lunes, 25 de julio de 2011

Los Presidentes en zapatillas. Mª Ángeles López de Celis.

Treinta años de nuestra historia reciente contada como nunca, desde el Palacio de la Moncloa, para saber qué secretos esconden sus paredes, cómo viven los presidentes, qué situaciones rocambolescas han ocurrido allí, cómo son en la intimidad: manías, secretos, su vida cotidiana. La autora, que ha formado parte de la Secretaria de los cinco presidentes del Gobierno de la democracia, revela la cara oculta de todos los dirigentes de la democracia española: de Adolfo Suárez a Zapatero.



TITULO: “Los Presidentes en zapatillas”. La vida política y privada de los inquilinos de la Moncloa.
AUTOR: Mª Ángeles López de Celis.
Editorial Espasa Libros, SLU. 3º edición octubre 2010. Madrid. 269 páginas.

PROLOGO DE JOSE ONETO.
Hace su propio análisis de los cuatro presidentes a los que ha conocido muy directamente y analiza el libro con objetividad. Sobre Adolfo Suárez, dice entre otras:
 Y cito el asombro de los comensales, porque cuando Adolfo contaba algo, era capaz de apoderarse del interés de su interlocutor por la convicción que transmitía, por la ilusión con que contaba cualquier acontecimiento y con la seguridad con que hablaba.
 Yo, que entonces no creía en esa reforma del franquismo desde dentro y que contemplaba con escepticismo la Ley para la Reforma Política elaborada por la clase dirigente que había ostentado el poder durante décadas, me tuve que rendir ante su osadía, ante su seguridad de que estaba dispuesto a que la democracia se instalase en el país, porque contaba con la complicidad del Rey, y sobre todo, con las enormes ansias de cambio de la sociedad española.
 Tuvimos una larguísima conversación cuando saqué a la calle mi libro “Los últimos días del Presidente” y por primera vez, le vi derrotado y con los ojos vidriosos cuando me contó su última audiencia con el Rey, la definitiva, en la que presentó su dimisión y no encontró en don Juan Carlos el mínimo signo de retenerle, la más pequeña señal de convencerle o pedirle que se lo pensase.
 Al final aunque lo intento con el CDS termino con la “Operación reformista” de Miquel Roca, En el último intento de Roca y Florentino Pérez de pactar con Suárez tuve yo un papel protagonista, Florentino me pidió que intentase por todos los medios que cediese, pero rechazó el acuerdo, iría solo a las elecciones. Por decisión suya Calvo-Sotelo se convirtió en su sucesor en la UCD.
Sobre Leopoldo Calvo-Sotelo, dice:
 De Leopoldo conservo el recuerdo de una gran amistad, una foto insólita y muy divertida, un trozo de papel con una sorprendente petición y el epílogo de uno de mis libros. El trozo de papel es una servilleta con grandes trazos escritos a bolígrafo… Dice así: “Tú que eres tan militar, no tendrás inconveniente en que te dé un sablazo. Mándame un billete de mil pesetas. No tengo nada en el bolsillo”. Almorzaba yo en Jockey y Carmelo, el maître, me lo había entregado diciéndome que el presidente estaba en el piso de arriba con otros comensales y le encargaba que me lo trajese. Una hora más tarde, un motorista de la Moncloa me entregaba, en mi despacho de Cambio 16, un sobre con un billete de mil pesetas y una frase “me has sacado de un apuro”.
Sobre Felipe González:
 En un programa preelectoral en la televisión pública, había anunciado que no habría nacionalizaciones, que se mimaría al empresariado, que se apoyaría a la banca, que muchas cosas seguirían igual.. “¿Entonces –le espete- que es el cambio? Fue cuando dijo, rápido, sin siquiera pensarlo, que el cambio era que España funcionase y eso se convirtió en uno de los eslóganes de la campaña que le llevaría al poder.
 Tengo notas de muchos almuerzos, de los que conservo notas desperdigada que nunca he ordenado; numerosas conversaciones que mantuvimos, (“antes me voy que aprobar cualquier acción que vaya contra la ley”), su primera crisis en la Moncloa en plenas navidades del 82, cuando comenzaba a darse cuenta de lo que era el poder (“tocas algo y te das cuenta que produce un efecto que no sabes que efecto que va a tener en el lugar o en la institución más insospechada”)
 Después de su traumática salida del poder, he coincidido con él diversas ocasiones, y he comprobado que no está envejeciendo inútilmente y que es más feliz que cuando llegó a tener todo el poder y la gloria. Sobre todo, se ha reconciliado consigo mismo.
Sobre José María Aznar:
-- Uno de los políticos más herméticos, distantes y contradictorios de todos los que he conocido y tratado. Impenetrable, tímido y sobre todo agresivo, como consecuencia de su timidez. Estar a solas con él era una verdadera tortura.

PREÁMBULO.
La autora nació en Madrid en 1957, de familia modesta vivió sus primeros años en Vallecas y luego en el barrio del Batán, junto a la Casa de Campo. Fue buena estudiante, la mandaron a estudiar Secretariado, cuando su voluntad era realizar estudios universitarios de Psicología, cosa que finalmente hizo. En 1976 se presento entró a trabajar en la Secretaría General del Movimiento como auxiliar administrativa, allí trabaja con personas que estaban entre los 60 y los 70 años.
En la calle Alcalá 44, vivía entre jugos y flechas, camisas azules, vieja guardia, alférez provisionales y una fauna absolutamente fascista y anclada en un pasado que chocaba abiertamente con el ambiente universitaria que vivía a la par, hervidero de protestas, reivindicaciones y profundas ansias de democracia y libertad. Y entre toda esa colección de antigüedades, y brillando con luz propia, la sonrisa limpia y el encanto personal de Adolfo Suárez, por entonces ministro secretario general del Movimiento.
Con las primeras elecciones democráticas los funcionarios de la Secretaría fueron dispersados y reubicados en otros Ministerios, a ella le toco ir a una Comisión Liquidadora, dependiente de la Presidencia del Gobierno, cuya misión consistía en dar carpetazo económico a los innumerables bienes y propiedades que el Movimiento Nacional había atesorado durante décadas. En esa situación y no estando a gusto en el puesto que desempeñaba, a través de una ex compañera de trabajo le surgió la oportunidad de formar parte del equipo del equipo del flamante presidente del Gobierno, donde se necesitaba una “chica para todo” y acepto el reto, con veintiún años y estudiando último año de Psicología.

1.- ADOLFO SUÁREZ GONZÁLEZ.
( Para hacer esta muralla, tráiganme todas las manos ……..)
Presidencia del Gobierno inicialmente estuvo instalada en el palacio del Marqués de Villamejor, en el número 3 del Paseo de la Castellana y Adolfo Suárez fue el que decidió su traslado al Palacio de la Moncloa por razones de seguridad, comodidad y espacio, y allí fue dónde comenzó a desempeñar su trabajo.
Lo primero que le sorprendió del Palacio fue que sus jardines más parecían un parque, y es que según un estudio reciente en sus jardines se concentran ciento catorce especies diferentes de plantas, lo que lo convierte en un lugar de importancia inigualable para un botánico.
En el Palacio aparte de las dependencias oficiales está la residencia del Presidente y de su familia. Amparo Illana, la esposa de Adolfo Suárez disponía de una minúscula oficina, dónde atendía las obligaciones que se derivaban de su estatus. Poca gente sabe de la impagable labor que doña Amparo llevó a cabo a favor de la comunidad gitana, lo que le valió, años después en 1996, el premio Romi Lachi (“Mujer buena”) por su callado y eficaz servicio a los gitanos.
Su jefe directo era Pepe Coderch, secretario general, él y su familia también vivía en el complejo. Era un hombre joven, diplomático de carrera, dinámico y atractivo, y muy, muy alto. Al presidente le gustaba rodearse de gente joven y guapa, savia nueva e ideas frescas, para acometer una etapa de la historia de España tan incierta como apasionante.
Ante la falta de espacio tuvo que compartir despacho con Julia Martínez Lafuente, la colaboradora más antigua y cercana al presidente, alguien por quién él sentía auténtica gratitud y veneración. Los dos trabajaron estrechamente con Fernando Herrero Tejedor y según cuentan, este le hizo prometer a Suárez que siempre la protegería. Y así fue. El recibimiento por parte de Julia fue frío y distante, como si quisiera dejar claro que estaba allí en contra de su voluntad y que no era bienvenida. En otro despacho trabajaban el resto de la Secretaría compuesto por Charo, Marta y María del Pino, encargadas del protocolo, y el grupo se completaba con Inocencio Amores, que era un asistente casi más personal.
Su tarea era clara, consistía en montar un archivo de documentación y correspondencia en el que se pudiesen localizar los papeles cuando se buscasen o cuando el presidente los necesitase, misión imposible por aquél entonces.
Antes de comenzar su trabajo fue avisada del interés de la posible localización de un documento histórico, al que todo el mundo se refería como el papelito. Este no era otro que uno que le dio el Rey cuando nombro a Suárez presidente del Gobierno, bajo la indicación de “es tú oportunidad”.
A finales de la década de los setenta el entonces príncipe don Juan Carlos visitó Segovia en dónde Suárez ejercía como gobernador civil de la provincia, y le pregunto sobre su opinión de lo que habría que hacer cuando se produjera la sucesión. Suárez que lo tenía más que pensado, le entregó un papelito en el que se establecían las líneas maestras de la transición a la democracia, la devolución de la soberanía al pueblo, la elaboración de la Constitución, la amnistía y la legalización de los partidos políticos. Ella jamás vio ese papelito, aunque parece ser que si existió.
Sus primeros días de trabajo coincidió con el referéndum que respaldaría la Constitución. El presidente era el prototipo de hombre que representaba la imagen del nuevo español. Tenía unos ojos bonitos, pero una mirada muy peculiar, confiada y veloz, limpia y afectuosa, aunque tenía otra mirada con tintes más varoniles cuando conservaba con una mujer de su agrado.
En el palacio también estaba la Guardia Civil allí destinada y miembros de seguridad, que hacían prácticas y maniobras en el mismo de tal calibre, que parecían reales, tal que los empleados después del intento golpista del 23-F solicitaron su supresión para evitar situaciones de pánico.
Tuvo mucho trabajo con la puesta en marcha del texto de la Constitución, en el que tuvo mucho que ver la Subsecretaría técnica de la Presidencia, cuyo titular era José Manuel Otero Novas, encargado de plasmar la obsesión del presidente entre la armonía entre la España legal y la España real. Hay muchas anécdotas, como la de llamar “Constitución de Gades” al borrador de la misma, porqué fue en el restaurante de Antonio Gades dónde el equipo decidió celebrar su conclusión.
El equipo de Presidencia era una pequeña familia, el presidente compartía charlas y café, se interesaba por sus temas personales, siempre tenía una palabra amable e incluso en ocasiones cogía el teléfono y tomaba nota de los recados. Fumaba mucho, comía poco y siempre tiraba de la eterna tortilla francesa. Los Suárez tenían cinco hijos: Mariam, Adolfo, Sonsoles, Laura y Javier, en días de vacaciones escolares los niños y su espontaneidad daban vida al Palacio.
Uno de su más firme propósito fue ganarse el efecto y respeto de Julia Martínez, que se mostraba inflexible en su postura de no admitirla, no le discutía nada y la obedecía en todo, hasta el punto que su jefe la llamaba la “Gandhi de la Moncloa”, consiguiendo al final su objetivo obteniendo su afecto.
Se acercaban las primeras elecciones generales constitucionales a celebrar en marzo de 1979, la UCD que lideraba Suárez a un PSOE con una estructura honda y con unas bases que se movilizaban al son de las consignas. La UCD era una coalición formada por dieciséis partidos, grupos y federaciones, denominada inicialmente Centro Democrático que se liaban según los temas a tratar y sin bases. Fue idea de Leopoldo Calvo-Sotelo añadir la palabra Unión por delante para reforzar la idea de cohesión.
Suárez era consciente que su peor enemigo no eran los socialistas sino que estaba dentro de su propio partido, como manifestaría antes de las elecciones al canciller alemán Helmut Schmidt en su visita oficial a España. Superadas las elecciones se abriría la caja de los truenos, UCD se mantenía como organización política exclusivamente por la ser la única vía para hacer frente al resto de fuerzas y conservar su posición de poder, y al presidente le llovían puñaladas desde todos los flancos.
En las vísperas de las elecciones los sondeos daban al PSOE como favorito, lo que empujo a Suárez aconsejado por sus colaboradores a dirigir un mensaje televisivo con tufo a otros tiempos, su guión le horrorizó pero la anuncia derrota hizo que grabase el discurso más dramático que pronunció nunca basado en el pronóstico del “Apocalipsis rojo” en el caso de que la izquierda se hiciera con el poder. UCD gano, pero el PSOE dijo por terminado el consenso, y desenterró el hacha de guerra sin cuartel.
El personal apenas salía del Palacio dada la cantidad de trabajo, en un paseo por los jardines un día encontraron tapada por la vegetación un pasadizo que ida a dar a la antigua mantequería de la duquesa de Alba, que parece ser elaboraba una mantequilla muy apreciada no solo por la duquesa sino también por la reina Isabel II.
El primitivo conjunto palaciego estaba compuesto por tres edificios, el Palacio antiguamente denominado Palacio de Sora a Casa Pintada, debido a las pinturas que contenía de los tiempos en que parece ser que la decimotercera duquesa de Alba se reunía en secreto mal guardado con Francisco de Goya; su nombre actual vienen de los jardines, propiedad en su momento del conde de Monclova, y que fue destruido en la guerra civil. Los otros edificios son el INIA (Instituto nacional de investigaciones agrarias) y el llamado de las “Semillas selectas” sedes respectivas de la Vicepresidencia primera del Gobierno, donde el general Gutiérrez Mellado tenía también su residencia familiar y el del Ministerio de Presidencia. Aparte estaban los habilitados Anexo I y II como oficinas para el gabinete del Presidente.
La integración era total entre los miembros del equipo, una verdadera simbiosis que nunca más se volvió a dar, un ejemplo de esto era que las comunicaciones internas se realizaba con una red de interfonos que cuando hablaban se escuchaba en todos los sitios. Independientemente el presidente y el secretario general disponían de dos teléfonos de carácter extraordinario, uno gris y otro rojo, uno para contactar con las altas instancias del Estado y el otro con los Gobiernos Civiles. Era normal que el personal tomase recados de importancia o confidencialidad, siendo los primeros en tener conocimiento de últimas noticias o acontecimientos, lo difícil era hacerlo llegar a los interesados con rapidez y discreción.
Lo peor eran los mensajes relacionados con el terrorismo, ETA disponía de estructura estable y actuaban de manera impune donde y cuando querían. En la época de la transición todos los nacionalistas vascos se negaban a utilizar el término “terrorismo” para designar a ETA y sus acciones, cuando las cifras eran capaces de horrorizar al más flemático: 26 muertos en 1975, 21 en 1976, 28 en 1977, 85 en 1978, 118 en 1979 y 124 en 1980. El Ejército uno de sus principales objetivos se revolvía en sus despachos ante los acontecimientos y acusaba al Rey de pusilánime y al Gobierno de falta de autoridad.
Por aquella Mª Ángeles tenía novio pendiente de hacer la mili, estaba con prorrogas de estudios, y ella le pidió a Gutiérrez Mellado un enchufe para hacer la mili en Madrid, la hizo en la Escuela Superior del Ejército, en dónde no se hablaba de otras cosas que de tomar la Moncloa, y a él lo abrasaron a guardias por estar enchufado por los del “rosco” como llamaban a los de la UCD por su doble círculo, uno rojo y otro verde.
Por otro lado la política de nombramientos militares realizada por Mellado levantaba ampollas, tanto que en una conversación entre este y el presidente sobre la situación en los cuarteles y la verdadera filiación de sus mandos, y cuantos apoyaban al Gobierno, Mellado acabo contestando que “seguros, seguros, dos: tú y yo”.
Paralelamente a ETA, había grupos como los GRAPO y el FRAP extorsionaban, secuestraban y asesinaban, y otros como las Fuerzas Armadas Guanches y Terra Lliure por la izquierda o Alianza Apostólica Anticomunista, Grupos Armados Españoles, Guerrilleros de Cristo Rey o Batallón Vasco Español por la derecha vivían al margen de la ley y haciendo todo lo posible para que España no llegara nunca a mostrarse al mundo como un país serio.
El 3 de abril de 1979 se celebraron las primeras elecciones municipales democráticas en España, la UCD perdía fuerza y aunque fue el partido más votado, el PSOE obtuvo la victoria en las ciudades más importantes como Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla.
La derrota fue asumida con relativa deportividad y Mª Ángeles aprovecho la tranquilidad hasta la recta final de la elaboración de los Estatutos de Autonomía de Cataluña y País Vasco para preparar con gran esfuerzo sus últimos exámenes y acabar la carrera. Era feliz pero acuso el esfuerzo y cayó enferma, teniendo que someterse a una cura de sueño y luego coger vacaciones. Jamás olvidara el cariño con el que fue recibida a la vuelta al trabajo.
En el verano el presidente se fue de vacaciones a Mallorca con poco séquito y muchos papeles, quería poner en marcha una ofensiva en el exterior sin precedentes que allanara el camino para alcanzar un puesto en la comunidad internacional, algo que nos había sido negado durante décadas. El presidente tomo personalmente las negociaciones con la ayuda inestimable de Marcelino Oreja y Leopoldo Calvo-Sotelo, titulares de Asuntos Exteriores y Relaciones con la Comunidad Europea. Europa en realidad eran tres Europas, interrelacionadas de tal manera que no se sostenía la pertenencia a una sin formar parte de las otras dos. Eran tres: Mercado Común, OTAN y Consejo de Europa, una económica, otra defensiva y la otra política. El 24-11-77 se ingreso en el Consejo de Europa bajo palabra de honor de los partidos políticos de dotar a España de una Constitución democrática.
La entrada en la OTAN se tuvo que posponer al no poder consensuarlo con la izquierda, y una visita a Cuba y recibir a Yasir Arafat con honores de jefe de Estado no fue bien visto por los países europeos. En el ámbito nacional el Título VIII de la Constitución con el sistema de organización del Estado en comunidades autónomas trajo consigo agravios comparativos entre las mismas, aprobándose el 3 y 4 de abril de 1979 los primeros que han sido los de Cataluña y el País Vasco.
Lo que si destaca es que la participación de todos los trabajadores en las tareas era total y la confianza plena; el presidente siempre felicitaba a todos por el trabajo y les hacia ver la importancia del mismo en los éxitos alcanzados. Hay muchos trabajadores involucrados, pero quiere destacar al que llamaban el “falsificador” encargado de realizar la firma del presidente en aquellos asuntos triviales como libros, fotografías, banderas, etc.
La política económica del Gobierno le acarreó muchas críticas, habiendo momentos en que se rozaba la ingobernalidad más absoluta, ello hizo que UCD y PSOE impusiesen democráticamente en el Parlamento las principales leyes que debía de desarrollar la Constitución, cono el Estatuto de los Trabajadores, Ley del Tribunal Constitucional, el Estatuto de RTVE, la Ley de Seguridad Ciudadana o la de Autonomía Universitaria.
El clima no era el más apropiado, las protestas y manifestaciones se multiplicaban, en una de ellas dos estudiantes fallecieron y el 22-02-80 se lanzo una granada anticarro contra el Palacio de la Moncloa, sin consecuencias, pero que evidenció la indefensión de la Presidencia del Gobierno.
Suárez recibe ataques desde todos los partidos políticos ante el desgobierno que sufre el país, el 21 de mayo de 1980 el PSOE presenta una moción de censura que no gana, pero que puso de manifiesto su incapacidad para estar al frente del gobierno. La cacería acababa de empezar y el lo sabía, los trabajadores de su entorno se volcaron trabajando día y noche y transmitiéndole todo el cariño posible.
El 25 de junio de 1980 Jimmy Carter visita España durante veintiuna horas, visito La Moncloa y también a Felipe González. Hay una anécdota curiosa, llego al palacio en Rolls Rois de Franco y detrás el autobús con todos los periodistas acreditados, antes de llegar se interpuso en el medio de los dos un autobús de la EMT y los periodistas se perdieron la llegada y la fotografía oficial, teniendo que intervenir Josep Meliá para evitar un incidente diplomático.
El 7 de julio de 1980 se reunió la Comisión permanente de UCD, con un objetivo real someter a discusión y votación el liderazgo de Adolfo Suárez en su presencia. Joaquín Garrigues le dijo que no le gustaba el poder que tenía él y Abril y la forma de gobernar, Suárez se salió de la reunión para que tomaran alguna decisión. En medio de un annus horribilis se fue de vacaciones a Galicia, con una nueva polémica, la finca La Atlántida propiedad del constructor Raimundo Vázquez no tenía licencia de construcción.
Las vacaciones de los presidentes siempre fueron polémicas, por un lado al ser el único país de Europa en que se financian vía Presupuestos Generales del Estado y por otro por las consecuencias que se derivan de la cesión de fincas, yates u otras propiedades por parte de empresarios, políticos o personajes conocidos.
Una nueva crisis del petróleo, el incremento del paro, el terrorismo y una UCD en guerras internas, dónde Francisco Fernández Ordóñez y los socialdemócratas hacía de submarino del PSOE y los democristianos de Miguel Herrero empeñados en la labor de acoso y derribo, e incluso Fernando Abril Martorell negociaba con Alfonso Guerra del PSOE una salida airosa a espaldas de Suárez, trajo consigo el cese de su Vicepresidente que lo era desde julio de 1977 con el que incluso veraneaba.
Luego estaban las lentejas de Mona Jiménez, una periodista peruana, en cuyas reuniones se comía de plato único lentejas, en que el “todo Madrid” político, financiero, diplomático, castrense y periodístico asistía a las reuniones, cuya financiación eran de todo menos transparentes, y en el que se urdían todo tipo de alianzas no muchas veces claras.
El 28-07-80 Suárez viajo a Perú para asistir a la toma de posesión del presidente electo Fernando Belaúnde Terry, concediendo una entrevista, algo excepcional, ya que últimamente no lo hacía nunca, en el que con un desaliento y cansancio máximo confeso que se estaba haciendo insociable porque tenía la sensación de que ya no podía confiar en nadie. Hombre empecinado no acababa de rendirse y estaba dispuesto a inmolarse, aceptar el alto grado de impopularidad en aras del mejor servicio a España.
Las encuestas eran negativas, el Rey iba a visitar por primera vez Euskadi y él se entero de los últimos, llegaban noticias de golpes de Estado de diverso índole, estaba enfrentado con la Iglesia e incluso Leopoldo Calvo Sotelo se postulaba para presidente. Estaba claro que no sería el candidato para las elecciones de 1983, pero antes era necesario echarle o forzar su dimisión, se necesitaba tiempo para el cambio.
Las presiones llegaron al Rey, e incluso se planteo realizar una nueva moción de censura el PSOE con el apoyo de miembros de UCD en el que se formaría un gobierno de concentración nacional que presidiría el general Alfonso Armada, con el apoyo de la Corona. El Rey ya no le apoyaba al considerarlo agotado y se postulaba por Leopoldo.
Pepe Coderch fue enviado como Gobernador Civil de Barcelona y fue sustituido por Alberto Aza, que junto a Josep Meliá siempre fue fiel a Suárez e incluso le acompañaron cuando fuera de la política abrió despacho de abogados en Antonio Maura de Madrid. También se fue Fernando Ónega, portavoz del Gobierno y de la Presidencia del Gobierno.
Suárez estaba enfadado, pero sobre todo herido, el Rey le había retirado su apoyo expreso y su presión para nombrar a Armada vicepresidente a lo que se negaba. En una visita a Zarzuela, el Rey estaba con altos mandos del Ejercito y obligado a quedarse a comer, en una salida del Rey los militares le exigieron que dimitiera por el bien de España y al negarse uno de ellos incluso saco una pistola. De la reunión salió a pedir consejo al cardenal Tarancón, presidente de la Confederación Episcopal con el que mantenía una muy buena estrecha, no se sabe que consejo le dio.
El 25 de enero le comenta la posibilidad de dimitir a su mujer, que le parecía muy bien si saliera dando palos, al día siguiente le comento a Calvo-Sotelo sobre sus reflexiones y aquél se quedó con la incógnita si se quería ir. Aquella misma tarde reunió a sus caballeros de la mesa redonda y les comunico su decisión sin ser conocida por el Rey. Al día siguiente fue a comunicarlo, pasando antes por el despacho de Sabino Fernández Campo para tener un testigo que era él quién se iba, al comunicarlo se mostró muy decepcionado, no solo no le pedía que reconsiderara su decisión sino que sobre la marcha le pregunto en quién había pensado como sucesor.
El 28 de enero el equipo preparo el borrador del discurso más triste que habían hecho nunca, los nervios eran muchos y hacerlo costo mucho trabajo, luego se procedió a la grabación para televisión, a él solo le preocupaban dos cosas: la aceptación de Calvo Sotelo por parte de todos y que con la dimisión no se armara tal zapatiesta que se acabaran convocando nuevas elecciones generales. Al día siguiente Sabino fue a ver como se iba a oficializar la dimisión, al no mencionar para nada al Rey, obligo a que se incluyera una cláusula dándole las gracias, llevándose una copia.
A la hora de su lectura, incluyó una frase no incluida inicialmente y que pocas semanas cobraría un inusitado sentido: “Yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis de la Historia de España”. El día 5 de febrero Agustín Rodríguez Sahagún, ministro de Defensa, nombro al general Alfonso Armada segundo jefe del Alto Estado Mayor, lo que le colocaba en optimas condiciones para ser nombrado Presidente del Gobierno, nada más ser nombrado el Rey le telefoneo para felicitarlo antes de salir en vuelo a Vitoria.
El 4-2-81 en la Casa de Juntas de Guernica el Rey fue increpado por miembros de Herri Batasuna, la reina tuvo que volver a Madrid por un empeoramiento de la enfermedad de su madre y el Rey se entrevisto con Armada. Tras la celebración del II Congreso de UCD el Rey propuso a Leopoldo Calvo Sotelo como candidato a Presidente.
El 18 de febrero Calvo Sotelo presento su programa de gobierno, que votó el día 20 sin poder ser envestido, el lunes 23 se produciría la segunda votación y esa fue la fecha elegida por los golpistas para tomar el Congreso. El personal de presidencia vivió los acontecimientos a través de la radio, mientras preparaban el traslado de poderes para la toma de posesión del nuevo cabeza del Ejecutivo. El complejo residencial fue cerrado por ordenes de los sistemas de seguridad, y el mando recaía en el subsecretario que ante la llegada de los guardias civiles no sabía que hacer, antes sus preguntas le dijeron: “Mire, señor, si lo que quiere saber es cuál es nuestra posición, nosotros estamos con el Rey y con la democracia”. Tras la intervención del Rey el personal pudo salir de palacio.
Al día siguiente también habría cambios en la Confederación Episcopal, los obispos reunidos designaban a Gabino Díaz Merchán, obispo de Oviedo como nuevo Presidente en sustitución de Tarancón que agotaba mandato. El destino de ambos parecía unido.
De la situación creada por el 23-F hay que quedarse con las consecuencias positivas, como fue la reafirmación de la mayoría de los españoles en su decisión inamovible de seguir viviendo en democracia y libertad.
De vuelta al palacio Suárez fue recibido en audiencia por el Rey, se celebro una reunión del Consejo de Ministros extraordinario, se agradeció al Monarca su posicionamiento, se ceso a Jaime Milans del Bosch y se produjeron nombramientos militares. El 25 de febrero Calvo Sotelo fue investido por 156 votos a 158 en contra, sin abstenciones, quienes anteriormente se había abstenido ahora le votaban. Paralelamente se convocaron manifestaciones en toda España que resultaron multitudinarias.
¿Y ahora que hacemos? Pregunto Suárez a su cuñado Aurelio. Púes marchar para casa y montar un bufete de abogados, y así fue. Se fueron a su antigua casa de la calle San Martín de Porres y luego se construyeron un chalet en la Florida, y montaron un despacho de abogados en la calle Antonio Maura.
Hay una mujer que ejerció una extraordinaria influencia en al vida de Suárez, ambos comparten el estigma de la enfermedad y el sufrimiento, es Carmen Díez de Rivera e Icaza “la musa de la transición”, mujer bellísima, inteligente, culta y de origen aristocrático, trabajo con él en RTVE y fue directora de su Gabinete. Fue la negociadora con Santiago Carrillo sobre la legalización del PC, cuando dejo el cargo fue diputada del Parlamento Europeo primero por el CDS y luego por el PSOE hasta su fallecimiento a los 57 años.
Hija de los marqueses de Llanzol, íntimos amigos de los Serrano Súñer, se iba a casar con un hijo de este, cuando les comunicaron que eran hermanos. Estuvo un tiempo en un convento de clausura, se fue de cooperativista a Costa de Marfil, y a su vuelta fue echada de casa por su madre, dedicándose a la venta de seguros hasta que se cruzó con Suárez. Indudablemente, hay personas destinadas a encontrarse en el discurrir de la vida, porque la mutua influencia enriquece sus respectivas existencias, y por extensión, las de los que les rodean.
Enfermo, sufrió mucho las enfermedades y fatal desenlace de su mujer y su hija, uno de los que le visitan es el cardenal Antonio Cañizares, y cuentan que en una visita, le preguntó: Adolfo ¿Quieres que te suministre el perdón?. Y el respondió: “Yo siempre estoy dispuesto a dar y pedir perdón”. Esta frase encierra la profunda generosidad de un hombre que, a pesar de que su cerebro no funciona con normalidad, conserva los valores y principios que le convirtieron en uno de los garantes más importantes de la concordia y la paz de nuestra historia reciente.
En 1981 el Rey le concedió el título de duque de Suárez, por su importante contribución a la Transición española y a la democracia, de la que se le considera el gran artífice. Fue un político, no un intelectual, no leía libros y jamás escribió nada. Sus acólitos siempre le trataron con la condescendencia prepotente y desdeñosa de quienes se consideran grandes figuras de la política, mientras apoyan como mecenas a un chico de medio pelo que nadie sabe muy bien por qué suerte de intricados caminos consiguió llegar hasta allí.
Adolfo Suárez es hoy patrimonio nacional, nos pertenece a todos. Es, sin duda, el personaje más importante de la Transición, cuya forma de gobernar a través de la conciliación y el consenso es su herencia más valiosa, sin olvidar el legado moral y la lección de humildad que supuso su renuncia, cuando consideró que él mismo era un lastre para España y para los que le eligieron. Todos menos Adolfo Suárez saben hoy quién es Adolfo Suárez.

2.- Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo.
(España, camisa blanca de mi esperanza …..)

En una semana, de lunes a viernes, se dieron cita en el Congreso de los Diputados un intento de golpe de Estado, dos sesiones de investidura, se firmaron decretos de ceses y nombramientos, se juraron cargos y el Consejo de Ministros celebró dos reuniones, una del Gobierno saliente y otra del entrante. Los Suárez recogieron sus cosas y volvieron a su casa, y los Calvo-Sotelo hicieron igualmente su mudanza. Y todo sin interferir en la vida cotidiana de los ciudadanos y apenas en la rutina de Palacio. Los acontecimientos discurrieron con una naturalidad difícil de creer.
El 26-02-81 los Calvo-Sotelo llegan a la Moncloa con sus ocho hijos, con una sola mujer: Leopoldo, María Pilar, Juan Víctor, Pedro José, Víctor María, José María, Andrés y Pablo. Hubo que habilitar la buhardilla de la tercera planta para nuevas habitaciones, y el presidente habilito una pequeña salita para su piano, instrumento en el que era casi un virtuoso.
Durante los 20 meses de su gobierno, la mayor novedad fue la ausencia de vicepresidentes y que nombro por primera vez a una mujer Soledad Becerril, que ejerció 9 meses de ministra de Cultura. Los Consejos de Ministros se celebraban en Palacio, y su origen se remonta al 19-11-1823 que es creado por Fernando VII.
Leopoldo accedió a la Presidencia a los 54 años, con una larga y profunda formación y experiencia, tanto en el mundo financiero como en el político. Ingeniero de Caminos, número uno de su promoción, políglota indiscutible, dominaba el inglés, francés, alemán y portugués. Después de ocupar la presidencia de Renfe y un alto cargo en Explosivos Río Tinto, fue elegido procurador en Cortes y formo parte en 1975 del primer Gobierno de la monarquía con Arias Navarro. Suárez lo mantuvo como ministro y como pieza clave en la organización de la UCD.
Sus puntos inmediatos de gestión fue acometer de inmediato la entrada en al OTAN y restablecer los vínculos que permitiesen el ingreso en la CEE en el ámbito exterior; en el interior reconducir la Ley del Divorcio y el proceso autonómico, así como llevar hasta las últimas consecuencias las causas iniciadas contra los golpistas pasando de la justicia militar a la civil los casos.
La imagen del presidente no se correspondía con su auténtica personalidad, su apariencia seria y adusta, contrastaba con el trato personal, dónde era accesible, amable y dotado de un extraordinario humor.
A nivel del ejecutivo hubo importantes cambios, que afecto a los miembros de la Secretaría anterior de Palacio en el que solo quedaron Mª Ángeles y Charo, se mantenía el trato exquisito, pero se perdió familiaridad. El nuevo equipo estaba compuesto por hombres de primerísima línea en sus especialidades.
En lo que respecta a las autonomías se hizo un pacto autonómico previo informe de una comisión de expertos dirigido por el prestigioso catedrático Eduardo García de Enterría, firmado por el Presidente y Felipe González, dando lugar a la “Ley orgánica de armonización del proceso autonómico” aprobada e, 30-07-82, en el que España quedaba formada por 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas.
El proceso de la Ley del Divorcio fue controvertido como pocos, removió las convicciones religiosas y socavó la secular labor evangélica de la iglesia en materia de familia, si bien permitió la resolución en derecho de muchos matrimonios ya rotos. En la procesión del Corpus Christi en Toledo era costumbre que el Ministro de Justicia, como encargado de las relaciones con la Iglesia católica presidiera la misma, pero en la de junio del 81 el arzobispo de Toledo y cardenal primado le prohibió la misma al ministro Fernández Ordóñez por ser el autor de una ley anticristiana.
El 01-05-81 falleció un niño en Torrejón de Ardoz, la pesadilla de la colza acababa de comenzar, se trato del mayor envenenamiento masivo que ha tenido lugar en España, el agente causante de la intoxicación fue un aceite desnaturalizado con anilina que se importo desde Francia para uso industrial y acabó siendo fraudulentamente comercializado para el consumo humano. Se extendió por todo el territorio, transcurriendo veintitantos años hasta el pago de las últimas indemnizaciones a los afectados.
Los dos veranos del presidente en la Moncloa descanso en Ribadeo en una propiedad suya, sin coste para el erario público. También cabe mencionar que el 09-09-81 llegó a España lo que los periódicos llamaron “el último exiliado” el Guernica, cuadro más famoso de Picasso y símbolo político de una época.
En cuanto a la OTAN, el 02-12-81 se solicita la adhesión formal y el 30-05-82 España se convierte en el miembro 16 de la misma. El 10-06-82 el Presidente comparece ante los miembros del Consejo en la cumbre de Bonn y pedía ayuda para la resolución de tres problemas: el contencioso con Gran Bretaña sobre Gibraltar, la lucha contra el terrorismo y la plena incorporación a la Comunidad Europea.
La cuestión de la OTAN no habría sido nunca un tema polémico o singular de nos ser por el referéndum convocado por Felipe González, consulta que posteriormente él mismo califico de “error político” y que se convirtió en motivo de división de la sociedad española.
El 19-02-82 tuvo lugar el juicio militar contra los 33 imputados por el 23-F, emitiendo un fallo que indigno a los españoles, por lo que el gobierno planteó recurso al Tribunal Supremo, quién reviso al alza sustancialmente las condenas. Se respetó el “pacto del capo” negociado durante el golpe en el que se eximía de responsabilidad a los militares subordinados y al final solo se condeno a cuatro militares a treinta años de cárcel: el teniente coronel Tejeiro y los generales Milans del Bosch, Armada y Torres Rojas. El único civil imputado Juan García Carrés tuvo dos años de condena, muriendo poco después, no antes sin registrar la marca comercial 23-F. La Constitución abolió la pena de muerte, y eso les salvo la vida, ya que con la legislación franquista se habían enfrentado a la pena capital.
El verano del 92 será recordado como el del Campeonato Mundial de Fútbol, con Naranjito y el balón Tango España como sus símbolos. España fue sede de 52 encuentros y empezaba a darse a conocer al mundo a través del deporte. El 19-06-82 Nº Ángeles se casaba, última ocasión en la que tuvo ocasión de reunirse con todo el equipo con el que convivió en la Secretaría.
El Presidente con la sensación del deber cumplido se marchó a Mallorca en agosto con el Decreto de disolución de las Cortes para que lo firmase el Rey y la convocatoria de elecciones fijadas para el 28 de octubre. Estaba convencido que no iba a ganarlas, era consciente de que lo suyo no era desenvolverse ante las masas, admiraba en Suárez esa capacidad. En realidad este y él eran distintos, pero complementarios. Al presidente en medios periodísticos lo conocían como la “esfinge”.
El 27 de octubre estaba previsto un nuevo plan golpista, la “Operación M.N” prevista para la jornada de reflexión y que se desmantelo por los Servicios de Seguridad del Estado a primeros de ese mes. El gobierno de Calvo-Sotelo se inició con un intento de golpe de Estado y a punto estuvo de acabar con otro.
El 28-10-82 el PSOE no sólo ganó las elecciones generales, sino que arraso con 10 millones de votos, borrando prácticamente del mapa a la UCD, que solo consiguió 11 escaños, el presidente saliente (nº 2 por Madrid) consiguió su escaño por la dimisión del nº 1 Landelino Lavilla. UCD nació para llevar a cabo la Transición y murió cuando esta terminó. El Palacio de la Moncloa se convertirá en exclusiva en vivienda familiar de los presidentes de gobierno y los funcionarios se irán a trabajar a otro lugar.
Calvo Sotelo fue sin duda el presidente de mayor talla intelectual hasta la fecha, podía haber sido cualquier cosa, su formación e inteligencia se lo permitían. Él mismo se definía como: “Ser austero, no engañar, siempre servir y, si no fuera posible, irse sin hacer demasiado ruido”. Su falta de ambición se manifestó con motivo de su prejubilación en Explosivos Río Tinto, en el que le pedían su cotización a la Seguridad Social durante los últimos siete años, justos los que estuvo de ministro; nadie se dio cuenta de que los ministros también debían de cotizar.
Su gestión política fue corta, pero impecable, y si todos sus logros fueron importantes, quizá habría que calificar como trascendente su trabajo como negociador en la entrada en el Mercado Común, sin embargo la firma la hizo su cuñado Fernando Morán, ministro por el PSOE. Salvo las zancadillas que siempre puso Valéry Giscard d´Estaing que no sólo obstaculizaba la entrada en Europa sino también la lucha contra la barbarie asesina de ETA.
Alcanzó sus objetivos con éxito, en unos tiempos en que los problemas eran más arduos, pero las formas mejores, porque la calidad humana y profesional de esa generación de políticos correspondía a la primera división. Su último acto de servicio al país, fue un ejemplar traspaso de poderes al presidente electo, Felipe González, la sintonía entre ambos fue siempre perfecta, desde el respeto que se profesaban por encima de sus diferencias políticas.
Lector empedernido, su biblioteca contenía diez mil volúmenes de los que disfrutaba con sus hijos. Fue un hombre tolerante y defensor del diálogo, sabía escuchar las razones de sus contrarios para después formar sus propios juicios con rigor. Eran tiempos en los que la reflexión primaba sobre la inmediatez, no era necesario como ahora pasarse todo el tiempo replicando y contrarreplicando.
Leopoldo Calvo-Sotelo le puso a España la camisa de la esperanza. Junto a Adolfo Suárez, como paladines de la democracia, llevaron a cabo una auténtica Reconquista, la de los derechos civiles y las libertades públicas. En reconocimiento de ello, 20 años después de dejar la Presidencia, el Rey le concedió el Marquesado de la Ría de Ribadeo, formando parte a partir del 2002 de los más de 53 títulos censados en la provincia de Lugo. Cuando falleció fueron miembros de las Fuerzas Armadas quienes recibieron su cuerpo con honores a la llegada del féretro a las Cortes.

3.- Felipe González Márquez.
(Libertad, libertad, sin ira libertad……)

Al disponer de más tiempo para el cambio en Palacio se aprovechó para pintarlo y hacer limpieza general, necesitaba un lavado de cara y además en el ambiente se palpaba que ahora si se iba a producir un auténtico cambio. Tanto Mª Ángeles como Charo tenían la continuidad asegurada, necesitaban dos personas con experiencia en el que apoyarse, y ellas eran las elegidas. Mª Ángeles iba a depender de Ana Navarro, nueva jefe de la Secretaria, una de las más cercanas del Presidente, y que estéticamente era la antitesis de la feminidad.
Felipe González juro el 02-12-82 con el respaldo de sus 202 diputados, la austeridad presidió los acontecimientos y se suprimieron euforias y triunfalismos entre los ganadores, aunque si la hubo a nivel privado en casa de Julio Feo, su colaborador más cercano y su sombra durante la campaña del “cambio” que les dio el triunfo.
Los socialistas llegaron con un talante conciliador, sin ningún afán de revancha, ninguna pregunta, nada de depuraciones, la sobrina de Milans continuó trabajando en un destacado lugar de la Presidencia como todos los demás; nada de miradas al pasado, solo proyectos de futuro para modernizar España continuando por el camino iniciado.
El edificio Semillas, con forma de H, era el lugar de trabajo elegido, separando la vida personal de la laboral. El despacho del presidente estaba situado en uno de los extremos y el del vicepresidente Alfonso Guerra en el polo opuesto, en cada lateral los colaboradores de uno y de otro y en el bloque central los servicios compartidos, como el portavoz del Gobierno o el jefe de Protocolo.
Aunque nadie dudaba de que Alfonso Guerra iba a ser el vicepresidente, al presidente le costo convencerle, ya que la intención de aquél era seguir en el partido, que era donde mejor servicio consideraba que le podía hacer. Pocos días de contacto fueron suficientes para comprobar la extraordinaria simbiosis que existía entre ellos; sus personalidades eran bien distintas, pero su sincronía era asombrosa, que radicaba en la compenetración adquirida a través del tiempo y de las experiencias que habían vivido juntos durante más de veinte años, a los que se sumaba la ideología política y social que compartían.
Dicen que durante las charlas y cursillos que organizaba el partido, siendo muy jóvenes, la sincronización entre ellos era tan perfecta que hablaba uno y seguía el otro, y de esta forma podían pasar horas y horas, dejando al auditorio en estado de éxtasis. Tanto así que en una ocasión un minero asturiano, Avelino, que asistía a las conferencias, terminó exclamando: “ Cágome en mi madre… la primera vez que veo a dos paisanos con el mismo cerebro”. Definición rústica de la realidad, pero enormemente gráfica. El resultado de la conciliación de las dos polaridades era un equilibrio perfecto.
Y los ministros…. Para empezar, como detalle curioso, conviene saber que la primera reunión del nuevo Gobierno se celebró en la sede del PSOE en Joaquín García Morato, sin que ninguno de los asistentes supiera que aquello era el Gobierno. La convocatoria solo hablaba de una reunión. Estaba formado por Fernando Moran, Fernando Ledesma, Narcís Serra, Miguel Boyer, José Barrionuevo, Julián Campo, José María Maravall, Joaquín Almunia, Carlos Solchaga, Carlos Romero, Javier Moscoso, Enrique Barón, Javier Solana, Tomas de la Quadra y Ernest Lluch.
En general, gente sencilla, pero con una esmerada educación y una experiencia en sus campos ganada a pie de obra, conociendo en primera persona lo que supone administrar bien los recursos. Solidarios y con una conciencia social arraigada, muy útil a la hora de legislar, que no deja de ser una forma de decidir sobre las vidas y haciendas de todos los ciudadanos de un país.
Al primer trato uno se daba cuenta de que Felipe –como le llamaba todo el mundo- era un líder nato, una animal político sin conservantes ni edulcorantes, un flautista de Hamelin que movía masas con la música de su mensaje verbal y corporal. Felipe como líder posee el halo, el gen y el cromosoma, la política está en su esencia intrínseca, forma parte de su consustancialidad, pero en la distancia corta no se le nota. En petit comité parece encogerse de tamaño y, lejos de ser el gran comunicador que, sin duda, es cuando desde la tribuna se dirige a una multitud que le aclama y vitorea, se muestra como un hombre apocado, esquivo, tímido, parco en palabras, poco comunicativo, incluso huraño en ocasiones. Prefiere la idea a la acción, la palabra al hecho, la tranquilidad a la agitación y la vida contemplativa a la ejecutiva.
Su personalidad llena los espacios, no seduce, hipnotiza, sabe que todo lo que salga de su boca será importante y sus silencios previos crean tanta expectación como sus discursos, y sus manos se mueven seguras, con una suave energía que emboba al que las contempla. Tal vez es esa habilidad manual la clave de su afición a compaginar las actividades intelectuales con las artesanales. Es gran aficionado a cultivar bonsáis, al diseño y creación de joyas, al arte culinario e incluso su gusto por el billar y la petanca, actividades más lúdicas que deportivas, en el que prima la precisión sobre la fuerza.
Es el segundo de los cuatro hijos del matrimonio entre Felipe González y Juana Márquez, su padre –de origen cántabro- se dedicaba al negocio del ganado en el barrio de Heliópolis. Disfrutaban de una economía saneada y él estudio en el mejor colegio de Sevilla, siendo universitario su padre falleció de un infarto y él tuvo que compaginar la vida universitaria con la laboral, ocupándose del negocio familiar transportando vacas, llegando a clase con el olor a ganado lo que motivaba que nadie quería compartir pupitre con él.
El nuevo presidente, a sus cuarenta años, reunía una gran preparación intelectual y práctica, una impresionante capacidad de análisis y su cualidad estrella: unas dotes dialécticas con talento para cautivar y convencer.
La primera encomienda a su llegada fue buscar sastre y asesor de imagen, quienes junto al peluquero, se ocuparían de que el aspecto del presidente estuviese a la altura de las nuevas circunstancias. Su guardarropa general era lamentable y el buen gusto brillaba por su ausencia.
Al lado del despacho del Presidente, lo tenía Julio Feo, nuevo secretario general, exitoso director de la campaña del “cambio” en la que volcó todas las técnicas que había aprendido en sus años como intérprete de la Casa Blanca. Julio Feo aunque de trato correcto, era hombre de mal carácter, hablaba a gritos y estaba a menudo fuera de sí, aunque luego era el apagafuegos del presidente y solucionaba los mil y un problemas que surgían a diario. Famosos fueron sus problemas diplomáticos con la Generalitat durante la exposición antológica de Salvador Dalí en abril del 83, que motivo la llegada de más treinta mil postales a Palacio y la realización de una manifestación pidiendo su dimisión por el trato dado a su bandera e institución y también la realizada con Teodoro Obiang, presidente de Guinea en su primera visita a España el 28-07-83.
Una de las primeras medidas del Gobierno tras su toma de posesión fue la apertura de Gibraltar, lo que posibilito la reunión de familias enteras en Navidad, un año después se calculaba que millón y medio de personas habían cruzado la frontera.
La segunda medida, de gran repercusión en la opinión pública, fue la expropiación de Rumasa. El grupo estaba constituido por 700 empresas, con una plantilla de 75.000 trabajadores y una facturación de 350.000 millones de pesetas. Las razones eran la reiterada falta de auditorias externas, obstrucción permanente a la inspección del Banco de España, arriesgada espiral de adquisiciones e inversiones del grupo y una astronómica deuda con la Seguridad Social. Tras múltiples procesos judiciales en junio de 1997 la Audiencia Nacional absolvió de los delitos de falsedad y estafa a José María Ruiz-Mateos, quien protagonizó actos de protesta y extravagantes campañas. Finalmente el grupo se privatizó por partes y la familia Ruiz-Mateos consiguió crear un nuevo grupo llamado Nueva Rumasa.
La gran novedad a nivel de Secretaría fue la incorporación a la misma de María Torrres, procedente de las filas del partido, y la instalación por primera vez de los ordenadores, era el fin de las maquinas de escribir.
La familia González tenía tres hijos: Pablo, David y María, su esposa Carmen Romero, era la mujer de la eterna sonrisa. Siempre en segundo plano ante el liderazgo aplastante de su marido, luchó contra el estereotipo de la mujer del Presidente al que una sociedad anticuada esperaba que se ajustara; ella quería seguir siendo ella misma y no un apéndice del presidente. Al final se vio obligada a dejar el instituto dónde impartía clases de Lengua y Literatura.
Quizá por ello decidió llenar ese hueco intelectual con las veladas que organizó en la “bodeguilla” en la que se convirtió el sótano-mantequería descubierto por los hijos de Suárez. Esta emulaba a una típica tasca sevillana y cada viernes Carmen organizaba cenas informales para la intelectualidad de la época, criticadas por el sector conservador, pero de gran valor para el presidente.
El matrimonio se caso en 1969 en Sevilla y de viaje de novios se fueron a Francia, dónde él se dedicó de lleno a sus quehaceres de militante, siendo ella misma el que lo bautizó como “Isidoro” nombre de guerra con el que fue alcanzando mayores cotas de poder dentro del partido.
En las elecciones de 1989 Carmen consiguió escaño de diputado por Cádiz y en la actualidad forma parte del grupo socialista en el Parlamento Europeo, a la vez que ostenta la presidencia del Círculo Mediterráneo, separándose de su marido en noviembre de 2008.
Una gran obra se hizo en Palacio para la seguridad del presidente, en 1991 se acabo la construcción de un bunker en La Moncloa, un edifico subterráneo de 7500 metros cuadrados bajo tierra. Oficialmente se estaban construyendo los aparcamientos Puerta de Hierro. El CITA (Centralización de instalaciones técnicas auxiliares) posee muros de hormigón reforzados con acero y titanio; se cierra herméticamente, está diseñado a prueba de bombas nucleares, terremotos, aguanta semanas de asedio y resiste ataques de armas químicas.
En 1983 hubo importantes enfrentamientos entre trabajadores y fuerzas de seguridad en todo el país con motivo de la reconversión industrial ocasionada por los planteamientos de la “Organización para la cooperación y el desarrollo económico (OCDE”. Problemática de gran calado social, causo discrepancias y agrias discusiones en el partido y en el Gobierno, al tener que tomar medidas que iban a perjudicar claramente a los trabajadores. Los grupos los encabezaban por un lado los liberales de Boyer y por otro lado los “descamisados” de Alfonso Guerra, que intentaban conseguir el apoyo del presidente, que repartía palos y zanahorias al mismo tiempo.
Entre ello la legislatura continuaba su camino, aprobándose leyes que incidirían en los más profundo de la idiosincrasia de España para acercarnos cada vez más a Europa, como ejemplos fueron las Leyes Orgánicas de Derecho de Reunión, de Reforma Universitaria y el regulador del Derecho a la Educación, la del Servicio Militar o la de reforma parcial del Código Penal que despenalizaba el aborto.
Esta última, motivó como la Ley del Divorcio un gran debate nacional, aprobándose el 30-11-83, entre una gran convulsión nacional encabezada por la Iglesia y la derecha política. Es llamativo que, tras la batalla apocalíptica que tuvo lugar entonces y los debates parlamentarios más duros y delicados que se recuerdan, la derecha que posteriormente sustituyó al Gobierno socialista no hiciera nada para derogar esta ley.
El panorama político y social se estaba transformando. A principios de 1983 la UCD se disuelve como partido, Alianza Popular reeligió presidente a Manuel Fraga y nombró secretario general a Jorge Verstrynge; José Luis García gano un Oscar con la película “Volver a empezar”, entra en vigor la ley que establece un tope de 40 horas vez la extradición a España de tres presuntos miembros de ETA.
En un país en el que durante décadas la soberanía no residió en el pueblo, se pretendía que los ciudadanos tomasen conciencia de los problemas que afectaban y se conociera de primera mano la opinión de sus legítimos representantes, y para ello se estrenó una práctica parlamentaria: el Debate sobre el estado de la Nación. El primero se celebró en 1983 a instancias de Felipe González. Después de cada debate, el Centro de Investigaciones Sociológicas evalúa la opinión de los ciudadanos, si la imagen de los líderes mejora o empeora tras el debate y pulsa la percepción que los parlamentarios tienen de los problemas del país y la confianza que transmiten.
En febrero de 1984 murió el dirigente ruso Yuri Andropov, al regreso del entierro el 17 de febrero el avión en el que viajaba Fidel Castro, líder de la revolución cubana y Daniel Ortega, coordinador de la Junta de Gobierno de Nicaragua hicieron una escala técnica en España, cumpliendo así Fidel s deseo de pisar la tierra de sus antepasados. Felipe González los recibió en sus cuatro horas de visita, y los llevo a comer a La Moncloa, desde dónde llamaron al Rey para que Fidel le saludase. Esta visita causo un gran berrinche en la derecha española.
Conviene resaltar que en aquellos años estas visitas rompían moldes, como sucedió con la del presidente de Estados Unidos, Ronald Reegan, el 06-05-85, era el encuentro oficial entre un presidente republicano de derechas con un presidente socialista, en un momento en el que el futuro de España dentro de la OTAN se deshojaba como las margaritas y que fue recibido con grandes manifestaciones en contra de la visita.
España ya estaba en condiciones de entrar en Europa, la primera solicitud se realizó en 1962, rechazada por razones obvias. El 26-07-77 Adolfo Suárez la solicito formalmente, siendo contestada positivamente. El proceso se inició en Bruselas el 05-02-79 con Leopoldo Calvo-Sotelo. Tras la victoria del PSOE en el 82 Felipe González tomo personalmente las relaciones, contando con el apoyo del presidente francés François Mitterand y el canciller alemán Helmut Kohl. En marzo del 85 bajo la presidencia italiana de turno Giulio Andreotti, este dirigió la negociación, y tras duras negociaciones el 12-06-85 se firmó el Acta de Adhesión de España a las Comunidades Europeas en el Palacio Real de Madrid. El mismo día Portugal hacía lo mismo en el monasterio de los Jerónimos de Lisboa y a partir del 01-01-86 Europa estaría más completa con doce miembros, tantos como estrellas amarillas tiene su bandera. Sin duda hay que agradecer a Andreotti por su magnífico y desinteresado interés.
Tras el ingreso, la economía española creció a un ritmo superior al registrado por los otros once miembros. Más de veinte años después se puede afirmar que los fondos estructurales recibidos permitieron construir grandes infraestructuras, crear 300.000 empleos al año aproximadamente, además de compartir un espacio común, libre de fronteras, con una moneda única y con un plan de intercambios educativos y culturales que no tienen parangón en el mundo desarrollado. Las fuerzas armadas españolas son hoy un Ejército moderno que participa en misiones de paz y ayuda humanitaria. Los españoles hemos desaparecer el “complejo de inferioridad” y los estudios actuales señalan un sentimiento de pertenencia europea muy arragaido. Tampoco se puede olvidar el cambio radical de los sucesivos gobiernos de Francia en cuanto a la colaboración en la lucha antiterrorista, tanto en el ámbito judicial como policial.
Uno de los puntos más escabrosos que le toco a Felipe González fue la entrada en la OTAN, debería buscar la solución para que la misma no supusiera un desgaste político a su partido y a él mismo. El 15-12-84 el Congreso del PSOE aprobó su entrada y el presidente decidió implicarse personalmente en solicitar el “si” para el referéndum a celebrar el 12-03-86. Por una falta absoluta de perspectiva histórica, había votado NO tanto en el Congreso como en el Senado cuando lo propuso Calvo-Sotelo, y en la campaña del 82 insistía en detener el proceso. Solicito la colaboración de Suárez que se la negó, produciéndose un distanciamiento, aunque solo temporal entre ambos. El referéndum se saldo con un 52,54 % a favor, 39,83 % en contra y 6,54 % de abstenciones, ayudando el posicionamiento de AP que pedía el voto en blanco.
Muchos años después confeso que el referéndum fue un error, porque arriesgó demasiado, y si lo llega a perder ni Europa ni Estados Unidos se lo hubiesen perdonado nunca. Curiosamente en 1995 un socialista de antiguo cuño, Javier Solana, fue nombrado secretario general de la OTAN.
En julio del 85 Miguel Boyer sale del Gobierno para presidir el Banco Exterior de España y es sustituido por Carlos Solchaga, produciéndose la primera reestructuración del mismo que afecta a otros tres ministerios. En septiembre cuatro etarras eran asesinados por los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL); moría Enrique Tierno Galván, alcalde de Madrid más querido por todos los madrileños; el príncipe Felipe cumple la mayoría de edad y jura la Constitución en una sesión extraordinaria en las Cortes.
El 22-06-86 se celebran elecciones generales, el PSOE obtuvo su segunda mayoría absoluta con 184 escaños seguido de AP con 105 y Felipe González fue investido presidente el 24-07 solo con los votos socialistas.
Las primeras vacaciones de la familia las hicieron en la finca El Hosquillo, en plena serranía de Cuenca, aunque hubo años que se quedaron en Palacio consecuencia de las malas notas de sus hijos que les obligaban a examinarse en septiembre. Pablo y David causaron a sus padres auténticos quebraderos de cabeza en la adolescencia por la falta de libertad de vivir en Palacio. Las notas como alumnos conflictivos las enviaban por correo y era en Secretaria dónde las recibían e intercalaban al presidente con documentos de carácter positivo. Los dotes de convicción de su padre no valían con sus hijos.
Hoy Pablo González es informático y gran conocedor de las filosofías orientales, David es pintor de profesión y vive en Castellar de la Frontera en una casa que el Ayuntamiento regalo a sus padres y María es abogada y trabaja con su padre. Los tres están casados y tienen descendencia.
A partir de 1986 los González y durante los diez años siguientes pasaron sus vacaciones en el Coto de Doñana, en el Palacio de las Marismillas, perteneciente en su momento a los duques de Medina Sidonia, y que para acceder al mismo hay que cruzar el Guadalquivir desde Sanlucar de Barrameda.
Cabe recordar la polémica que levanto un viaje que hizo en las vacaciones del 85 en el yate Azor un símbolo de la época franquista, que le causo grandes disgustos. Al final el mismo fue desguazado, siendo adquirido por el propietario del restaurante El Labrador de la localidad de Cogollos en Burgos, dónde agoniza en sus páramos en ruinas.
En el mes de diciembre del 86 Manuel Fraga dimitía como presidente de AP después de cesar de manera fulminante al secretario general Jorge Verstrynge y sustituirlo por un jovencísimo Alberto Ruiz-Gallardón, entonces concejal en el Ayuntamiento de Madrid. Antonio Hernández Mancha era el nuevo presidente.
El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) hizo acto de presencia y como consecuencia del desconocimiento de su origen y propagación y de su comprobada mortalidad trajo en jaque a la comunidad internacional. En mayo del 87 AP presenta una moción de censura que es rechazada. Poco después se aprueba la ley sobre Regulación de la Televisión Privada que dio pie a una oferta variada de canales de televisión lo que despertó una gran expectación.
A pesar de las excelentes condiciones que vivía España y la voluntad de diálogo del PSOE, ETA seguía matando y también los GAL, Enrique Casas senador socialista por Euskadi y Santiago Brouard dirigente de Herri Batasuna eran asesinados en febrero del 84, cuando eran candidatos a encabezar los contactos de paz por ambas partes. ETA también asesinada al teniente general Quintana Laccaci, defensor de la Constitución y opuesto al 23-F.
El 19-06-87 tuvo lugar el atentado de Hipercor en Barcelona, uno de los miembros del comando llamo avisando de las consecuencias, las Fuerzas de Seguridad realizaron una inspección ocular sin encontrar nada, no desalojaron el centro y poco después morían 21 personas y 45 más resultaron heridas. Posteriormente las autoridades francesas entregaban a 38 miembros de ETA y se detenía al dirigente Santi Potros, la venganza fue una bomba en el Cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza con 11 muertos.
El 28-01-88 ETA anunció su disposición a mantener un alto el fuego de 60 días a cambio de reanudar los contactos de Argel, interrumpidos por el atentado de Zaragoza, así se hizo, pero el 24-02 ETA secuestraba en Madrid al industrial Emiliano Revilla, rompiéndose las negociaciones y siendo liberado Revilla ocho meses después.
En 1988 el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón solicita datos sobre los fondos reservados del Ministerio de Interior y se procesaba al subcomisario de Policía José Amedo y al inspector Michel Dominguez, acusados de pertenecer al GAL, y Felipe González encaró la cuarta reestructuración del Ejecutivo, formando parte por primera vez del mismo dos mujeres: Matilde Fernández y Rosa Conde.
El 14-12-88 tras desencuentros con el ministro de Economía Carlos Solchaga y el de Trabajo Manuel Chaves UGT y CCOO convocan una huelga general, secundada por el 90 % de la población activa, lo que supuso el primer gran golpe al Presidente y su política económica. Las consecuencias directas fueron la ruptura entre González y Nicolás Redondo, líder de UGT y la separación entre un PSOE que cada vez se situaba más cerca del centro del espectro político y su sindicato histórico UGT. González tuvo que reconocer el “éxito político de la huelga” y desde entonces sus desencuentros con Alfonso Guerra se hicieron cada vez más frecuentes, así como con otros colaboradores y “fontaneros” cercanos.
Se produjeron sustituciones, y la Secretaria pasó de manos de Ana Navarro a Pilar Navarro, del equipo de Julio Feo, que sobrepasa en su quehacer sus competencias y dejaba la Secretaria tan compleja y delicada en manos del personal auxiliar, que eran los que tenían que despachar todo. Piluca la igual que el resto de mujeres que han estado al frente de la Secretaría de los cinco presidentes no tenía ninguna especial preparación académica. Acompañaba al presidente en todos sus viajes y ocupa un lugar destacado en las listas de las delegaciones de cualquier evento.
Y, por fin, España estaba a punto de asumir su primera Presidencia europea en el primer semestre de 1989, compuesta por doce Estados. Felipe consiguió en unos pocos meses lanzar la idea de cohesión económica y social para compensar las deficiencias de los países más pobres en el mercado interior. Defendió la tesis de facilitar el equilibrio de los países con menor renta, déficit comercial y alta inflación a través de unos fondos de compensación, lo que supuso a España afrontar los grandes retos pendientes y avanzar con rapidez para colocarnos a la altura de nuestros socios comunitarios.
El presidente vio cumplido su sueño de reunir en Madrid a todos los líderes europeos en los salones de un nuevo edificio construido para albergar cumbres mundiales, el edificio del Consejo de Ministros, celebrándose los días 26 y 27 de junio de 1989 el Consejo Europeo de Madrid que sirvió de pistoletazo de salida a la Unión Económica y Monetaria y puso en marcha el proceso que desembocaría en el euro como moneda única que hoy comparte once Estados miembros y que ha destronado al dólar como máxima valor omnipresente de nuestra reciente historia.
A partir de esa fecha el presidente decidió trasladar su despacho al nuevo edificio, y la Secretaria disfruto desde el otoño de 1990 del trabajo en un edificio que contaba con toda una galería de arte, con grabados de la colección de Presidencia del Gobierno, pertenecientes a autores como Eduardo Caneja, Luco Muñoz, Manolo Valdés, Pablo Palazuelo y otros más entre los que destaca Miquel Barceló cuyas creaciones visten las paredes del edificio más internacional.
El 29-10-89 Felipe se enfrentaba por tercera vez a unas elecciones generales como presidente. Tras siete años en el gobierno el PSOE se quedó a un escaño de revalidar la mayoría absoluta, con 164 escaños, pero pudo gobernar al ausentar todo el año los 4 diputados de Herri Batasuna. El Partido Popular consiguió 107 diputados, presentándose a la convocatoria tras su refundación con José María Aznar a la cabeza.
En enero del 91 dimite Alfonso Guerra y en marzo se produce una profunda remodelación del gobierno, produciéndose hasta ocho cambios, el último Francisco Fernández Ordóñez que traspaso sus poderes a Javier Solana el 24-06-92 y fallecía el 07-08-92 victima de un cáncer.
En octubre del 89 Camilo José Cela conseguía el Premio Nobel de Literatura para orgullo de las letras españolas y de todos los hispanohablantes. Poco después se aprueba la ley por el que se crea el Instituto Cervantes para la promoción y difusión del español, y fallecía a los 93 años Dolores Ibarruri, La Pasionaria, presidenta del Partido Comunista.
El 9 de noviembre de 1989 sin previo aviso, caía el Muro de Berlín, que desde el 13-08-61 había estado allí como símbolo de la guerra fría separando a las dos Alemanias. La historia cuenta que la totalidad del muro se levantó en una sola noche y en otra cayó para asombro del mundo entero; el pueblo alemán daba por terminada una era, enterraba su pasado y con él todo lo peor del siglo XX, dejando atrás dos guerras mundiales provocadas por hijos de su propia nación y de cuyas consecuencias fueron las primeras victimas.
La segunda y gran parte de la tercera legislatura hasta 1992, estuvieron marcadas por un fuerte y rápido desarrollo económico, concretado en una ambiciosa política de inversiones públicas en infraestructuras favorecida por los fondos de la CEE. Los servicios educativos, sanitarios y de pensiones se modernizaron y generalizaron, sufragándose a través de un sistema fiscal relativamente progresivo. Por primera vez se podía hablar en España de un Estado del Bienestar.
Sin embargo la recesión mundial iniciada a principios de los noventa golpeo a España. La profunda crisis agravada con una incorrecta política económica disparo la inflación y el paro, que llegó a alcanzar la dramática cifra de tres millones de parados. El presidente no encontraba el camino de la recuperación y se le acumulaban los escándalos de corrupción, enterándose de todo ello “por la prensa” según su famosa frase que ya ha pasado a la historia.
EL GAL, Filesa, el asunto Juan Guerra y una confrontación interna dentro del PSOE hicieron que, irremediablemente, cayera la cabeza del vicepresidente en enero del 91. Si algo se puede decir de Alfonso Guerra es que nunca dejó a nadie indiferente. Personaje que se debate entre el amor de muchos y el odio de muchos más, es recordado como uno de los oradores más polémicos, cáusticos e incisivos de la Cámara Baja, pero también poseedor de uno de los discursos más inteligentes y directos que se recuerdan.
Guerra nació en Sevilla en el seno de una familia más que numerosa, 12 hermanos, estudio Ingeniería Técnica Industrial, dónde fue profesor de dibujo hasta 1975, y completo su formación con la licenciatura de Filosofía y Letras donde conoció a Felipe González, una de sus más sagradas fidelidades junto a sus hijos Alfonso y Alma.
Aunque en el debate parlamentario sobre el caso Juan Guerra, Felipe anunció que abandonaría el Gobierno si su vicepresidente se tenía que ir, al final no lo hizo, resquebrajándose inmediatamente su amistad, a partir de hay nada fue lo mismo en el PSOE que comenzó su decadencia hasta la derrota final.
Se perdía la presencia diaria de un político único, artífice sin reservas de la Transición y mano de hierro cuando se trataba de mantener bien prietas las filas de su partido. Un hombre que quiso ser maestro de escuela y que se convirtió en referencia ideológico del socialista más puro. Incansable lector, “Andrés” como rezaba su sobrenombre, fundó en su juventud la emblemática librería sevillana Antonio Machado, en la que se celebraban reuniones clandestinas de políticos e intelectuales y que se utilizaba como plataforma de difusión de la doctrina socialista.
En mayo del 91 revienta un nuevo escándalo, Filesa, por el que bancos y empresas financiaron al PSOE a cuenta de trabajos jamás realizados. Una escalada interminable de escándalos golpeaba al socialismo. Casos como el Banco de España con Mariano Rubio, la Guardia Civil con el caso Roldán, Narcis Serra tuvo que dimitir por escuchas ilegales, al igual que Julián García Valverde por el caso RENFE. Consideración especial merece el caso GAL, cuya sentencia el 18-09-91 supuso el encarcelamiento de varios miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de la cúpula del Ministerio del Interior en los años ochenta.
El 02-08-90 Irak invadía Kuwait, y el 16-01-91 dio comienzo la operación “Tormenta del Desierto” en la que una coalición internacional de 31 países, entre ellos España y liderada por EEUU bajo mandato de la ONU tardó solo cien horas en obligar al Ejército invasor iraquí a abandonar Kuwait. Pero si hubo algo que hizo único esta guerra fue su retransmisión en vivo y en directo por las televisiones de todo el mundo. Por primera vez el mundo vivía una guerra en directo que parecía un inocente videojuego, en el que no se difundían imágenes de muertos ni de sangre, pero en la que perdieron la vida cerca de 400 soldados de la coalición y 30.000 bajas iraquíes. Los iraquíes que se rindieron el 28-02-91 se retiraron incendiando los pozos de petróleo a su paso que se tardaron meses en sofocar, y su consecuencia inmediata fue el incumplimiento del más importante de los objetivos: derrocar a Sadam Husseim, pero también la división de los árabes, el retroceso de la solución al conflicto palestino-israelí y un estímulo sorprendente al integrismo islámico.
Surrgía la celebración de una Conferencia de Paz para Oriente Medio, para acabar con el interminable conflicto entre israelíes y palestinos desde 1949 ¿y dónde celebrarlo? ¿En qué lugar del mundo se organizan las cosas de un día para otro y funciona la improvisación cuando falla la planificación con un nivel aceptable de buenos resultados? Pues en España, y se fijaron el 30 de octubre y 1 y 2 de noviembre para su desarrollo. Sólo hay dos semanas para acoger la reunión internacional de alto nivel más importante tras los cambios radicales en las relaciones entre EEUU y Rusia como consecuencia de la caída del Telón de Acero.
La presión era tal que el mismo día en que el presidente español inaugurase la Conferencia con el discurso de bienvenida, y con todo el mundo situado siendo recibidos personalmente todos los asistentes por el Rey en Moncloa estaban ultimando el discurso y la policía municipal tuvo que cerrar el tráfico en Madrid para poder llevarlo a tiempo. Bush y Gorbachov entraban en la Moncloa flanqueados del presidente, todo un orgullo para todos los trabajadores de Palacio.
Años más tarde se supo que se abortó un ataque terrorista gracias a los Servicios de Inteligencia de un país árabe y a las medidas de emergencia que adoptó el Gobierno español que permitió abortar la operación y libraron a España de una jornada de sangre y horror que hubiera supuesto una tragedia de dimensiones difíciles de imaginar.
Lamentablemente la Conferencia no cumplió las expectativas, y entre 2000 y 2008 en un informe de una ONG israelí en el interminable conflicto han muerto 5500 palestinos, casi 500 israelíes y 27 ciudadanos de otros países. Según rumores el presidente Obama estudia la convocatoria de una reedición de la Conferencia de Paz, Madrid II, ya veremos…..
Después vinieron el AVE, los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla. España, en 1992, disfrutó del protagonismo internacional absoluto que le debía la Historia. El tren no se podía perder por culpa de organizaciones chapuceras o escasez de recursos, así que todas instituciones públicas y privadas se volcaron en la empresa y todos los españoles echamos el resto para demostrar que nos sobraba capacidad y eficiencia, solo que no nos habían dado la oportunidad de ponerlas en valor.
Las ideas no se fraguan en dos días, y fueron muchos los profesionales que aportaron sus conocimientos y su buen hacer en cuantos proyectos se llevaron a cabo, algunos absolutamente innovadores. Hoy la red de Alta Velocidad Española es referente para muchos países, incluso Estados Unidos. La Expo fue un éxito de participación sin discusión, contabilizándose cerca de 42.000 millones de visitantes. No menos impecable fue la organización de los Juegos Olímpicos de Barcelona, que consiguió la sede al cuarto intento y que supo transmitir la imagen de la nueva España, dinámica y moderna, desterrando definitivamente viejos estereotipos.
Estas trascendentales celebraciones culminaron con los actos conmemorativos del Quinto Centenario del Descubrimiento de América y la Capitalidad Europea de la Cultura de Madrid, completándose así el año de mayor resonancia internacional de España del período democrático.
Tras los fastos de 1992, todos los días se cerraban empresas y cada veinticuatro horas se perdían mil puestos de trabajo. Quedaba así en evidencia la “cultura del pelotazo” un redil en que cualquiera podía invertir en negocios de dudosa limpieza, rentabilizando rápido y desproporcionadamente lo destinado, y mucho más si se amparaba en el PSOE como medio de promoción social o acceso meteórico a puestos de influencia y poder. González llego a decir que había “más altos cargos públicos ocupados por miembros del PSOE que militantes registrados en diciembre de 1976”. La corrupción se hizo incontenible.
Además el deseo de profundizar en la integración europea llevo al Gobierno a asumir el Tratado de Maastricht de 1991. Para ello había que acentuar los sacrificios exigidos a la población mediante una política de austeridad orientada al cumplimiento de los criterios de convergencia económica. Todas estas circunstancias dieron como resultado la aplicación de una política restrictiva que , unida a la coyuntura de recesión que vivía Europa, acabaron con el adelanto de un nuevo proceso electoral general, cuya convocatoria se fijo para el 6 de junio de 1993.
El 01-04-93 fallecía de un cáncer de laringe don Juan de Borbón, conde de Barcelona, padre del Rey.
Los socialistas se sentían amenazados y con serio riesgo de perder las elecciones, por lo que había que sacar “un conejo de la chistera” y ese conejo era Baltasar Garzón. Este acepto, viéndose el abanderado de la anticorrupción en España y le pidió carta blanca al presidente para limpiar el partido, y este le dio su bendición. La noticia cayó como una bomba, ocupo el puesto número dos por Madrid, detrás de González y por delante de pesos pesados como Javier Solana o Joaquín Almunia.
El 6 de junio, las urnas se burlaron de las encuestas, y el PSOE consiguió 159 escaños frente a los 141 del PP. Por primera vez el PSOE perdía la mayoría absoluta, y fue cuando Felipe pronuncio su famosa frase: “haber entendido el mensaje” que los españoles le habían transmitido. Pero lo cierto es que no se enteró de nada.
Una de las novedades del proceso electoral fue la celebración del primer debate televisivo entre los dos principales candidatos. En la primera aparición Aznar gano ampliamente el combate, ante un González que el día anterior cuando regresaba de Las Palmas el avión tuvo un problema de despresurización en cabina, lo que obligo a planear durante más de media hora. A los sietes días tuvo lugar el segundo debate y el presidente ganó por goleada.
Un mes después Garzón fue nombrado delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. Pero eso no era lo que él buscaba… o lo que le habían prometido. Sus informes no eran leídos por nadie, sus llamadas telefónicas no conseguían respuesta y la burocracia le ataba las manos. En mayo del 94 tiró la toalla, desencantado con la “actitud pasiva del presidente respecto de la corrupción. Felipe me ha utilizado como a un muñeco”. Y regresó a la judicatura. Pocas semanas después, España estaba con los pelos de punta. Empezó a dictar órdenes de prisión como el que hace rosquillas y de su mano estallo el caso GAL, que provocó la mayor crisis en doce años de Gobierno socialista.
Consiguió que Amedo y Dominguez recuperasen la memoria al ver que nadie se solidarizaba con ellos y decidieron tirar de la manta, sus testimonios llevaron a la cárcel al ministro del Interior y al secretario de Estado de Seguridad, Barrionuevo y Vera. El juez llegó a señalar la existencia de un “señor X” como supuesto ideólogo de la trama, aunque no pudo resolver su identidad por falta de pruebas. Algunos medios de comunicación lo llegaron a relacionar con Felipe González. Aquella guerra sucia se cobro más de 20 muertos del entorno de ETA y destapó terribles historias sobre torturas y detenciones violentas. El escándalo GAL dañó para siempre al PSOE, que trece meses después caía derrotado en las urnas.
En diciembre del 93 el Banco de España interviene Banesto tras descubrir un agujero en caja de más de 600.000 millones de pesetas, Mario Conde no dejo de llamar al presidente que no se puso al teléfono. Conde pasó de ser un referente para estudiantes y jóvenes empresarios a convertirse en un delincuente procesado por fraude. En 1997 comenzó uno de los juicios más importantes de la historia financiera de España, el proceso duró nueve años y Conde fue condenado a veinte años de prisión.
El Gobierno se enfrentaba a una segunda huelga general con un paro en febrero de 1994 de 3.700.000 parados. Luis Roldán, ex director general de la Guardia Civil y uno de los mayores sinvergüenzas convictos y confesos de este país se fugaba poco antes de comparecer en el Juzgado y ETA asesinaba a Gregorio Ordóñez, presidente del PP en Guipúzcoa y lo intento con José María Aznar por medio de una potente bomba que no pudo con el blindaje de su coche.
El 18-03-95 la infanta doña Elena de Borbón se casa en Sevilla con don Jaime de Marichalar y durante el segundo semestre del 95 España se hace cargo por segunda vez de la presidencia de la Unión Europea, cerrándose el ciclo con el acuerdo de los Quince en Madrid, y por unanimidad, del nacimiento del euro como moneda única.
Ese mismo año Javier Solana abandona su cargo como ministro que ejercía desde 1982 para ser nombrado secretario general de la OTAN, cuyo nombramiento tuvo mucha polémica al ser uno de los autores una década antes del documento: “50 razones para decir NO a la OTAN”. Para Nº Ángeles, Solana forma parte de la tribu de lo que ellos llaman “grandes discapacitados” que tienen un serio problema de invidencia, además de ser sordos y mudos; él pertenecía a los de alto standing, los demás no existían para él, parece ser que con la edad ha ganado en calidad humana y ahora es un hombre amable y respetuoso con sus semejantes. Cuenta la anécdota de que su Secretaria se rompió una pierna y durante cinco semanas que estuvo escayolada y con muletas jamás le preguntó nada.
El PSOE estaba herido de muerte y la puntilla se la puso el nacionalismo catalán, Pujol retiró su apoyo al Gobierno negándose a aprobar los Presupuestos Generales para 1996 y obligando a González a convocar elecciones anticipadas.
El 03-03-96 el centro-derecha ganaba las elecciones, pero para sorpresa general el margen de victoria del PP fue mínimo, ganando por 156 frente a 141 diputados. De ahí la “amarga victoria” del ganador frente a la “dulce derrota” del perdedor que fueron las conclusiones sacadas por los analistas y Aznar salio nombrado presidente con el apoyo parlamentario de los nacionalistas catalanes y vascos, poniendo fin a catorce años de hegemonía socialista y a la legislatura del “Váyase, señor González”.
En febrero del 96 ETA secuestraba a José Antonio Ortega Lara, funcionario de prisiones y asesinaba a los socialistas Fernando Múgica y Francisco Tomás y Valiente. Todas las buenas gentes de España salieron a la calle con las manos pintadas de blanco.
González las últimas semanas parecía triste, pero aliviado, como aligerado de una pesada carga, muy pocos le acompañaban aquellos días: José Enrique Serrano, su jefe de gabinete, Alfredo Pérez Rubalcaba que traspasaba los poderes a Francisco Álvarez-Cascos y Rosa Conde, con la que siempre tuvo una atracción especial que trascendía de lo puramente profesional, y con la que incluso se encerraba con pestillo en su despacho.
El cambio de poderes se realizo con absoluta normalidad, los González invitaron a los Aznar a almorzar en su casa con el fin de conocer sus próxima vivienda. Todo el papel acumulado durante tantos años, salvo los documentos históricos que se enviaron al Archivo General fueron destruidos en hornos crematorios baja la vigilancia del personal de la Secretaria del presidente, y la documentación privada se fue con el presidente.
Luis María Ansón dijo en una ocasión: “A Felipe González se le echo del poder literalmente”, los españoles no podíamos permitirnos salir de cuarenta años de Franco para entrar en la treintena de Felipe. Un grupo de periodistas que se hicieron llamar Plataforma de Defensa del Derecho a la Información de los Ciudadanos y de la que formaban parte los directores de los principales medios de comunicación españoles conservadores se reunían periódicamente para planear la estrategia que erosionara al Gobierno y acabara con su presidente. El Partido Popular tomó nota del poder de los medios de comunicación y de la necesidad de mantenerlos bajo control.
González se despidió de sus votantes la noche electoral con un “hemos sido dulcemente derrotados, pero volveremos”. En el 34 Congreso de su partido, en junio de 1997 dimitió por sorpresa y fue sustituido por Joaquín Almunia, renunciando posteriormente a su acto de diputado. Fue nombrado embajador para la celebración del bicentenario de América en 2007 y ese mismo año la Unión Europea le nombro presidente del Grupo de Reflexión sobre el futuro de Europa. Es autor de varios libros, como “El socialismo” “El futuro no es lo que era” o “Memorias del futuro”. En 1993 fue distinguido con el Premio Carlomagno por al CEE, siendo el tercero después de Salvador de Madariega y su Excelencia el Rey, y rechazó el título nobiliario que le oferto el Rey.
Es la hora de hacer balance y el resultado para España es abrumadoramente positivo. La Transición proporcionó el cambio político necesario, pero Felipe y sus quince Gobiernos consiguieron la gran transformación que hizo grande a nuestro país; proporcionó un Estado del Bienestar y los instrumentos necesarios para alcanzar la libertad plena, siendo considerado uno de los padres de la Europa moderna. Todos los medios de comunicación resaltan su carisma incuestionable y una popularidad que, pese al desgaste que supone el poder, se ha mantenido en cuotas muy altas.

4.- José María Aznar López.
(Solo le pido a Dios, que la guerra no me sea indiferente ……)

“Yo soy el milagro” declaró a The Wall Street Journal en mayo de 1997. Y el milagro se hizo carne y habitó entre nosotros. Finalmente, José María Aznar llegó a La Moncloa investido como el presidente del Gobierno de España número 76 y el cuarto del período constitucional de 1978. Altiva y firmemente agarrada del brazo de su marido llegó Ana Botella, un marido ganador que la había convertido, por fin, en la primera dama de España; a su juicio, la Reina no cuenta, porque la monarquía no es elegida por el pueblo.
Y Aznar se lo tuvo que currar desde el principio, porque la aritmética electoral y el reflejo parlamentario que de ella se derivaba no se lo pusieron nada fácil. Los nacionalistas, como siempre, sin dar nada gratis e intentando poner contra las cuerdas a cualquiera con tal de sacar tajada, les da igual sumar con el PSOE o restar con el PP. Su habilidad fenicia proviene de una larga experiencia con la que han obtenido bajo el paraguas de Ley d´Hont pingües beneficios. En este clima Aznar practicaba el catalán en la intimidad.
Aznar es hijo del periodista navarro Manuel Aznar y nieto del periodista, político y diplomático de mismo nombre. Su madre Elvira López y su familia materna provienen de Asturias. Él nació en Madrid el 25-02-53, estudio en el colegio Nuestra Señora del Pilar y Derecho en la Universidad Complutense. En su más tierna infancia militó activamente en el Frente de Estudiantes Sindicalistas y reivindicó el pensamiento original del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. En 1976 después de licenciarse en Derecho sacó plaza como inspector de finanzas del Estado. Conoció a Ana Botella en el viaje fin de carrera y se casarón en 1977. Tienen tres hijos: José María (1978) Ana (1981) y Alonso (1988). En enero de 1979 Aznar se afiliaba a Alianza Popular, meses después de que lo hiciera su esposa, que trabajaba como técnica de la Administración del Estado.
Estuvo destinado en Logroño destinado como funcionario, en 1982 y 86 escaño por Ávila y en 1987 se convirtió en Presidente de la Junta de Castilla y León. Fue designado candidato a la Presidencia del Gobierno en 1989 y 1993 en el que la rozo con la punta de los dedos. Salió ileso de un atentado de ETA que repitió el protocolo realizado con Carrero Blanco veinticinco años antes. No contentos ETA intento en el 2001 derribar el avión con un lanzamisil tierra-aire, pero el arma comprado a traficantes irlandeses tenía un defecto en el mecanismo de tiro y no les funciono.
La familia Aznar llegó a palacio completa, incluidos la pareja de perros cocker Zico y Gufa, obsequió del alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, tras el fallecido atentado de ETA en 1995 y que han tenido gran protagonismo en su estancia allí.
En el nuevo Gobierno destacan dos puntales principales, en los que el presidente hará descansar las buenas marcha de todos sus proyectos para la legislatura, recogidos en el discurso de investidura: el vicepresidente primero y ministro de la Presidencia, Francisco Álvarez-Cascos y el vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Rodrigo de Rato. El equipo habitual con sede en el complejo presidencial lo componía: Carlos Aragonés, Director del Gabinete, Francisco Javier Zarzalejos, secretario general y Miguel Ángel Rodríguez, portavoz.
Cabe destacar que en abril de 1989 un grupo de jóvenes desconocidos, conocidos como “el clan de Valladolid” tuvieron la idea de montar una especie de instituto que creara pensamiento para la entonces AP pero a su margen. Acababa de nacer, ni más ni menos, que la famosa FAES, Fundación para el análisis y los estudios sociales. Al llegar a Madrid, Aznar estaba solo y aunque el partido dispusiera de otras fundaciones, él aposto por FAES y trajo a su gente a Madrid; eran cultos, atildados, de ideología neoliberal y convicciones morales colindantes con el Opus Dei, la mayoría solteros.
Una vez ganadas las elecciones el núcleo duro de FAES aterrizo en La Moncloa, y así llegaron Cortés, Aragonés, Timermans, Elorriaga, Tomé, Pilar del Castillo y otros. Con su credo cristiano, liberal y patriótico español, con un liberalismo radical en economía y una auténtica obsesión por las privaciones y ante la vida, una actitud muy conservadora y un aroma a Opus que se materializaba en la pura satisfacción por el trabajo. Llegaron a tener tanta influencia que consiguieron desbancar a Cascos, último reducto fraguista, como secretario general del PP, y eso no era absolutamente fácil. Una vez en la Moncloa guardó a FAES en un cajón, tenía el Estado.
Carlos Aragonés, fue su sombra alargada, con una finalidad garantizada, listo y sin ambición por ascender en el escalafón; era el fontanero mayor, así que su influencia es máxima y amplísima la gama de asuntos bajo su jurisdicción. De misa dominical, su vertiente religiosa facilitaba sus relaciones con Ana Botella, que apreciaba especialmente su amistad. Su única ostentación profesional era el coche oficial para desplazarse hasta su domicilio.
A Zarzalejos se le consideraba el ideólogo del presidente en todo lo relacionado con el problema vasco, de dónde procedía, a lo que también apoyaba su período como agregado de información de la Embajada de España en Londes dónde vivió el proceso de paz del IRA. Fue el encargado de gestionar la tregua declarada por ETA en septiembre de 1998.
Miguel Ángel Cortés, considerado el descubridor de Aznar ocupó la Secretaría de Estado de Cultura, pero estaba más en Moncloa que en el Ministerio, además de sus labores era el encargado de organizar la multitud de saraos en los que participaba el presidente. Esa fue la etapa en la que la Moncloa vivió su máximo esplendor cortesano. Sus puertas se abrieron de par en par a unos colectivos de ciudadanos que, en mayor o menor medida, tenían la capacidad de convertirse en correo de transmisión de actitudes y planteamientos, muy al uso de la campaña electoral permanente en la que parecía vivir el país.
Miguel Ángel Rodríguez Bajón, fue nombrado secretario de Estado de Comunicación y portavoz del Gobierno con sólo treinta y dos años. Pero su precocidad venía de lejos, ya que ocupó el cargo paralelo en la Junta de Castilla y León con veintidós y la dirección de Comunicación del PP con veinticuatro. Su capacidad para crearle problemas al Gobierno, le puso al borde del precipicio y Aznar no tuvo más remedio que empujarlo al vacío antes de que le arrastrara con él, dada su imprudencia reiterada y su incapacidad para aportar sosiego.
En cuanto a la jefa del equipo, esta era Milagros Rodríguez Falcón, gran sorpresa al no ser la secretaria de siempre de Aznar. Sus cualidades: fe ciega en el PP y en su jefe, dedicación absoluta, experiencia en la Secretaría de Fraga. Inconvenientes: desequilibrio emocional, comportamiento absolutamente incompatibles con la dirección de un equipo de trabajo, una religiosidad llevada hasta el fundamentalismo y sospechas fundadas de síndrome de Diógenes. Ante esta locura el equipo se marco sobrevivir con dignidad a las circunstancias y sobre todo en poner cordura y sentido de la responsabilidad al funcionamiento de la Presidencia del Gobierno. Un ejemplo de la forma de ser de Milagros, fue su incorporación al cabo de diez días, bajo amenaza facultativa al trabajo después de un tumor cerebral, enfermedad que afronto prácticamente sola.
Aznar llegó al poder como un político resuelto a no suscitar reacciones desmedidas sobre su persona, ni a favor ni en contra. Si algo le definía su autodisciplina y su capacidad de trabajo. Gracias a su pormenorizada organización, sacaba el máximo partido al tiempo, que dedicaba a un sinfín de tareas de las que, en otras etapas y con otras costumbres, nunca se hubiera ocupado el presidente del Gobierno. Como para todo en la vida, en el punto medio está la virtud, y el afán de controlar tanto puede acabar derivando en incapacidad para delegar, además de rayar en la desconfianza.
Aunque ya heredó una coyuntura en la buena dirección, el equipo económico de Aznar, con Rato a la cabeza, la condujo por una senda que, casi inmediatamente, produjo resultados positivos en forma de crecimiento económico y saneamiento financiero, lo que permitió a España afrontar con confianza el cumplimiento de los criterios de convergencia requeridos para participar en la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria el 01-01-99. En mayo del 98 España fue certificada como uno de los once Estados de la futura zona euro, lo que trajo consigo que la economía nacional experimentara un giro revolucionario.
El paro también comenzó un descenso sensible, y en el plazo de tres años se completo un calendario de privatización de las llamadas “joyas de la corona” de titularidad pública, lo que aporto 5 billones de pesetas. Endesa, Repsol, Aceralia, Argentaria, Indra, Tabacalera, Hunosa, Correos o Telefónica, todas ellas se vendieron en el extranjero como reflejo del dinamismo de la España de Aznar. El peso del Estado en la economía retrocedía y había que buscar influencia en poderes fácticos, y RTVE alcanzo límites insospechados de manipulación y sectarismo a favor del Gobierno y de su partido, reconocido incluso por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.
“España va bien” repetía el presidente sin cesar, y lo cierto es que España empezaba a funcionar como un reloj. Económicamente los resultados fueron rápidos y llamativos, fruto de la política inteligente de Rato y en el plano social se realizó un pacto con los sindicatos sobre pensiones hasta el horizonte de 2011.
Mientras tanto, en junio de 1997, Felipe González abandona la Secretaría General del PSOE y un ciclo dentro del partido, que pasa a manos de Joaquín Almunia.
Las relaciones de Aznar con sus principales socios parlamentarios, nacionalistas vascos y catalanes, se fueron deteriorando hasta que el PP alcanzó cotas de enfrentamiento sin precedentes que llevaron a la desaparición del mero diálogo normal entre instituciones. Acusó al PNV de ser incapaz de plantarle cara a ETA y de no romper lazos con Herri Batasuna. El martirio de los concejales del PP en el País Vasco no le hizo retroceder ni un ápice y su política firme y rotunda mereció el respaldo de la opinión pública de la ciudadanía en bloque contra el terrorismo.
En este punto álgido, un 10-07-1997, la banda terrorista secuestró a Miguel Ángel Blanco, joven concejal de Ermua (Guipuzcoa) y amenazó con matarle en cuarenta y ocho horas si no se producía el acercamiento de los presos etarras a las cárceles vascas. La sociedad española se echo a la cara, y el Gobierno, con su Ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, fue firme en la decisión de no ceder ante la presión de los terroristas. Mandatarios europeos y de todos los continentes enviaron mensajes de apoyo y solidaridad, el mundo entero estaba con Aznar y el pueblo español.
El 12 de julio a las 17.10 horas saltaba la temida noticia, recibió dos disparos en la cabeza, de los que falleció en la madrugada. España entera se echo a la calle, como jamás lo hizo desde el 24-02-81. El Parlamento Europeo dos días después expulsó de la Cámara al eurodiputado de Herri Batasuna, Karmelo Landa, con la etiqueta de persona non grata. En septiembre del 98 se firmó el pacto de Estella-Lizarra basada en el acuerdo de Irlanda del Norte y ETA declaró una tregua literal, al sentirse acorralada. Tregua rota quince meses después.
Dos días antes del asesinato, comenzaron en Palacio los preparativos de la cumbre de la OTAN que estaba a punto de celebrarse, Clinton llego consciente de su prepotencia intento mostrarse sencillo y caer bien, aunque en las negociaciones era inflexible. Al final todo salió bien, misión cumplida.
Los Aznar en sus vacaciones disfrutaban aparte del coto de Doñana, en la soberbia villa de Playetas de Bellver, propiedad del dueño de Porcelanosa, un paraíso donde la playa y la montaña se abren al mar y al cielo del Mediterráneo, ubicada entre Oropesa y Benicasim. Como jefe de Estado, paso cinco veranos en Oropesa y los otros tres en Menorca. Para concluir las vacaciones final de fiesta en el monasterio de Silos, por mediación del ministro de trabajo Juan Carlos Aparicio y el comienzo del curso en Quintanilla de Onésimo.
439 días duro la tregua de ETA, a pesar de la flexibilidad y de las buenas muestras, ETA no acudió a un segundo encuentro de diálogo y el 28-11-99 levantó el alto fuego y el 22-01-2000 asesinaba a un teniente coronel en Madrid. Después del fracaso el Gobierno con el apoyo escrupuloso del PSOE inició una batalla legislativa para poner cerco al entramado de la banda. Se firmo el “Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo”, y entre 2000 y 2003 se firmaron cuatro leyes importantísimas dirigidas a combatir al terrorismo en sus aspectos político, social, militar y financiero. Ello ha permitido detener a cientos de personas, desmantelar decenas de trama, desarticular más de cincuenta comandos y cerca de veinte redes de captación de infraestructuras, a la vez que ilegalizar Herri Batusana. Pero ETA no dejo de matar.
Por otro lado dos catástrofes medioambientales más importantes de la historia de España tuvieron lugar durante los Gobiernos de Aznar: los lodos tóxicos de las minas de Aznalcóllar en Andalucía y en desastre del naufragio del Prestige en Galicia. Uno ocurrió el 25-04-98 en la balsa de la mina de pirita, que apunto estuvo de llegar a Doñana y que había sido denunciada en varias ocasiones ante la Junta de Andalucía y el otro el 13-110-02 por el naufragio frente a la costa de la morte provocando el peor desastre ecológico ocurrido en España, en el que se mando sacar al barco fuera a mar dentro. El movimiento ciudadano Nunca Mais nació de la indignación contra el Gobierno y la pésima gestión del desastre, en el que Aznar tardó un mes en aparecer por Galicia. Lo que si hubo fue un movimiento solidario sin precedentes para colaborar en la limpieza de las playas.
El papel protagonista de esta desafortunada historia fue Francisco Álvarez-Cascos, alías “Chato Salmones” por su afición a la pesca de los mismos, Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos prefirió el deporte y los toros, de los que llego a firmar asiduamente crónicas taurinas con el seudónimo de “Curro Pelayo”. En 1976 lo captó Manuel Fraga se dedicó a afianzarse en el organigrama del partido y conocer sus entresijos, obteniendo su culmen con la victoria de Aznar. Gran polemista, tuvo un papel destacado en los primeros años de la legislatura con un estilo brusco que no sintonizaba con la imagen del presidente de los primeros años y descontento con el funcionamiento del partido, presentó su dimisión como Secretario General, aunque sus correligionarios le llamaran “general secretario”.
En el 2000 se le dio la cartera de Fomento y su peor momento lo vivió con el Prstige, en el que nunca fue perdonado por la opinión pública por su desdén de permanecer cazando en los Pirineos durante el desastre. Hombre de carácter fuerte y autoritario no se escondía ante nada y era tremendamente odiado por los perros de Aznar que le ensañaban los colmillos nada más verlo. Lo que si hay que reconocerle es la brillantez de su sólido plan de infraestructuras 2000-07 por el que se le ha considerado el mejor ministro de Fomento de la historia de España. El “doberman” de la política se mostraba tierno y fogoso en sus relaciones personales, y primero contrajo matrimonio con Gema Ruiz, 27 años más joven que él, divorciándose de su anterior esposa y luego se volvió a casar en 2006 con María Porto.
El otro vicepresidente durante los ocho años, Rodrigo Rato, era un hombre amable, educado, equilibrado y de vida personal estable. Fue el auténtico artífice de la exitosa política económica y su gestión esta considerada como una de las más destacadas de la historia democrática de España. A finales del 2003 su nombre fue barajado como sucesor de Aznar, renunciando posteriormente a su escaño y siendo nombrado director gerente del Fondo Monetario Internacional, cargo con rango protocolario de jefe de Estado y uno de los máximos puestos de responsabilidad internacional a los que ha accedido un español.
En las elecciones del 12-03-2000 el PP consiguió 183 escaños y 10 millones de votos, una mayoría absoluta aplastante, sin duda el premio a cuatro años de bonanza y estabilidad económica y el beneplácito para pertenecer a la eurozona desde el mismo día en que la moneda única se pusiera en circulación. Tras los resultados PSOE e IU eligen nuevas cabezas visibles, siendo elegidos José Luis Rodríguez Zapatero y a Gaspar Llamazares.
Zapatero salió elegido en el 35 Congreso Federal, con 39 años no representaba a ninguna de las viejas familias del partido y salió con el 41,69% de los compromisarios frente a los 40,79% de José Bono.
Llegó el temido “Efecto 2000” en el que se pronosticaba una catástrofe económica y un eventual colapso de los sistemas computarizados, y su peculiar solución costo más 70.000 millones de pesetas e incluso se creó un gabinete de crisis, en el que Cascos, Acebes como ministro de Interior y el presidente pasaron la nochevieja en el bunker, levantándose el 7 de enero sin que nada ocurriese.
Ana Botella desde que su marido tomó posesión del cargo ella lo hizo de todo lo demás, y resuelta a dejar su impronta, no dejo títere con cabeza. En Palacio cambió toda la decoración y le dio un aire recargado y ostentoso que tal parecía que el edificio había encogido de tamaño. El poder que ejercía sobre su marido en la sombra era tremendo y entre flashes y cámaras se movía como pez en el agua y mandaba y ordenaba con la naturalidad de quienes lo han hecho toda la vida.
Cuando se casaron era ella la que mantenía económicamente a la familia, y aunque ha pasado media vida siguiendo los pasos de su marido, nunca se ha resignado al segundo plano. Al contrario que sus antecesoras, acompañó al presidente en todos los viajes de Estado y organizaba personalmente cenas oficiales y actos públicos, además de colaborar con todo tipo de asociaciones y organizaciones de corte social. Cercana a los Legionarios de Cristo, facción ultracatólica y ultraconservadora, colabora activamente con Mensajeros por la Paz, a los que cedió desde su puesto de concejal del ayuntamiento de Madrid un edificio de por vida en el Rastro.
Nada más dejar la Moncloa escribió el libro “Mis ocho años en La Moncloa” en la relata anécdotas y recuerdos de la vida en Palacio, además de sus impresiones y valoraciones sobre determinados acontecimientos políticos nacionales e internacionales de aquellos años.
La legislatura comenzó con la visita de Vladimir Putin en su primera visita oficial a España, en la que quiso dejar bien claro a él y todos los líderes europeos que se iba a encaminar hacía la plena democratización, en un verdadero Estado de Derecho y en un factor de estabilidad internacional. Su mujer ex azafata y doctora en Filología Hispánica visitaba Alcalá de Henares, con la que soñaba visitar siempre. Cabe destacar que el almuerzo oficial es en La Moncloa y la cena en el Palacio de Oriente oficiada por Sus Majestades los Reyes y sólo los jefes de Estado utilizan el Rolls Royce de Franco y se alojan en El Pardo.
Las costumbres han sido diferentes en los almuerzos oficiales en los diferentes presidentes, Felipe nunca utilizaba flores para decorar la mesa, lo hacía con sus bonsáis. Aznar tuvo la mejor bodega de Palacio y siempre había una tabla de quesos antes del postre. Lo que unía a Felipe y Aznar era terminar los almuerzos con un habano, al ser ambos fumadores de puros.
En su delirio criminal a lo largo del año 2000 ETA asesinó a todo tipo de personas llegando incluso al ex ministro Ernet Lluch, defensor a ultranza de la paz y la libertad.
En este período se aprobó la Ley de Extranjería y se suprimió definitivamente el servicio militar, normas históricas por su incidencia en la vida de los ciudadanos. A partir del 01-01-02 todos los soldados serían profesionales, poniendo fin a 231 años de existencia del servicio militar creado en 1770 por Carlos III.
La llegada al poder de Bush a EEUU en enero de 2001 actuó como catalizador de unas ambiciones en política exterior para España no mostradas anteriormente por Aznar, en el que se desmarcó abiertamente de sus socios comunitarios entablando unas relaciones bilaterales con los americanos que fueron más allá de la pura cordialidad.
El 11-09-2001 se producen los atentados de la organización islamista-terrorista Al Qaeda, liderada por Osama Bin Laden, contra Nueva York y Washington con el ataque mediante dos aviones a los torres gemelas. El presidente fuera de España en los Balcanes regreso de inmediato a Madrid. Ante los ojos de la opinión pública nacional y extranjera el presidente se presentó como un adalid de la lucha antiterrorista y la ciudadanía conoció por sorpresa que nuestro país aparecía en los sumarios de la trama terrorista que preludió el 11-S. Por todo esto, España tenía que ir en esta encrucijada histórica hombro con hombro con quién representaba la quintaesencia de Occidente.
El uno de enero de 2002 más de 300 millones de ciudadanos compartiríamos una moneda única y en además en el primer semestre España asumía la presidencia de la Unión Europea por tercera vez. Europa daba un paso de gigante en su unidad y el manejo del dinero nos acercaría más a los demás ciudadanos del continente. La Unidad Económica y Monetaria, vieja aspiración europeo y formulada por primera vez en la Cumbre de los jefes de Estado de la Haya en 1969, se había convertido en realidad.
La saneada economía permitía no solo no perder el tren de la historia, sino viajar en primera clase y mirar de igual a igual a los que históricamente siempre habían ido por delante.
La moderación del primer gobierno del PP en minoría, obligado a pactar con otros interlocutores políticos y sociales, empresarios y trabajadores, permitió a Aznar obtener la deseada mayoría absoluta. Y paradójicamente la consecuencia inmediata fue la desaparición de la moderación. El escenario se convirtió en imposición injustificada y el ambiente en tensión irrespirable, sin posibilidad alguna de negociar nada. La huelga del 20-06-2002 fue un gran éxito sindical, a pesar de las amenazas del ejecutivo, que llego a aprobar un Real Decreto Ley, conocido como el “Decretazo” para evitarla y que luego fue anulado por el Tribunal Supremo. La huelga y el decretazo marcaron un punto de inflexión en la buena estrella de Aznar.
El 11-07-2002 un destacamento de gendarmes marroquíes desembarcan en el islote Perejil, un promontorio deshabitado al oeste de Ceuta. Aznar pidió a Rabat que dispusiera su actitud sin recibir respuesta e hizo un despliegue diplomático que hizo que la OTAN y la Unión Europea pidiese a Marruecos su retirada, que igualmente no obtuvo respuesta. El 17-07-02 Aznar ordeno al ministro de Defensa, Federico Trillo, el ataque al islote, y a la mañana del 18 soldados del Grupo de Operaciones Especiales tomaron Perejil sin disparar un solo tiro.
La conclusión de esta crisis, la más grave entre ambos países desde la Marcha Verde en 1975, parece fundarse en el intento de Mohamed VI de poner a prueba la capacidad de respuesta. Si esta no se llega a producir, es casi seguro que Marruecos habría avanzado en otras tentativas… tal vez hacía Ceuta y Melilla.
En la navidad de 2001 la familia Aznar se fue de vacaciones a Baqueira Beret y su hija Ana le confirmo a su madre, que se iba a casar en septiembre con Alejandro Agag, entonces ayudante del presidente y ex secretario general del Partido Popular europeo. Aznar cuando se entero quedo preocupado, su hija aún no había acabado la carrera de Psicología y él era once años mayor que ella y con una gran fama de donjuán.
La opción era una boda íntima o una boda digna de una Princesa, y así fue. Gran revuelo en el equipo de trabajo, eso significaba entre otras cosas modificaciones en las vacaciones. La boda tuvo lugar el 05-09-02 en la basílica del monasterio de El Escorial y el banquete en la finca de Los Arcos del Real a escasos kilómetros del monasterio. Más de mil invitados a una ceremonia presidida desde un lugar de honor por los Reyes y concelebrada por el presidente de la Confederación Episcopal Antonio Rouco Varela y seis sacerdotes más. Ana Botella consiguió la confirmación de los Reyes, que no pudieron delegar en el Príncipe encarriló la asistencia de otros muchos, pocos podían decir no a un acto en el que se daban cita todos los poderes del Estado, lo más granado de la política internacional, la banca y las finanzas y la créme de la créme del mundo del espectáculo. El encargado del ágape fue el restaurador José Luis.
En el XIV Congreso del PP Aznar confirmó que no se volvería a presentar como había prometido, sólo dos mandatos, dando el banderazo de salida, perfilándose en principio tres candidatos: Rajoy, Rato y Mayor Oreja.
A finales del 2002 el presidente obedeciendo a postulados exclusivamente personales y arrastrando con ella a ministros, diplomáticos y responsables políticos de toda índole, se alía con Bush en la “guerra preventiva” algo imposible de conciliar con la Carta de las Naciones Unidas ante la contrariedad de todos. Finalmente EEUU puso en marcha la operación “Libertad para Irak” con España involucrada desde su inicio, apoyando unilateralmente junto con Inglaterra a los americanos y en contra de la negativa de Naciones Unidas.
Alguien dijo en la Secretaría: “Si finalmente hay guerra, constará en los libros de Historia que fue en contra de la voluntad de los ciudadanos y precedida por manifestaciones históricas a favor de la paz”. No se conocía en la España democrática semejante divorcio entre un gobernante y la opinión popular. Al inicio del conflicto el periodista del mundo Julio Anguita Parrado y el cámara de Telecinco José Couso fallecían, uno por un misil iraki y el otro por uno americano.
El 25-05-03 partían desde Kabul 53 militares españoles que llevaban casi cinco meses de durísima misión en Afganistán como parte de la Fuerza Internacional de Paz ISAF, embarcando en un Yakolev 42D, fabricado en Ucrania veinte años atrás. Eran más que un rumor las noticias que llegaban a España respecto al pésimo estado de los aviones ex soviéticos alquilados para el transporte de las tropas. Hicieron escala en el aeropuerto de Manás en Kirguizistán donde recogían a otros 9 militares, partiendo hacía Turquía dónde harían una nueva escala. Todos murieron 72 militares españoles, 12 tripulantes ucranianos y uno biolurruso. La conmoción en toda España fue total y se declararon dos días de luto oficial.
Después vendrían los procedimientos judiciales iniciados por los familiares de las víctimas en relación con las irregularidades en la contratación de los aviones y las treinta identificaciones erróneas de los militares muertos, que alargaron y endurecieron cruelmente el drama por el que tuvieron que pasar las familias. Seis años después la Audiencia Nacional rechazaron las comparecencia en el juicio como testigos de José María Aznar y Federico Trillo y sentaba en el banquillo a tres militares médicos que asumían la responsabilidad de la mala praxis forense.
La carrera sucesoria continuaba, primero se cayó Mayor Oreja y luego Rato, por su desacuerdo en la postura sobre Irak y la aparición de la corruptela como Gescartera que mancho su impecable hoja de servicios y el 30-08-03 nombro como candidato a presidente a Mariano Rajoy, siendo nombrado Secretario General del partido el uno de septiembre. Zapatero se frotaba las manos, había apostado por Rajoy y había acertado.
El 25-11-2003 se celebraba en la Moncloa la I Cumbre hispano-polaca, los perros del presidente que se alteraban cuando había extraños, se escaparon del control y atacaron a todos los presentes. El presidente que llegó más tarde apeló a la comprensión de sus invitados, lo que casi cuesta un incidente diplomático.
En febrero del 2004 en una entrevista concedida a The Washington Post, llego a decir que el antiamericanismo reinante en Europa se explicaba por el resentimiento que despertaba en el viejo continente la condición de EEUU de imperio y superpotencia. Desde 1996 hizo quince viajes a tierras americanas entre visitas oficiales, particulares y encuentros multilaterales.
Las elecciones se convocaron para el 14 de marzo y todos los sondeos daban por segura la victoria del PP, quedando solo la duda de si revalidaría o no la mayoría absoluta.
Pero el jueves, 11 de marzo de 2004, tres días antes de la cita con las urnas, España se levantó con una de las más tristes noticias que un país ha de soportar, de esas que desgarran el corazón, hacen correr las lágrimas de dolor y rabia, y dejan una huella imborrable en la memoria colectiva. La muerte en Madrid de 192 personas y más de 1500 heridos de diversa consideración en las estaciones de tren de Atocha, el Pozo del Tío Raimundo y Santa Eugenia, como consecuencia de la explosión de diez mochilas bomba cargadas con dinamita.
La catástrofe terrorista, la mayor sufrida en España y en Europa en toda su historia, produjo una conmoción indescriptible entre las españoles y las televisiones ofrecían sin descanso imágenes propias de una zona de guerra. El nombre de ETA irrumpió en las mentes de casi todo el mundo como responsable de la masacre.
Arnaldo Otegui, portavoz de Batasuna, condenó los atentados sin paliativos y declaró estar seguro de que ETA no estaba detrás de los mismos y al periódico londinense en lengua árabe Al Quds Al Arabí, llegó un comunicado en nombre de Al Qaeda en el que se reivindicaba la “Operación trenes de la muerte” de Madrid y se felicitaba por haber conseguido golpear a uno de los más firmes aliados de América en su guerra contra el Islam.
El jueves 11, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidos aprobó por unanimidad una resolución en los términos más enérgicos condenando los atentados perpetrados por el grupo terrorista ETA, cuando antes nunca había condenado al terrorismo vasco. Parecía un éxito diplomático de Aznar que les había enviado una nota con la línea informativa que había divulgar.
El viernes 12 el dolor y la desolación de la población era insoportable y aparecían las primeras muertas de malestar por la aparente manipulación informativa del Gobierno. Con un criterio claro, Zapatero afirmaba que la respuesta política debía ser “diferente dependiendo de la auditoría de los atentados”. Ciertamente, la conclusión era fácil: si había sido ETA, el PP contaría con una rotunda victoria, pero si se demostraba que había sido un ataque terrorista islámico, haciéndose la conexión con la controvertida participación española en la guerra Irak, el voto se orientaría hacia el PSOE. El mismo día Aznar insistía en la auditoría de ETA y Acebes como ministro de Interior desvela que la dinamita era del tipo Goma 2, la utilizada por ETA. Once millones de personas se echan a la calle manifestándose y en Madrid los tres hijos de los Reyes encabezaban por primera vez una manifestación, emitiendo una hora antes ETA un comunicado en la que decía no tener ninguna responsabilidad en la matanza.
El sábado 13, día de reflexión, miles de personas convocados vía sms por los teléfonos móviles se concentran ante las sedes del PP exigiendo saber la verdad. Esa misma tarde Acebes hace pública la detención de tres marroquíes y dos indios y la localización de una cinta de video cerca de la mezquita de Madrid en el que Al Qaeda asumía la responsabilidad
Cerradas las urnas, se descubrió que el impacto electoral del 11-M fue mucho más negativo para el PP de lo imaginado. Con una participación del 77,2 % el PP perdió las elecciones con 148 del PP frente a los 174 del PSOE, que obtiene mayoría simple. En la noche electoral Rajoy asumió elegantemente su derrota y se ofreció a Zapatero para llevar a cabo una transición serena y leal. Aznar no apareció en público hasta una semana después para declarar que “había cometido errores de Gobierno y de partido” y que asumía la parte que le tocaba, aunque pronto retomaría su discurso virulento y autojustificativo para afirmar que el PSOE y un poder fáctico en la sombra (Grupo Prisa) había violado la jornada de reflexión para llevar el agua a su molino.
Para planchazo el de los Rajoy que habían dado por hecho la victoria y hacía ya semanas que se habían entregado las llaves de traspaso de inquilinos en Palacio en un almuerzo para conocer el servicio y los cambios a efectuar de adaptación a cada familia.
El proceso de Constitución del Gobierno de Rodríguez Zapatero estuvo acompañado por las secuelas del atentado del 11-M. El 3 de abril siete islamistas acorralados por la Policía en un piso de Leganés se inmolaron llevándose consigo un policía.
En cuanto a la actualidad de la familia Aznar, José María el mayor estudio CUNEF y se fue a Nueva York, trabaja como consultor de una importante compañía financiera, es afiliado del PP y socio del Barça con lo que rivaliza con su padre. Alonso trabaja en el Banco Santander y vive en Boadilla del Monte, cerca de sus padres. Ana es madre de tres hijos, acabó sus estudios de Psicología y vive en una mansión en el glamoroso barrio de Chelsea, dedicada a su familia. Los Aznar vendieron su piso en Arturo Soria y se fueron a vivir a un chalet a Pozuelo de Alarcón.
Hoy Aznar preside FAES, es presidente de honor del PP e imparte cursos sobre Europa en la Universidad de Georgetown, también esta en el Consejo de Administración el la multinacional News Corporation desde 2006 obligándole a renunciar a ser miembro del Consejo de Estado. Es propietario de la empresa Famaztella (Familia Aznar-Botella) que gestiona los múltiples libros que escribe. Es poseedor de numerosos premios y distinciones a nivel nacional e internacional.
No cabe duda de su balance positivo en materia económica y, muy posiblemente, su mayor activo sea la dura batalla que libró contra ETA, pero su principal problema radica en su carácter intransigente y antipático. Pasa por ser un hombre frío y enigmático, calculador e implacable. Resumiendo: que no cae bien. Y es posible que esta falta de carisma, de la que él es absolutamente consciente, forma parte del sustrato que le llevó a alinearse con Busch y Blair en un afán de notoriedad que le sacara de la mediocridad de una Europa donde su para era de mera comparsa.
González recibió en 1982 un país anticuado y una herencia militar complicada. Aznar en 1996 una situación económica deteriorada y el terrorismo en su fase más sangrienta. Pero, tras su marcha en 2004, a su sucesor le esperaba la ruptura del diálogo interno, un proceso autonómico en su punto de máxima crispación y una política exterior que había que reconducir, rehaciendo las alianzas para recuperar nuestro sitio en Europa.

5.- José Luis Rodríguez Zapatero.
(Defender la alegría como una bandera, defenderla del rayo y la melancolía …)

“Presidente, estas señoras son una auténtica institución”. Así les presentó en nuevo secretario general, Nicolás Martínez-Fresno, que ya había ejercido este papel en la última etapa de Felipe González, sí como también la dirección de Protocolo, durante bastantes años. El segundo acompañante José Enrique Serrano, igual o mejor de conocido, también alabo nuestro buen hacer. En fin, que éramos todos “perros viejos” en estos lides.
José Luis Zapatero es un hombre tranquilo, que gana extraordinariamente en la distancia corta. Es mucho más atractivo de lo que aparece en televisión y sus ojos, azulísimos, son limpios y sinceros. Su carisma es de otro tipo y su estilo no es el del líder arrollador que maneja masas. Zapatero se mueve en otros parámetros; irradia paz, sosiego y optimismo. Además de las elecciones generales, el PSOE había ganado un nuevo líder, después de una larga travesía por el desierto de la desorientación y la falta de liderazgo. Apoyado por 11 millones de votos, la cuota de sufragios más alta que nadie había sido capaz de aglutinar en unas elecciones, un dirigente sin hipotecas previas que aseguraba que el poder iba a cambiar cuando respondía a los jóvenes que le gritaban “Zapatero, no nos falles”.
Según dicen él único que de verdad confiaba en sus posibilidades de victoria era él mismo, estaba convencido de ello. No hay que olvidar que Zapatero, hasta ahora, no ha perdido jamás una votación transcendental.
A Palacio llegó una nueva mujer a tomar las riendas, Gertrudis Alcázar; de oídas sabían de su inteligencia y eficiencia, pero los comentarios que le precedieron se quedaron cortos. Su poder mediático es mucho, teniendo en cuenta que el presidente confía en su criterio ciegamente, aunque ella se mantiene en una posición de prudencia y discreción extremas.
El 18-04-2004 el presidente dio la orden que suponía el regreso para 1300 soldados que permanecían en Irak. El proceso de retirada se planeó escalonadamente y con una duración entre 30 y 50 días. El 2105-04 abandonó “sin novedad” territorio iraquí el último soldado. La noche anterior a la decisión Javier Solana, alto representante de la Unión Europea en política exterior y seguridad visito la Moncloa y valoraron información reservada para la toma de decisión final. Su credibilidad subió al hacer “honor a la palabra dada y mantener su promesa de presidir un Gobierno que nunca actuaría de espaldas a la voluntad de los españoles”. Tras el anuncio, cientos de personas se concentraron espontáneamente en la Puerta del Sol para celebrar la noticia.
Así comenzó la VIII Legislatura, y con un Gobierno singular, en el que formaban parte ocho mujeres, un Gobierno paritario, moderno, fiel reflejo de la sociedad actual.
El 20 de mayo el Pleno de Congresos aprobaba por unanimidad la creación de una Comisión de Investigación de los atentados del 11-M con el objetivo de esclarecer los acontecimientos anteriores y posteriores a los hechos, así como las actuaciones realizadas sobre ellos por los poderes del Estado. Y, lo más importante, la implicación que para la seguridad pública tuvieron y tendrían tales hechos en el futuro.
La boda de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón, contraería matrimonio con doña Leticia Ortiz Rocasolano, una joven periodista sin ascendencia noble ni sangre azul, acapararía la atención de todos los españoles, después de varios noviazgos frustrados y conatos de matrimonio. Por tratarse del heredero de la Corona, era de obligado cumplimiento, en la agenda previa al enlace, la visita institucional de los futuros esposos a las representaciones de los tres poderes constitucionales del Estado. El 18-05-04 visitaron la Moncloa y el presidente los felicitó en el brindis del almuerzo recitando unos versos de su poeta favorito José Luis Borges entresacado del poema “Los justos”. Días después de celebraba en la catedral de la Almudena de Madrid la boda real, sin sorpresas y pasada por agua.
En un encuentro cultural en la Serrada (Valladolid) los invitados hicieron una pintada de dibujos, Zapatero pintó con una brocha y pintura negra la línea espiral de un círculo sin fin. Al preguntarle por el curioso dibujo, respondió que esa espiral representaba su filosofía de la vida. Sin meternos en demasiadas profundidades, la explicación viene a ser que la línea circular significa el movimiento preferido por un hombre que huye del enfrentamiento directo y acostumbra a bordear las dificultades para acometer el problema desde una trayectoria envolvente que le permita acumular fuerzas y aliados. Él mismo y los que lo rodean son personas sencillas, humildes, sin pretensiones, y le irritan sobre manera la gente que pretende dar lecciones.
Zapatero nació en 1960 en Valladolid, porqué allí tenía su consulta el abuelo materno, un pediatra de prestigio, pero su familia residía en León, donde su padre Juan Rodríguez ejercía de abogado, siendo director de los servicios jurídicos del Ayuntamiento y decano del colegio provincial de abogados. Tiene un hermano y su pariente más conocido es su abuelo paterno, Juan Rodríguez Lozano, capitán del Ejército bajo el mando de la República ejecutado el 18-08-36 en León por los nacionales por negarse a participar en la sublevación de la ciudad. Su infancia transcurrió entre el colegio, sus veraneos en Asturias (Luanco y Gijón) y su gran afición al fútbol a la pesca y al contacto con la naturaleza.
En agosto de 1976, cuando los partidos políticos aún no eran legales y con solo 16 años, asistió a un mitin de Felipe González en Gijón, dónde nació su vocación y admiración por el líder socialista. En 1979 se afilió a las Juventudes Socialistas. Estudio Derecho con un brillante expediente y allí conoció durante la manifestación del 24-02-81 a su esposa Sonsoles Espinosa, también estudiante de Derecho. Fue profesor de Derecho Constitucional desde 1982 y en 1986 ocupó escaño por León, siendo el diputado más joven de la Cámara. Tras ocho años de noviazgo se casó con Sonsoles en la ermita de Nuestra Señora de Sonsoles en Ávila, disfrutando de una corta luna de miel en Sevilla, y tienen dos hijas Laura (1993) y Alba (1995).
Su despacho causa asombro en cuantos lo visitan por su sencillez, sus exiguas dimensiones y la funcionalidad de los muebles y objetos que lo componen. El presidente es constante y esforzado, como un corredor de fondo y posee una gran capacidad de sufrimiento y una habilidad para encajar los reveses sin pestañear. Un déficit importante es su mal manejo de los idiomas, que parece una constante en los currículos de nuestros presidentes. Su estilo es reflexivo, muy didáctico, enemigo de los golpes bajos y abierto al diálogo, facetas todas estas que el acarrean tantas críticas internas y externas como apoyos en los que se le valoran su perseverancia y la contención verbal.
Los principales puntos de su declaración de principios, su “Nueva Vía” con el que consiguió el respaldo de su partido fueron: Construir una sociedad que acepte a los inmigrantes; dar prioridad a la educación y crear empleo estable; proporcionar a los padres más tiempo para pasarlo con sus hijos y ancianos: promover la cultura; convertir a España en un país admirado por ayudar a los más necesitados; ayudar a estos con iniciativas de calidad; fomentar la democracia, adecentar la política y promover los valores por encima de los intereses coyunturales. Todo esto se traduce en los desafíos de un nuevo Gobierno que ha promovido las leyes más avanzadas en materia social, y en mayor número de la historia de la España democrática.
El 28-12-04 se aprueba la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral sobre la Violencia de Género. Aprobada por unanimidad, en ella se hace especial hincapié en las políticas educativas que insistan en la igualdad y en el respeto a los derechos de la mujer. Su aspecto más polémico: la discriminación positiva que se establece al penalizar el maltrato doméstico solo cuando el agresor es un hombre y la victima una mujer.
Otra Ley Orgánica, la 3/2007 supone la igualdad efectiva entre la mujer y el hombre, que el presidente dedicó a las mujeres que a lo largo de la historia han luchado contra la discriminación de su sexo. Todos los partidos la ratificaron, excepto el PP que se abstuvo.
La Ley 13/2005 de 3 de julio, posibilito el matrimonio entre personas del mismo sexo, y por extensión, otros derechos como la adopción, la herencia y la pensión. Manifestaciones a favor y en contra, oposición de la Iglesia y el recurso del PP ante el Tribunal Supremo no pudieron evitar que desde la aprobación de la misma 12648 (a finales del 2008) parejas del mismo sexo contrajeran matrimonio en España.
La Ley 15/2005 de 8 de julio, modificaba el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de Separación y Divorcio. Se trataba de agilizar los trámites y facilitar la disolución del vínculo, saltándose el período de separación como paso previo obligatorio y eliminando la necesidad de alegar causas para obtener el divorcio. O sea, que a los matrimonios heterosexuales se les facilitaba la ruptura y a los gays la boda. ¡ En fin, el mundo al revés!.
La Ley 28/2005 de 26 de diciembre, conocida como Ley Antitabaco, se dirigía fundamentalmente a la prohibición de fumar en los centros de trabajo, y en otros lugares públicos, dónde se habilitarían lugares para fumadores, en fin un lío. Las Comunidades Autónomas son las responsables de vigilar la Ley y ello ha llevado por el comportamiento de las mismas a una de las situaciones más caóticas de Europa en la materia, causando inseguridad jurídica a los ciudadanos en función del lugar en el que residen.
Pero la reina de las leyes en cuanto a su aplicación absolutamente caótica, ha sido la “Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia”, aprobada el 20-04-06 y que inició su andadura gradual el 01-01-07. Puede que sea la ley de mayor importancia en un país que envejece a toda velocidad y que pretende sentar las bases para construir el futuro “Sistema nacional de atención a la dependencia” que financiará los servicios necesarios para las personas dependientes por enfermedad, vejez o accidente invalidante.
A principios del 2010 solo siete Comunidades Autónomas pagan las ayudas establecidas en la Ley, mientras que el resto continúa con los interminables trámites para los eventuales beneficiarios. Los más optimistas confían en aplicarla antes de acabar 2010. Una vez más, la organización territorial de España, dificulta el principio de igualdad y la solidaridad entre todos los ciudadanos, vulnerando derechos irrenunciables.
Otro punto escabroso y de debate fue la asignatura escolar de la Educación para la Ciudadanía, que no siendo una iniciativa del Gobierno, ya que es una recomendación del Consejo de Europa de 2002, pero si que fue llevada a cabo por la misma, con la firme oposición de nuevo de la Iglesia y del PP animando a los padres a la objeción de conciencia, que fue fallada en contra por el Tribunal Supremo el 28-01-09.
Y para hacer el triple salto mortal, el 31-10-07 se aprueba la Ley de Memoria Histórica. Esta no estaba en el programa electoral del PSOE en las elecciones, surgiendo de una Comisión Interministerial presidida por la vicepresidente primera María Teresa Fernández de la Vega, encargada de estudiar la situación de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo y buscar la rehabilitación moral y jurídica, además de la apertura de las fosas comunes en las que se suponen yacen los restos de los represaliados. En julio 2007 Rajoy prometía derogar la Ley si ganaba las elecciones, pero durante su tramitación parlamentaria el PP votó favorablemente varios de sus artículos.
El 30-03-06 en medio de una fractura insalvable, la reforma del Estatut de Cataluña se aprueba con 189 votos a favor, 154 en contra y 2 abstenciones, cumpliendo la promesa electoral el presidente. En cuanto a Euskadi el PSOE no estaba por la labor de permitir llevar a cabo el “Plan Ibarretxe” y el 11-09-08 el Tribunal Constitucional declaraba inconstitucional la ley que quería convocar un referéndum sobre la independencia. En cuanto a Andalucía se retiro el recurso contra la ley autonómica que prohibía la investigación con cédulas madres por parte de Andalucía. Zapatero no podía olvidar que Andalucía y Cataluña habían contribuido de manera significativa a su triunfo.
Las vacaciones del presidente vuelven a ser foco de centro de atención de los medios de comunicación, y más tras el polémico viaje del matrimonio, hijas y suegra a Londres en un Falcón de la Fuerza Aérea Española, en esta ocasión el destino era el Palacio de la Mareta en Lanzarote, cedido por Hussein de Jordania a su amigo el rey Juan Carlos y que pasó a formar parte del Patrimonio Nacional a partir de los ochenta. Diseñada por el arquitecto César Manrique, fue utilizado en diversas ocasiones por los reyes, falleciendo en la misma el 02-01-2000 la madre del Monarca doña María de las Mercedes, cuando pasaban allí todos las vacaciones de Navidad, y en el día en que José María Aznar y Ana Botella estaban invitados a almorzar.
Sonsoles Espinosa, da una primera impresión de dura, pero en cuanto sonríe y pronuncia las primeras palabras, es una mujer adorable, cálida y sencilla. Nació en Ávila en 1961 y su padre Rafael Espinosa Armendáriz, militar, fue destinado a León, aunque licenciada en Derecho, siempre ha sentido pasión por la música, daba clases de flauta en un colegio privado de León y formaba parte del coro universitario de la ciudad. Su traslado a Madrid fue duro y supuso el cambio de la placidez de la vida de provincias por el ajetreo de Madrid.
A raíz de los atentados islamistas de Madrid, Nueva York, Washington, Casablanca, Londres…. El 21-09-2004 el presidente español propuso, ante la 59ª Asamblea General de la ONU una alianza entre Occidente y el mundo árabe y musulmán que combata eficazmente el terrorismo internacional por otro camino que no sea el conflicto bélico. La propuesta recibió apoyos desde diversos frentes y el 20-10-05 las Naciones Unidas proclamaron una resolución en la que se llamaba a la comunidad internacional a hacer un mayor esfuerzo por la paz y el diálogo entre las civilizaciones, celebrándose posteriormente el I y II Foro de la Alianza en Madrid y Estambul como capitales promotoras de la iniciativa.
Igualmente tras un análisis de las condiciones, Zapatero decidió iniciar un proceso de paz con el intento de acabar con ETA mediante la negociación con la banda y su entorno, lo que motivo gran controversia multiplicándose las manifestaciones en contra del mismo. Zapatero pidió el apoyo expreso de la Cámara, que obtuvo a excepción del PP, de los sindicatos, de la iglesia católica y la ONU.
El 22-03-06 ETA anunciaba un alto el fuego permanente, pero ni ella ni su entorno daba un paso adelante a favor del plan y el 30-12-06 estallan un coche bomba en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas con dos fallecidos de nacionalidad peruana. El gobierno decide suspender las negociaciones y el portavoz de Herri Batasuna culpa al gobierno y se niega a condenar el atentado.
A lo largo de la VIII Legislatura el Gobierno se remodeló en seis ocasiones, manteniendo inamovibles a las dos personas sobre las que hacía descansar el programa electoral, los vicepresidentes María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes Mira.
María Teresa, primera mujer vicepresidenta de España, nació en Valencia en 1949, estudio Derecho, ingreso en la judicatura y en la Asociación Jueces para la Democracia, se afilió al PSUC en 1979 ocupando diferentes cargos desde entonces; su manera de hacer política ha roto moldes y es muy querida por sus compañeros, no es homosexual como se dijo y ha escrito obras sobre Derecho.
Pedro Solbes nació en Alicante y tiene una trayectoria política como pocos. Doctor en Ciencias Políticas y licenciado en Derecho. Ha sido subdelegado, delegado, consejero, asesor, vocal, secretario general, director general y todo un elenco de cargos y nombramientos, incluso alguno antes de la transición. Fue ministro de Agricultura y de Economía y Hacienda con Felipe González y Aznar le nombró comisario de Asuntos económicos y monetarios de la Comisión Europea y Zapatero aposto por él para dirigir la política económica. Su papel nunca fue cómodo, recibió muchas criticas desde sus propias filas y muchos han manifestado que su distanciamiento con el presidente era sobre diferencias criterios sobre medidas concretas de gobierno. Dimitió como diputado para no votar los Presupuestos Generales del 2010 y ahora preside la Junta de supervisión del grupo asesor europeo sobre información financiera.
Uno de los grandes retos de Zapatero en su primera legislatura pasaba por reconducir la política exterior española, en choque frontal con la del Gobierno anterior. Se acercó al tradicional bloque francoalemán y se distanció del Reino Unido, Italia y Polonia, socios tradicionales de los americanos. Su incansable ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos ha hecho una política de claro acercamiento a la ONU, de reencuentro con la Unión Europea y de cooperación con América Latina, el Caribe y Marruecos.
En diciembre de 2005 la Comisión Europea exigió a España la aplicación del IVA a la Iglesia católica que llevaba quince años haciéndose la remolona. Fernández de la Vega fue la negociadora ya que con Zapatero la iglesia no quería saber nada. Al final se llegó a un consenso entre las partes.
El 06-10-07 el equipo de la Secretaría que llevaba 25 años juntos trabajando, recibía la Cruz de la Orden del Mérito Civil concedida por el Ministerio de Asuntos Exteriores en reconocimiento a los servicios prestados a los presidentes del Gobierno y su contribución al sistema democrático español, a propuesta del secretario general Martínez-Fresno.
Todas las visitas oficiales a España de jefes de Estado o de Gobierno se planifican y organizan con detalle, pero hay alguna que traen más de cabeza a los funcionarios implicados, como la visita de Muammar Al-Gaddafi, presidente de Libia en diciembre de 2007.
Primero fue a Sevilla con agenda privada con su particular kit de salidas internacionales: una carpa, un camello, cinco aviones y un séquito de 350 personas, entre ellas su famosa “guardia amazónica” compuesta por 200 muchachas vírgenes expertas en artes marciales y armas de fuego. En Sevilla almorzó en su jaima con el ex presidente Aznar en agradecimiento al ser el primer líder internacional en visitarlo en Trípoli en 2003 tras el levantamiento del embargo impuesto por la ONU. En Madrid se alojo en el Prado, visito el Museo del Prado, se entrevisto con Zapatero y el Rey, y con empresarios con los que cerro acuerdos por miles de millones de euros y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón le entregó las llaves de la ciudad.
A Zapatero se le acusa de excesiva concentración de decisión política en su persona, de minusvalorar a su Gobierno y a la Administración, de no confiar en casi nadie y de vivir fuera de la realidad. Uno de los más duros en sus críticas es Felipe González que arremete contra el presidente acusándole de padecer el síndrome de la Moncloa mucho antes que ninguno de sus inquilinos. Este síndrome suele dar la cara a partir de la segunda legislatura y se hace especialmente resistente a cualquier antídoto si las urnas proporcionan la mayoría absoluta. Él único que no lo padeció fue Calvo-Sotelo, al que quizá no le dio tiempo.
A Suárez, convencido de sus axiomas, se le fue el tema de las manos y llegó a ofrecerse de nuevo al Rey, tras haber dimitido y asignado sustituto. Felipe derivó en un cierto caudillismo y el país se le quedo pequeño por lo que prefirió ampliar horizontes y traspasar fronteras, a la vez que se enteraba de los problemas de España por los periódicos. Aznar aprendió de su antecesor que no se deben desatender los asuntos de casa, pero se le olvidó que lo que no se puede es gobernar como si el país fuese un coto privado, lo dominó el mesianismo y se volvió egocéntrico y despótico. A Zapatero también le ha afectado, lo demuestra no el alejamiento de la realidad, sino la intolerancia a las críticas, y su progresivo comportamiento megalómano va en progresivo crecimiento.
Pero no nos engañemos el síndrome afecta a cualquier cúpula de cualquier organización, sobre todo porque el poder acaba rodeado de una corte de aduladores que le presentan una visión distorsionada de la realidad y le conducen al ostracismo, a la insensatez y a un proceso degenerativo que para los observadores habituales nos resultan tan patéticos como inevitables.
Las elecciones se fijaron para el 09-03-08 y una de las novedades fueron los debates televisivos entre los candidatos que no se hacían desde hacía quince años, y sobre todo los debates de los futuros vicepresidentes económicos Pedro Solbes y Manuel Pizarro, ganando el primero por goleada. Nació la PAZ (Plataforma de apoyo a Zapatero) con un manifiesto de más de 2000 artistas y personas del mundo de la cultura, que popularizaron la colocación del dedo índice sobe su ceja derecha como símbolo del apoyo, y antes de las elecciones, el 7 de marzo, ETA asesinaba en Mondragón a un ex concejal socialista.
Zapatero se considera un hombre afortunado y así lo ha manifestado en más de una ocasión. Tanto él como su familia llevan una vida muy sencilla, incluso aburrida, y esa rutina facilita la tarea de todos los que están a su alrededor. Ciñéndose a la VIII Legislatura tal vez se podía hablar de cuatro años de verdadero avance en lo social y de autentica progresión en derechos ciudadanos. Él es el campeón de la empatía, es un pacifista convencido, partidario del diálogo y la negociación para solucionar los conflictos, aunque no pudo doblegar al terrorismo, pero su “enigmática sonrisa” no tiene a juicio de Nº Ángeles nada de maquiavélica como dice José García Abad en su biografía “El Maquiavelo de León”.
El 09-03-08 el PSOE revalidó su victoria con 169 escaños frente a los 154 del PP, aumentando el bipartidismo en España y Zapatero fue investido presidente el 11 de abril por mayoría simple en segunda vuelta, siendo la segunda vez que ocurre, después de Calvo-Sotelo en que ocurre. En su equipo de Gobierno, las mujeres son más que los hombres.

Epílogo.
Caminante, no hay camino (…) y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

Se vive tan deprisa de que no se dispone de oportunidad ni tiempo para tomar conciencia de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Quién no ha experimentado la relatividad del tiempo, lamentándose de la rapidez con la que crecen los hijos o la ausencia ya lejana de un ser querido. Este es el pensamiento de Mª Ángeles cuando analiza su participación en treinta años de historia de España desde las trincheras, en primera línea.
Fuera de nuestras fronteras, casi nadie recuerda que España se hallaba bajo una férrea dictadura hace solamente algo más de tres décadas. Con sus tópicos y peculiaridades, España forma parte de una comunidad internacional que comparte los mismos valores y principios, con voz y voto en los foros internacionales a los que pertenece y cuya consideración pasa por un papel incluso preeminente en algunas circunstancias.
Se cumplió la premonición de Alfonso Guerra: “A España hoy no la conoce ni la madre que la parió”. Pero sería pecado de soberbia no admitir la existencia de problemas que, año tras año, legislatura tras legislatura y Gobierno tras Gobierno, continúan sobre la mesa y para los que la sociedad demanda a gritos una solución que no es posible demorar por más tiempo.
En primer lugar, un Pacto de Estado es necesario para acometer una reforma exhaustiva de la Administración de Justicia, que ha perpetuado durante años inercias gremiales y estructuras obsoletas, llevándonos a un callejón al que hay dar una salida sin más dilación. Hablamos de uno de los poderes en los que se fundamenta el Estado de Derecho que, con lentitud insufrible y sentencias a veces propias de tiempos superados, aumentan la desconfianza de la ciudadanía, que percibe indefensión. El objetivo es alcanzar que la Justicia actúe con rapidez, eficacia y calidad, con métodos modernos y procedimientos menos complicados; que cumpla satisfactoriamente su función constitucional como garante de los derechos de los ciudadanos y que proporcione seguridad jurídica al actuar con pautas lógicas y previsibles.
En segundo lugar, la reforma de la Ley Electoral, que se declara como una de las normas más injustas de nuestro sistema jurídico. Cada vez que se materializa la convocatoria de unos comicios, se alzan las voces que denuncian la arbitraria proporcionalidad del sistema electoral que rige en España. Tal y como está actualmente redactada, la ley alimenta el bipartidismo, favorece a los grandes partidos y a las formaciones nacionalistas y penaliza a los grupos pequeños que deben multiplicar por cuatro el número de votos para lograr escaños en algunas provincias.
El tercer problema, es el terrorismo y su vil amenaza sobre una ciudadanía a la que el Estado se manifiesta incapaz de proteger y cuyo saldo de destrucción y muerte va más allá de lo que un pueblo puede soportar. El fin lo han intentado todos los presidentes de la democracia, pero siempre se han encontrado la misma respuesta: “el abandono de la lucha armada a cambio de la autodeterminación de Euskal Herria”. Esta claro que no esto no es posible, por tanto, nunca se conseguirá el fin dialogado porque falla el intercambio.
Otro tipo de problemas son los que se derivan de la corrupción política, tan al uso en nuestros días. Cuando esta salta a la primera página de la prensa de forma continua, una de sus consecuencias es que la clase política en sí misma se convierte en un problema. Cuando esto ocurre la principal preocupación de los representantes políticos no es limpiar su imagen, sino ensuciar la de sus adversarios políticos, es decir, la estrategia del ventilador, desparramando la porquería en todas las direcciones. El planteamiento debe de ser cristalino: “Tolerancia cero con los corruptos” la corrupción daña lo más vulnerable y esencia para el desarrollo social, económico y político de un país, como es la confianza en las instituciones y en los representantes públicos, tanto en una dimensión interna como en nuestra imagen exterior que se ve erosionada gravemente.
Otro de los problemas pendientes de resolver por la constante falta de consenso son los relacionados con una eventual reforma de la Constitución, que afectaría a la sucesión de la Corona, la denominación de las 17 Comunidades Autónomas, una reforma del Senado que profundice en su carácter de cámara territorial y una eventual y clara referencia a la Constitución Europea.
Mirando hacia el exterior, el resultado es un mundo más abierto, más independiente, pero también más inestable y necesitado de continuos esfuerzos para mantener la paz. España no puede perder la oportunidad de redefinir el papel que ha de jugar en el futuro y posicionarse inequívocamente al lado de la justicia universal y de los derechos humanos.
Por último reseñar alguna peculiaridad desconocidas por la mayoría de los ciudadanos y que dan idea de la preocupación de las clase política por dar un tratamiento digno a sus presidentes de Gobierno cuando dejen de serlo. El estatuto de los ex presidentes, que se aprobó por Real Decreto en 1992, y su posterior modificación en 2008, no contó con especial oposición y estable las prerrogativas protocolarias y las condiciones presupuestarias de que gozarán los presidentes de Gobierno a partir de su cese. Entre otras, se establecen los puestos de trabajo sufragados por el Estado a que tendrán derecho, la dotación presupuestaria para gastos de oficina o alquiler de inmuebles relacionados con su actividad posterior, un automóvil con conductor oficial, así como el personal de seguridad que determine el Ministerio del Interior. Igualmente, la norma establece los términos de su pensión y la que, por motivos de fallecimiento, causaren a favor de sus familiares. En 2005 con la entrada en vigor de la Ley Orgánica que regula el Consejo de Estado, los ex presidentes podrán incorporarse al mismo con categoría de consejeros vitalicios, cuyos estatuto personal y económico será el correspondiente a los consejeros permanentes, sin perjuicio del que les corresponde como ex presidentes.

CONTRAPORTADA.
Treinta años de nuestra historia reciente contada como nunca, desde la zona cero del poder político de España: el Palacio de la Moncloa.
Por primera vez, entramos, de la mano de Mª Ángeles López de Celis, al interior de la casa presidencial para saber qué secretos esconden sus paredes, cómo viven los presidentes, qué situaciones rocambolescas han ocurrido allí, cómo son en la intimidad: manías, secretos, su vida cotidiana.
La autora, que ha formado parte de la Secretaria de los cinco presidentes del Gobierno de la democracia, revela la cara oculta de todos los dirigentes de la democracia española: de Adolfo Suárez a Zapatero.

LA AUTORA
María Ángeles López de Celis (Madrid, 1957) es licencia en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y funcionaria de carrera. Durante treinta y dos años ha formado parte de la Secretaría de los cinco presidentes del Gobierno de la democracia. Posee la Cruz de la Orden del Mérito Civil, que le fue concedida en atención a sus méritos por Su Majestad el Rey, en 2006. Está casada y tiene un hijo.

"Gobernar no es mandar, por mucha mayoría que se tenga". Juan Luis Cebrián ( 1944 -) Periodista y escritor español.

2 comentarios:

  1. Estupendo libro, realmente cuenta una parte de la historia de nuestros vidas. El resumen es un poco largo, pero se lee bien. Gracias por subirlo.

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  2. Muy buen resumen, haber si de una vez por todas se reconoce la labor de Adolfo Súarez y Leopoldo Calvo Sotelo, a ellos les debemos tener democracia. Y a Felipe, Aznar y Zapatero estar como estamos. Manolo de la Peña. Lugo.

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