella, a la que considera el buque insignia del desarrollo turístico de Cantabria. Asiduo colaborador con todas las organizaciones del sector, tanto profesionales como sociales, y siempre ha considerado a las Cofradías como un gran activo social y como catalizadoras de organización de eventos. Entre sus múltiplos méritos figura el de formar parte del equipo creador en el año 2000 del  “Club de Calidad Cantabria Infinita”, formado en la actualidad por 110 establecimientos de restauración y hotelería.
De todo su compromiso con la gastronomía y el turismo de Cantabria, les puedo dar fe como observador indirecto. A Andrés lo conocí en el año 2002, de la mano de Miguel Ángel Fuente y de los Caballeros de la Orden del Sabadiego, cuando me invitaron a formar parte de las I Jornadas de los Cocidos del Camino, por ellos organizados. En aquella ocasión Andrés encabezada la delegación cantabra que presentaba el Cocido Montañés, que elaboró magníficamente su amigo Juanjo García, gran Pitancero de la Cofradía gastronómica de el Zapico de Santander. Posteriormente puedo decir que no hubo acto o Gran Capítulo que acudiese en Cantabria, en dónde no me lo encontrara a Andrés respaldo el mismo. Con Andrés he vivido agradables momentos, tenemos amigos en común y por todo ello, cuando el amigo Santi me comentó la concesión de este premio invitándome a arroparlo, me sume encantado.

Con Andrés y nuestros amigos comunes Carlos Cuesta (presidente ASPET) a su izquierda y Javier Sande (Academia cantabra de gastronomía) a su derecha.
El premio, consistente en la imposición de una insignia de oro con la estela de Cantabria, le ha sido entregado durante una comida de hermandad, realizada el sábado 9 de junio, en el restaurante La Venta de Castañeda, en la localidad de Pomaluengo – Castañeda. Allí nos hemos dado cita cerca de cincuenta personas, entre cofrades de las ocho Cofradías que forman la Federación, otros procedentes del Principado de Asturias, representantes de medios de comunicación, asociaciones y amigos personales, que en perfecta camaradería arropamos al amigo Andrés, en un día tan entrañable para él.
Allí nos dimos cita, entre otros, Zacarías, Miguel y Emeterio en representación de los Quesos de Cantabria; Víctor, Tino, Ángel, Choli, Fonsi, Toñi y Ángel Valle por la Anchoa de Santoña; Juanjo, Félix, Gemma, Paco y Noemí por el Zapico; Félix, Marsella y Eusebio por el Respigo; Jaime y Monchin por la Sidra; Tomás, José Ángely Manuel del Nacimiento del Ebro; Manolo, Carmen y Pablo del Aguardiente; Marcano, Santi, Higinio y Germán del Hojaldre. Pero también Javier Sande y Lucas, en representación de la Academia Cantabra de Gastronomía; Fernando Uria y Jesús por los medios de comunicación; Ana Cavada, del palacio de exposiciones y una delegación asturiana representada por Miguel Ángel Fuente y su esposa Luchi, de los Caballeros de la Orden del Sabadiego; Carlos Cuesta, como presidente de la ASPET (Asociación asturiana de periodistas y escritores de turismo) y el que suscribe como miembro de esta y de la Cofradía de los Amigos de los Quesos del Principado de Asturias. En la sobremesa, todos hemos aprovechado para sacarnos una foto de familia de recuerdo con el premiado.


A la llegada a la Venta, su propietario y secretario de FECOCA, Santiago Flor nos esperaba ansioso para saludarnos según llegábamos, recibiéndonos Jaime (Cofradía de la Sidra) con un escanciado perfecto de culinos de sidra cantabra, que nada tenía que envidiar a las nuestras, y Fernando Flor con cuchillo en mano, dando buena cuenta de un jamón de Guijuelo.

Santi, junto con su mujer Esperanza y su hijo Fernando, regenta desde 1991, este restaurante que con unas materias primas de primera calidad, apuesta por los productos de la tierra y  un toque de innovación han conseguido situarse entre los más conocidos y apreciados de Cantabria.
Una vez presentes todos, pasamos al comedor, dónde Santi nos dio la bienvenida a su casa y explico el estupendo menú diseñado junto con Juanjo García, gran pitancero del Zapico, una de las personas que mejor conocen la cocina tradicional cantabra, que pretendían fuera un canto a la misma. Al aperitivo de jamón y rabas, se sumo el queso de la Jarandilla con mermelada amarga de naranja; un arroz con almejas (amayuelas en Cantabria), costillar de ternera al horno y tarta de queso, formaron el mismo, regado con vinos tintos de Rioja y blancos de Rueda, concluyendo con el café y el orujo de la Liébana.


A la hora del café, llego el momento emotivo del día, la entrega del premio a un Andrés radiante de felicidad por estar rodeado de tantos amigos. Fernando Andonegui, de la Cofradía de la Anchoa de Cantabria y como presidente de FECOCA, fue el primero en intervenir. En su intervención mostró su agradecimiento a todos los presentes, en especial a la delegación asturiana, para poner en valor el significado de este primer premio y la figura de Andrés y todo el apoyo que siempre presto de manera desinteresada a las Cofradías cantabras. Tras su intervención, le impuso la insignia representativa de la distinción que le hacían.

Francisco Javier López Marcano, diputado regional, cofrade mayor de la Cofradía del Hojaldre, jefe directo del premiado durante ocho años y sobre todo amigo de este, fue el siguiente en tomar la palabra. Aprovecho para reivindicar la política como un ejercicio noble, a pesar de todo lo que esta pasando en la actualidad, reivindicando una gallardía que se esta perdiendo y sobre todo la bonamia, actividad que mejor define a su amigo, a la vez que la perseverancia; explico que ambos firmaron de palabra desde un principio un pacto de estrecha colaboración y se dedicaron a trabajar por su tierra desde el principio al final de su mandato. Puso en valor que no hacía falta hablar entre ellos para saber que uno apoyaba al otro, y que su conexión es tal que en minutos son capaces de despacharan múltiples cosas. Dejo claro la colaboración anterior de Andrés con otros políticos con igual fidelidad, el gran acierto del premio que se le otorgaba, que esté estaba de méritos sobrados y que Cantabria entera esta en deuda con él. Su intervención concluyo con un fuerte abrazo y con que tanto Andrés como él, volverán.

Zacarías Puente, cofrade mayor de la Cofradía de los Quesos de Cantabria, se acerco al premiado, manifestó que este siempre estuvo al servicio de Cantabria, y que con las Cofradías siempre fue de frente, siempre dijo a todos la verdad, por lo que sabían a qué atenerse, y que jamás las dejo de apoyar. Por ello le hacía entrega en nombre de la suya, de una medalla conmemorativa del Camino de Santiago.

El presidente de honor de los Caballeros de la Orden del Sabadiego, de Noreña, Miguel Ángel Fuente, mostró su apoyo e indico que en Asturias, jamás tuvimos una figura como la de Andrés, con su compromiso desde la administración con las Cofradías gastronómicas (afirmación con la que estoy totalmente de acuerdo) para entregar un lote de productos de Noreña y un diploma de “Mantenedor de los cocidos del Camino”, que como he mencionado anteriormente Andrés colaboro desde su fundación.

El ya nombrado en varias ocasiones, Juanjo García, afirmó su cariño hacía una persona que siempre ha ayudado y que siempre esta presente para darles su aliento, no sólo desde el alto cargo en la administración cantabra, sino ya desde cuando era periodista en el A de Saja, dónde siempre recogía todo lo que hacía su Cofradía de El Zapico. Hizo ver que  Andrés es una de las tres personas que está en posesión del Zapico de plata, y que en este acto se le entregaba el título de embajador del Zapico, concluyendo su intervención con un poema que fue un canto a la amistad.


Monchin Otí, como cofrade mayor de la Cofradía de la Sidra, se sumo a las alabanzas, y dirigiéndose a él con el cariñoso mote de “calvoroto”, hizo ver su papel no solo defensor de la gastronomía, sino de toda Cantabria, siendo desde su colaboración en la prensa, de las primeras personas en reclamar la autonomía de Cantabria.
Víctor Ruiz, como patrón mayor de la Cofradía de la Anchoa de Cantabria, de Santoña, señalo que Andrés siempre fue uno más de ellos, aprovecho para comunicar que la Cofradía que representaba será nombrada como “mejor Cofradía” en el próximo X Congreso Europeo de Cofradías, que se celebrara próximamente en Estonia, y que en el coche de Andrés le habían dejado unas cajas del exquisito manjar, para su disfrute.
Félix Alonso, de la Cofradía del Respigo, también se quiso sumar a las cariñosas palabras de todos los presentes, y manifestar el agradecimiento desde Laredo por todo el trabajo que ha realizado por la gastronomía cantabra.


Concluidas las intervenciones, fue el turno del homenajeado, que emocionado por el reconocimiento, manifestó que siempre se considero uno más de ellos, acudiendo encantado a todos los actos que organizaban. Resto importancia a los méritos mencionados, haciendo ver que fue un trabajador, que siempre procuro hacer el trabajo que le mandaba Javier. Concluyo su intervención, entre una gran ovación, haciendo un canto a seguir realizando el esfuerzo de poner en valor la gastronomía, continuar manteniendo la estructura organizativa actual y desplegando la bandera de la amistad.
Concluidas las intervenciones, era el momento de sacar la foto de familia conmemorativa del acto, de las despedidas y de seguir emplazándonos para nuevas actividades, y es que el mundo de las Cofradías es un reloj bien puesto a punto que nunca se para, habiendo lamentablemente momentos en que uno no puede cumplir con todos los compromisos. Manolo, del Aguardiente y del Vino de la Liébana, me emplaza al último fin de semana de junio a Potes, a participar en los actos que su Cofradía esta preparando como celebración del medio año jacobeo, que se celebra a partir de junio en la Liébana, para el resto de Cofradías, si es posible allí estaremos.
Estupendo día el vivido entre tantas amistades cantabras, con las que poco a poco, se van estrechando relaciones y lazos muy afectivos, y más en momentos como este, en el que se ensalza la figura de uno de los grandes de la gastronomía de nuestra comunidad vecina, a la que –por otro lado- tantos lazos nos unen.
De vuelta a Oviedo, uno tiene envidia sana del funcionamiento de esta Federación, y echa en falta una con los mismos fines en el Principado de Asturias, la provincia con más Cofradías de España (once en total). El intento, allá por el año 2007, se quedó paralizada por intereses particulares contrarías a la misma, y hoy bien que la lamentamos. Como bien dice el dicho: “nunca es tarde si la dicha es buena” y esperemos que en algún momento la misma pueda ser una realidad.
Mi más sincera enhorabuena tanto a Andrés, por el premio que le han otorgado, como a  FECOCA por poner en marcha el mismo.
“El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace”.  Ocampo Victoria (1891-1979) escritora argentina.

1 comentario:

  1. Andrés se merece este homenaje y mucho más.
    Por cierto Javier, muy bonito el reportaje.

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