jueves, 11 de noviembre de 2010

Maridaje queso Gamoneu y licor de sidra Fanjul.

Maridaje de quesu Gamoneu de Sobrecueva (D.O.P. Quesu Gamoneu, variedad del valle) y licor de sidra dulce de Sidra Fanjul.
Publicado en la revista La Sidra en Julio de 2010

Se ha degustado un queso procedente de la Quesería Sobrecueva, elaborado por Juan Sobrecueva –más conocido por Campillo- en Cangas de Onis y se ha maridado con diferentes sidras de Asturias, acogidas a la D.O. y con licores de sidra, siendo elegido el Licor de Sidra Dulce elaborado por Sidra Fanjul en Tiñana.
En cuanto al queso su corteza es semiseca, de un color amarillento anaranjado con pigmentación blanca. Su pasta semidura, compacta, firme y de color blanco, con pequeños ojos y afloraciones verdes-azuladas en su interior que se fueron extendiendo nítidamente por todo él en el atemperamiento previo a su degustación. De aroma fuerte, a leche muy limpia, con penetrantes toques ahumados en sinfonía con notas de la línea de setas y hongos. Sabor intenso, aunque no fuerte, lácteos limpios marcados por notas ahumadas muy suaves y con un punto ligeramente picante. Mantecoso, poco ácido, en su punto de sal, graso al paladar y con retrogusto persistente.

El licor de sidra dulce es elaborado a base de las variedades Rexao, Regona y Durona de Tresali, con una graduación de 25 grados, fruto de la conjunción del destilado de sidra natural y del mosto de zumo de manzana recién mayada.
Visualmente tiene un atractivo color ambarino con reflejos cobrizos, limpio y de una capa. Su nariz es compleja, mantiene recuerdos de la sidra natural de la que se destila, de la fructusidad del mosto y de los tostados y especies de la madera por la que ha pasado ligeramente. El ataque en boca es goloso, cálido, esta presente la potencia del aguardiente, pero impera la suavidad y frescura del mosto, la conjunción es buena y el retrogusto mantiene una persistencia aromática importante.

La conjunción ha sido buena, la calidez del licor, su golosinad y su potencia conjugo con la mantecosidad del queso; su ahumado y picante no se vio tapado por la frescura del licor, sino que impulso su sabor, haciendo que cada trozo de queso demandara un sorbo de licor, el cual limpiaba perfectamente las papilas gustativas y permitía un nuevo disfrute del queso. El licor resulto ser un magnifico acompañante a un maravilloso queso, a los que acompaño un pan multicereales de corteza semidura que resalto aún más las notas comentadas.

L. Javier del Valle. 12 de julio de 2010.

"El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace" León Tolstoy (1828-1910) escritor ruso.

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